domingo, 6 de julio de 2014

Los secretos de una ciudad que no habla.

Clarisa Arellano Gurrola A01228212
                    
 Etica cultura y sociedad

Los secretos de una ciudad que no habla.

"El mundo es un lugar peligroso. No por causa de los que hacen el mal, sino por aquellos que no hacen nada por evitarlo"

Albert Einstein. 1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense

Abstract:
Se abordara el problema sobre la tala indiscriminada de árboles a partir de distintas categorías éticas, demostrando que la visión ecologista tiene un campo crítica más limitado y que podría ser esta la razón por la que no logra una verdadera concientización en la población, de igual forma se planteara el problema a partir de la experiencia en la  intervención del grupo EcoProvidencia

Palabras clave: Compromiso, ética, sustentabilidad, universalidad, concientización, cultura, crisis, reforestación, responsabilidad.

Introducción
Quejarse, cuestionar y reclamar, son actitudes comunes en la cultura mexicana. Vivimos pensando que todo lo malo de la ciudad es culpa del gobierno, que son ellos y solo ellos quienes tienen la responsabilidad de hacer que la ciudad funcione en todos los ámbitos (económico, social ,político y ambiental) “ Para eso está el gobernador”,“…el gobierno nunca hace nada”, “solo quieren el dinero de los impuestos”, son algunas de las frases que en innumerables ocasiones hemos llegado a escuchar y estas, no son más que frases de una sociedad que está cansada de vivir en una ciudad que funciona a medias y que sabe los problemas y las necesidades de su ciudad por que los vive a diario. Pero también, estas frases son el reflejo de una sociedad conformista, que está esperando que el gobierno le resuelva sus problemas. Cuando la realidad, es que la responsabilidad de cubrir las necesidades y resolver los problemas de la ciudad es de TODOS, con quejarse y decir que las cosas están mal, no basta y así nunca cambiara nada.                                                                                                   Pocas son las personas que tienen la iniciativa de hacer el cambio, que dejan de lado los reclamos y las quejas para optar por acciones, que buscan poner el ejemplo y que se preocupan por el bienestar de la ciudad. Así es como nos consideramos en EcoProvidencia, un grupo de alumnos del Tecnológico  de Monterrey  que quiere ser factor cambio y que cree que la responsabilidad es de todos.        
 El plan de EcoProvidencia inicio con la caminata del 7 Junio, la cual tuvo como objetivo formar brigadas dedicadas a la identificación de tocones (“Parte del tronco de un árbol que queda unida a la raíz cuando lo cortan por el pie “(RAE,2014)) una vez identificados se inició un proyecto de reforestación en el cual se solicitó la ayuda del ayuntamiento para remover los tocones, la fase final del proyecto consistió en replantar y buscar adoptadores que como nosotros tuvieran el compromiso de mejorar el medio ambiente.

Desarrollo
Hablar sobre el problema de la tala indiscriminada de árboles es ir mucho más allá de una perspectiva ecologista o de simplemente buscar culpables. Hablar sobre este problema es profundizar y ver a los alrededores para darnos cuenta del lugar y la realidad  que estamos viviendo.  En cualquier instancia, ver la realidad de donde estamos nos permite ver las carencias y las injusticias, ya que la tala de árboles se da arbitrariamente en la ciudad  no conoce posiciones económicas ni zonas específicas, simplemente se da de manera arbitraria en función de los intereses de las personas que están cerca de esos árboles y que por motivos personales se deshacen de ellos. 
Ante la preocupante situación   los ambientalistas han dicho que: “La cultura en México es la del desmoche, al ciudadano no le preocupa el árbol, si no las implicaciones que conllevan el tener uno cerca de sus casas” (Por una cultura del árbol urbano en México: el problema del desmoche, Dr. Daniel Rivas, 2010). El objetivo de abordar este problema mediante esta perspectiva  es denotar la falta de acción del gobierno. Debemos saber que nuestra sociedad, nuestras convivencias y experiencias con otras personas están regidos por lo que se conoce como “contrato social” el cual refiere a “el establecimiento de un gobierno, con su sistema de leyes y tribunales que garanticen que el pueblo viva sin el menor  riesgo a ser atacado” (Rachels, 229,2007). Este contrato nos dice que la  labor de nuestros representantes políticos es la de velar por los intereses de cada ciudadano, de cuidar que nuestros derechos se hagan valer y  de hacer valer las leyes, es decir trabajar por un bienestar integral en cada ciudadano.
Uno  de los aspectos que también recaen dentro de las obligaciones del gobierno es el castigo pues quienes acaban con los arboles por fines personales merecen un castigo al igual que quien comete actos que atentan contra otras personas. “El castigo de acuerdo a la respuesta tradicional está justificado como una manera de devolverle a sus ofensores  su mala acción “(Rachels, 2007,216). Considero que es injusto que las sanciones apliquen para ciertos delitos y para otros no ¿Por qué ocurre esto? ¿Que nadie se da cuenta que talar un árbol con fines personales también es un delito?, los árboles son de todos y el gobierno tiene la obligación de actuar de forma legal ante quienes atentan contra la materia verde, hace falta implementar una campaña que enseñe a cada ciudadano cuales son las consecuencias de sus actos, cuáles son sus obligaciones y que implicación legal tiene cada acción, así en medida que los ciudadanos aprendan cuales son las consecuencias legales de sus actos, en este caso de la tala indiscriminada de árboles  ellos comenzaran a respetarlos y entenderán que, aunque el árbol que está en sus banquetas no es suyo es una obligación y un deber moral preservarlo.
Otra forma de abordar el tema de la tala indiscriminada es partiendo del hecho que todos sin importar la clase social merecen una ciudad digna y en condiciones favorables. Habría que considerar entonces de qué manera impacta a cada persona la pérdida de un árbol y esto nos lleva a la categoría del bienestar imparcial, Rachels dice “cuando tengamos que elegir entre diferentes acciones políticas, sociales debemos elegir aquella que tenga mejores consecuencias globales para todos los afectados” (Rachels,2007,151). Por lo que  Cuando un ciudadano toma la decisión de talar un árbol por razones personales, está atentando contra los intereses de los demás, la falta de árboles en una ciudad tan urbanizada no solo debe ser preocupación de un ciudadano, es un tema que nos confiere a todos. Una ciudad que brinde la calidad que cada ciudadano merece, no solo compromete al gobierno o a las asociaciones civiles que cuidan de los recursos de la ciudad, es un asunto que requiere de una participación colectiva, requiere de dejar el “yo” por pasar al “nosotros”, porque cada acción aunque sea pequeña como arrancar una simple planta implica una afectación hacia todos y no tiene justificación aunque el único beneficiado seamos nosotros mismos.
Esto nos brinda un panorama acerca de cómo las decisiones personales o individuales implican una afectación colectiva de la cual muchas veces somos inconscientes. Rachels dice “Obra solo según una máxima tal que  puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal” (Rachels, 2007, 210). Este argumento es una prueba consistente y de peso sobre  lo incorrecto que es talar árboles,  ya que  al seguir el argumento de Rachels cualquier persona podría talar árboles esto nos llevaría a una crisis  de materia verde y debemos recordad  que los arboles además de purificar el aire nos proporcionan oxigeno el cual es un recurso vital. Diversos estudios revelan que el oxígeno recurso proporcionado por los arboles “es esencial para nosotros ya que es nuestro principal purificador, que se encarga de oxidar las toxinas y los desperdicios que genera nuestro cuerpo para que nuestro organismo pueda liberarse y deshacerse de ellos” (Importancia del oxígeno, ing. Mónica Gonzales, 2010).
Estas tres formas de analizar la problemática de la tala indiscriminada de árboles dan razones de peso suficiente para demostrar que la tala de un árbol no tiene justificación y esto planteándolo a la alarmante situación que vimos en providencia durante la primera etapa  de nuestro proyecto, deja más que claro que la ciudad vive en crisis silenciosa “donde nadie es culpable” que poco a poco le va quitando los árboles.
Nuestra respuesta ante la situación de la ciudad fue realizar la segunda etapa de nuestro proyecto, la cual consistió en la  reforestación de los 60 árboles identificados. Ya que esta técnica ha sido identificada como “Un método para revertir el daño causado por la deforestación  consiste en plantar árboles donde ya no existen o quedan pocos, cuidándolos para que se desarrollen adecuadamente y puedan regenerarse” (Mario Fuentes, 2013)                                  
  Trabajamos el Proyecto en colaboración con el  ayuntamiento, se reforesto  cada árbol de acuerdo a la especie en los lugares donde antes había tocones, de igual forma animamos a las personas para que se propusieran como voluntarias en la adopción de alguno  de los arboles replantados, comprometiéndose a cuidarlo para lograr  la supervivencia de un árbol, ya que de acuerdo a la SEMARNAT “ se resaltó que el 54.9% de árboles reforestados en México sobrevive, lo que está dentro de estándares internacionales” (SEMARNAT,2014). A pesar de que el índice de sobrevivencia no es tan bajo, estos árboles requieren de cuidados, especialmente en los primeros años de crecimiento, de lo contrario la reforestación no serviría de nada pues el árbol inminentemente moriría.
Se espera que con esta segunda etapa del proyecto EcoProvidencia, se logre concientizar a la población sobre la crisis ambiental en la que estamos viviendo y enseñarles el valor del medio ambiente. “Los seres humanos debemos tomar conciencia de la importancia que tienen los Recursos Naturales, para el desarrollo de la especie.”(Sandra Villota, 2011) Restarle importancia a los recursos naturales, seria restarle importancia a la necesidad que tenemos de ellos, la falta de conciencia ante esta situación nos ha llevado a vivir una crisis ambientalista cada vez más fuerte.
Guadalajara, no es la única ciudad que se encuentra en estas condiciones, si bien sabemos el mundo entero padece del mismo mal, las emisiones de CO2 cada vez son más altas esto en relación con el crecimiento exponencial de la población,  en EcoProvidencia mas que reforestar buscamos fomentar el interés y la preocupación de la ciudadanía en lo que respecta a los temas del medio ambiente Porque pequeñas acciones verdes, pueden marcar la diferencia muy probablemente nunca podremos devolver al planeta todo lo que ya le hemos quitado, pero acciones por el medio ambiente ayudarían  a preservar lo que aún tenemos y aumentar el capital verde. Con todo esto nos damos cuenta que:

“Los problemas que genera el cambio climático, no sólo están relacionados con el medio ambiente, sino además, con temas sociales, económicos, de calidad de vida e incluso, de inseguridad, de los cuales ninguna ciudad está exenta” (ONU,2014).

Conclusión:
La intervención de providencia, servirá de ejemplo para muchos  y aprendizaje para quienes participamos en ella, en medida que dejemos de lado los intereses personales podremos alcanzar objetivos comunes y dar soluciones a problemas que nos preocupan a todos, la practica continua de estas acciones por el medio ambiente nos llevara a formar un habito por el cuidado del medio ambiente Porque muchas veces sabemos de los problemas y las necesidades que tiene nuestra sociedad, incluso en algunas ocasiones sabemos que podríamos hacer, para solucionar las cosas, pero tenemos la mentalidad de que nuestras acciones no harán el cambio. Esta intervención en conjunto con el curso de ética me han hecho reflexionar y ahora se dos cosas importantes
1)      Al igual que yo, muchas personas quieren hacer algo por salvaguardar el medio ambiente y la acción colectiva puede llevarnos a una mejora de la ciudad.
2)      Cualquier acción puede marcar la diferencia.

Referencias:



Importancia del oxígeno | La Guía de Química. (n.d.). Importancia del oxígeno | La Guía de Química. Retrieved June 28, 2014, from http://quimica.laguia2000.com/conceptos-basicos/importancia-del-oxigeno

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sábado, 5 de julio de 2014

Gritos ahogados en el bullicio de la ciudad


Erika Raquel Mora Medina
A01222910
Gritos ahogados en el bullicio de la ciudad

Tan solo en Guadalajara, según datos del Instituto de Información Territorial del Estado de Jalisco (2012), el 62 % de los habitantes de la ciudad viven en zonas que se encuentran por debajo del mínimo recomendado por la OMS de áreas verdes por habitante. Esto resulta preocupante debido a los múltiples beneficios que los árboles nos brindan y de los que no nos damos cuenta, como son la captación de partículas libres en el aire, generan oxígeno, la presencia o ausencia de vegetación afecta considerablemente el microclima de la región, reducen el ruido generado cerca, captan cantidades importantes de agua de lluvia, evitando la erosión del suelo y de cierta forma, coadyuvando a evitar o al menos reducir las inundaciones. Partiendo de esta situación, la clase de Ética se dio a la tarea de realizar una intervención en Providencia, la cual consistió en exponer a los árboles talados a través de hojas de adopción y posteriormente una reforestación, de esto hablaremos más adelante. Sin embargo, aún cuando se toman medidas de este tipo, la causa de esta problemática tiene un origen multifactorial, por lo que a lo largo del presente escrito analizaremos algunas de las causas subyacentes con el fin de poder llegar a una propuesta de solución efectiva para la problemática tratada.
            Palabras clave: Áreas verdes, reforestación, ética, sustentabilidad, ambiente.

Con el aumento de la población en general, aumenta también la demanda por espacios habitables y es debido a esto que estamos siendo testigos de una reducción galopante de espacios naturales, cada vez hay más edificios, nuevos complejos habitacionales, nuevas colonias surgen de la nada a las afueras y demás. Si bien esta situación repercute en múltiples formas en la vida de las personas, hay un aspecto en específico que debido a que no muestra consecuencias inmediatas se ha dejado de lado como algo, hasta cierto punto, irrelevante: la tala indiscriminada de árboles en las zonas urbanas.
Como todos sabemos, el tener árboles dentro de la ciudad trae consigo múltiples beneficios, algunos más notorios que otros pero que no dejan de ser muy importantes para la vida que vivimos. Entre los más identificables y directos se encuentra el que fungen como techos provisionales en días con el clima desfavorable, pues durante las lluvias, pueden mantenerte seco por un momento y en días de extremo calor, proporcionan un espacio fresco para descansar un poco. Por otro lado, entre los que tal vez conocemos pero no son tan tangibles, se encuentran la producción de oxígeno, la reducción de contaminantes en el aire a través de la captación de partículas suspendidas, su influencia sobre el microclima local reduciendo la temperatura en general, reducen el ruido, por mencionar algunos (Instituto de Información Territorial del Estado de Jalisco, 2012).
Aún cuando estos seres inertes nos proveen tanto, muchas personas no logran ver a largo plazo el daño que causa la pérdida de uno de ellos y se les hace fácil simplemente, si les parece “necesario”, mandar a cortarlo. Entonces, además de la continua demanda por espacios habitables de la que hablábamos, tenemos que sumar la tala provocada por los ya habitantes de la ciudad, y que en la mayoría de los casos, se perpetua por razones estéticas, de comodidad o sencillamente porque los pobladores creen que es mejor cortar el árbol que tener que levantar las hojas que se caen.
Tomando en cuenta lo que previamente se mencionaba, entramos a uno de los primeros conflictos que trae consigo esta problemática: ¿Quién es el verdadero responsable? Si bien los pobladores deciden que quieren tirar un árbol, en la mayoría de los casos es el municipio el que aprueba el proceso aplicando tan sólo una cuota mínima a cambio del permiso para derribar a un ser vivo que lleva probablemente más tiempo viviendo allí que el mismo ciudadano que pretende derribarlo (Ayuntamiento de Guadalajara, 2012).
Si analizamos esta situación desde la perspectiva del egoísmo ético, en un análisis rápido y bastante superficial podríamos justificar la conducta de los colonos pues están actuando en su beneficio, ellos están llevando a cabo las citadas acciones con el fin de obtener un beneficio propio. Sin embargo, si profundizamos un poco en las verdaderas consecuencias de esas acciones, podremos ver que en realidad aquello que de primer momento pareciera un beneficio a la larga va a terminar afectándole, puesto que al acabar con la vida del árbol, éste deja de producir oxígeno que es fundamental para la vida, la calidad del aire disminuye y muchas otras consecuencias que previamente se han mencionado. Por lo que al talar ese árbol está actuando de forma egoísta tal vez, pero no a través de un egoísmo ético, puesto que “El egoísmo ético no implica que al favorecer los intereses propios uno deba siempre hacer aquello que uno quiere hacer, o lo que le dará más placer a corto plazo” (Rachels, 2006, 130).
Por otra parte, ¿Quién se encarga de defender los derechos de los gigantes verdes? En nuestra ciudad existen autoridades que se encargan de salvaguardar la integridad de todos los habitantes sin importar de dónde vengan o quiénes sean, pero ¿qué pasa cuando estos habitantes pertenecen a otra especie? Nuestra sociedad se aterroriza al ver una fotografía de una persona asesinada, de un perrito atropellado, perros de pelea, un policía baleado, son situaciones que son lamentables y hay que estar consciente de ello, pero es necesario ser justos, pues existen otras formas de vida que no son capaces de gritar de dolor, ni tampoco sangran pero también sufren, los árboles sufren en silencio en medio de esta selva de concreto a la que fueron condenados. Ellos no decidieron estar enfrente de una cochera o “tapando” el sol de una terraza, entonces, si ellos estaban aquí desde antes que nosotros, tanto en tiempo de vida como en la cadena evolutiva, ¿por qué son ellos los que tienen que adaptarse a nuestra vida o morir?
Como ya se mencionó, se supone que las autoridades deben velar por el bienestar de la sociedad en general, no obstante cuando un ciudadano tala un árbol, no sólo se esta afectando a sí mismo, sino que también nos afecta a todos, porque, retomando el ejemplo del oxígeno, todo ese O2 que el árbol producía regularmente ahora ya no va a estar disponible, no sólo para la persona que lo taló, puesto que el oxígeno al ser un gas se dispersa por todo el espacio disponible, por tanto al permitir la tala de árboles de está reduciendo la cantidad de fuentes de oxígeno de la ciudad en general entre otros factores que nos conciernen a todos. Y es que al aceptar vivir en sociedad estamos aceptando un contrato social preestablecido que nos hace obedecer una serie de leyes para que la convivencia se lleve a cabo de manera armónica y podamos obtener algunos beneficios, pero éstos tienen que favorecer a la sociedad en general, no es posible particularizarlos a un individuo, por tanto es importante hacer conciencia en los ciudadanos de que sus acciones nos afectan a todos (Rachels, 2006, 238).
Ahora bien, como se había mencionado, el grupo de ética de verano implementó acciones para tratar esta problemática en Providencia, se buscó hacer un poco más notorio para los colonos como para los habitantes en general las verdaderas dimensiones de éste problema y de igual forma se realizó una reforestación de los árboles que habían sido talados. A mi parecer, creo que este tipo de campañas son importantes pues se crea conciencia en la gente acerca de lo que de verdad está pasando y que requiere atención, vivimos en un mundo en el que la mayoría de las cosas se hacen por obligación o miedo al castigo, sin embargo, sería mejor que en vez de pensar en obligaciones, deberes y castigos o correcciones, buscáramos encontrar la virtud en todo aquello que hacemos  (Rachels, 2006, 267). He de confesar que si bien al principio me involucré en esta actividad sólo porque era necesaria para la clase, al llegar y ver la situación de frente, cambié mi forma de pensar y me comprometí cada vez más con esa causa. No obstante y como Rachels (2006) menciona, para poder alcanzar la virtud es necesario, en primer lugar comenzar a realizar acciones encaminadas a ello y posteriormente mantenerlas, puesto que la virtud no es algo que se gane por un día o un rato. Hay que notar que al realizar acciones de este tipo son muchas las virtudes que podemos desarrollar, entre estas se encuentran: la civilidad, el cooperativismo, la empatía, justicia y la compasión.
Tomando en cuenta todo lo que se mencionó anteriormente, creo que es indispensable hacer conciencia en la población en general acerca de lo que representa en realidad la tala de árboles y lo importantes que estos colosos silenciosos son para nosotros, hacerles ver que ellos también son seres vivos que sufren y que necesitan de protección puesto que se encuentran totalmente indefensos ante la acción humana. Retomando al egoísmo ético, hay que buscar la manera de replantar esos árboles caídos pues nos beneficia a todos y “puede suceder que ayudar a otros sea un medio eficaz para crear algún beneficio para ti mismo” (Rachels, 2006, 129). Para casos futuros, creo que las autoridades deberían tomar bien su rol en esta situación y comprometerse con la causa analizando más a fondo las solicitudes de derribo y estableciendo que en caso de que fuera realmente necesario derribar un árbol, que el responsable se encargue de plantar otros en algún otro lugar y que se encargue de protegerlos para asegurar que crezcan. En conclusión, es importante ampliar este tipo de intervenciones y buscar la manera de llegar un poco más allá dentro de las conciencias de las personas



Referencias:
Instituto de Información Territorial del Estado de Jalisco (2012). Cantidad de áreas verdes de Guadalajara y Tlaquepaque por abajo de lo recomendado. Recuperado el 3 de julio de 2014, de: http://transparencia12.tlaquepaque.gob.mx/sites/transparencia12.tlaquepaque.gob.mx/files/Informe%20Áreas%20Verdes%20Tlaquepaque.pdf

Rachels, J. (2006). Introducción a la filosofía moral. México: FCE



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Gisel Jimena Sánchez Salazar

#EcoProvidencia para #EcoMundo
           
            El pasado 7 de Junio el equipo 5 de color naranja de la clase del verano 2014 de Ética, persona y sociedad del ITESM y yo una de sus integrantes, participó en el proyecto social de la colonia Providencia llamado “Camina Providencia”. Es un proyecto que pretende abrir los ojos de los colonos de Providencia para que conozcan los problemas de su comunidad y sean partícipes de la solución. Los temas a tratar dentro de este proyecto son los siguientes: La tala de árboles excesiva, las banquetas deterioradas y poco transitables para personas con capacidades diferentes, entre otras; todas por su puesto con el fin de que los residentes de la colonia Providencia, participen en la resolución del problema. La misión de mi equipo era la de marcar 10 muñones de árboles con un letrero donde denunciábamos la localización del árbol, así como su edad y el nombre que habíamos elegido para el mismo, con el fin de pedirle al Ayuntamiento que retirara el árbol muerto y nos brindara árboles pequeños para replantar en su lugar.
            Mi experiencia personal dentro de este “Camina Providencia” fue algo muy parecido a un despertar. Me di cuenta de lo poco participativa que he sido siempre en los asuntos de mi comunidad, ya que dentro de mis prácticas morales nunca estuvo incluida una participación a mi comunidad por convicción propia o si quiera por obligación; cosa que me pareció grave, señal clara de la ignorancia que existe en México respecto a temas de interés para el país entero. El hecho de que yo no me preocupara por la comunidad en la que vivo, que tiene problemas mucho más graves que la colonia Providencia, me pareció un síntoma de la ignorancia y desinterés en que viven la mayoría de los mexicanos. Como cualquier persona no soy perfecta, pero justamente como cualquier persona debo buscar evolucionar mejorando a mi yo interno dejando de lado el subjetivismo donde yo pienso que si los problemas no me afectan, no debo hacer nada al respecto, donde los demás afectados deben respetar mi opinión solamente porque es diferente a la suya.
            Existe una postura ética conocida como el egoísmo ético donde debemos hacer lo mejor para nosotros mismos y promoverlo, donde superficialmente puede parecer que como los árboles son seres vivos que no pueden comunicarse con los humanos, son seres irracionales y de los cuales no conocemos señales claras de sentimientos por lo cual no son tratados como algo más que medios para la subsistencia del ser humano. Pero si le vemos un poco más a profundidad, al talar árboles se está viendo por tu mejor interés, ya que a la larga la falta de vegetación ensuciará el aire, causando a los individuos problemas de salud graves, entonces se tendrían que dejar razones de poco peso de lado, como una de las clásicas razones para talar árboles, que es el típico “me estorba”. Así que si estamos viendo por nuestro mejor interés debemos talar menos y plantar más.
Esta no es la única teoría con la que se podría apoyar a esta postura si no que enfocándolo hacia el contrato social, la tala de árboles debe detenerse porque si estamos respetando las reglas morales de una comunidad donde no se debe dañar a nadie y respetar acuerdos mutuos, al talar árboles se está dañando a los ciudadanos porque estamos reduciendo la cantidad de vegetación responsable de limpiar el aire que se respira en la  comunidad y por lo tanto decaerá la calidad de vida por futuros problemas de salud a los residentes.
Ahora que se entiende que el problema dentro de la comunidad es que no se sabe de los problemas a futuro, no solo por falta de interés en el problema si no por la falta de conocimiento de las consecuencias, se le debe plantear moralmente a los integrantes de la comunidad: Eres dueño de una tiendita en la colonia Providencia, una de las colonias más verdes del municipio así como pulmón del mismo. Hace muchos años, los inquilinos anteriores de la propiedad en la que actualmente habitas, plantaron un retoño de Ficus, que ha crecido demasiado grande frente a tu fachada y no permite que la gente que va pasando vea tu tiendita por lo que pierdes clientes. El planteamiento moral sería: ¿Cortarías el árbol para detener la pérdida de clientes o dejarías seguir creciendo al Ficus para permitirle ofrecer aire limpio a su alrededor? Lo cual nos hace volver al par de teorías éticas anteriormente planteadas; es decir; los residentes de esta colonia por ejemplo donde se está aplicando el proyecto social de #EcoProvidencia, al entender que existen consecuencias graves a futuro, se creará una mayor conciencia, erradicando la ignorancia pero quizá no la apatía que como en la colonia Providencia, podría darse en cualquier parte y no por todos los ciudadanos. Interés hay, solo debe incrementarse y llevarse a la acción.
Ahora podemos plantear este mismo caso frente al relativismo cultural, donde “diferentes culturas tienen códigos morales diferentes” (Rachels,  41), por lo tanto de ninguna cultura a otra se podría juzgar una costumbre de buena o mala precisamente porque la moral varía en cada cultura. Eso significa que según esta ideología ética, cortar árboles en la colonia Providencia no es necesariamente malo porque los colonos así como dueños de comercios lo hacen cuando un árbol les estorba, acción que no es castigada por autoridades, sin embargo la población que rodea al árbol lo ha notado y el resultado fue el proyecto de #EcoPovidencia. Es aquí donde vemos inconsistencia en esta ideología ética porque es imposible que “no haya una verdad universal en ética ni verdades morales que valgan para todos los pueblos” (Rachels, 42) porque de no ser así no seríamos capaces de formar una sociedad si quiera, como por ejemplo no debemos matar ni mentir para poder confiar unos en otros para poder formar una sociedad. Ahora dirigido esto al caso de la colonia Providencia; una verdad universal es que se necesitan árboles para limpiar el aire contaminado y si se talan por motivos menores como el árbol siendo un estorbo podría considerarse un acto a favor de quien le estorbe, pero en contra de los que lo rodean, incluso aunque no se pretenda dañar a los demás.
Cada persona piensa diferente, por eso puede observarse en el caso anterior que el responsable de talar el árbol no se muestra preocupado pero los colonos que lo rodean si. Entonces ¿Que piensen diferente significa que tienen el derecho o permanecer indiferentes ante su acción o a presenciar que alguien lo haga? Aquí es en donde entra el subjetivismo ético que es “la idea de que nuestras opiniones morales están basadas en nuestros sentimientos y nada más” (Rachels, 64) es decir, algunos colonos de la colonia Providencia al no sentirse directamente afectados probablemente no mostrarán interés en darle solución no solo a la tala de árboles si no a la serie de problemas a los que se enfrenta la colonia.
Ahora poniendo la perspectiva por el lado emotivista los habitantes de la comunidad participantes del movimiento EcoProvidencia quieren que se replanten esos árboles, que se reparen las banquetas y que los peatones puedan circular tranquilos. Actitud distinta a la de los colonos que se muestran desinteresados por falta de conocimiento tanto de los distintos problemas como de sus consecuencias, por lo cual no denuncian los actos que dañan a los árboles o las personas que requieren de rampas para discapacitados, o pasos peatonales libres. El emotivismo es “un desacuerdo en actitudes” (Rachels 73) y porque la actitud de los involucrados en el proyecto social no está de acuerdo con la de los vecinos que desconocen, existen posturas emotivistas posibles, como por ejemplo puede haber colonos que sean conscientes del problema junto con sus consecuencias pero como creen que no les afecta no cambian de parecer.
En la teoría del “Derecho natural” estipula que “todo en la naturaleza tiene un propósito” (Rachels, 94). Tomando un fragmento de una de las intervenciones dentro del proyecto de EcoProvidencia se explica cuales son los propósitos de los árboles: “Los árboles deben ser pulmones, no tocones. Sin ellos el aire se ensucia igual que nuestra mente, sin árboles uno se vuelve consumista e insatisfecho, cada vez se cortan más y plantan menos. Ellos son nuestros pulmones y nuestro aliento su alimento. Luchemos por un mundo sustentable, no consumista, un mundo satisfecho con lo que tiene, empezando por el sitio más accesible de todos, la casa nuestra, cuidando de un retoño que devolverá los cuidados recibidos en aire limpio y fresco, quizá sombra e incluso frutos.” (Equipo 5 Naranja EcoProvidencia) Aunque un texto que pretende llegar a las personas por el corazón, podemos respaldar lo que en él se dice, porque existen más razones para plantar que para talar.
La colonia Providencia es una comunidad, por lo cual podemos decir que tiene problemas al estar talando árboles, no respetando pasos peatonales, no remolando banquetas etc. Una comunidad debe vivir en bienestar imparcial, respetando la dignidad humana,
Los ciudadanos de Providencia no deben ser dañados por los intereses particulares de otros dentro de Providencia pues“…la imparcialidad carecería de sentido en ausencia del derecho a un trato equitativo y justo por parte de los miembros de la raza humana.”                                                                                                      (Guisan, desconocido , pág 10). Es decir que los ciudadanos de Providencia no viven en bienestar imparcial porque se ve por unos o por otros grupos particulares dentro de la colonia providencia, y se trata de que todos sean imparcialmente beneficiados. Es decir, al talar árboles se está inclinando hacia el grupo particular de personas que sienten que los árboles son un estorbo; al no remodelar las banquetas dentro de la colonia, se está inclinando hacia el grupo particular de personas sin alguna discapacidad que les impida andar por ellas; al no dar un espacio digno a los peatones y ciclistas porque se inclina al grupo particular de personas que tienen un auto. Entonces lo que se debe hacer es buscar un bienestar imparcial, común, donde todos tengan derecho a las mismas oportunidades, donde los ciclistas puedan andar, los peatones caminar sin problema, los autos un espacio más equitativo y por el bien comunal, permitir el crecimiento de árboles para no dañar a la colonia Providencia, uno de los pulmones más grandes del estado de Jalisco. Los ciudadanos de Providencia al ser “humanos tienen <>, que los hace valiosos <>.”(Rachels, 2006, pág 204), entonces se debería poner por encima de los intereses de cada quien el bien estar de los ciudadanos cosa que también nos llevará a un bienestar imparcial. Volviendo al ejemplo del árbol impidiendo que se vea el letrero de la tiendita, no sería correcto que lo talaras porque, el hecho de que las personas tengan un valor sobre cualquier precio no permite que disminuyas el suministro de oxígeno para los ciudadanos que te rodean porque son personas y la baja de ingresos a tu tienda no será nunca un motivo más fuerte para poner tu dinero por encima de lo que es mejor para las personas que te rodean. Y enfocándolo a los otros problemas, el gobierno del estado, debería poner como prioridad darle una mejor calidad de vida a los colonos así como al espacio que gobiernan, poniendo por debajo sus intereses particulares, ganando menos dinero, para poder ofrecer más a la infraestructura para banquetas amigables para todo tipo de personas, pasos peatonales, ciclo-vías, etc.
Esas son varias razones por las que se debe abstener a talar un árbol. ¿Varias no? Bueno, ahora para luchar en contra de la falta de interés por parte de los colonos y ciudadanos que se vean afectados por la misma situación, podemos usar normas morales, pues si se empieza a tachar por un número mayor y creciente de personas que talar árboles es malo por las varias razones anteriormente estipuladas, se estará creando una norma moral, que además por ser practicada de forma constante por la gente, recurriendo a Kant estamos diciendo que queremos que se universalice la norma de no talar árboles, por lo que la gente evitará hacerlo, permitirlo y apoyarlo. Por supuesto toda la situación de replantar árboles talados podría prevenirse si no se talaran desde un principio, por lo cual los colonos así como los ciudadanos afectados debería adoptar nuevas virtudes dentro de su carácter, como por ejemplo la virtud de cooperar, con la cual te unirías a la causa total del proyecto de Camina Providencia o si no apoyarías con lo que estuviera en tu poder, ya que es comprensible que todos tenemos ocupaciones, pero eso no deja de lado los intereses de la comunidad, hay que recordar, los interese del otro, son tan importantes como los propios.
Hemos visto este problema desde una perspectiva, no digamos cerrada, pero si local, ya que este problema es parte de uno de talla mundial, y si no es posible resolver un tema a escala local, definitivamente no tendremos esperanzas de resolverlo a nivel mundial. “México es el segundo país con mayor número de muertes por contaminación atmosférica de toda América Latina” (Hernández, 2013), cosa que nos debería llevar a un estado de alerta, porque “mañana puede ser demasiado tarde” (Educadores por la sostenibilidad, 2014). El problema que existe respecto a los árboles en la colonia Providencia simplemente  es un reflejo del problema que existe en el mundo en general, donde los árboles se talan con propósitos consumistas en vez de dejarlos crecer y seguir produciendo aire limpio para nuestro propio bien. México es un lugar con contaminación atmosférica muy fuerte por ser el primero en la lista de muertes por contaminación y si se sigue permitiendo la tala de árboles con propósitos tan insignificantes como que estorban, entonces estaremos permitiendo que el país se contamine más y más rápido. Como dice el equipo naranja del movimiento de EcoProvidencia, debemos empezar por el lugar más accesible que será dentro de nuestros hogares, cambiando nuestras actitudes, que si no tenemos tiempo para plantar nuevos árboles, entonces denunciemos cada vez que veamos que se tala alguno, respetando pasos peatonales, no invadiendo espacios para discapacitados, entre muchas otras pequeñas acciones.
Con estas pequeñas acciones se estará tirando a cambiar comunidades, luego municipios, luego estados, luego países, hasta cambiar al mudo. Es una tarea que tomará varios años, pero si es posible convertir al mundo en un lugar sustentable, iniciando por el caso de Providencia; que con solo detener la tala de árboles innecesaria ya se proveerá de buen aire limpio, con disminuir el lugar para tránsito de autos, se limitará su uso y se tendrá un lugar más limpio para vivir. Entonces si el mundo igualmente coopera con sus pequeñas poblaciones se podrá solucionar el problema, porque citando a Floricienta, mi serie favorita de la infancia: “Si cambias tu mundo, cambias el mundo”.



Referencias
·         Rachels, James. Introducción a la filosofía moral / James Rachels ; trad. de Gustavo Ortiz Millán. — México : FCE, 2006, 347 p. ; 17 11 cm — (Colec. Breviarios ; 556) Título original The Elements of Moral Philosophy, ISBN 968-16-7906-7.

·         Mariana Hernández, 2013, México: 2º país de AL con más muertes por contaminación

·         Guisan, Esperanza. Igualdad, imparcialidad y bienestar en la ética contemporánea. Santiago de Compostela.

·         Educadores por la sostenibilidad. Boletín Nº 95 22 de abril de 2014 (Día de la Tierra) http://www.oei.es/decada/boletin095.php

·         Educadores por la sostenibilidad. Boletín Nº 94 29 de marzo de 2014. (Día de La Hora del Planeta)http://www.oei.es/decada/boletin094.php.

·         Puleo, Alicia H. Ecofeminismo: la perspectiva de género en la conciencia ecologista. 2009. Madrid.

·         Sánchez Vázquez, Objeto de la ética, Capítulo I.
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