lunes, 13 de noviembre de 2017

La construcción de una ciudadanía adecuada, para promover la participación de las mujeres en el ámbito público y político.

NOMBRE: Noé Ayala Cervantes
MATRICULA: A01226975

La construcción de una ciudadanía adecuada, para promover la participación de las mujeres en el ámbito público y político.

La falta de participación política de las mujeres, es un tema que genera problemáticas en distintas áreas, hasta nuestros días el estado de derecho sigue excluyendo a las mujeres en la vida politica de nuestro país, es transcendental la inclusión de las mujeres a las decisiones políticas, la participación y el liderazgo político. La inclusión equitativa sobre la vida política de nuestro país, puede contribuir de manera directa a esta búsqueda tan grande y distante de la justicia y la democracia. La importancia de la participación de las mujeres en la democracia es una base fundamental para alcanzar la justicia en nuestro país. Procesos locales de planificación, para contribuir al desarrollo social, identificando las prioridades de las mujeres. Por lo que es necesario promover el cambio desde raíz, donde existan más mujeres policías, legisladoras, juezas, entre otros oficios. Apoyándose de los derechos legales de las mujeres y las reformas jurídicas, se inclará hacia el cambio. (ONU Mujeres, 2012, 1)
Es un tema de dignidad humana, de la promoción de la dignidad, principalmente las mujeres y las niñas rurales tienen un rol vital para el bienestar de las familias, y de las comunidades, y son un factor elemental para la obtención de los logros, de los objetivos del milenio, establecidos por la ONU, sin embargo, han recibido poco a cambio, y los atropellos hacias sus derechos y contribuciones son una realidad. (ONU Mujeres, 2012, 1)
Definitivamente una mayor participación política por parte de las mujeres rurales, puede generar un punto de referencia mayor hacia los problemas, prioridades y necesidades de de la mujer, para generar un desarrollo constante. Las mujeres necesitan participar en las reformas constitucionales, elecciones y en la trasición política de nuestro país, se necesitan tomar normas para el desarrollo social de nuestra ciudadanía, el liderazgo político y el empoderameinto económico de las mujeres que influye directamente en el desarrollo social de nuestro entorno, como una ciudadanía más equitativa y con aspiraciones más grandes. (ONU Mujeres, 2012, 1)

Palabras clave (Key words):. Ciudadanía, gobierno, participación política, discriminación, derechos de las mujeres.

Desarrollo
 Desde la revolución francesa se hablaba sobre otorgarles la ciudadanía a las mujeres, sin embargo, el factor igualdad quedó aislado, uno de los argumento que consideraban para otorgarles la ciudadanía a las mujeres era, que si las consideraban incapaces de no poder realizar los derechos de la ciudadanía por estar expuestas a embarazos y situaciones particulares de la mujer, entonces porque no se aislaba de estos derechos a personas con discapacidades físicas o enfermedades. La lucha histórica por la ciudadanía, de las mujeres, fueron rindiendo fruto, y finalmente, quedaron incluidas en el orden político como ciudadanas pasivas, donde no contaban con la capacidad de intervenir ni de constituirse en electoras, menos como elegibles. Esta fue la condición para que las mujeres obtuvieran la ciudadanía, por lo que la mujer fue excluída por años de la vida política, negándoles la posibilidad de ser consideradas ciudadanas plenas, con derechos plenos. (Acevedo, Uribe ,2015, 114)
Esto sigo por muchos años, sin embargo, en la actualidad, existen mujeres que encabezan el poder ejecutivo de diversos países, ampliando el marco no solo de la participación de la mujer como tal en la vida política, sino, teniendo una participación protagónica importante, donde cada vez más la mujer toma presencia y posesión, dentro de las decisiones más importantes en el marco político, social, económico y cultural, nacional y universalmente. Todo esto en busca de la construcción de una ciudadanía más parcial y equitativa, abriendo camino a el desarrollo social y humano, atacando problemáticas de injusticia, avanzando el marco de los derechos humanos, y erradicando los temas de desigualdad y discriminación social y de género.
La sociedad necesita una reinterpretación en materia de igualdad, desde el enfoque de la jurisdicción constitucional, el preguntarnos si realmente contamos con una neutralidad en las reglas jurídicas que garanticen la igualdad de género. Desde el enfoque del reconocimiento y la protección de los derechos sexuales y reproductivos, es un factor importante para la igualdad en el trato entre los sexos. La sensibilidad de género facilitará a la incorporación igualitaria de la mujer, por lo que es necesario restituir y actualizar las normas que nos rigen. (Valenzuela, Villavicencio, 2014, 276)
“La única forma de superar la opresión estructural que padecen las mujeres es mediante la remoción de los obstáculos que han permitido y consolidado una sociedad y un Estado de derecho patriarcales. En ese escenario, serían indispensables, al menos, dos líneas de acción: por una parte, establecer mecanismos como las cuotas electorales, y por otra, la identificación, sistematización y contenido esencial de los derechos fundamentales necesarios para superar tales asimetrías.” (Valenzuela, Villavicencio, 2014, 275)
Esto hace referencia a la falta de compromiso ciudadano que tenemos como sociedad, el Estado de derecho, rige de una forma guiada por el proteccionismo, y la falta de cordura, las mujeres, no son un objeto, ni son un fin, como lo dice Kant, en la Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785) lo expresó así:
“Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio.” (García, 1946, 84 citado por Cortina, 2006, 204)
Esto nos hace lleva a plantearnos el otro lado del imperativo categórico, expuesto por Kant, que nos hace considerar, que la única forma de que pueda existir el bien moral es, si las personas racionales, hacen las cosas como las deben hacer, y siempre comportándose y tomando decisiones por el sentido del deber. (Cortina, 2006, 204)
Por lo que el aislamiento de la mujer en el marco de la comunidad constitucional, y el sentido de pertenencia, nos hace cuestionarnos, si en verdad estamos haciendo las cosas bien, si es nuestro deber, si estamos viendo a la mujer como fin o medio, como objeto o persona capaz de construir de manera conjunta un ciudadanía adecuada, para la obtención de el bienester social.
El desplazamiento que se le da a la mujer en estos ámbitos no solo puede combatirse con la realización de los derechos constitucionales. Lo más importante es la participación de la judicatura constitucional, donde poco a poco se interprete la constitución desde un enfoque y postura feminista, acortando el distanciamiento existente en la comunidad constitucional y las mujeres. (Valenzuela, Villavicencio, 2014, 276)
Otro factor muy importante dentro del marco de la ciudadanía y participación en la vía pública, es la implementación de programas sociales, son el motor para impulsar las capacidades y potencialidades de la mujer. Es indispensable conocer desde un nuevo enfoque la transformación de la visión que tiene las mujeres sobre si mismas, es necesario implementar nuevos acuerdos, y integración. El empoderamiento guía la participación de la mujer en espacios públicos, por lo que se forja una cercana relación con la autonomía. Es necesario que la mujer tome un rol protagónico con autonomía para participar en los asuntos públicos, buscando la universalización de los derechos sociales. La construcción de la ciudadanía de las mujeres incluso dentro de cuestiones geográficas y de presencia, son temas obligan a la sociedad a contemplar programas de formación que faciliten la incorporación de las mujeres a espacios públicos. (Gonzáles, 2010, 48)
“El Diseño de un programa de formación orientado a problematizar la relación dialéctica entre teoría y práctica, de tal manera que contribuya a la formación de cuadros de mujeres capaces de liderizar en los espacios públicos generando acciones que posibiliten concretar el ejercicio de una ciudadanía activa.” (Gonzáles, 2010, 49)
La propuesta que se postula, tiene una perspectiva que nos pone dentro del marco de conocer las competencias que debemos desarrollar para cumplir con el objetivo y el fin de esta propuesta, tanto la sociedad debe concientizarse, como las mujeres buscarlas preparar para los diversos ejercicios en el marco público. Aquí es donde se denota la falta de participación y de poder de la mujer tiene actualmente dentro de nuestra sociedad, ha provocado su relación en ámbito doméstico y la exclusión de la vida pública y su vez en la política. Es fundamental comprender la importancia de orientarla problemática a la relación dialéctica entre la teoría y la práctica. Lo que generará un espacio  ambiente de dialogo para la construcción en conjunto de una ciudadanía con mayores oportunidades para las mujeres en el ámbito público y político, que fortalezca las relación de la mujer con el entorno como punto de partida, para alcanzar la igualdad de género. (Gonzáles, 2010, 49)
Dentro de las diversas problemáticas que hoy nos duelen como sociedad, es importante priorizar los problemas y voltear a ver, el aislamiento y anulación que se le da a la mujer, generalmente en el marco de la toma de desiciones dentro de la vida política, sin recibir ningún tipo de discriminación, es realmente preocupante, las dificultades que tiene la mujer, para poder desarrollar diversos tipos de trabajos o actividades.
Por otro lado es importante identificar los puntos críticos que como sociedad nos impiden desarrollarnos socialmente como población, la preparación dentro de la materia social, es indispensable para poder construir una ciudadanía adecuada. Valores como la tolerancia y la empatía, son fundamentales para poder lograr estos objetivos, donde le sentido del cambio sea palpable, y las mujeres tengan un verdadera vida digna, igual, justa, y principalmente sus derechos se hagan valer.
Los derechos de las personas solo se hacen valer, si las reglas son respetadas, como Hobbes, expone en el libro Leviatán (1960), dentro de la que reconocer Estado de la naturaleza, donde se cuestiona que pasaría si no existierán mecanísmos aceptados por todos para regular el comportamiento humano, si no existieran reglas sociales, como sería nuestra sociedad, si es bien dicho que: (Cortina, 2006, 220)
“Todos queremos vivir tan bien como sea posible, pero nadie puede prosperar a menos que tengamos un orden social pacífico y cooperativo; y no podemos tener un orden social pacífico y cooperativo sin reglas.” (Sánchez, 1940, 103, citado por Cortina, 2006 220)
La ética de la justicia hace mención en plantear ambientes de convivencia, donde el orden social sea posible y cooperativo, donde la integración e interacción que permitan un dihdera de la equidad, gracias a lu in the marketlities and ios verdaderos dentro de nuestra sociedad.de aparatos rentables y viabálogo forzado y obligado, con el fin de encontrar soluciones viables, que no favorezcan solo a un sector de la población, sino un bien común que permita el desarrollo social con la bandera de la equidad, gracias a la participación de la sociedad.
“ El interés por conocer cuáles son los intereses de los otros y, en este sentido, formular puntos de encuentro, lleva a transparentar el modo en que se toman las decisiones que afectan la esfera de los intereses colectivos o públicos.” (García, 2010, 102)
La categoría de la responsabilidad es crucial dentro de la ética y el derecho. Es un acto que debemos entender como la posibilidad de determinar el limite en el que un sujeto es actor de sus propios actos, dadas las circunstancias, un sujeto está obligado a cumplir ciertas normas o demandas. La responsabilidad se divide en dos partes, la responsabilidad moral y la responsabilidad jurídica.
Es importante actuar mediante un principio universal, hacer las cosas por el deber a la ley, por la simple y sencilla razón, de vivir en una sociedad que cuenta con normas y reglas que nos rigen, que deben ser respetadas y valoradas como tal, por lo que es sumamente importante aceptar, y actuar en base a ley, por una responsabilidad tan sencilla como, la posibilidad de poder vivir en un sociedad ordenada, es necesario comportarse ordenadamente y en bases a las normas. (Angulo, Lugo, 2002, 73)

Conclusiones
Realmente somos responsables como sociedad, de que la mujer tenga una verdadera participación en la vida pública de cada nación, por lo que es importante, hacer énfasis en temas de educación y aprendizaje social, solamente gracias a la preparación de todos y cada una de las personas desde un punto de vista ético, se podrá construir una ciudadanía correcta, como base del desarrollo social hecho y por haberse. El gran problema que nos impide concretar este objetivo, es la indiferencia, debería ser un delito ser indiferentes en nuestros tiempos, es un pensamiento que destruye enlaces y uniones, entre las personas, es bastante fácil, separar a las mujeres de la toma de decisiones desde el hogar, vecinales, regionales, dentro de su entidad, país y universalmente, principalmente dentro del marco público con énfasis en la política.
Cada población se rige por el estado de derecho de determinada población, local, estatal, federal e internacionalmente, las pequeñas luchas que se han generado a lo largo de la historia con diferentes objetivos, en busca de un bien común, para lo que se considera mejor para una población, ha provocado modificaciones de ley, algunas muy importantes, definitivamente las mujeres han luchado sin cesar a lo largo de la historia por hacer valer sus derechos, es momento que nos pongamos verdaderamente de su lado, abrir el diálogo, crear proyectos contundentes, iniciativas de ley, que permitan, lograr un construcción ciudadana estable, que genere el tan deseado respeto de los derechos de las mujeres en relación con la participación real de las mujeres en el ámbito público y político.
Conclusión del proyecto:
Definitivamente existe un gran problema en nuestra ciudad, el acoso sexual parece no tener barrenas, vergüenza, ni día ni noche. Realizando las encuestas, nos dimos cuenta que la mayoría de las mujeres han sufrido, o han visto algún tipo de acoso sexual. Lo más triste es que se ha vuelto un estilo de vida, un modo de llevar el día a día, no denuncian, no actuan, no hacen  marchas, no exigen una mejora en un recurso tan básico, como lo es el transporte público, por lo que a la distancia, para nosotros no parece estar tan malo.
            La dignidad de las mujeres está siendo atropeyada de una manera muy triste, nosotros como seres racionales, somos agentes libres, con la capacidad de tomar nuestras propias decisiones, actuando y formando tu conducta por la razón, por lo que la ley moral es la ley de la razón, donde consideramos algo correcto moralmente, si actuamos con el deber. (Cortina, 2006, 205)
            Las cifras que obtuvimos en las encuestas que realizamos, son alarmantes, son para preocuparnos de una manera verdadera, es donde entra la ética de la justica, y el valor de la responsabilidad que como persona tienes con tu sociedad y entorno. Tenemos la responsabilidad social de luchar cada día, para que esto no pase, no solo grabar con tu dispositivo móvil y subirlo a las redes sociales, se necesita un cambio de raíz, un despertar social, y cambio en la manera de pensar y tomar tus acciones, convertirte en un agente de cambio, para la sociedad. Desde un enfoque utilitarista, tenemos el deber de hacer lo posible por incrementar la cantidad de felicidad en el mundo.
            La construcción de una ciudadanía la hacemos nosotros, las personas, es decir, que es cierto que existe un Estado de derecho, que hace que se cumplan las reglas más relevantes para la convivencia social, pero la moral abarca todo lo que tiene que ver con las reglas que facilitan la vida en una sociedad, dentro de la sociedad nos podemos comportar como personas caritativas, porque el deber moral y social que tenemos como ciudadanos nos empuja ha preocuparnos por los demás. (Cortina, 2006, 224)
Vivimos en una sociedad como tal, con normas y reglas que rigen nuestro comportamiento, el problema, es que en nuestro país, las reglas no son penadas, no son castigadas, de la manera como debería de ser, y surge un problema que nosotros adoptamos, es la necesidad de un mecanismo de cumplimiento de la ley y orden público para hacer las cosas correctamente, necesitamos de castigos, para poder cambiar nuestra forma de comportarnos, la mejor forma de llevar a buen puerto una sociedad sana, es preocupándose por las personas, siendo responsables socialmente, no teniendo un Estado de derecho opresor.



























Referencias
Álvaro Acevedo Tarazona , Cirly Uribe Ochoa. (2015). Mujeres y ciudadanía: Orígenes de un derecho y un debate sobre la participación política de las mujeres en el Gobierno. 16 de octubre de 2017, de redalyc.org Sitio web: http://www.redalyc.org/html/1053/105342821010/
Dora Elvira García G.. (2010). Ética, persona y sociedad. México, D.F.: Editorial Porrúa México.
González, María Cristina. (2010). Género y Construcción de Ciudadanía. Propuesta de un Programa de Liderazgo para la Participación Política de las Mujeres en el Ámbito Local.. 17 de octubre de 2017, de redalyc.org Sitio web: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=375740247007
James Rachels. (2006). Kant y el respeto a las personas. En Introducción a la filosofía moral(347 p). México: Editorial Colec. Breviarios.
James Rachels. (2006). La idea de un contrato social. En Introducción a la filosofía moral(347 p). México: Editorial Colec. Breviarios.
Valenzuela Oyaneder, Cecilia; Villavicencio Miranda, Luis. (2015). La constitucionalización de los derechos sexuales y reproductivos. Hacia una igual ciudadanía para las mujeres. 17 de octubre de 2017, de redalyc.org Sitio web: http://www.redalyc.org/pdf/197/19742266008.pdf
Yolanda Angulo, Mauricio Lugo. (2002). Ética. México, D.F.: Editorial Santillana.

Notas de fuentes
La segunda formulación del imperativo categórico, en términos de tratar a las personas como fines, está en la Fundamentación de la metafísica de las costumbres, trad. Manuel García Morente (Espasa-Calpe, Madrid, 1946), p. 84. Las observaciones acerca de la “dignidad” y del “precio” están en la p. 92.

El juicio de Hobbes acerca del estado de naturaleza es de su Leviathan, editado por Michael Oakeshott (Blackwell, Oxord, 1960), capítulo 13. La cita es de la página 82. [Levia-tán, trad. Manuel Sánchez Sarto, México, 1940, fce, p. 103.]
ONU Mujeres. (2012). La participación de las mujeres es fundamental para la democracia y la justicia. 13/9/17, de ONU Mujeres Sitio          web: http://www.unwomen.org/es/news/stories/2012/2/women-s-equal-participation-fundamental-to-democracy-and-justice

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