miércoles, 2 de mayo de 2012


¿CADENA ALIMENTICIA O CADENA DEL PODER?
Maltrato animal

Por Angélica Islas 


Introducción

Dominar la naturaleza por medio del rito o de la técnica, no es más que un afán de dominar la vida (Garzón, 2002, p.17). El hombre, a diferencia de otros animales, se ha dado cuenta que posee el poder de cambiar el entorno a su favor con el propósito de sobrevivir de la mejor forma posible. La doctrina cristiana menciona que los animales han sido creados para satisfacer las necesidades del hombre; que están para servirnos. La idea de que Dios nos ha creado a su imagen y semejanza y que los animales son sólo parte de las herramientas de subsistencia ha sido utilizada para justificar actos de maltrato animal. Muchos analistas éticos, sobre todo utilitaristas, mencionan que los animales al tener sentimientos son merecedores de respeto y no deben ser presas del maltrato injustificado. Las prácticas científicas donde se utilizan animales como medio de experimentación para obtener los resultados posibles en humanos, son prácticas justificadas, algunas veces, cuando los resultados en estos animales son cruciales para un beneficio general de la humanidad y hasta de ciertos animales más. Sin embargo, los espectáculos en los cuales están involucrados la tortura y el asesinato a animales, lejos están de beneficiar más allá del entretenimiento y no está justificado algún beneficio ni a la humanidad y mucho menos a los propios animales. En este ensayo estará dividido en tres temas; Punto de vista cristiano, Maltrato a animales desde el punto de vista de algunas teorías éticas; abordando el tema desde la perspectiva utilitarista y de la ética kantiana y finalmente uso de animales por humanos; analizando su uso como diversión y para investigación.

Punto de vista cristiano

El cristianismo desde la narración del inicio del mundo menciona que los animales fueron creados para estar al servicio del hombre, quien por ser un ente semejante a Dios, tiene todo derecho sobre ellos. Los usa a su antojo sin importarle que estos animales experimenten verdadero dolor. Jane Goodall dice “Millones de personas no se dan cuenta de lo estrecha que es la conexión existente entre los humanos y el resto del reino animal; no se dan cuenta de que nosotros también somos animales” (Goodall, 2003, p 25). Y es que es verdad, si dejáramos a un lado la idea de que Dios creó a los animales como simples complementos para la vida del hombre podemos darnos cuenta que no somos más que una pieza más del rompecabezas y no los dueños del universo. 

Por otro lado está el grupo de personas que piensa que una persona buena no maltrata a los animales. Muchas de estas personas asocian la insensibilidad con la maldad, no se explican cómo una persona puede ser indiferente e incluso sentir satisfacción al saber que por su causa un ser vivo experimenta dolor. Y es que el objetivo de la religión cristiana es precisamente ser “buenos” claro que este concepto la mayoría de las veces se asocia con “lo que Dios quiere” y muy pocas veces como lo que la misma persona desea. Usar a los animales a nuestro antojo sólo porque Dios nos los ha dado como instrumentos de vida puede por un lado justificar que se utilicen como alimento pero por otro lado no nos aleja de la idea de maldad al utilizar el sufrimiento animal como medio de entretenimiento.

Maltrato a animales desde el punto de vista de algunas teorías éticas

El movimiento modernista ha cambiado a Dios por la Razón como método de guía para las acciones, sin embargo esto poco ayuda para concientizar al humano acerca de la necesidad de ser solidarios con el resto de las especies que habitamos este planeta.
Una concepción mínima de la moral según Rachels es: “un agente moral responsable es alguien que se preocupa imparcialmente por los intereses de cada uno de quienes se verán afectados por lo que hace; alguien que distingue cuidadosamente los hechos y examina sus implicaciones; alguien que acepta principios de conducta sólo después de analizarlos con cuidado para estar seguro de que son firmes; alguien que está dispuesto a “escuchar la razón”, incluso cuando esto significa que tendrá que revisar sus convicciones previas, y finalmente, alguien que está dispuesto a actuar siguiendo los resultados de su deliberación” (Rachels, 2006, p. 37). Podría aplicarse a esta concepción del a moral  el que se preocupara no sólo por los intereses de sus semejantes (humanos) sino también de los animales que forman parte de su entorno.

“Por principio de utilidad se entiende el principio que aprueba o desaprueba cualquier acción, según la tendencia que  tenga para aumentar o disminuir la felicidad de las partes de cuyo interés se trata; o, lo que viene a ser lo mismo en otras palabras, para fomentar o combatir esa felicidad.” (Rachels, 2009, p.148). Si se analiza el tema por el lado del utilitarismo, por ejemplo hablando de usar a los animales para comer, se puede notar que pareciera que es sólo un acto de subsistencia; de cumplir las necesidades. Los utilitaristas se basan en la idea de la felicidad para todos y en que las acciones humanas deben estas basadas en las consecuencias de sus actos en la felicidad de los involucrados, incluyendo a los animales, que aunque no son racionales, pueden experimentar tanto alegría o felicidad como dolor y tristeza.

Está bien que los animales cumplan con su parte en la cadena alimentaria; no nos atreveríamos a criticar las razones del león para cazar al antílope, pero crear toda una red de tortura para saciar nuestras necesidades alimentarias suena totalmente cruel. La insensibilización es un proceso que consiste en disparar con una pistola de  bala retenida al animal justo antes de la sangría para evitar que cuando ésta se lleve a cabo el animal sufra además que no se deben sobrepasar los 30 segundos para desangrar al animal. En un estudio realizado en Chile se encontró que el 85% de las veces el animal no caía al primer intento de noqueo además de que un gran porcentaje de las veces el animal era desangrado más un minuto después de su noqueo y en muchas ocasiones en plena consciencia (Gallo, 2008, p.12). Quizá no podamos evitar consumir estos alimentos, ya que son parte de nuestra dieta y el prescindir de ellos nos trae consecuencias negativas, pero sería conveniente revisar los procedimientos de transportación, producción y alimentación de estos animales. A las gallinas “ponedoras” se les mantiene en jaulas apiladas una sobre la otra y a menudo se les recorta el pico para evitar canibalismo, utilizando una cuchilla al rojo vivo. Se cree que el recorte del pico causa un dolor intenso y de larga duración, se ha conseguido que las gallinas pongan 300 huevos al año, de los 170  que ponían en 1925 esto gracias a procesos químicos a los cuales son sometidas. Casi un 25% de las gallinas acaban con algún hueso roto cuando las trasladan de sus jaulas a la planta de procesamiento debido a la osteoporosis provocada por el alto número de huevos que producen (Goodall, 2003, p. 55). La supuesta irracionalidad de los animales los condena a ser utilizados por los hombres como simples medios para saciar sus necesidades.


Según Kant, los humanos tenemos un valor intrínseco llamado “dignidad”, algo que no compartimos con el resto de las especies que nos rodean que, de hecho, sólo tienen valor en cuanto sirvan a un propósito humano. Menciona que puede parecer incorrecto torturar a los animales, pero la razón es porque al torturarlos estarían causando daño indirectamente a humanos; una persona que goza de ver sufrir a un animal tiene endurecido el corazón.  El uso de animales para consumo humano es inevitable y realmente indeseable, como criaturas vivientes y omnívoras necesitamos carne para proveer a nuestro cuerpo de proteínas, sin embargo; es indebido torturar al animal antes de ser sacrificado. Animales que son transportados ya sea para su marcaje o pesado, antes de ser sacrificados implican ayunos de hasta 60 horas, este ayuno puede ser de comida y/o agua. Durante el transporte de los animales, además de pérdidas de peso, se producen con frecuencia traumatismos, contusiones o daños físicos. (Gallo, 2008, p.10). Es evidente el sufrimiento de estos seres durante las  largas horas en las que esperan ser sacrificadas. Ya que no sólo esperan a una muerte dolorosa sino que sufren durante el transporte, sufren traumas y estrés y es que quién se atrevería a gastar en comida para alimentar a estos animales que después de todo están destinados a la muerte. ¿Qué caso tiene darle agua a un animal que será sacrificado? Creo es un pensamiento muy poco solidario y egoísta.

Citando algunas palabras de Kant: “Con respecto a los animales, no tenemos ningún deber para con ellos, de modo inmediato. Los animales […] son solamente medios para un fin. Ese fin es el hombre”. Por tanto, podemos utilizar a los animales en la forma que nos plazca. No tenemos ningún “deber directo” para abstenernos de torturarlos…aquel que se comporta cruelmente con ellos posee asimismo un corazón endurecido para con sus congéneres”.  Podemos darnos cuenta que desde la ética Kantiana los animales son mero medios para el fin que es el hombre, esto incluye usarlos como medio para la diversión.

Uso de animales por humanos  

Es incorrecto utilizar el sufrimiento de los animales como medio de entretenimiento ya que esto sólo refleja la dureza de nuestro corazón y un pensamiento poco racional. Las corridas de toros, las peleas de gallos, peleas de perros, carreras, son a mi punto de vista simples ritos donde el humano se divierte con la degradación física de los animales. ¿Para qué? Yo no lo entiendo. Ritos donde se derrama sangre, donde es evidente el sufrimiento, dónde incluso el humano es el asesino cruel. ¿Es acaso necesario que el humano demuestre de esa forma su superioridad?, ¿superioridad de qué?, ¿evolutiva?, ¿racional?, ¿intuitiva? Es importante reconsiderar si de verdad disfrutamos ver cómo  se desangra un toro al cual han sido clavadas más de 3 puntillas en la columna y que después de eso se le provoque para que no ceda al dolor y siga brindando un espectáculo sanguinario.

Otra práctica que incluye el utilizar a los animales como medio para beneficio humano es la investigación. Con todo el desarrollo de la tecnología biomédica, es evidente la necesidad de probar nuevos materiales, nuevos fármacos, nuevos procedimientos y es evidente que de nadie en su sano juicio de buenas a primeras se ofrezca como voluntario. Desde hace siglos se utilizan animales para las pruebas de biocompatibilidad, podríamos decir que es necesario que sean utilizados para probar estos nuevos fármacos y es en verdad, nadie prefiere el dolor humano al de un animal pero incluso los procedimientos más básicos implican tortura para estos “animales de laboratorio”. Algunos de estos métodos incluyen la aplicación de impulsos dolorosos, de agentes irritantes directamente a las mucosas, seccionamiento de la columna mientras el animal está consciente. Esto nos coloca en un gran dilema ético por un lado, es completamente deseable encontrar nuevos medicamentos para la cura de enfermedades o el desarrollo de nuevos biomateriales para reparar estructuras dañadas de nuestro cuerpo o simplemente para conocer el funcionamiento de nuestros sistemas. Por otro lado podemos estar en desacuerdo con estas prácticas ya que el sufrimiento de estos animales es indeseable, pareciera ser urgente la implementación de sistemas que simulen la respuesta como lo harían estos cuerpos vivientes pero sin la necesidad de torturar seres vivos. Sabemos que esto no es posible y lo único que nos queda es pedir que se trate a estos animales de la manera menos cruel posible ya que si bien son meros medios para el beneficio del hombre, también tienen percepción física y sufren al enfrentarse a pruebas clínicas.

Conclusión

El cristianismo acepta la utilización de los animales como medios de subsistencia; sin embargo también niega la tortura y utilización de los animales como meros medios de entretenimiento. Desde la postura utilitarista explotar animales como alimento parece estar correcto ya que aporta un mayor beneficio. El utilitarismo también compromete al hombre a revisar las consecuencias de sus actos; a las partes afectadas, en este caso lo obliga a tomar en cuenta a los animales como afectados. Kant menciona que los humanos no tienen ninguna obligación con los animales y que éstos pueden ser manipulados a gusto y conveniencia del hombre. Que si bien es incorrecto maltar a los animales no es porque se tenga alguna responsabilidad con ellos, sino que el maltrato reflejaría la dureza de corazón de hombre y esto es indeseable. La manipulación de animales como medio de entretenimiento no está justificada en cuanto se tortura al animal o se le expone en situaciones sanguinarias donde el final conlleva la muerte de éste. El desarrollo de nuevos cosméticos, fármacos y otros productos, obliga al hombre a utilizar animales para la experimentación. La experimentación con animales es una práctica inevitable en cuanto se deseen los menores daños al hombre e incluso a otros animales (si se trata del desarrollo de productos veterinarios). Es conveniente reconocer que los animales son parte de nuestro entorno, que si bien es necesario utilizar animales ya sea para alimentarnos o como cuerpos de prueba, también es necesario actuar responsablemente ante el sufrimiento de estos seres y evitar la tortura por diversión y la sobrexplotación.


REFERENCIAS:

1.     Volkert, B. (1999). You are What You Eat: Meat, Novel Protein Foods, and Consumptive Freedom. Journal Of Agricultural & Environmental Ethics, 12(2), 185. 
2.     Habermas, J. (1991). Escritos sobre moralidad y eticidad. Buenos Aires: Ediciones Paidós.
3.     Mercedes, G. B. (2002). Romper con los Dioses. México D.F.: Torres asociados.
4.     Sen, A. (1982). Utilitarianism and beyond . Madrid España: Cambridge University Press.
5.     Zeraoui, Z. (2000). Modernidad y Posmodernidad. México D.F.: Noriega Editores.
6.     Rachels, J. (2009). Introducción a la filosofía moral. México: FCE.
7.     Goodall, J. (2003). Los diez mandamientos: para compartir el planeta con los animales que amamos. Barecelona; España: Paidós .

8.     Gallo, CarmenTadich B., Néstor. (2008). Bienestar animal y calidad de carne durante los manejos previos al faenamiento en bovinos.REDVET. Revista Electrónica de Veterinaria, Octubre.

9.     Monson, S. (2006). Earthlings. Estados Unidos de América : Nationearth.



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