viernes, 27 de noviembre de 2015

Injusticia social dentro de las clases sociales, el punto débil de nuestro país

Tecnológico de Monterrey Campus Guadalajara





Materia:

Ética, persona y sociedad


Trabajo:


Ensayo Final Semestral


Título:


Injusticia social dentro de las clases sociales, el punto débil de nuestro país


Profesora:

Dra. Alicia Ocampo Jiménez



Alumna:

Ivanna Chapluk García




01 de Diciembre del 2015







Injusticia social dentro de las clases sociales, el punto débil de nuestro país

Abstract
La injusticia social, ya sean condiciones de vida, pobreza, oportunidades, trabajo, salud, entre otras, es uno de los problemas sociales más grandes que tiene nuestro país. Pero no es un problema que afecta únicamente a cierto factor de la población, sino es uno de los más importantes que tenemos todos como nación.
Al ser todas las personas seres pensantes con capacidades y habilidades, las oportunidades son únicamente para unos cuantos dejando por un lado los derechos humanos y garantías en el caso de México, que buscan el bien común pero, principalmente, la superación y una calidad de vida digna para toda la sociedad por el simple hecho de ser seres racionales.
Palabras clave: ética, igualdad, justicia social, sociedad, clases sociales, habilidades, dignidad.

En el 2008, la cantidad de mexicanos a los que no les alcanzaban sus ingresos para subsistir y cubrir sus necesidades básicas era de 50.6 millones de personas, de las cuales, una gran parte viven en zonas rurales o semi rurales en donde las desventajas contra las personas que viven en la ciudad incrementan. El gobierno, por su parte utiliza desde el año 2009, una metodología en donde se mide la pobreza y desigualdad por medio del análisis del cumplimiento de los derechos humanos tanto sociales como de salud, educación, seguridad social y servicios con los que se cuentan para realizar programas y visualizar soluciones posibles al problema (UNICEF, s.f).
Aunque se piensa que la injusticia social en las condiciones de vida de la población, es un problema que debe de ser resuelto únicamente del gobierno y sus funcionarios pues ellos son los que están a cargo de la sociedad, pero este es un problema ético que debe de ser solucionado también por las personas y comunidades que forman parte de ella para lograr un equilibrio social y una equidad en oportunidades para todos.
Tanto las clases sociales como la corrupción, han delimitado la calidad de vida y el nivel socioeconómico al que una persona o grupo de personas pueden aspirar en donde los objetos materiales y lo económico se imponen sobre cualquier aspecto (Peña, 2013). Al marcar pautas de separación en una sociedad, se le adhieren características propias a cada sector y  la equidad de la población desaparece generando un sentimiento de superioridad en las clases media y alta, impidiendo el posible desarrollo tanto económico como educativo y laboral de las personas de los sectores más bajos dejando por un lado la imparcialidad del ser humano para generar un régimen en donde las personas con más dinero controlan la sociedad quitándole importancia a la superación de las clases bajas para escalar entre los peldaños de los niveles sociales los cuales se rigen mediante un enfoque corrupto: “el fin justifica los medios”, para accionar de forma no equitativa en todos los ámbitos posibles para tener un provecho o ganancia aprovechándose y disponiendo de la vida de otras personas.
Las identidades sociales en México, es un aspecto que ha marcado al país desde hace muchos años y ha dado como consecuencia las prácticas sociales. La vida de los mexicanos, está caracterizada por las injusticias sociales, el problema es que desde que nacemos sabemos que existen y no hacemos nada al respecto, es un hábito de los mexicanos que nos quitemos cualquier responsabilidad que no afecte directamente nuestra persona y optamos por no hacer nada al respecto dejando por un lado que los problemas de una sociedad también son problemas propios (Loeza, 2015).
La atención de la naturaleza económica de la desigualdad, que en algunos casos se podría tomar como materialista, son las libertades e igualdades civiles y políticas las cuales puedes convivir con desigualdades en diferentes ámbitos como lo es los medios de producción, de donde parten las sociedades estratificadas, estas sociedades estratificadas no son más que un punto de partida para la realización de la persona de forma individual y colectiva, y no dañan ni forman parte de la calidad de vida, aspiraciones y oportunidades que una persona puede llegar a tener. (Woods, 2013)
Las clases sociales se toman como un punto de partida para la realización de la persona en todos los ámbitos de la vida, pues la persona tiene un fin y objetivos que se plantea  a lo largo de su vida para superarse, pero estas clases sociales que catalogan a la población tienen características agregadas normalmente negativas que denigran la dignidad de su persona describiéndolas como seres con falta de conocimiento, falta de habilidades, personas inseguras, sin higiene y en algunos casos se les atribuye el ser criminales únicamente por ser de un sector bajo dejando por un lado sus derechos como seres humanos que forman parte de la sociedad. Estas características que se les atribuyen a las personas, limitan las posibilidades de superarse y confrontar a la sociedad  como alguien racional y capaz con habilidades y virtudes que son igualmente valiosas a las de cualquier otro ser humano.
Al ser los seres humanos personas capaces de pensar y desarrollar habilidades, virtudes y competencias por igual, todas las personas deberían tener las mismas oportunidades e integridad para desarrollarse en todos los ámbitos sin importar su condición social, para superarse como personas, generar competencias y tener una mejor calidad de vida de acuerdo a los Derechos Humanos, pues al ser universales se deben de aplicar a todos por igual y velar por su cumplimiento eficiente.
Existen marcadores identitarios que se han utilizado en los últimos tiempos para excluir y denigrar a determinados sectores de la población, normalmente por su falta de educación, nivel de pobreza y condición en la que vive, la población debería de utilizar esos mismos marcadores con el fin de reivindicar su postura y reconocer a las personas y sus derechos para lograr una inclusión favorable en donde todos tengan las misma oportunidades y capacidades para competir entre ellos, sin importar estatus o clases sociales, en preciso que la sociedad se reconozca como lo que realmente es y no como un grupo de clases sociales. (Loeza, 2015)
Las personas se consideran desiguales por innumerables criterios, una de las más importantes, la riqueza contra la pobreza, la riqueza proviene de la acumulación de trabajo día a día de la persona y el esfuerzo que ha puesto en superarse a lo largo del tiempo sin descanso, en donde las oportunidades no se priorizan dependiendo el estatus o clase social en el que te encuentres ni tus condiciones, sino son meramente cuestión de suerte (Ríos, 2002). Por otro lado, se podría considerar que la pobreza presente en nuestro país, no es responsabilidad del gobierno ni de la población, sino únicamente de los pobres, pues son personas no capaces de superar su situación, condiciones y carencias. La única responsabilidad de la sociedad y el gobierno es guiar a los sectores más pobres, para hacer de humanos incompletos y con carencias personas capaces de entrar al mercado y mantenerse en el (Cortez, 1998).
La riqueza de las personas en algunos casos si provienen de la acumulación de bienes generados por el trabajo que han realizado a lo largo del tiempo, pero la diferencia de oportunidades que tiene una persona de un nivel socioeconómico bajo a comparación con las oportunidades de la élite, son casi nulas, en donde las universalidades quedan por un lado y únicamente se le protege y se da ayuda a una minoría. Las personas que viven en niveles de pobreza, difícilmente logran un nivel de educación alta por falta económica y de oportunidades. La sociedad de clase media juega un papel importante, pues al ignorar el problema y únicamente preocuparse por lo que pasa en su entorno, no reconoce al prójimo como un ser digno y capaz de desarrollarse en los mismos ámbitos para lograr el abatimiento de las clases sociales, logrando una inclusión que favorezca al país en su desarrollo.
Consideraciones finales
Después de un análisis sobre los factores que influyen en la falta de equidad de oportunidades para los diferentes sectores de la población se puede concluir que las clases sociales adineradas dejan por un lado las necesidades del resto de la población asumiendo que no es un problema de su interés, denigrando la integridad de los sectores más bajos de la población caracterizándolos con adjetivos excluyentes, haciéndoles creer a las personas más necesitadas que ellos no tienen la posibilidad ni la oportunidad de superarse como personas y lograr sus objetivos en la vida.

Referencias básicas
Concha, M. (2003). El compromiso por la justicia social, una exigencia de la ética cívica y política. Contaduría y Administración, 211, 31 - 38. Recuperado el 13 de Septiembre del 2015, de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=39521105
Cortés, F. (1998). Eficiencia y desigualdad. Un contrapunto. Espiral, IV (12), 69- 200. Recuperado el 13 de Septiembre del 2015, de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13841207.
Loeza, L. (2015). Desigualdad e injusticia social: los núcleos duros de las identidades sociales en México. Sociológica, 30 (84), 181- 206. Recuperado el 12 de Septiembre del 2015, de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=305036203006
Peña, S. (2013). Reflexiones sobre la corrupción: patología mental, social, política y ética. Revista de Neuro-Psiquiatría, 76 (3), 153-160. Recuperado el 12 de Septiembre del 2015, de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=372036945005
Rios, J. (2002). Desigualdad, ¿Qué sabemos?. Investigaciones Económicas, XXVI (2). Recuperado el 13 de Septiembre del 2015, de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=17326201
Referencias complementarias
UNICEF. (s.f.). Pobreza y Desigualdad. Recuperado el 22 de Octubre de 2015, de UNICEF

Woods, A. (16 de Octubre de 2013). Las ideas de Carlos Marx. Recuperado el 17 de Octubre de 2015, de Lucha de clases: http://www.luchadeclases.org/historia-y-teoria/en-defensa-del-marxismo/1514-a-130-anos-de-la-muerte-de-carlos-marx.htm
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jueves, 26 de noviembre de 2015

Ética, cambio climático y desarrollo sustentable


Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey

Campus Guadalajara










Ética, cambio climático y desarrollo sustentable









Jesús Eduardo Tostado Nieto
Guadalajara, Jalisco
26 de Noviembre de 2015




Ética, cambio climático y desarrollo sustentable

El calentamiento global es un problema que ha crecido de manera exponencial en los últimos años, y actualmente representa una amenaza a la estabilidad de nuestro sistema climático global, así como a la mayoría de los sistemas económicos y poblacionales de la tierra. Este fenómeno es principalmente causado por el incremento del dióxido de carbono en nuestra atmósfera, el cual, a su vez, estimula el crecimiento del efecto invernadero de la tierra. En congruencia con la magnitud del problema, en el año de 1987 se mencionó por primera vez en el informe Brundtland el concepto de desarrollo sustentable, el cual implica que se satisfagan las necesidades de las generaciones actuales, pero sin poner en riesgo el bienestar de las generaciones futuras. Sin embargo, en el intento de plantear la posibilidad de un desarrollo auténticamente sustentable, se presentan ciertos dilemas éticos que exponen las causas del problema y ponen sobre la mesa los retos sociales para lograr dicho desarrollo.
Los países económicamente más poderosos son los principales emisores de CO2, por lo que son también los estados moralmente más responsables del problema. Sin embargo, ahora se habla del fenómeno de cambio climático como un problema que le concierne a todos los países por igual.La ética para la sustentabilidad implica que cada estado identifique y reconozca el impacto que sus operaciones tienen sobre el medio ambiente, pues mientras esto no suceda, no se podrá llegar a acuerdo justos y realistas que impulsen el desarrollo de una sociedad con patrones sustentables.
Por otra parte, la sociedad contemporánea tiene la idea de que entre más bienes materiales posea, más alta es su calidad de vida, por lo que vivimos con una ideología  individualista y consumista que requiere de una disponibilidad de recursos insostenible y considera al ser humano valioso por lo que tiene y no por lo que es. Sin embargo, esta manera de pensar contradice por definición a las ideas del desarrollo sustentable. La ética para la sustentabilidad implica una permanente cooperación con el otro y el reconocimiento de la dignidad humana como lo más grande que tenemos como personas. De esta manera, la vida es absolutamente más importante que cualquier bien material, por lo que la idea de consumismo no puede coexistir con la de desarrollo sostenible.
Nuestra ideología individualista y consumista, combinada con el proceso de desarrollo de las súper-potencias actuales y las aspiraciones de crecimiento capitalista de los países tercermundistas en una sociedad inmersa en la desigualdad, fungen como las principales causas del problema de cambio climático y representan importantes retos éticos para poder dar una solución al problema y lograr un desarrollo sustentable.
Desde los inicios de la revolución industrial, las súper-potencias actuales basaron su desarrollo económico, tecnológico e industrial en la quema de combustibles fósiles, situación que representó impactantes emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Como respuesta a esta situación, en el año de 1987 se elaboró el informe Brundtland, donde ya se mencionaba que las políticas de desarrollo actuales implicaban un costo medioambiental enorme. De acuerdo con la teoría de Adolfo Sánchez, la libertad al actuar y el conocimiento de la acción son las dos condiciones para poder atribuir cierta responsabilidad moral a un sujeto (Sánchez, 2006, p. 94), por lo que desde el momento en que los estados actores estaban absolutamente conscientes de las potenciales consecuencias y circunstancias de sus procesos de desarrollo, se convierten en moralmente responsables del fenómeno de cambio climático y de frenar el proceso de desarrollo sustentable, pues los niveles de contaminación y  de CO2 atmosférico provocados por este desarrollo, realmente ponen en riesgo el bienestar de las generaciones futuras.
Uno de los ejemplos más evidentes es el caso de Estados Unidos, pues en los últimos 50 años este país es responsable del 27% de las emisiones de CO2 a nivel mundial, mientras que a un país como Colombia  solo se le atribuye el 1% (Corpas, 2008, p. 26). La pregunta es ¿por qué ambos estados tuvieran que tomar las mismas medidas de mitigación si uno es mucho más responsable moralmente que el otro?
Uno de los principales contra-argumentos a esta idea, es que no es posible señalar a los responsables directos debido a que los ciudadanos de otros momentos en el tiempo ya no están aquí. Sin embargo, resulta en un tema de injusticia social que los países menos responsables del problema sean los que tienen menos recursos para desarrollar planes de adaptación, por lo que eventualmente son los que van a experimentar los peores impactos. De acuerdo con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), los protocolos necesarios para combatir el cambio climático son bastante costosos, por lo que los países más desarrollados, que a su vez son los más responsables del problema, son los únicos que van a poder financiar dichos protocolos (Corpas, 2008, p.27). Por otra parte, E.U.A. fue uno de los pocos países que no participó en el Protocolo de Kioto, un acuerdo cuyo objetivo era reducir las emisiones de CO2 entre 3 y 8% (Maslin, 2004, p.118). La ética de la sustentabilidad implica reconocer a cada uno de los actores (estados y corporaciones) e identificar sus respectivos impactos ambientales, intereses y responsabilidades, pues esto resulta indispensable para que las políticas y compromisos asumidos por cada actor correspondan con su responsabilidad y sus condiciones específicas (Galano et al. 2003, p. 13). 
En las últimas décadas, nuestro sistema capitalista se ha encargado de difundir la idea de la enajenación del individuo, por lo que se ha dado más importancia a la ética del tener sobre la ética del ser. Esta manera de pensar ha provocado que la sociedad contemporánea considere al ser humano valioso por lo que tiene y no precisamente por lo que es  (la dignidad humana pasa a segundo plano), situación que hace que nos caractericemos por ser individualistas, materialistas y excesivamente consumistas (Hernández, 2008, p.65). Una gran parte de la sociedad vive con la idea de que entre más bienes materiales posean más alta es su calidad de vida, por lo que se plantea el obtener más como un propósito siempre presente. Sin embargo esta ideología desaparece las posibilidades de un desarrollo sustentable, pues la ética de la sustentabilidad promueve a la dignidad humana como el valor más alto a ser respetado y como base para reconstruir la relación hombre-naturaleza, y considera necesario modificar nuestro pensamiento individualista y egoísta por uno de cooperación y altruismo que tenga su base en la creación de relaciones con el otro (Galano et al. 2003, p. 10-11).
Diversas empresas transnacionales, entre ellas Exxon, han ofrecido miles de dólares a científicos e investigadores para que critiquen la certeza de los resultados y apreciaciones publicadas por el IPCC (Hernández, 2008, p. 66). Sin embargo, el mismo IPCC mostró que la temperatura global ha incrementado entre 0.3 y 0.6 Cº desde el siglo XIX. Por otro lado, el capítulo 4 de la “Agenda 21” de la ONU, especifica que la excesiva demanda de recursos es generada por los patrones de consumo insostenibles de la sociedad (principalmente de países desarrollados), situación que ha provocado un importante deterioro medio-ambiental e impide el desarrollo sostenible (ONU, 1992, pár. 5). La ética para la sustentabilidad se caracteriza por considerar a la vida como más importante que cualquier fin económico-político, por lo que un desarrollo sustentable solo es posible mediante la preservación del ciclo de vida de la tierra, en el que se dé el tiempo requerido para que los recursos del planeta se renueven y la vida vuelva a florecer (Galano et al. 2003, p. 13).
La creciente brecha de desigualdad económica y la división entre países ricos y pobres es hasta ahora uno de los mayores riesgos ambientales, por lo que representa uno de los más grande retos para poder construir una sociedad sustentable. Hoy en día nuestro mundo presencia una situación en la que hay riqueza y miseria, tecnología de punta y hambruna, globalización de mercados y marginación social, todo al mismo tiempo (Galano et al. 2003, p. 3). Esta situación se contrapone directamente a las ideas para el desarrollo sostenible, las cuales están íntimamente relacionadas con la teoría utilitarista. Dicha teoría establece que se debe buscar el mayor bien para el mayor número de personas posibles, por lo que mientras no se logre una distribución equitativa de recursos y oportunidades, y se acorte la brecha de desigualdad, únicamente las minorías más favorecidas  pueden acceder a un verdadero bienestar.
En primera instancia pareciera que la desigualdad nada tiene que ver con el problema de sustentabilidad y cambio climático. Sin embargo, de nuevo el capítulo 4 de la “Agenda 21” de la ONU menciona que la extrema desigualdad a nivel mundial provoca una demanda excesiva y la posibilidad de un estilo de vida insostenible en los sectores más favorecidos de la sociedad, lo que se traduce en una enorme presión al medio ambiente. (ONU, 1992, párr. 5). Las sociedades de los países económicamente más poderosos demandan una mayor calidad de vida, situación que representa mayores emisiones de CO2,  mientras que los países más pobres no tienen siquiera la capacidad de desarrollar planes de mitigación contra el cambio climático, por lo que cada vez se vuelven más vulnerables. De esta manera, la ética para la sustentabilidad exige un pacto social basado en acuerdos que incluya los diferentes estilos culturales  de vida y producción, promueva la integración de ciencia, tecnología y diálogo, e incluya a todos los sectores que no son escuchados. Con la implementación de estos principios éticos, se busca el desarrollo de sociedades sustentables mediante una racionalidad alternativa que sea incluyente con la población que vive en la pobreza y que eventualmente reduzca la brecha entre crecimiento y marginación (Galano et al. 2003, p. 8).

Conclusión
En conclusión, nos podemos dar cuenta que como sociedad tenemos mucho camino por recorrer antes de poder hablar de desarrollo sustentable. Sin embargo, no podemos solo sentarnos y esperar a que los líderes mundiales decidan comenzar a actuar. El desarrollo sostenible solo será posible si nuestra sociedad experimenta un cambio de mentalidad en el que la dignidad humana se considere el valor más importante, se respete la vida y al ciclo de vida terrestre por sobre todas las cosas, y se propicie un comportamiento altruista y de cooperación en lugar de uno individualista y consumista. La desigualdad es sencillamente incompatible con el desarrollo sostenible, por lo que se tienen que implementar políticas realmente incluyentes que propicien el bienestar de toda la sociedad. Por otro lado, debemos de identificar y analizar  nuestro propio impacto medioambiental para eventualmente reducirlo al mínimo, pues ya hemos llegado al punto en el que seguir con nuestros patrones de producción, consumo y cooperación no es una opción. El desarrollo sustentable representa la oportunidad de combatir al fenómeno de cambio climático y garantizar la satisfacción de necesidades de las generaciones venideras, pero para lograrlo hace falta un común acuerdo mundial en el que se dejen de lado los intereses particulares y se comience a pensar de manera utilitarista.

Referencias

Corpas, A. (2008). Aspectos éticos del calentamiento climático global. Revista latinoamericana de bioética, Vol. (8.), pp.20-29 Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/1270/127012550003.pdf
Galano, et al. (2002, mayo 2-4). Manifiesto por la vida, por una ética para la sustentabilidad. Simposio sobre la ética y desarrollo sustentable. Simposio efectuado en la reunión del Comité Interesional del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, Bogotá Colombia.
Hernández, R. (2008). Por una posición ética de la comunidad internacional ante los peligros del cambio climático. Ciencia en su PC, Vol. (1), pp.64-71 Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=181317862006
Maslin, M. (2004). Global warming, a very short introduction. United Sates of America: Oxford.
ONU. (1992). Evolución de las modalidades de consumo. Programa 21: Capítulo 4. En Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, división de Desarrollo Sostenible. Recuperado de http://www.un.org/spanish/esa/sustdev/agenda21/agenda21spchapter4.htm

Sánchez, A. (1969). Ética [Versión Digital PDF] (1 edición). México: Crítica.
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LA SALUD ¿UN PRODUCTO O UN DERECHO?

TECNOLÓGICO DE MONTERREY
CAMPUS GUADALAJARA
                                                                                           











LA SALUD ¿UN PRODUCTO O UN DERECHO?










Andrei Nuño Fedirskaia 
14 de septiembre de 2015
Guadalajara, Jalisco

LA SALUD ¿UN PRODUCTO O UN DERECHO?
Introducción
Estados Unidos está pasando por una crisis en su sistema de salud; las compañías de seguros de gastos médicos así como los hospitales privados y las farmacéuticas, han formado una alianza para controlar todos los aspectos del medio con el objetivo de enriquecerse económicamente, mientras que gran parte de la población lucha por pagar las deudas que las prácticas de estas compañías han causado, por ello es imperativo definir si la salud es un simple producto o servicio que las personas pueden tomarse el lujo de costear, por otro lado, un derecho humano inalienable del cual la sociedad debe responsabilizarse con solidaridad; este trabajo ensayístico pretende exponer la gravedad de las circunstancias el que se haya desensibilizado la importancia de un Derecho Humano y las repercusiones que parten de esta.
Palabras clave: responsabilidad, autonomía, ética preconvencional, seguridad social, dignidad, bienestar, salud.

Introduction
America is going through a crisis in their health care system ; insurance companies for medical expenses as well as private hospitals and pharmaceutical companies, have formed an alliance to control all aspects of the environment in order to enrich themselves economically, while much of the population are struggling to pay debts because of the practices  of these companies, so it is imperative to define if health is a simple product or service that people must afford the luxury of taking or the other hand , an inalienable human right which society must take responsibility with solidarity; this essay work aims to expose the gravity of the circumstances which have desensitized the importance of a Human Right and the impact of this outcome.
Keywords: responsibility, autonomy , preconventional ethical , social security, dignity , welfare, health .
Parte del conflicto ético radica en la falta de valores dentro de la sociedad estadounidense, así lo dice artículo “Ethical Challenges in the Era Of Health Care Reform” que expone a EU como una sociedad preconvencional que de acuerdo con el reconocido filósofo y especialista en el juicio moral Lawrence Kohlberg define a este nivel de raciocinio como individualista que tiende al egoísmo y a el beneficio propio; éticamente esto refleja un problema social grave porque hay sectores de la población estadounidense que justifican y defienden el sistema de salud actual ya que tienen los recursos para pagarlos y sería injusto que los que no tienen los recursos suficientes reciban la misma atención médica que ellos; esta forma de razonamiento aunque justa, corresponde a un nivel básico en el desarrollo ético del ser humano; Vicki D. Lachman (2012), autora del artículo antes citado dice: “The principle of autonomy was never meant to abandon the moral relationships that continue to be necessary for the human good” (P. 251)  El principio de autonomía nunca tuvo la intención de abandonar las relaciones morales que siguen siendo necesarias para el bienestar humano; con autonomía la autora se refiere al ser individual, cada persona necesita satisfacer sus necesidades, aspiraciones o deseos, pero no puede olvidarse tampoco de todo el resto del mundo que le rodea, este tiene una responsabilidad moral derivada de sus actos que en teoría es lo que contrapone en este caso al egoísmo y así el razonamiento de las personas se verá orientado hacia un bien común para todos y no para solo unos cuantos.

Los temas de desarrollo social son a menudo criticados por los sectores minoritarios pero poderosos en el país argumentando que un servicio nacional de salud equipara a una decadencia del mismo, es decir “solo unos pocos tienen la calidad del servicio de salud o nadie la tiene” estos sectores poderosos conformados por los llamados “lobbies” que a su vez están constituidos por todas las empresas en el área de salud del país, atentan directamente contra la dignidad de la persona, ya que la utilizan como un medio para la obtención de recursos monetarios y no como el fin que debería ser; algo tan esencial como el derecho a la salud o al bienestar los cuales se encuentran en cualquier código de ética médica han sido rebasados por intereses mediocres como lo es el dinero. La reconocida analista de ética y especialista en el tema del acceso a la salud pública Emily Friedman dice que aunque la atención sanitaria es, probablemente, la mejor del mundo para los ricos, su alto coste y la poca intervención estatal implica que ésta es precaria e incluso inexistente para los pobres y desempleados (Friedman, 2010);  mientras que en el mundo se fueron reconociendo los derechos sociales como parte esencial del Gobierno y el Estado, en EU relacionaban esta idea con el comunismo y la subrogación al Estado por ello resultó sencillo el manipular a la sociedad norteamericana a pensar que estos derechos sociales fuesen malos; últimamente en los años recientes la sociedad estadounidense ha dado un cambio hacia la concientización y hacia una ética del cuidado que  se basa en ayudar a los demás y se preocupa en los detalles del hecho, es por esto que se está dando un cambio en EU hacia la creación de un sistema híbrido de seguridad social entre el sector privado y el público que tendrá más resultados que el actual seguro para personas de bajos recursos “Medicaid”.

En defensa por la descentralización de los sectores de salud pertenecientes al gobierno se encuentra el argumento que la Constitución de Estados Unidos de Norteamérica no comprende un apartado que se refiera a los derechos de la salud y al bienestar de la persona, por ende no existe razón por la que el Estado debe de proporcionar estos servicios a la población, sin embargo este argumento es completamente antiético en muchos sentidos; Sócrates dice: “El Estado está al servicio del hombre, debe de respetar a cada individuo que lo constituye, protegiendo sus derechos fundamentales y buscando el desarrollo íntegro de cada persona satisfaciendo todas sus necesidades para así lograr el fin último del hombre.” (Aristóteles, 450.A.C., P. 12)  se puede inferir la existencia de un deber intrínseco del Estado hacia la persona, inclusive, es en la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 25 que habla sobre el derecho a la salud; “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios” (Artículo 25) la asistencia médica como los servicios sociales mencionados en la cita anterior son parte fundamental de las obligaciones por parte del Estado con sus subordinados, esta norma de carácter universal dicta un parámetro definido que todos los seres humanos deben de seguir, este o no constituida en el ámbito jurídico de los Estados Unidos, quizá jurídicamente hablando el Estado Americano defienda a los intereses de unos pocos como ya se ha dicho, sin embargo esto no quiere decir que éticamente sea correcto, ya que los gobiernos tienden a caer frecuentemente en la idea errónea que la norma que ellos dictan es moralmente la correcta y sin embargo se pierde de vista que las sociedades más avanzadas en el mundo tanto en los planteamientos teóricos como en la realidad son aquellas que contemplan un apartado de derechos sociales que entre los más importantes se encuentra la salud.

Después de una ardua investigación se ha llegado a la conclusión que la falta de un sistema de salud nacional en los Estados Unidos representa no solo un atraso en cuestión de Derechos Humanos, pero también habla mucho sobre el contexto ético social en que se vive en el país, donde sectores de la población se han olvidado que tienen un derecho inalienable a la salud y sobre todo que es éticamente correcto el ayudar a todos los miembros de la sociedad y no quedarse simplemente en el nivel preconvencional individualista como ha sido en los último años, a pesar de esto, la forma de pensar a nivel mundial está cambiando hacia el tema de los derechos de tercera generación y los Derechos Humanos los cuales nacen de los razonamientos éticos de filósofos que antecedieron a nuestras generaciones y que todos parecen acordar en que la persona debe ser el fin y no el medio, que la vida de la persona es la más alta de las prioridades y la violación de esta, representa el más grave de los crímenes, por ello, estos pensamientos nacen de los más profundo del espíritu humano mucho antes de las leyes y tienen que ser siempre el ejemplo.

































Fuentes:

Básicas
·             Homedes, Nuria, & Ugalde, Antonio. (2011). Descentralización de los servicios de salud: estudios de caso en seis estados mexicanos. Salud Pública de México, 53(6), 493-503. Retrieved October 24, 2015, from http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0036-36342011000600005&lng=en&tlng=es.

·             Homedes, Nuria, & Ugalde, Antonio. (2005). Las reformas de salud neoliberales en América Latina: una visión crítica a través de dos estudios de caso. Revista Panamericana de Salud Pública, 17(3), 210-220. Retrieved October 24, 2015, from http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892005000300012&lng=en&tlng=es

·             Segura, O. (2008). El Plan Nacional de Salud Pública: tesis, antítesis, síntesis. Biomédica, 28(2) Recovered from http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=84328201

·             Castañeda, Xóchitl. (2007). Oportunidades para la vinculación transfronteriza de políticas de salud México-Estados Unidos. Salud Pública de México, Sin mes, 14-16.

·             Kaiser Family. (05 Octubre 2015). Key Facts about the Uninsured Population. 24 de octubre 2015, de kff.org Sitio web: http://kff.org/uninsured/fact-sheet/key-facts-about-the-uninsured-population/

·             U.S Department of Commerce. (2014). Health Insurance. 24 de octubre 2015, de Census Bureau Sitio web: http://www.census.gov/hhes/www/cpstables/032015/health/toc.htm

·             RUEZGA BARBA, Antonio LA SEGURIDAD SOCIAL Y SUS ANTECEDENTES Revista Latinoamericana de Derecho Social, núm. 2, enero-junio, 2006, pp. 283-340 Universidad Nacional Autónoma de México Distrito Federal, Méxicohttp://www.redalyc.org/articulo.oa?id=429640257009


Complementarias
·             JOAQUÍN CASTILLO. (2009). DERECHOS HUMANOS Y SUS GARANTÍAS. 24 de octubre 2015, de CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS DE LAS AMÉRICAS Sitio web: http://www.ceaamer.edu.mx/new/mdp5/Antologia_de_Derechos_Humanos_y_sus_Garantias.pdf

·             JustLanded. (2014). El sistema sanitario estadounidense. 24 Oct 2015, de Justlanded.com Sitio web: https://www.justlanded.com/espanol/Estados-Unidos/Guia-Estados-Unidos/Salud/Introduccion

·             Vicki D. Lachman. (august 2012). Ethical Challenges in the Era Of Health Care Reform. 24 de octubre 2015, de MEDSURG Sitio web: http://nursingworld.org/MainMenuCategories/EthicsStandards/Resources/Ethical-Challenges-in-the-Era-of-Health-Care-Reform.pdf

·             NESRI. (2014). Health Care in the United States . 24 de Oct 2015, de Nacional Economic & Social Rights Initiative Sitio web: https://www.nesri.org/programs/health-care-in-the-united-states

·             Emily Friedman, 2007, Health Care system, https://www.youtube.com/watch?v=MDspTxb1Ly4/24 de Oct 2015




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Los derechos humanos en relación al daño hacia la capa de ozono.

Introducción
Los derechos humanos nacieron desde que hubo un ser humano en la tierra y  conforme  evolucionamos estos también lo hicieron, por lo que dividimos en generaciones. Para términos de este ensayo es indispensable tener claro cuáles son los derechos  humanos de la primera y tercera generación. La primera incluye derechos civiles, políticos y libertades de las personas; entre ellos encontramos la libre competencia y concurrencia económica así como  el derecho de asociación (Carbonell, s.f, p.829).  Los derechos humanos de tercera generación se enfocan en el  aspecto ecológico, patrimonial y derechos de la humanidad, estos establecen que los ecosistemas no pueden ser alterados y fueron promovidos para elevar el nivel de vida de los pueblos. Ente ellos encontramos el derecho a un medio ambiente sano, la justicia internacional, el uso de los avances de la tecnología, y el desarrollo que permita una vida digna (Prieto, s.f .p.57).  El problema ético se encuentra en la relación del derecho a un medio ambiente sano y los Clorofluorocarbonos (CFC) (moléculas constituidas por átomos de carbono y átomos de cloro y de flúor que destruyen moléculas de ozono). Existen gran variedad de aplicaciones para estos, en aires acondicionados, aerosoles, disolventes y agentes limpiadores.  El más famoso de estos productos fue el freón, una marca comercial de la empresa DuPont; este se usó durante décadas y no pareció que causara daño alguno, pero en 1974 le fue advertido que los  CFCs podían dañar gravemente la capa de ozono; a lo que publicó que no estaba demostrado que estos representasen un peligro para la capa de ozono (Sagan 1996, p. 50 – 53).  Dupont negó el daño que estaba causando a la capa de ozono, y transcurrieron 14 años para que reconociera el problema y eliminara gradualmente su emisión de los CFCs, por lo tanto cuando hablamos de daño al planeta son más importantes los derechos humanos de tercera generación relacionados al derecho al medio ambiente y la ecología que los derechos humanos de primera generación relacionados al derecho a la libertad de asociación, mismos que solo traen beneficios a empresas, y a algunos países; por lo que podría ser dicho que la empresa Dupont no actuó éticamente al seguir vendiendo sus productos.

Palabras clave: derechos humanos, vida digna, justicia social, universalidad, imparcialidad, sustentabilidad, utilitarismo, responsabilidad moral.

Tomando en cuenta el criterio de Universalidad de la ética esta buscaría que  todas las personas gocen en el futuro de lo mismo que gozamos ahora, si la capa de ozono está siendo dañada por los seres humanos, lo normal sería concientizar a estos sobre el planeta que quieren dejarle a sus descendientes; por lo que nos encontraríamos hablando de los principios de prevención y de precaución, por cuanto que no se trata solo de “reparar”, sino que se tiene que prevenir el daño, pues luego de ocurrido sus efectos casi siempre son de carácter irreversible. (Rodríguez, 2006, p.75) Una vez los CFC llegan a la alta atmósfera, no hay medio de eliminarlos. Los efectos de los CFC ya presentes en el aire perdurarán alrededor de un siglo. (Sagan, 1996, p.52). El problema de concientizar a los seres humanos sobre  lo que dejarán una vez que partan de este mundo lo encontramos en la moda aparente de la ética empresarial, esta se encuentra relacionada con los derechos humanos de primera generación; las grandes empresas buscan que el sistema capitalista-empresarial logre dos grandes metas: legitimarse y, por ende, perpetuarse; e incrementar la rentabilidad (Crespo, 2003, p.321).  Por lo que suele ser más importante la cantidad de bienes y de dinero que serán dejados que el tema de la sustentabilidad. Sin embargo, todas las personas tienen los mismos derechos humanos que les permiten su supervivencia biológica e individual, además de su desempeño normal y desarrollo integral en el medio social. De esta manera los derechos de tercera generación deben entenderse como fundamentales para la supervivencia de la especie humana, por lo que las próximas generaciones tendrían estos mismos derechos que no les pueden ser violados y que les permitiría una vida digna, esto sin darle importancia a la parte económica sino buscando  la preservación de la vida y  la justicia social (Ciro, 1992, Sentencia T-415).

El criterio de la imparcialidad de la ética buscaría que no existiera un beneficio particular sino general, en el caso de este problema ético, existen beneficios económicos  individuales, tanto como para Estados Unidos y otras potencias mundiales, así como para países en vías de desarrollo. La teoría económica se basa en los argumentos de Adam Smith sobre el equilibrio natural de las motivaciones, que sostiene que la conducta humana es integrada y movida por seis aspectos: egoísmo, conmiseración, deseo de ser libre, sentido de propiedad, hábito del trabajo y tendencia a permutar y cambiar una cosa por otra, factores que representan a su vez los intereses del hombre, en esta situación estos son traducidos en su propio beneficio, en un interés meramente económico (Salazar, Serna, 2006, p.19). La empresa Dupont negó el daño que estaba causando a la capa de ozono, y transcurrieron 14 años para que reconociera el problema y eliminara gradualmente su emisión de los CFCs. Todo esto fue  gracias a que los CFC mejoraban su economía corporativa y la de su país, por lo que protegía  sus intereses internacionales, sin preocuparse por el daño que causaría a millones de personas el agujero de la capa de ozono  que se encuentra en la Antártida, mismo  que al que ellos propiciaban su crecimiento. (Sagan 1996, p. 52 – 53).  No obstante  la ética de la sustentabilidad sigue la idea de que deben co-existir diferentes cosmovisiones con diferentes ideas del bien, podrían ser aplicados los derechos de la primera generación y las empresas podrían seguir ganando dinero, creando fuentes de trabajo y manteniendo la economía de su país de manera sustentable sin causar daño alguno al planeta y sin violar el derecho al medio ambiente sano.  De igual manera la ética de la sustentabilidad  promueve a la dignidad humana como el valor más alto a ser respetado, como base para reconstruir una relación con la naturaleza, y considera necesario modificar nuestro pensamiento individualista y egoísta por uno de cooperación y altruismo,  (Galano et al. 2003, p. 3) no solo buscar la felicidad de unos cuantos, sino del mayor número de personas que es el utilitarismo. (Casilla, 2015, p.67)
El dilema ético que enfrentó la empresa Dupont se encontraba entre seguir ganando dinero con la producción de los CFC’s, en especial con  el “freón”, una marca comercial de la empresa o dejar de producir estos que traería como consecuencias pérdidas económicas por la falta de productos alternativos  y desempleo (Sagan, 1996, p.53).  Si queremos hablar de responsabilidad moral es indispensable que el sujeto este absolutamente consciente de las consecuencias y circunstancias de sus acciones; también es importante que el sujeto actúe por su propia voluntad, que la causa o razón de sus actos este siempre en él. La libertad al actuar y el conocimiento de la acción resultan indispensables para poder atribuir cierta responsabilidad moral a un sujeto (Sánchez, 2006, p. 94), sin embargo en 1974, F. Sherwood Rowland y Mario Molina, de la Universidad de California, fueron los primeros en advertir que los CFC podían dañar gravemente la capa de ozono, a lo que  la empresa DuPont, que vendía CFC a razón de unos 600 millones de dólares al año, publicó cartas en periódicos y revistas científicas, y sus representantes declararon ante comisiones del Congreso que no estaba demostrado que los CFC representasen un peligro para la capa de ozono, diciendo que se había exagerado mucho o que la conclusión se basaba en un razonamiento científico defectuoso (Carl Sagan 1996, p. 52 – 53). Dupont durante unos años pretendió que sus productos no causaban ningún daño al ambiente, por lo que esperaban que la ignorancia los eximiera de responsabilidad, pero una vez que se dieron cuenta de que si estaban causando un daño, decidieron actuar, pero el daño al medio ambiente ya estaba hecho. La ética empresarial “es un tipo de saber de los que pretende orientar la acción humana en un sentido racional. Dicho saber ético tiene fundamentalmente la toma de decisiones moralmente justas, relacionado con el respeto de los derechos humanos desde una moral crítica (Crespo, 2003, p. 307-308). Puede ser dicho que Dupont no actuó éticamente al seguir vendiendo sus productos puesto que su decisión no respetaba los derechos humanos de la tercera generación y por lo tanto no buscaba un bienestar colectivo.
Reflexiones finales
En este ensayo analizamos si la empresa Dupont actuó éticamente al seguir vendiendo sus productos y llegamos a la conclusión de que no lo hizo puesto que se preocupó más por sus derechos humanos de primera generación que le otorgaron beneficios solo a unos cuantos y dejó de lado los derechos humanos de tercera generación que son más importantes cuando hablamos del daño al planeta. El daño a la capa de ozono no ha sido generado por una sola nación, generación o industria, y no será una sola de ellas la que nos saque de él. Si queremos impedir que este peligro climático tenga efecto, deberemos trabajar juntos y por mucho tiempo (Sagan, 1996 p. 66), tanto empresas privadas como gobiernos de los países concurrentes. No solamente tiene que ser reparado el daño que hemos ocasionado todos estos años, sino que también debe de ser prevenido. No se busca con ello un beneficio particular ya que este problema nos afecta a todos los que vivimos en la tierra, Es hora de preocuparnos por la preservación del planeta antes de que el daño sea irreversible y es necesario mantener los derechos humanos de  tercera generación como lo es el derecho a un medio ambiente sano para que las futuras generaciones gocen de lo que gozamos ahora para así poder alcanzar un futuro en expectativa de mejora.
















Referencias básicas:
Crespo, Miguel Francisco. (2003) Lo ético de la ética empresarial Revista Venezolana de Gerencia [en línea], 8 (abril-junio): Recuperado 13 de septiembre de 2015 de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29002207 
Castilla, J. (2015, Junio 1). Tragedia de los recursos de uso común y ética ambiental individual responsable frente al calentamiento global. Acta Bioethica.  65-71 Recuperado 14 de Septiembre de 2015 de: http://dx.doi.org/10.4067/S1726-569X201500010000
Galano, et al. (2002, mayo 2-4). Manifiesto por la vida, por una ética para la sustentabilidad. Simposio sobre la ética y desarrollo sustentable. Simposio efectuado en la reunión del Comité Interesional del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, Bogotá Colombia.
Rodríguez Beltrán, Juan José. (2006) Los derechos humanos y el medioambiente Díkaion [en línea], 20 (noviembre)  Recuperado 13 de septiembre de 2015 de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=72001507 I
Sagan, C. (1996). Miles de millones. Nueva York, Estados Unidos: Random House Publishing Group.
Sánchez, A. (2006). Ética (4a edición ed.). Barcelona: Grupo Editorial Grijalbo.
Salazar Barragán, Diana Marcela, Serna Mendoza, Ciro Alfonso. (2006) Ética, medio ambiente y economía Persona y Bioética [en línea], 10 (Sin mes)  Recuperado 13 de septiembre de 2015 de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=83210102 ISSN 0123-3122
Referencias complementarias:
Carbonell, M. (s.f.). Libertad de Asociación y Reunión en México. Recuperado Septiembre 14, 2015, de: http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/dconstla/cont/2006.2/pr/pr9.pdf
Prieto, J. (s.f.). Derechos de la Naturaleza. Recuperado Septiembre 15, 2015, de: http://therightsofnature.org/wp-content/uploads/pdfs/Espanol/Prieto_DDN_2013.pdf

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martes, 27 de octubre de 2015

Realidad Mexicana
Intervención Ciudadana

“Realidad Mexicana” es el nombre bajo el que se presento un dialogo de acción de protesta en la llamada estación de la danza (estación del  tren eléctrico ubicada bajo plaza Universidad) a favor de la igualdad y la justicia, y en el que se hace homenaje a las personas del caso Ayotzinapan . La coreografía de Armando Ayala presentada por la compañía“Temps Danse” narra la realidad que se está viviendo en México, donde día a día nos enfrentamos a problemas como la trata de blancas, violación, secuestros e injusticia,  y en el que cada día se ve con mas naturalidad todo este tipo de atrocidades. El fin de éste dialogo de protesta es  hacer conciencia en  la sociedad mediante el conocimiento de la existencia de éstos temas, es decir la culturización, para darnos cuenta que como mexicanos el poder de cambiar la situación se encuentra en nuestras manos. Al mismo tiempo busca enviar el mensaje de que para crear un cambio no es necesaria la violencia, si no que al contrario se pueden utilizar armas mucho mas fuertes como el arte.  “Cualquier forma de Arte es una forma de poder, causa impacto y puede influir en los cambios; no solo puede cambiarnos, si no que nos hace cambiar” (Ozzie Davis, S.f.)

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