martes, 26 de noviembre de 2019

Diseño sostenible Elvira Figueroa Infante



Diseño responsable
Los mercados actuales están inundados de productos orientados a generar beneficios económicos, incentivando el consumo y generando desechos, por lo cual las empresas deben desarrollar productos basados en Ciclos de Vida de Producto CVP sostenible para satisfacer a los consumidores, generando beneficios económicos, pero reduciendo la huella medioambiental y la desigual social (Trujillo-Suárez, 2015). Según el ICSID (Consejo Internacional de las sociedades de diseño industrial) el Diseño Industrial es la “Disciplina y actividad creadora que tiene como tarea determinar las propiedades formales de los objetos que se van a reproducir industrialmente…” (ICSID, 2010). Generalmente se pone énfasis en el crecimiento económico, mediante el desarrollo de negocios en diversos sectores de mercado, centrando sus esfuerzos en la eficiencia económica (Freeman, 1984; Niemann et al., 2009), sin embargo, olvidan la responsabilidad ecológica y social, en beneficio de productos baratos que inundan el mercado, creando una cultura de consumo y desechos descontrolados (Brown, 2009).
El siguiente documento aborda sobre la responsabilidad social del Diseño Industrial, desde la perspectiva de una responsabilidad social y de reflexión moral por parte de los diseñadores. El consumo, la producción y  el desecho de materiales de los recursos naturales a nivel masivo está aumentando generando desigualdad y la baja en la calidad de vida. El cual requiere de una toma de decisiones que se apague a la ética en los futuros diseñadores industriales, que deben decidir si participar de este ciclo vicioso de producción masiva y consumo de recursos no renovables o bien trabajar para el desarrollo de soluciones sustentables que fomenten a la preservación del medio ambiente y la igualdad social (Lee, 2015).
Palabras clave: Diseño Industrial – Diseño Responsable – Diseño y Sociedad - Sociedad.
El diseño industrial se define como “una actividad profesional ocupada en satisfacer necesidades por medio de objetos; es un factor que transforma y conserva la cultura a través de la materialidad” (Encino, 2014). Debido a lo que sucede en la actualidad los diseñadores industriales deben enfocarse en satisfacer las necesidades reales de la sociedad y no generar nuevas necesidades, ya que algunos de los materiales que se utilizan para la producción así como los recursos con los que se obtienen dichos materiales son limitados, así mismo diseñar productos y/o servicios sin comprometerse con el medio ambiente y la calidad de vida de las futuras generaciones, atentando de esta manera contra la ética y la responsabilidad ecológica y social.
Como lo marca el objetivo once (producción y consumo responsables) de la agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: “el consumo de materiales de los recursos naturales está aumentando” (ODS, 2019). Además según el informe anual de la Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, el ritmo de la acción en muchas áreas de preocupación ambiental se está acelerando. “Las emisiones globales de gases de efecto invernadero deben reducirse 7,6% cada año entre 2020 y 2030 para que el mundo logre frenar el calentamiento global en 1,5 °C este siglo” (UNEP, 2019).
Gran responsabilidad de las empresas es generar rendimientos sobre capital cuidando los recursos utilizados para ellos, permitiendo sacar al mercado productos que mantengan la competencia en precios, cubra las necesidades del mercado pero a su vez tenga impacto directo en la reducción al deterioro ambiental, además se debe tener en cuenta asuntos políticos, culturales y éticos que expande operaciones y riqueza con los agentes externos a una organización. En consecuencia a la producción y consumo descontrolado, “la sostenibilidad se ha orientado a ampliar los criterios de la productividad empresarial, de solo generar beneficios económicos, a incluir la ecología industrial y la equidad social” (Trujillo-Suárez, 2015). Entonces los diseñadores deben basar sus diseños en el diseño de CVP, para satisfacer las necesidades, pero reduciendo el impacto medioambiental y la desigualdad social.
Los Diseñadores Industriales, gráficos, de modas, y de otras áreas, así como las empresas, deben reflexionar éticamente sobre cuáles quieren que sean las consecuencias de sus actos; ya que en ellos recae el compromiso de generar daño ambiental o al contrario, proveer beneficios para los usuarios, quienes son los afectados directamente ante cualquier problema ambiental.
El utilitarismo reflexiona que los seres humanos estamos dotados de sentimientos sociales, cuya satisfacción es fuente de placer, haciendo referencia a que lo correcto consiste en maximizar el bienestar y extenderlo al mayor número de seres vivos; es decir, debemos de tratar con la misma importancia el bienestar de todos los seres vivos, “en la mayor medida posible, a todos los hombres. Y no solo a ellos, sino, en tanto la naturaleza de las cosas lo permita, a todas las criaturas con capacidad de sentir”. (Rachels, 2006, p.150) Por tanto, debemos preguntar qué acciones promoverían la mayor felicidad para todos aquellos que serán afectados.
El problema ético presentado en el documento se encuentra relacionado con la categoría ética de sostenibilidad es por eso que nos planteamos la siguiente pregunta de orientación: ¿Qué solución permite alcanzar el mayor bien para el mayor número de personas? El diseño de productos y/o servicios con un ciclo de vida de producto “CVP” es la respuesta a esta cuestión porque al crear diseños sostenible se busca un bienestar parcial para el mayor número de personas siguiendo de esta manera la regla moral “la regla es que debes ayudar a la gente sin importar tus deseos particulares”. (Rachels, 2006, p.192)
¿Cuáles son los deberes y las obligaciones que tiene quien debe tomar las decisiones respectos de quienes serán afectados/as? El imperativo categórico marca la pauta que si tenemos cierto deseo, cierto curso de acción nos ayudará a obtener lo que queremos, “simplemente requieren que adoptemos los medios necesarios para alcanzar los fines que perseguimos” (Rachels, 2006, p.192). Con estas respuestas nos percatarnos que el diseño sostenible se encuentra apegado a la ética de sostenibilidad, debido a que el ser humano está creando y buscando soluciones para detener y revertir los problemas medioambientales.
La complejidad del tema implica un análisis y una reflexión profunda sobre el rumbo que esta tomando el diseño industrial ante la problemática y la urgencia de encontrar nuevas alternativas para el diseño de productos, su producción en sí y pensar más en la vida útil del producto de igual manera diseñar su degradación y su composición para un desecho más eficaz y así reducir el daño medioambiental. El utilitarismo señala que “debemos actuar de una manera que satisfaga los intereses de todos por igual”. (Rachels, 2006, p.298) Como lo indica el Artículo III del código de Ética Profesional del Diseñador Industrial de la ICSID, el diseñador protege el Ecosistema Terráqueo tomando un papel responsable como generador de la cultura material creando diseño sostenible.
Según Hans Gugelot “El objetivo del diseñador debe ser crear buenos bienes de consumo que puedan ser producidos y no buenos bienes de producción que deban ser consumidos”. (Gay & Samar, 2007). Siguiendo las palabras de Hans crear buenos bienes de consumo para crear un enfoque centrado en los usuarios existen diversas oportunidades de diseñar y producir de manera responsable por mencionar una es del Ecodiseño, cuyo objetivo es diseñar servicios y/o productos que sean sostenibles, a través del cual reducimos el impacto ambiental.
Debemos de normalizar el comportamiento amigable con el medio ambiente en los productos, “Así como los ‘deberes’ hipotéticos son posibles porque tenemos deseos, los ‘deberes’ categóricos son posibles porque tenemos razón” (Rachels, 2006, p.192). Apoyándonos en la moral de los diseñadores industriales y como gremio aceptar algo como válido que, aunque no se utilicen los materiales más baratos, que estos sean sustentables y que agreguen un valor considerable al gran problema de contaminación que existe a nivel mundial. Si bien es cierto que no en todos los lugares del mundo se pueden aplicar las mismas normas de diseño para los mismos productos, siempre se puede adaptar al entorno en el que se encuentra por tanto siempre existirá una posibilidad de diseñar ecológicamente.

Para concluir, se puede decir que gracias a la perspectiva teórica sobre el problema reconocemos la relevancia del problema aún más. Queda claro que las consecuencias ante dichos actos pueden mayores y peligrosas, a pesar de que se comienza a tomar buenas decisiones en el ámbito profesional sobre el impacto ambiental, desafortunadamente se está aplicando lentamente el cual produce un cambio mínimo.
La producción sostenible es un tema que se ha tratado los últimos años en los foros más importantes, está basada en la mayor y mejor producción de cosas con los menos recursos posibles y con ello lograr una eficiencia en el desarrollo de la producción y así la creación de un sistema sostenible. El objetivo de las empresas es generar riqueza y rentabilidad para los inversionistas, sin embargo, se tiene que tener como objetivo la obtención de la rentabilidad y ganancias de capital sin el desgasto de los recursos naturales que tenemos limitados. Con esto se busca generar una mayor calidad de vida para los integrantes de la sociedad y al mismo tiempo adoptar un sistema económico sustentable donde, mediante la cooperación de todos los agentes involucrados y una cadena de suministro más eficiente en el uso de los recursos.
Todo esto tiene que estar fundamentado en una sensibilización a los consumidores, y creadores, sobres una cultura y actitud de vida sostenible, facilitándoles los medios y la información necesaria para que tengan el conocimiento suficiente y adopten un estilo de vida que vaya a la par de las necesidades ambientales globales.





Referencias
Básicas
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Domínguez Gual, María Carolina. (2015). La contaminación ambiental, un tema con compromiso social. Producción + Limpia, 10(1), 9-21. Retrieved November 06, 2019, from: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1909-04552015000100001&lng=en&tlng=es.
Trujillo-Suárez, Manuel (2015). Evaluación heurística para el diseño de ciclos de vida de productos sostenibles... Revista Electrónica Gestión de las Personas y Tecnología, 8(24), undefined-undefined. [Fecha de Consulta 25 de Noviembre de 2019]. ISSN: Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=4778/477847102005
Roa López, Paola Andrea (2017). Diseño Industrial, un hacer responsable con la sociedad. Revista Interamericana de Investigación, Educación y Pedagogía, 10(2), undefined-undefined. [Fecha de Consulta 25 de Noviembre de 2019]. ISSN: 1657-107X. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=5610/561059354009
Encino, A. (2014, julio 23). El diseñador industrial y la producción de mobiliario: una perspectiva desde la sustentabilidad. Entreciencias: diálogos en la Sociedad del Conocimiento, vol. 2, núm. 5, pp. 263-275. 2019, septiembre 15, De Redalyc Base de datos. Recuperado 22 octubre, 2019, de https://www.redalyc.org/pdf/4576/457645127005.pdf


Complementarias
ICSID. (2010). Codigo de Ética Profesional.
Freeman E 1984. Strategic Management: A Stakeholder Approach. Pitman
Publishing Inc. Marshfield, MA, EU.
Niemann J, Thichkiewitch S, Westkämper E 2009. Design of Sustainable Product Life Cycles. Springer-Verlag. Berlin, Germ.
Brown, T 2009. Change by Design: How Design Tranforms Organizations and Inspires Innovation. HeperCollins. New York, NY.
ONU. (25 de 11 de 2019). La Asamblea General adopta la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Obtenido de https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/sustainable-consumption-production/
ONU programa para el medio ambiente. (26 de 11 de 2019). Comunicado de empresa. Obtenido de: https://www.unenvironment.org/es/noticias-y-reportajes/comunicado-de-prensa/el-mundo-debe-reducir-las-emisiones-76-anual-en-la
ONU informe anual. (26 de 11 de 2019). Informe anual de ONU Medio Ambiente 2018. Obtenido de: https://www.unenvironment.org/annualreport/2018/index.php#foreword
Gay, A., & Samar, L. (2007). El Diseño Industrial en la Historia. Argentina: Tec.
Mexico Desgin. (26 de 11 de 2019) Con Ecodiseño se crea un hogar del futuro. Recuperado de: https://mexicodesign.com/con-ecodiseno-se-crea-un-hogar-del-futuro/
Rachels, J. (2006). Introducción a la filosofía moral. México: Fondo de Cultura Económica.

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La importancia de la ética en la publicidad de productos y servicios


La importancia de la ética en la publicidad de productos y servicios
Samantha Salazar Aguila

A01226966

En la actualidad, todos los días nos vemos expuestos a diferentes tipos de publicidad; anuncios en la radio y televisión, espectaculares en la calle, anuncios en Instagram o YouTube. Todas las empresas quieren presentar sus productos y servicios, sus atributos y ventajas a sus posibles clientes, pero ¿qué tan cierta es la información a la que estamos expuestos?
Los tiempos han cambiado y los consumidores están cada vez más informados, las tendencias constantemente cambian y hay tantas alternativas que es complicado para las compañías el ajustarse y modificar productos y servicios para satisfacer las demandas de los consumidores, esto nos lleva a la siguiente pregunta, ¿qué tan dispuestas están las compañías a mentir para vender su producto o servicio a un mercado cada vez más exigente? En el siguiente ensayo quiero hablar de la importancia de la ética en la publicidad de productos y servicios y las razones por las cuales las compañías deben de pensar dos veces antes de actuar.
La realidad es que todos somos consumidores, no importa si eres ingeniero, maestro, gerente de una empresa o estudiante, todos tenemos necesidades y gustos que satisfacer, y por esta misma razón todos estamos expuestos a información sobre marcas, productos, servicios y demás que usamos para determinar si el producto o servicio que nos están ofreciendo satisface todas nuestras necesidades y aporta valor a nuestra vida. No importa que tan extensiva sea nuestra investigación al tratar de encontrar el producto o servicio perfecto; todos corremos el riesgo de caer en un engaño, de ser estafados por no tener el acceso total a la información y creer en la veracidad de la publicidad e información que las compañías nos proporcionan.
Como consumidores tenemos el derecho de saber sobre los productos que estamos comiendo, sobre el origen de la ropa que usamos y sobre lo que contienen los productos que nos aplicamos, y las empresas tienen la obligación de hablar con la verdad. Lo cierto es que las compañías tienen una responsabilidad muy grande y puede que muchos de ellos no se han dado cuenta; en sus manos pueden estar la salud de los consumidores e incluso la vida. Otro tema muy importante son los elementos que contiene la publicidad, muchas veces la temática seleccionada o la manera de promocionar o presentar productos y servicios no es la más adecuada, el contenido puede atentar contra la dignidad de grupos o personas y ser una total falta de respeto. Ya que “la actitud ética del publicitario conforma, en parte, la ética de nuestra cultura” (Hellín, 2006, p. 76), es de suma importancia que la ética sea parte de la publicidad, no sólo por el carácter informativo de la publicidad, sino que también por la necesidad de respeto en la sociedad.
Key Words: ética, publicidad, honestidad, consumidores, dignidad, respeto

Hay dos problemas principales con la publicidad, primero tenemos el uso de publicidad engañosa y después tenemos el uso de elementos ofensivos en la publicidad. La publicidad engañosa puede ser definida como “toda publicidad que, de una manera cualquiera, incluida su presentación, induce a error o puede inducir a error a las personas a las que se dirige o afecta y que, debido a su carácter engañoso, puede afectar su comportamiento económico o que, por estas razones, perjudica o es capaz de perjudicar a un competidor” (García, 2018, p.3), es decir, toda publicidad que pueda causar daño a consumidores o a la competencia. Un ejemplo muy claro de cómo las empresas manipulan información o mienten sobre sus productos o servicios para vender es el escándalo del 2015 de Volkswagen; con tal de entrar al mercado estadounidense Volkswagen mintió sobre su motor y los niveles de emisiones, sin embargo, fue descubierto a finales del 2014 gracias a estudios posteriores hechos en Estados Unidos.
            Tenemos también el uso de elementos problemáticos y ofensivos en la publicidad de servicios y productos, por ejemplo, en 2013 Hyundai causó indignación con el comercial de su carro ecológico al mostrar a un hombre intentando suicidarse, pero fallando gracias a las emisiones 100% de agua del carro. Tenemos también el comercial de Caminos y Puentes Federales que deshumaniza a las personas en situación de calle y las compara con un animal al mostrar como una mujer “adopta” a un hombre y cuida de él para al final mostrar que todo el tiempo el hombre era realmente un perro. El problema con este tipo de publicidad es el mensaje que comunica, muchas veces el mensaje es machista, discrimina a cierto tipo de personas o atenta contra su dignidad.
¿Qué es lo que hace que este tipo de anuncios sean éticamente incorrectos?. La meta de estas empresas es vender su producto o servicio, con la intención de generar ingresos para cubrir costos, pagarles a los empleados y tener ganancias, si el generar ingresos para poder funcionar como empresa y generar empleos implica un bien, entonces, ¿por qué es incorrecto?. Si tomáramos la idea previa y la sometiéramos al test del imperativo de Kant, fácilmente nos daríamos cuenta de lo incorrecta que es, el segundo paso del test afirma que se debe obrar de una manera en la que “uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio” (Kant, 1995, p. 44), las empresas no pueden usar a sus clientes como medios para generar dinero, mucho menos si esto implica arriesgar la salud y hasta la vida de estas personas.
            La industria de blanqueamiento de la piel o “skin bleaching” es una industria que está creciendo con rapidez, especialmente en países asiáticos como Filipinas. El uso de cremas y pastillas que prometen blanquear la piel es normal en el país gracias a la gran inseguridad que causa el color de la piel, “históricamente eso es lo que perciben no sólo como hermoso, pero poderoso” (Lebsack, 2019), y existe la creencia de que mientras más blanca sea la piel, más bonita, más inteligente y exitosa es la persona.
Mientras que empresas como Dove y Nivea usan mensajes positivos y de empoderamiento para promocionar sus productos en América, se pueden ver ofreciendo cremas que prometen blanquear la piel en Filipinas, productos que, aunque no contienen ingredientes dañinos, no presentarán un resultado perceptible (Lebsack, 2019). Existen también cremas blanqueadoras (bleaching creams) que son fáciles de conseguir y prometen al consumidor el resultado que busca, su ingrediente principal; mercurio. Estos productos son introducidos ilegalmente al país, y, aunque contienen altos niveles de mercurio, son presentados como alternativas efectivas y seguras. Claramente, a estas empresas no les interesa la salud y seguridad de sus clientes, lo que buscan es ganar dinero y las personas son sólo un medio para llegar a su meta.
En el caso de empresas que usan publicidad falsa para promocionar sus productos y servicios, el generar empleos no justifica sus acciones, ya que el fin no justifica los medios. El generar empleos y un bien para las personas involucradas en la empresa no justifica el usar a los clientes como medio para alcanzar las metas, no justifica usar a ninguna persona. La máxima Kantiana dice “obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal” (Rachels, 2006, p. 205), por lo que, si decidimos actuar de la manera en la que estas empresas lo hacen, estaríamos aceptando el mentir u omitir información como regla universal, por lo tanto, estaríamos aceptando el dañar y ser dañados y el ser usados como objetos para alcanzar un fin por estas empresas.
En el 2011, la empresa Cuauhtémoc Moctezuma, dio a conocer la nueva imagen de su marca de cerveza Tecate y su campaña “Es fácil ser hombre”. Esta campaña buscaba rendir tributo a los hombres, pero transmitía un mensaje misógino al reducir a las mujeres a objetos que únicamente están para el consumo de los hombres ya que los espectaculares se podían ver mujeres con ropa ajustada y frases como “prima”, “amor” y “buffet”. Campañas y publicidad de este estilo son agresivas contra ciertos grupos y promueven la discriminación, esta campaña de Tecate en específico, promueve la violencia de género y muestra a los hombres como superiores.
Al usar este tipo de contenido en la publicidad, no estas respetando a las personas y tampoco estás respetando sus derechos humanos, no se están considerando los efectos negativos que puede tener este tipo de publicidad en las mujeres. Tampoco se consideran los efectos negativos que puede traer esta publicidad a la empresa, el daño no es únicamente a la persona que aprobó estos mensajes o que diseñó la campaña, sino que afecta a todos los que son parte de la compañía. Desde el punto de vista utilitarista, no se cumple el principio de utilidad, este principio “aprueba o desaprueba cada acción de acuerdo con la tendencia que tiene para aumentar o disminuir la felicidad de aquella parte cuyo interés está en cuestión” (Bentham, 2000). El principio de la mayor felicidad “mantiene que las acciones son correctas en la medida en que tienden a promover la felicidad, incorrectas en cuanto tienden a producir lo contrario a la felicidad. Por felicidad se entiende el placer y la ausencia de dolor” (Mill, 1984, p. 60), pero al aprobar estas campañas, los beneficios no son para la mayoría, ni se causa felicidad ni bienestar, de hecho, el efecto es el contrario ya que se ataca a un grupo de personas y se intenta vender un producto a costa de la dignidad de esas mismas personas.
La publicidad y las campañas publicitarias son parte esencial de la mercadotecnia y es un área que los mercadólogos deben dominar, por esto mismo es de suma importancia que los mercadólogos tengan presente un código de ética ya que lo que ellos transmitan por medio de la publicidad va a marcar a la empresa ya que ayuda a definirla y el producto o servicio ante los consumidores, y un error de su parte puede destruir no sólo un producto o servicio, pero una empresa.
Una parte esencial del trabajo de un mercadólogo es el generar valor para el consumidor y atender sus necesidades, el consumidor es el centro de la compañía y la razón por la cual se diseñan productos y servicios, la meta es poder ofrecer un producto o servicio que mejore de alguna manera la vida del mercado meta y se tiene la obligación de actuar con respeto hacia los consumidores, siempre tratando a todos con dignidad ya que “los seres humanos tienen un valor intrínseco, es decir, dignidad porque son agentes racionales” (Rachels, 2006, p. 206), esto quiere decir que por el simple hecho de poder pensar racionalmente y tener la habilidad de tomar sus propias decisiones las personas tienen dignidad y deben de ser tratadas con dignidad, por esto mismo se debe de considerar el impacto que nuestro trabajo puede tener en los demás y las consecuencias que generan cada uno de nuestros actos.
Los tiempos han cambiado y gracias a que los consumidores cada vez están más informados es más difícil venderles productos y servicios, la competencia es mayor y la urgencia por probar que el producto o servicio que tu empresa ofrece es mejor y más valioso es indispensable para sobrevivir en el mercado. Todos somos consumidores y por eso todos estamos expuestos al riesgo de caer en un engaño o vernos afectados por un producto o servicio de una empresa que no tiene problema con mentir para vender.
Dos problemas con la publicidad actual es el uso de publicidad engañosa, que es mentir u omitir información relevante sobre un producto y servicio, en Filipinas existe el caso de la venta ilegal de cremas blanqueadoras que se dice que son seguras para el uso en la piel y que demuestra que algunas empresas están dispuestas a usar a sus clientes como medio para llegar a un fin. El segundo problema es el usar elementos ofensivos que atentan contra la dignidad de personas o grupos de personas, elementos que discriminan y que ofenden, en el 2011 Tecate presentó su campaña “Es fácil ser hombre” pero su contenido machista y misógino que presentaba a las mujeres como objetos fue rechazado por la sociedad, dejando a la compañía en un lugar incómodo y, ante los ojos de los consumidores, como una empresa irrespetuosa.
Las dos situaciones anteriores pueden causar daños en los consumidores y afectar la credibilidad de la empresa, el mentir y engañar a los clientes es un acto que demuestra la preocupación por generar ingresos y no por crear relaciones a largo plazo con los clientes y el usar elementos ofensivos demuestra el poco respeto que tienen a los integrantes de la sociedad.






Referencias
Referencias básicas:
Bentham, J. (2000). An Introduction to the Principles of Morals and Legislation.
Kitchener: Batoche Books
Hellín, P. (2008). El discurso publicitario contemporáneo: su relación con lo social.
Murcia: Diego Marín
Kant, I. (1995). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Crítica de la
razón práctica. La paz perpetua, Porrúa: México.
Mill, J. S. (1984). El utilitarismo - Un sistema de la lógica (Libro Vi, capítulo Xii).
Madrid: Alianza Editorial
Rachels, J. M. (2006). Introducción a la filosofía moral. FCE - Fondo de Cultura
Económica.
Referencias complementarias:
Coppel, E. (2017). Estos comerciales fueron anti-premiados por ser los más sexistas y clasistas del año. El país. Recuperado de
Cortina, A. Ética. La vida moral y la reflexión ética. (1996). Santillana, Madrid.
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García Nieto, M. T. (2018). Relaciones públicas socialmente irresponsables. El
caso de la publicidad engañosa y desleal. Methaodos. Doi: p://dx.doi.org/10.17502/m.rcs.v6i1.230
Indigo Staff. (2013). No es fácil ser Tecate. Índigo. Recuperado de
Lebsack, L. Skin Bleaching Is Poisoning Women — But Business Is Booming
Leggett, T. (2018). Cómo Volkswagen trató de encubrir el "terrible" fraude de las
emisiones contaminantes. BBC News. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-44014908
Pellicer-Jordá, M.-T. (2018). ¿POR QUÉ UNA PUBLICIDAD ÉTICA?
Vivat Academia. doi: 10.15178/va.2018.142.97-107

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Carmina Pérez Guerrero A01226436 - La Privacidad en un mundo conectado

LA PRIVACIDAD EN UN MUNDO CONECTADO
Carmina Pérez Guerrero
A01226436

Las tecnologías de la información y comunicación (TIC) han tenido un crecimiento exponencial en los últimos años y junto a este crecimiento se han desarrollado varios avances como el Big Data, en donde se analizan grandes cantidades de datos, y el internet de las cosas, que consiste en conectar varios dispositivos que compartan información. Además de los avances tecnológicos, las redes de comunicación también han permitido una nueva interacción entre personas, sin importar la distancia, lo que se ve reflejado en redes sociales como Facebook y Twitter, que a su vez han cambiado la manera en la que las personas se comunican y obtienen información.
Todos estos avances y comunicaciones hacen uso de datos, qué si son usados de manera ética y responsable, pueden traer diversos beneficios para facilitar las actividades cotidianas o en la toma de decisiones, pero existe siempre el riesgo de que la información sea usada de tal manera que se convierta en una fuente de discriminación y un medio comercial que amenaza a la autonomía de las personas. Debido a esto el enfoque del ensayo será establecer que es imperativo hacer uso de la privacidad como un instrumento de protección para la autonomía y dignidad de los usuarios. Para abordar el tema, inicialmente se hará énfasis en la contextualización del problema que causa la falta de privacidad en los sistemas informáticos, para después presentar algunos argumentos éticos que sobresalen a partir del problema y finalmente establecer una postura final, planteando soluciones viables y éticas.

Palabras clave: Privacidad – Discriminación – Autonomía – Dignidad

Todas las interacciones que tiene un usuario con la tecnología dejan un rastro que puede ser recolectado, almacenado, analizado y correlacionado con otros datos (González, 2018). Estas capacidades dejan vulnerable a la mayor parte de la población frente a riesgos contra su privacidad, propiedad, identidad, intimidad, confianza o reputación (Colmenarejo, 2018 p. 113), y los actuales mecanismos técnicos y legales no los logran cubrir por completo (Soto, 2017, p. 104).
Además de los existentes peligros, actualmente hay un gran interés económico sobre la información personal que se encuentra en las aplicaciones, las redes sociales y el Internet, lo que ha provocado el crecimiento de proyectos comerciales con terceros, y el desarrollo de diversas herramientas de análisis para particulares (Roig, 2009, p.46). También se ha hecho común el intercambio comercial de datos, la mayoría de las políticas de privacidad de páginas web y aplicaciones, incluyen una autorización para proporcionar datos personales a terceras partes y los usuarios deben aceptar esos términos para acceder a los servicios, privándolos de una verdadera autonomía. (González, 2018).
Las marcas actualmente pueden llegar a nosotros con servicios o productos hiperpersonalizados gracias a la disponibilidad de la información de los usuarios (Arlés, 2018) y si vemos este beneficio desde un punto de vista utilitarista, según lo que formulan Jeremy Bentham y John Stuart Mill, en donde las acciones se juzgan solamente en virtud de sus consecuencias y lo único que importa es la cantidad de felicidad o de infelicidad que se crea (Rachels, 2006, p. 164), el uso y comercialización de los datos de usuarios sería una actividad ética por parte de las empresas, ya que parece producir la máxima felicidad tanto para los clientes, que reciben productos y servicios que verdaderamente se acoplan a sus necesidades, como para las empresas, que pueden encontrar a su mercado meta más fácilmente y aumentar sus ganancias, en comparación con el costo de la privacidad de los usuarios y la responsabilidad de las empresas para mantener los datos, pero si nos concentramos más allá de las consecuencias, en dónde se posiciona a las empresas como personas morales que, según la ética de la virtud, y tomando en cuenta lo que dice Aristóteles, las empresas cuentan con rasgos de carácter que se alinean a sus valores públicos y que exigen justicia y beneficencia (Rachels, 2006, p. 263), por lo que a pesar de ser considerada una buena práctica por el utilitarismo, la ética del cuidado nos dicen que no solo se deben de juzgar los fines, pero también los medios que emplean, para saber si realmente se cumple con el carácter de la empresa.
Ahora, si nos enfocamos en el hecho de que muchos de los datos utilizados han sido otorgados por los usuarios de manera voluntaria y que, al aceptar las políticas de privacidad, las personas entonces ceden la autoridad sobre el uso de sus datos, se observa la creación de un contrato social que se lleva a cabo entre las empresas que proveen servicios o productos y los usuarios que aceptan las políticas de privacidad y por ende ceden un poco de su libertad. En este contrato social, y según las formulaciones de Jean-Jacques Rousseau, la moral se entiende como la solución a un problema práctico que surge del interés propio de las personas involucradas, las empresas que buscan comercializar sus servicios y las personas interesadas en usarlos, en donde se mantiene un orden social pacífico y cooperativo por medio de reglas (Rachels, 2006, p. 219-220), que en este caso son representadas en las políticas de privacidad. Con esto existe el orden pacífico y cooperativo, pero no se está considerando que muchas personas aceptan ciegamente estas reglas, ya que su aceptación se ha convertido en requisito para poder gozar de los bienes ofrecidos, lo que conlleva a la ignorancia de una de las partes de este contrato sobre los verdaderos efectos y consecuencias que estos conllevan, y aquí es donde el contrato social, que requiere de un diálogo entre las partes, y la ética dialógica consecuente de esta característica entran en choque. La ética dialógica debate que una norma únicamente puede aspirar a tener validez cuando todas las partes afectadas consiguen ponerse de acuerdo como participantes de un discurso práctico, que en este caso toma forma de las políticas de privacidad y hasta este punto ca de acuerdo con lo visto según el contrato social, pero también menciona que un intercambio comunicativo es la única manera efectiva de hacer presentes los reales intereses de los afectados, en donde un adecuado conocimiento está presente entre los individuos (Tepedino, 2012, p. 109-111), por lo que al existir ignorancia por parte del cliente al aceptar términos y condiciones que no garantizan ser leídos y entendidos, rompe con este intercambio comunicativo y deja de existir una igualdad de información entre las partes para el dialogo necesario en este contrato social.
Hasta hace poco, a partir de 1970 cuando se aprobó la primera ley de protección de datos en Alemania (Morte, 2017, p. 221), entramos en una etapa transitoria, en la que se ha buscado la delimitación del derecho a la protección de datos (Roig, 2009, p. 44), pero este desarrollo legal ha sido principalmente en Europa, por lo que existen diferencias importantes con otros países. Estas diferencias derivan en un trato desigual y discriminatorio para las personas en cuanto al tratamiento de sus datos personales y obstaculiza una protección efectiva de los usuarios en el ambiente global del Internet (Maqueo, Moreno y Recio, 2017).
Por otro lado, los datos de los usuarios pueden ser usados de igual manera para determinar características personales como la orientación sexual, la tendencia política, los gustos comerciales, entre otras cosas, y así como son usados para personalizar servicios, también son utilizados para discriminar a las personas, ya sea censurándolas de ciertos contenidos o bloquearlas se acuerdo a los intereses de terceros (Forbes Adventorial, 2016). Estos actos discriminatorios carecen de ética si los vemos desde un punto de vista basado en la ética Kantiana, ya que, según esta corriente, los seres humanos tienen un valor intrínseco, entendido como dignidad, que deriva de su estado como agentes racionales, es decir, agentes libres y capaces de tomar sus propias decisiones (Rachels, 2006, p. 206) y al desviar la información de acuerdo a características personales, se limita la capacidad de las personas de tomar decisiones de manera libre e individual, en donde no influyan los intereses de terceros, infringiendo entonces contra la dignidad inherente de las personas.
Con el mismo enfoque que nos da la ética Kantiana, en donde la dignidad de los humanos los hace valiosos sobre cualquier precio, y da razón a que las personas siempre deben ser tratadas como un fin y nunca solamente como un medio (Rachels, 2006, p. 206), cuando se utilizar la información de los usuarios para un intercambio comercial, se comete de igual manera una falta a la dignidad de los usuarios, puesto que dentro de estas transacciones se ven a las personas como un producto, es decir, se convierten en un mero medio económico, que sirve a los propósitos de las corporaciones.
Tomando todo esto en cuenta, a pesar de que el uso de los datos personales de los usuarios pueda llevar a diversos beneficios y que este procesamiento de información se lleve a cabo dentro de un contrato social respaldado por políticas de privacidad, el hecho que se agrede la dignidad y autonomía de las personas en el proceso lo convierte en un acto que carece de ética. 
El derecho a la privacidad se transforma entonces en la capacidad de exigencia que tiene toda persona de controlar su propia información y afirma el principio que fundamenta la protección de su personalidad inviolable (Saldaña, 2007, p. 91). Este derecho debe, a su vez, ser igualitario para todos los usuarios en la red global, y para eso es necesario el desarrollo de una jurisprudencia internacional, basada en los distintos sistemas internacionales de derechos humanos, que velan por el respeto a la dignidad humana con presencia global y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea que reconoce de manera explícita y autónoma el derecho a la protección de datos personales y regula la misma (Maqueo et al., 2017).
Por otro lado, para coadyuvar con la legislación y monitorización propuesta, es importante incorporar y estandarizar sistemas que favorezcan la privacidad dentro del mismo diseño de las tecnologías de la información, un aspecto de privacidad por defecto, contrario a la actual configuración de los sistemas que priorizan la recopilación de información (Roig, 2009, p. 50). Una manera interesante de asegurar el uso de los estándares propuestos en la industria de la tecnología sería ofrecer un beneficio económico o comercial, a las empresas que sigan los lineamientos que favorezcan y protejan la privacidad de los usuarios (Roig, 2009, p. 42), para así incentivar la evolución a un mercado digital que respete la dignidad y autonomía de las personas de manera más inmediata.
La tecnología avanza con una rapidez imprescindible, pero las consideraciones a la privacidad que ayudan al respeto de la dignidad humana se están quedando atrás. Las empresas y grandes corporaciones justifican sus acciones al presentar mayores beneficios a sus clientes cuando estos ceden la autoridad sobre sus datos, con la excusa de que se siguen las reglas y se actúa con responsabilidad, pero los derechos fundamentales de los seres humanos no deberían quedar reducidos a opciones individuales que es necesario activar o a políticas de privacidad innegociables. Las personas son agentes racionales con la capacidad de tomar sus propias decisiones, pero para expresar esta capacidad con total plenitud, es necesario una solución que les permita controlar su propia información y es indispensable contar con un sistema que proteja su valor intrínseco como personas, su dignidad.
Es entonces más importante que nunca, entender a la privacidad como un instrumento que protege esta dignidad, contemplar el desarrollo de una jurisprudencia que vele por la privacidad de los usuarios y monitoree el uso de los datos, desarrollar un sistema de privacidad por defecto integrado en las tecnologías de información e incentivar el interés de las empresas por cooperar en este cambio que es justo, necesario y aún pendiente.

Referencias básicas:
González, L.D. (2019). Control de nuestros datos personales en la era del big data: el caso del rastreo web de terceros. Estudios Socio-Jurídicos, 21 (1), pp. 209-244. Recuperado de: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0124-05792019000100209
Maqueo, M. S., Moreno, J., & Recio, M. (2017). Protección de datos personales, privacidad y vida privada: la inquietante búsqueda de un equilibrio global necesario. Revista de derecho (Valdivia), 30 (1), pp. 77-96. Recuperado de: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-09502017000100004
Roig, A. (2009). E-privacidad y redes sociales. IDP. Revista de Internet, Derecho y Política, (9), pp. 42-52. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=78813254010
Saldaña, M.N. (2007). La protección de la privacidad en la sociedad tecnológica: El derecho constitucional a la privacidad de la información personal en los Estados Unidos. Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política y Humanidades, 9 (18), pp. 85- 115. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28291805
Soto, Y. (2017). Datos masivos con privacidad y no contra privacidad. Revista De Bioética y Derecho, (40), pp. 101–114. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=78351101008

Referencias complementarias:
Forbes Advertorial. (2016). El big data como la amenaza principal a la privacidad. Forbes México. Recuperdado de: https://www.forbes.com.mx/big-data-la-amenaza-principal-la-privacidad/
Arlés, G. Big Data: privacidad, ética y el valor de los datos. Socialnautas. Transformación Digital. Recuperado de: https://www.socialnautas.es/big-data-privacidad-etica-y-el-valor-de-los-datos/#Big_Data_la_etica_en_la_gestion_de_los_datos
Morte, R. (2017). ¿Protección de datos/privacidad en la época del Big Data, IoT, wearables…? Sí, más que nunca. Dilemata, (24), pp. 219-233. Recuperado de: https://www.dilemata.net/revista/index.php/dilemata/article/download/412000108/498/
Colmenarejo, R. (2018). Ética aplicada a la gestión de datos masivos. Anales de la Cátedra Francisco Suárez, (52), pp. 113-129. Recuperado de: http://revistaseug.ugr.es/index.php/acfs/article/download/6553/5674
Rachels, J. (2006). Introducción a la filosofía moral. D.F., México. Fondo de Cultura Económica. Recuperado de: http://ecaths1.s3.amazonaws.com/eticafilosofica/1789171201.Introduccion%20a%20la%20Filosofia%20Moral%20-%20Rachels.pdf
Tepedino, N. (2012). La ética dialógica de Jürgen Habermas (Paradoja de una idea de racionalidad). Lógoi, (1), pp.109–111. Recuperado de: http://revistasenlinea.saber.ucab.edu.ve/temas/index.php/logoi/article/view/463
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Andrea Lorea Galicia Anduaga A01229538 - Justo Valor al Capital Humano


Justo Valor al Capital Humano
Desde hace varias décadas existen problemáticas consistentes dentro de uno de los ámbitos que definitivamente es de los más importantes dentro de las dimensiones de una persona: el ámbito laboral. Y desafortunadamente, estas complicaciones han persistido hasta los tiempos de la actualidad. Esto se origina gracias a que el verdadero elemento clave dentro de las empresas de cualquier parte del mundo, que es el capital humano, en cuantiosas ocasiones se ve descuidado y opacado por otras prioridades que a largo plazo terminan por descuidar y entorpecer el crecimiento de dicha empresa, que irónicamente en un alto porcentaje está en manos de la fuerza laboral.
Por ende, es fundamental encontrar un correcto balance entre los intereses individuales y los intereses de la empresa sin perder de vista aquella que debería ser nuestra prioridad. Esto se logra a través de una cultura organizacional sólida que genere las condiciones óptimas para atraer beneficios en ambos lados de la balanza.
A lo largo de este escrito procederé a explicar la problemática que sufre la cultura organizacional, como ésta se debe de ver desde un punto de vista ético en el que la dignidad de las personas es lo más importante y los efectos positivos que logra tener en un corto y largo plazo.
Es necesario remarcar el gran enfoque ético que esta premisa tiene, ya que su debate y reflexión puede ser abordado desde perspectivas que se tratan en la argumentación de categorías éticas sólidas e importantes. Por ejemplo, el carácter tomado como “me hago a mí como persona con mis acciones” y el buscar ser un ser prudente ante las adversidades y situaciones, son contribuciones que adquirimos del filósofo Aristóteles. Temas que los negocios y empresas tienen intrínsecos como la relación entre el costo y beneficio de cada decisión, las consecuencias de dichas decisiones y el bienestar imparcial dentro de las relaciones empresariales conforman acercamientos que encontramos en el utilitarismo por autores como Bentham y Mill. Kant, Apel, Habermas y Cortina aportan a esta misma tésis desde el valor que le confieren a respetar la dignidad humana viendo a cada persona como “un fin y no un mero medio” y por su visión de lo que es justicia. Por último pero no menos importante, la teoría del cuidado aporta por su exclusiva percepción de la importancia que tienen las relaciones interpersonales. 
PALABRAS CLAVE: Cultura Organizacional, Capital Humano, Valores Organizacionales, Bienestar Imparcial.

Como primer paso, es indispensable dar una aproximación a lo que es la definición de la cultura organizacional. Para motivos de este escrito se presenta la definición de cultura organizacional como “el conjunto de normas, creencias, valores, costumbres, rituales, lenguajes, artefactos y presunciones básicas existentes en una organización”. Así como explicaba Hofstede (1999) desde una analogía con los ordenadores computacionales, el hardware de un corporativo serían las personas empleadas o colaboradoras que trabajan para ella y el software sería la cultura organizacional. En pocas palabras esto sería lo que define el carácter de la empresa desde el punto de vista de Aristóteles de hacerse a sí mismo (la organización) con lo que se hace (Góngora, Reija  y Nóbile, 2014 p. 36).
La problemática que se pretende abordar respecto a este concepto laboral, existe cuando dentro de los pilares de la cultura organizacional hay una armonía que parezca favorecer el crecimiento económico pero esté muy lejos de favorecer el crecimiento personal y profesional de quienes integran esta empresa.
La manifestación de poder por parte de determinadas personas que dejan de propiciar acciones prudentes y que con su poder constituyen una percepción de ser quien “domina” es uno de los factores que altera este conjunto de normas, valores, creencias, etc. En primer instancia, el quitar este enfoque prudente es preocupante y aleja del punto de vista ético. La prudencia es uno de los rasgos que Arístoteles considera como uno que se debe fomentar dentro de nuestro carácter (en este caso el de algún corporativo). Si no se utiliza la racionalidad práctica en las decisiones cotidianas, puede que dicha empresa comience a hacer dinero y alcanzar “éxito” pero en realidad no es una manera de regir su trayectoria de una buena manera. Porque al final de cuentas ese éxito disfrazado llevado con acciones que no sean pensadas de la mejor manera en un plano ético, impediran que el cáracter corporativo lidere hacia mejores fines desde lo que plantea Aristóteles. 
            Por otro lado, esto daría pie a que las personas dejen de ser vistas como tal y se comiencen a ver como un activo más que tiene la empresa. El capital humano de cierta forma sí es un activo, el más valioso de la empresa de hecho, pero se debe tomar en cuenta que cada persona que conforma el equipo de trabajo tiene propias metas, necesidades, opiniones, etc. y por el simple hecho de ser persona merece un trato digno en el que no se utilice en función de otro fin. Porque lo importante no debe ser conseguir el mejor precio, sino asegurarte de dar las mejores condiciones laborales que puedas dar, de lo contrario se estaría faltando uno de los principios más detonantes de la ética kantiana.
            Así como es importante dar el valor en sí mismas a las personas, también se debe construir un valor en conjunto por medio de las relaciones que inevitablemente existen en un ambiente corporativo laboral, lo importante es la reciprocidad y que los roles dentro del sistema laboral asuman sus responsabilidades y deberes que también involucran relaciones con otras personas. Como lo dice Rachels “una virtud crítica es la de mantener la lealtad y la confianza de otros compañeros (Rachels, 2003, pp. 204, 205 y 247).
Precisamente es de aquí de donde se origina el argumento de que es muy común ver en las organizaciones constantes conflictos movilizados por intereses que al final sirven para seguir imponiéndose a los de los demás.
Este es un profundo tema que llega a ser peligroso para todos los niveles corporativos, lo cual no pasaría si se tiene una cultura organizacional sólida pero que por sobre todas las cosas sea ética y sepa ver por un bien común e imparcial (Labarca, 2010, p. 656).
Para fundamentar lo anterior, tomaremos como base una idea que es propuesta por el autor Etkin en 1993, quien forma y explica el concepto de “desviaciones perversas” las cuales existen como desviaciones morales que personas directivas con poder en este caso, toman decisiones y escogen el rumbo de las empresas considerando únicamente sus beneficios pero no las consecuencias que estas traen para el conjunto social, lo cual es exactamente lo opuesto a lo que propone la teoría utilitarista. (Castro y Noguera, 2014, p. 239)
Este error dentro de los esquemas de las organizaciones usualmente ocurre con la mentalidad de que esta es la manera más óptima de lograr las metas estipuladas, ser mejores que la competencia y ganar más poder dentro de la industria. Sin embargo, se deja a un lado el hecho de que si los intereses de las personas empleadas son descuidados gravemente, entonces ocurrirán cosas como: a) extrema rotación de personal gracias a que la satisfacción de las personas, la cual es muy importante recalcar no es solo económica, no se ve cubierta; o b) bajos índices de productividad por múltiples fracturas dentro de las relaciones entre jefaturas-empleado, empleado-empleado y jefaturas-jefaturas. 
Por lo mismo, es vital entender lo que parte de la manera de Cortina de concebir el bien interno, que constata que la meta principal de cualquier actividad empresarial dentro del mercado es brindar una satisfacción a todo tipo de necesidades que presenta una persona a lo largo de su vida mediante la administración, planeación y organización de lo fundamental que es el capital humano. Por lo que se sostiene que el bien interno se alcanza una vez que se logra ver como algo inherente a dicha meta de satisfacer las necesidades de las personas que son clientes con la meta de promover el desarrollo de las capacidades de los colaboradores de la empresa. Lo cual únicamente se logra “defendiendo los valores de libertad, igualdad y solidaridad” desde la cultura organizacional específica de cada empresa (Cortina, 1994) (Crespo, 2003, p. 143).
Es por esto que considero como una mejor y más viable opción, arraigar estos valores de los que hemos hablado, tales como solidaridad, igualdad, libertad, justicia, respeto y honestidad (abordados por múltiples filósofos y filósofas éticos) dentro de la cultura organizacional. La empresa fomentará sus bases y permitirá que estos valores sean los que dictarán el cómo actuar, cómo tomar perspectiva de costo-beneficio y cómo tomarán decisiones lo que al final será eso que lleve al corporativo a cumplir metas, sin embargo, habrá mejores relaciones interpersonales y factores muy importantes y determinantes se verán afectados. Dentro de estos factores están la satisfacción hacia el trabajo, que aumenta y permite un mejor florecimiento humano cuando se invierte en el bienestar de las personas empleadas; desempeño laboral, que como se había mencionado antes se ve relacionada con tasas más altas de productividad después de someterse a una mejor cultura organizacional; colaboración, que al final de cuentas es la base de cualquier corporativo exitoso, y estos valores y orientación hacia las personas logra facilitar la interacción social, la comunicación abierta y el trabajo en equipo que no se pelea por quién recibe el crédito de los logros, ya que adopta todos los logros de la empresa como propios; y por último una baja en la tasa de personas altamente estresadas, este es un problema altamente subestimado pero que ha dado de qué hablar al momento de ser analizado, si una empresa logra mitigar el estrés laboral e incluso de cierta forma el personal, los resultados en conjunto son considerablemente más trascendentales.
Un claro ejemplo de una empresa que ha entendido esto de cultura organizacional orientada a personas es FEMSA, la cual en varias ocasiones ha recibido el premio Great Place to Work, que como su nombre lo dice, avala que las condiciones en las que labora su personal son altamente deseables por cualquier persona que pertenezca a la fuerza laboral. Las personas colaboradoras de dicha empresa tienen excelentes prestaciones y realmente sienten que su desarrollo siempre va en crecimiento gracias a las oportunidades escalables que se brindan. Sus valores más importantes son responsabilidad, integridad y respeto. Esto la ha llevado a tener presencia en más de 10 países y ser una de las empresas más exitosas de México (Femsa, 2018). 
Este es un ejemplo de cómo se toma ventaja de la justicia distributiva al momento de repartir derechos y deberes para conseguir maximizar las ventajas para la cooperación social como dice Cortina en 1996 (Labarca, 2010, p. 656).
Con motivo de conclusión de todo lo que se ha argumentado dentro de este escrito, considero relevante recalcar lo más importante que hoy en día se ha perdido gracias a que nuestras prioridades han cambiado y muchas veces hemos perdido el verdadero sentido de lo que aporta a nuestra persona y lo que resta a nuestra persona también. Es un hecho que el mundo y lo que ha pasado con él lo ha dirigido en gran parte los intereses económicos globales, las personas que han logrado cimentar grandes y exitosas empresas son las que se han convertido en líderes. Es por esto que personas líderes de empresas y del mundo deben de tomar en cuenta que lo más  importante siempre será el capital humano y la dignidad que estas personas merecen por el simple hecho de ser personas. Hemos visto muy común en varias partes del mundo, sobre todo donde se caracteriza por ser mano de obra barata, que las personas son tomadas como un medio hacia el fin que es el enriquecimiento económico, cuando en realidad es todo lo contrario. Como propone Kant, las personas siempre son un fin y jamás un mero medio (Rachels, J., 2003, p. 147). Si esto se pierde de vista al guiar aspectos económicos, tampoco se estará tomando en cuenta las consecuencias que se construyen por solo ver por los intereses de algunas personas que terminan siendo minoría.
Por ello necesitamos empresas éticas y socialmente responsables que desde su núcleo entiendan que el verdadero éxito viene después de darle su lugar y su justo valor a todas las personas con las que se entabla una relación y que terminan estando involucradas con sus hechos.



Referencias:

Científicas
Castro, R. y Noguera Á. (2014). Depredación organizacional: las consecuencias del uso del poder en la organización. Colombia: Estudios Gerenciales. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=21231380003

Crespo, M. (2003). Lo ético de la ética empresarial. Venezuela: Revista Venezolana de Gerencia. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29002207

Góngora, N., Nóbile, C. y Reija, L. (2014). ESTUDIO COMPARATIVO DE LA CULTURA ORGANIZACIONAL EN UNIDADES DE INVESTIGACIÓN DE LA UNLP. Argentina: Visión de Futuro. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=357933895002

Labarca, N. (2010). Ética empresarial: un aporte teórico para su discusión. Venezuela: Revista de Ciencias Sociales. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28016613008  

Rachels, J. (2003). Introducción a la Filosofía Moral. New York: The Mc.Graw-Hill Companies.

Complementarias
Femsa. (s.f). Cultura Organizacional. Recuperado de: http://www.femsa.com/es/conoce-femsa/cultura-organizacional/




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