lunes, 2 de mayo de 2016

Legalización de la Prostitución

Sara Ruiz 226324

Legalización de la Prostitución
Introducción
En este ensayo se hablara sobre la legalización de la prostitución, sus puntos éticos. La prostitución no es considerada un delito ya que el ser humano es dueño de su mente y cuerpo El objetivo de este ensayo es dar al conocer el problema ético de esta situación. Es importantes que todos entendamos lo que es la prostitución, y ver no solo si está bien o mal sino el riesgo al que estas personas están expuestas. Según la Real Academia Española, la prostitución es la actividad de quien mantiene relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero. Hablando de ética, existen dos factores principales, la dignidad humana y el desarrollo social. Dignidad humana: tu cuerpo no es un objeto que nadie pueda usar. La prostitución es un trabajo que puede traer consecuencias negativas como la violencia y las enfermedades de trasmisión sexual. Desarrollo social: muchas personas perciben la prostitución como una prestación de servicio a cambio de algo, de seco o de dinero. La prostitución tiene principalmente dos impactos sociales, una posibilidad de empleo y una degradación a la dignidad. Tú no eres tu cuerpo pero tampoco puedes existir sin él, depende de cada quien el valor que le quiera dar al sexo. La prostitución muchas veces es vista como denigrante, no pueden obligar a alguien a tomar decisiones sobre su cuerpo. Uno es encargado de cuidarlo y a decidir sobre él.
Palabras claves: prostitución, felicidad, bienestar humano, dignidad, los derechos humanos, la justicia social.  




La principal problemática de la prostitución es el peligro que corren al tener este tipo de trabajos. Traen consecuencias como enfermedades de transmisión sexual, violencia, conlleva a adicciones a la droga y el alcohol, rechazo social, embarazos no deseados, familias disfuncionales y en algunos países, infracciones. Aristóteles dice que el hombre tiene un fin, el cual es la felicidad. La felicidad depende de cada quien, hay quienes son felices con su trabajo sin importar que este sea el tener que vender sus cuerpo.  Las personas necesitan bienes básicos para sobrevivir y atender a su descendencia, a esto se le llama, bienestar humano. La prostitución es un trabajo que te proporciona ganancias, el cual implica un bienestar material. Los derechos humanos son los derechos que tenemos por el simple hecho de ser humanos. Estos nos protegen sin importan en donde nos encontremos. La libertad y la seguridad son derechos que se les da a todos por igual. Un trabajo no desvalida tus derechos.
La Red Por Los Derechos Sexuales y Reproductivos En México, establece que toda persona tiene la facultad de ejercer libremente su sexualidad y que nadie deberá sufrir discriminación por su orientación sexual (2014). Esto quiere decir, que somos libres de elegir con quien compartir nuestra  sexualidad. Entonces ¿Por qué hay personas que están en contra de la prostitución? Hay quienes piensan que la prostitución es una forma de violencia hacia la mujer, una violación a sus derechos humanos.

La prostitución puede estar basada en dos teorías éticas, la teoría de Aristipo y la de Epicuro. Aristipo define que la finalidad de nuestra vida es el placer, un goce sensorial donde no hay sentimientos de por medio. Epicuro define el placer como la ausencia de dolor (“Principales teorías éticas”, s. f). La personas que se prostituyen pueden estarlo haciendo por dolor o simplemente por cumplir un trabajo sin tener emociones de por medio.

En el Décimo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, se declaró que un mínimo de 100 000 de prostitutas inmigrantes trabajan en los Estados Unidos. De 40 000 a 50 000 mujeres tailandesas se dedican a la prostitución en Japón. Son más de 500 000 las mujeres importadas en Europa Occidental. Tan solo en Italia hay más de 45 000 mujeres dos tercios provenientes de Europa del Este y casi un tercio de África. Unas 75 000 brasileñas viven de la prostitución en Europa (2012).

Por supuesto hay quienes piensas que una persona que se prostituye lo hace por necesidad económica, por presión o por costumbre. Sienten la necesidad de tener que satisfacer a los hombres, no es un intercambio sexual reciproco. Según Kant, los humanos nunca deben usarse simplemente como medios para un fin. La ética Kantina condena a la prostitución, debido a que las mujeres no son tratadas como fines. La prostitución afecta a la seguridad, dignidad y progresión profesional. No hay justicia social, los primero que discriminan a las prostitutas son la sociedad. Robles Maloof (2005) como Castellanos (2008) consideran que la prostitución degrada la honra y las buenas costumbres. El intercambio mercantil de servicios sexuales atenta contra valores éticos: la gestión sexual del cuerpo femenino resulta ser oficialmente un delito de carácter moral y legal (Villa, 2010, pg. 4). Lo que las mujeres prostituidas tienen que soportar equivale a lo que en otros contextos correspondería a la definición aceptada de acoso y abuso sexual (Díez, 2009, pg. 2).
La prostitución puede ser un intercambio sexual recíproco, mas no es necesario. Es un trabajo que tiene un fin lucrativo, más allá de un placer sexual. Uno es dueño de su cuerpo y tiene el derecho de decidir sobre él. La gente no debería de meterse en asuntos que no le incumben, si una persona decide utilizar su cuerpo como una herramienta para realizar un trabajo, está bien, cada quien tiene la libertad de hacer sus propias decisiones. Siempre y cuando existan leyes que avalan su trabajo, leyes que la protejan laboralmente.
Hay países donde la prostitución es penalizada, sin embargo en algunos países de Europa, es legal y controlada. Este es el caso de Alemania, Holanda, Suiza, Suecia, Ucrania, entre otros. Las personas que ejercen tal trabajo requieren de papeles, tienen seguridad social y derecho a pensión. Legalizar no significa desregular, significa mantener una serie de reglas para mantener la prostitución controlada. Holanda legalizó la prostitución en burdeles desde el año 2000, hoy en día tiene el sector completamente controlado. Tiene normas que protegen a las y los prostitutos desde edades tempranas hasta edades más avanzadas. Clubes, agencias de scorts y masajes sexuales, todos estos necesitan de un permiso especial, una licencia, para poder prostituir. Los y las prostitutas cuentan con asistencia social y sanitaria, también deben de pagar impuestos y tener un seguro privado de salud. Con estas nuevas leyes, la trata de persona a disminuido bastante en los sectores donde se tiene controlada la prostitución.
El intercambio mercantil de servicios sexuales atenta contra valores éticos: la gestión sexual del cuerpo femenino resulta ser oficialmente un delito de carácter moral y legal, que provocaría la perdición y corrupción de los valores tradicionales (Villa, 2010, pg. 3). Un estudio sobre Prostitución en los Países Bajos (2014), afirmó que “casi la mitad de las prostitutas declararon percibir su trabajo como emocionalmente difícil”. Sin embargo una gran mayoría afirmó “saber a dónde ir para obtener asistencia en materia de salud”.
Hoy en día los y las prostitutas aún sufren de discriminación, algunos bancos les niegan préstamos o hipotecas. Castellanos (2008, pg. 15) considera que en la legalización de la prostitución, el o la prostituta es vista como una esclava, persona que es explotada ilegalmente en contra de su voluntad. Señala que las normas no están basadas en un interés laboral ni en ayuda hacia las prostitutas, persiguen fines prácticos como evitar las enfermedades de transmisión sexual (Pachajoa, Figueroa, 2008, pg. 6). Los burdeles legalizados tienen problemas al reclutar la documentación en regla de los y las prostitutas, y esto hace que pierdan clientes.
Como podemos observar, legalizar la prostitución ha hecho un cambio favorable, claramente aún siguen pasando sucesos no tan favorables, pero todo es parte de seguir mejorando. No debemos dejar pasar que legalizar la prostitución sí ha hecho un cambio positivo, los países que la tienen legalizada, son países que no tienen tantos problemas con la trata de personas. Al legalizar la prostitución, mujeres y hombres podrán denunciar cualquier acto que afecte sus derechos humanos. La prostitución es regulada en su totalidad como una actividad laboral más, otorgando a las trabajadoras de la industria del sexo los mismos derechos y la misma protección social y jurídica que al resto de los trabajadores y trabajadoras (Rubio, 2012, pg. 4).
Al final de todo, la prostitución es un trabajo que proporciona ganancias y estabilidad, un trabajo como cualquier otro, se requiere de dedicación, y tiene el objetivo de producir un bien o algún servicio. Cuando una persona se prostituye, está consciente que es un trabajo en el que tiene que entregar su cuerpo al cliente. Tanto el cliente como la persona que brinda el servicio, obtienen una ganancia, así como en cualquier otro trabajo. El cliente una ganancia sexual y los prostitutos una ganancia económica. Hoy en día la prostitución es un trabajo que se practica en muchos países, si no es que en todo el mundo. Un informe impartido por las Naciones Unidas, reveló que la industria del sexo es el tercer negocio más lucrativo del mundo, tras el tráfico de armas y el tráfico de drogas (Gómez, Verdugo, 2015, pg. 3).
Según la postura abolicionista, la prostituta es la víctima de un proceso que no controla, pues su decisión está limitada por condiciones sociales estructurales. La o el prostituto es “objeto” de consumo que atenta contra la integridad y dignidad de las personas. ¿Pero que es la dignidad? La dignidad no es auto valorarte, es el valor de la persona en sí misma por ser sujeto autónomo y racional, busca por sí mismo los fines de su acción. El cuerpo es el elemento de discordia, significa una cuestión no aceptable moralmente, la sexualidad de una persona no puede ser objeto de compra–venta como otro producto de consumo (Villa, 2010, pg. 13). La prostitución jamás se da en condiciones de libertad; no se vende la actividad o el producto, como en cualquier trabajo, sino el propio cuerpo sin intermediarios. Y el cuerpo no se puede separar de la personalidad (Díez, 2009, pg. 2).
Lo contrario a la postura abolicionista seria, el modelo de reglamentación. Este modelo propone "la venta del cuerpo de las mujeres", legitimar el "mercado de cuerpos femeninos destinados a la población masculina para su consumo individual con fines sexuales"(Villa, 2010, pg. 13). En la prostitución el cuerpo es utilizado, solamente, como una herramienta, no hay emociones ligadas. Claro que se da en condiciones de libertad, la trata de personas y la prostitución son dos cosas completamente diferentes. La dignidad depende de cada quien, es comportarse con responsabilidad y respeto hacía sí mismo y hacía los demás y no dejar que te humillen o te hagan menos. Es por esto, que la prostitución no atenta contra la dignidad, mientras la persona que se prostituye se respete y no sea humillada. En la prostitución la persona decide, libremente, que hacer con su cuerpo, es libre de decidir pertenecer a ese trabajo. Y en la trata de personas uno no decide ni sobre si cuerpo ni sobre sus decisiones.
Uno es dueños de su cuerpo y su alma, es decisión de cada quien el cómo utilizas tu cuerpo. Al final de toda la prostitución es un trabajo, hay personas que disfrutan hacerlo y que no ven como esclavitud. Sea un negocio legal o no legar es algo que está sucediendo y al no ser legal las personas se ven limitadas al momento de denunciar algún acto que afecte su derechos humanos, poniendo en peligro al trabajador.













Conclusión
Como se pudo observar, la legalización de la prostitución es un tema que ha creado un gran impacto en la ética. La sociedad siempre ha dicho que vestir con poca ropa es inapropiado y a legalizando la prostitución se estaría contradiciendo esa regla moral. Cada quien tiene su propia definición para dignidad humana. Hay quienes piensas que la prostitución afecta rotundamente la dignidad de la persona, pero hay otros que piensas que la dignidad depende de cada quien, si la prostitución es un trabajo del agrado de la persona entonces no estaría afectando su dignidad. Es evidente que los problemas más graves de la prostitución son las enfermedades de trasmisión sexual, sin embargo, la justicia social también es factor impactante. A veces las palabras duelen más que las heridas, y la mayoría de la sociedad discrimina a las personas que se dedican a vender su cuerpo. Las discriminan no solo de la sociedad, también en cualquier aspecto gubernamental o bancario.












Referencias
Referencias Complementarias
Ecured. (s. f). Prostitución. Recuperado de ECURED Sitio web: http://www.ecured.cu/Prostituci%C3%B3n
Pachajoa Londoño, Alejandro; Figueroa García, Jhonny Alexander; (2008). ¿Es la prostitución un trabajo?. Tesis Psicológica, Noviembre-Sin mes, 54-69.
(s. f). Principales teorías éticas. Recuperado de Filosofía Sitio web: http://www.filosofia.net/materiales/sofiafilia/eec/eec_26.html#Materiales_de_apoyo_para_alumns_de_2%BA_d
Referencias Básicas
CLIENTE X; (2014). JOSÉ LUIS SOLANA RUIZ Y JOSÉ LÓPEZ RIOPEDRET. Trabajando en la prostitución: doce relatos de vida.. AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana, Enero-Abril, 104-108. 
Díez Gutiérrez, Enrique Javier; (2009). PROSTITUCIÓN Y VIOLENCIA DE GÉNERO. Nómadas, Julio-Diciembre.
Rubio Arribas, Fco. Javier; (2012). CONSUMO Y PRÁCTICAS SOCIALES "OCULTAS": LA PROSTITUCIÓN. Nómadas, Sin mes. 
VERDUGO-MATÉS, ROSA MARÍA; GÓMEZ-SUÁREZ, ÁGUEDA; (2015). La prostitución femenina en España. Construyendo un perfil del cliente. Papeles de Población, Octubre-Diciembre, 9-39. 
Villa Camarma, Elvira; (2010). Estudio antropológico en torno a la prostitución. Cuicuilco, Julio-Diciembre, 157-179.

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