jueves, 8 de mayo de 2014

POLÍTICA Y DEMOCRACIA: EL PODER DE LA INTENCIÓN

                                                                                                            Eugenio Herrera Jurado
                                                                                                                             Ensayo Final
                                                                                                                   9 de Mayo del 2014

POLÍTICA Y DEMOCRACIA: EL PODER DE LA INTENCIÓN

ABSTRACT
            La política es una actividad del ser humano y por esta misma condición cuenta con toda una serie de elementos que incluyen buenas intenciones y la necesidad de crear un bienestar para todos los involucrados, siendo la democracia un recurso útil para alcanzar los objetivos; sin embargo en los últimos años la decadencia de la política causada por la falta de ética y moral de los gobernantes y de los políticos en general, ha creado una pésima imagen sobre lo que significa llegar a los puestos públicos.    La manera en que se desvían los intereses personales dentro del poder político democrático, y se crean  propuestas para que las cosas cambien en las actuales y futuras generaciones, y tener un mejor gobierno es un tema de interés tanto público como de todos y cada uno de los partidos políticos dentro de su propia estructura y revisión de comportamiento de sus militantes.  Sólo así la política dejará de ser una ciencia  victimizada, que ha provocado grandes levantamientos sociales, cambios radicales y un medio para obtener el poder y representación ciudadana, en donde la honestidad y la justicia social puedan sobresalir.
            Es justamente en la política en donde surge la democracia, tratando de que todas las partes que conforman la sociedad sean escuchadas a pesar de  sus diferencias de ideas, objetivos y medios para lograr fines, que muchas veces  son comunes, como  lo es el bienestar de la población.
            Este tema ha ocupado a propios y extraños, especialistas en el ramo y grandes pensadores y científicos, como Albert Einstein (1946) quien  mencionó en su momento cuando le preguntaron sobre la política y democracia, diciendo que su ideal político era la democracia, porque cada ser humano debía ser respetado como persona y nunca divinizar a nadie.   Este comentario es muy interesante por lo profundo del mismo, ya que la política muchas veces buscar ser democrática, pero curiosamente no son las mayorías las que logran llegar al poder y quienes representan a los grupos olvidan sus principios y dejan de gobernar para el pueblo, haciéndolo para sus propios intereses.
            Haciendo referencia a las leyes y definiciones más específicas,  la más generalizada es la que divide a la palabra Democracia en: Demos-Pueblo y Kratos-Poder o superioridad; por lo tanto, la democracia es una forma de gobernar que está al mando de representantes de una comunidad o ciudadanos del pueblo, y su objetivo principal es que todas las personas tengan igualdad en la participación de decisiones del grupo, y esto se llega a tener a través del voto individual y luego representativo para la toma de decisiones sobre los destinos de la nación y sus gobernados.
            Tomando como referencia a Rodrigo Valadez (2003), la democracia “supone un orden representativo, elecciones periódicas,  sufragio universal, división de poderes y respeto  del principio de soberanía popular,  para que sea algo viable y práctico en nuestros días” (“Democracia y Gobernabilidad”, p. 78).
            La experiencia ha demostrado que quienes hacen política terminan desarrollando y/o siguiendo principios y objetivos propios o partidistas, con lo cual no gobiernan para todo el pueblo, dejando a un lado la propuesta democrática y  haciendo que la política se contraponga con la democracia.  Ejemplo de ello lo tenemos en  muchos líderes que cuando llegan al poder cambian muchísimo y se hacen dictadores, dejando a un lado los intereses del pueblo y  haciendo que sus actividades políticas sean más bien como un contrato social.
            Si el pueblo fuera realmente quien gobernara de manera democrática, habría igualdad en la cantidad y condiciones de sus representantes políticos, porque entonces todos los partidos políticos tendrían las mismas oportunidades y capacidad de representarse, dejando de verse como mayorías o minorías, porque al final de cuentas son la expresión del  pueblo. Desafortunadamente en la búsqueda del poder los involucrados no son únicamente los partidos políticos y sus seguidores, sino también los ciudadanos que  pagan impuestos para sostener a los partidos políticos y después son olvidados cuando los grupos llegan al poder.
            Una evidencia clara de esto es que sólo en el 2014  al Partido Acción Nacional (PAN) le tocarán 917 millones 195 mil pesos; el Partido de la Revolución Democrática (PRD) 699 millones 207 mil pesos; el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) tendrá un presupuesto global de 345 millones 234 mil pesos; el Partido del Trabajo (PT) 301 millones 146 mil pesos. De ellos, y a Nueva Alianza se le asignarán 286 millones 300 mil pesos.   En todos los casos, existen cantidades para el financiamiento ordinario y una menor cantidad para actividades específicas.  (IFE aprueba financiamiento para partidos políticos en 2014, Martes 14 de enero de 2014, a través de (http://yucatan.com.mx/mexico/elecciones/ife-aprueba-financiamiento-para-partidos-politicos-en-2014)

            Ahora bien, si retomamos la idea de que la política tiene como objetivo fundamental  la representación de los diferentes grupos sociales y en todos y cada uno de los partidos se tienen valores y principios comunes como son la libertad, la  , honestidad y el bienestar social,  (www.partidos.politicos/org_politica/sistema), entre otros, cada grupo o partido tiene su enfoque  a través del cual poderlo lograr.  En todos los casos el interés común es el progreso  de la sociedad a través de las acciones de sus líderes,  sin embargo, cuando entre ellos se solapan muchas veces acciones inmorales que repercuten en el servicio al pueblo, con lo cual son totalmente incoherentes entre su filosofía y misión y su actuación y resultados.  Lo anterior se aplica desde el inicio de las actividades gubernamentales, en todas las naciones y a través de los tiempos, porque es algo que tiene que ver más que nada con las intenciones y el nivel ético-moral del ser humano y no con las leyes escritas.
            En México no se puede decir que hay una verdadera democracia cuando los procesos electorales están envueltos en toda una serie de irregularidades y cuando los gobernantes cuando llegan al poder se olvidan de las demandas y necesidades de los gobernados, y por lo tanto, y teniendo como referencia a Kant, el Estado de Derecho afirma que la acción del estado tiene como límite cuidar la libertad del individuo, apoyándose en las normas y leyes que se establecen en la Constitución de la nación.   Cuando esto no sucede así, entonces deja de existir el Estado de Derecho, y los representantes del pueblo empiezan a cometer delitos  al no cumplir adecuadamente con sus funciones y responsabilidades, ante la incapacidad del pueblo para reclamarles porque los gobernantes se amparan a través de su fuero, como cuando los detiene la autoridad y que no pasan la prueba del alcoholímetro o cuando hacen un abuso de poder, como  Alain Ferrat Mancera, quien  con su fuero ha hecho un abuso de autoridad, luego de que su hermano fue golpeado por un joven holandés encarcelado en Cancún, y utilizando su poder para disminuir al máximo los derechos humanos del extranjero.    Es entonces cuando los gobernantes parecen intocables o invencibles, y cuando salen de gobernar  se dan a la fuga y los procesos de investigación sobre el mal manejo de recursos son tan lentos, que les da tiempo de escapar de la justicia; ese es el caso de los ex gobernadores  de Chiapas y Veracruz.  Si a esto se le agrega  que  todo lo que se necesita para arraigarlos y someterlos a un proceso legal lleva muchísimo tiempo y pueden alegar inconsistencias, la impunidad es  una constante.
            En tiempos actuales, el dilema  ético está en mantener la honestidad en el actuar de los gobernantes, para que la política y la democracia puedan tener un buen punto de partida, en lugar de estar constantemente luchando contra las irregularidades y las faltas a la moral y a la ética por parte de los gobernantes, por lo que se debe de ser cada vez más claros con respecto a la democracia.
 “La democracia  cayó en una vulgarización y posterior confusión debido a que entre los años 1950 y 1970 se produjo una profunda transformación en el vocabulario político, pues diferentes autores llegaron a construir sus respectivos conceptos a voluntad e incluso, manipulando arbitrariamente las palabras”. (SARTORI G. p. 11)
            Esto nos remite más que nada a  la humanización del poder, es decir, ser conscientes de lo que significa estar representando a un grupo, partido político o sector ciudadano, y reconocer que no hay que ver solamente por los intereses personales-particulares, sino por un bien mayor, pues la humanidad misma tiene como objetivo desarrollarse a través del servicio a los demás.  Por eso la humanización del poder y de la sociedad es de lo más deseable y con el tiempo será lo que muestre una política y democracia madura en los pueblos, y por este camino deben de ir las naciones hoy en día, porque de no hacerlo, entonces no será raro ver cada vez con más frecuencia las inconformidades, rebeliones y discusiones; todo esto se puede evitar en las mesas de negociación política para hacer más fuerte la voz del pueblo.  Maquiavelo habló de esto en varias de sus obras, destacando siempre que a los hombres hay que acariciarlos o destruirlos, pues vengarán un insulto leve, pero quedarán indefensos si se les aplica un golpe duro. (MAQUIAVELO, “El Príncipe”, 2011).



CONCLUSIÓN
            Las soluciones que ayudarán a solucionar este problema de falta de ética y valores de honestidad en la democracia y en la política, tienen que ver directamente con la educación, que va directamente de la mano con la Teoría Ética del Intelectualismo Moral, que  nació con la idea de Sócrates de que conocer el bien es hacerlo y que sólo actúa inmoralmente el que desconoce en qué consiste, y luego hay que ponerlo en práctica, pudiéndose lograr primero en el seno de la familia, reforzándose en los procesos educativos y reafirmándose con la aplicación de las leyes bajo la revisión madura de la sociedad, que aunque a  veces parece ignorada,  cada vez se suman más personas a una conciencia democrática más amplia y acorde a la ética del servicio de la sociedad, pudiéndose tener más y mejores resultados al respecto.
            Otra teoría ética que se aplica en el poder   de la intención de la política y la democracia es la Ética Discursiva, que afirma  que lo que decide si una norma es universalizable no es un individuo solitario, sino toda la comunidad de habitantes libres y racionales.
            Los alcances de esta propuesta son muy grandes, pues abarcan a  la buena gobernabilidad de los pueblos, pero sólo se verán en el mediano y largo plazo conforme se promueva en los ciudadanos los valores de la dignidad, la  honestidad, el respeto, la justicia y la equidad.



REFERENCIAS
1.    HELD, D. (1992) “Modelos de democracia”. Alianza Editorial, Madrid.
2.    MAQUIAVELO, N. (1984) “El Príncipe”. Ed. Bruguera, Barcelona, España.
3.    SARTORI G. (1997) “Teoría de la Democracia” Tomo I. Ed. Alianza, México.
4.    ROUSSEAU, Jean J. (1988) “El contrato social”, Ed. Altaya, S.A. México.
5.    VALADEZ D. y Gtz. R. (2003) “Democracia y gobernabilidad”, UNAM, México.
6.    GONZÁLEZ R. Agustín (2013), recuperado  el 2 de mayo del 2014 a través de:  http://www.citasyproverbios.com/citas.aspx?tema=Politica#sthash.dpuf.
7.    “Recursos electorales”,  Artículo recuperado el 3 de mayo del 2014 a través de: http://yucatan.com.mx/mexico/elecciones/ife-aprueba-financiamiento-para-partidos-politicos-en-2014.






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