sábado, 21 de febrero de 2015

Conferencia Genaro Aldrete, director grupo Alfra. Una empresa social

Jacqueline Romero García.
Conferencia grupo Alfra

En la conferencia impartida por Genaro Aldrete, director de Grupo Alfra, pude comprender ciertos aspectos ético que como empresario no siempre se toman en cuenta por pensar en el beneficio de tu persona o por ambición. Genaro comentaba que una persona siempre tiene el poder de elegir que camino quiere para sí misma, ya sea uno bueno o uno malo y claro que este afectará su alrededor. De igual manera, las empresas pueden tener esa opción, saber elegir el camino correcto para llegar al éxito o el erróneo y quizás lograrlo pero afectando a terceros; en este aspecto la ética tiene mucho que ver, porque dependiendo de tus costumbres y tu razonamiento es como guiarás ese camino.

Al principio el Sr. Aldrete nos comenzó narrando un poco de su historia personal y  como empresario que lo llevaron a posicionarse en el lugar en el que ahora se encuentra; sin duda alguna, no fue una tarea fácil para él poder ser uno de los empresarios mexicanos sobresalientes e ingeniosos que existen, ya que tuvo que pasar por una serie de dificultades y aprender a levantarse de cada fracaso que tuvo. Sin embargo, el resultado de todos esos fracasos fueron aprendizajes, tanto para su vida personal como profesional, porque lo llevaron a objetivar lo que quería lograr, lo que quería ser y la manera en como quería lograr ello, dentro de su empresa.

Su ética y su predisposición lo convirtieron en una persona de palabra, que aprendió a decir no cundo algo no estaba bien o sabía que afectaría a terceros, pero también a aceptar todo lo que trajera beneficios tanto para sus clientes, empleados y empresa. Uno de los tantos ejemplos que él nos dio relacionado con este aspecto fue el de una importante cadena de supermercados, esta empresa de  lo localizó para crear una asociación y que en sus tiendas pudieran vender sus productos, sin embargo Genaro se dio cuenta que con esa asociación el único beneficiado sería la compañía de tiendas y no ninguna de las otras áreas que para él son primordiales, por lo tanto pese a que esta cadena de supermercados es la más importante y reconocida a nivel internacional, él se levantó y le dijo que no, porque así no es como el trabaja ni la manera en la que le gusta hacer sus negocios. Esto nos dice que el Sr. Aldrete fue capaz de pensar en sus objetivos, en su ética, en su labor para negar esa oportunidad que se le presentó, sin interesarle el valor económico que probablemente traería consigo dicha oferta, con beneficio para él primordialmente.

Lo que aprendí en la conferencia es que nosotros como personas debemos ser concientes de lo que somos y lo que hacemos. Cuando entre nuestras acciones inmiscuimos actos que afecten a los demás, los perjudicados al final de cuenta seremos nosotros. Genaro nos decía que las personas valemos por lo que somos: “seres humanos” y que por ello todos deberíamos ser tratadas como tal, sin hacer excepciones; sin embargo, estamos acostumbrados a diferenciar a la gente, por quien es mejor o peor según su trabajo, religión, costumbres, etnias, etcétera, pero con ese tipo de actitudes no lograremos otra cosa más que hablar de nuestra carencia de valores e inteligencia, por no poder comprender que ni eso, ni ninguna otra característica es razón suficiente para menospreciar o alabar a otra persona. Todos merecemos ser tratados con respeto y que se nos hagan valer nuestros derechos y el estar al frente de una empresa ya sea pequeña o grande no es razón suficiente para hacer con los demás lo que nosotros queramos.
Si somos personas éticas y conocemos el valor de nuestros actos y decisiones, nos evitaremos un sin fin de problemas, o toma de decisiones erróneas; porque tendremos presente esos aspectos en todo momento nos ayudarán a ser más honestos y humanos.


Concluyo que la ética es importante en las empresas, porque por ejemplo uno de los problemas más fuertes que enfrenta México tanto en su gobierno, como en el sector privado y en la sociedad, es la corrupción; esta ha sido producto de la falta de honestidad, transparencia y ética de las personas, y ese acto ha traído consecuencias terceras para la sociedad en general. Por lo tanto un empresario que se rige sin ética y sin fuerza de valor, será punto fácil para cometer delitos y actos como la corrupción y muchos más, que afectarán tanto la imagen de su empresa, su persona y a la sociedad.


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