martes, 12 de mayo de 2015

Una distinta perspectiva moral através de la ética cultural


Tecnológico de Monterrey
Campus Guadalajara
Una distinta perspectiva moral a través de la ética cultural
Carolina Trujillo González  A01224325
Viernes 8 de mayo del 2015
Doctora Alicia María Ocampo

Ética Persona y Sociedad
El Relativismo Cultural; Una distinta perspectiva moral através de la ética cultural

Resumen:
El presente artículo tiene como propósito dar a conocer información relacionada con el relativismo cultural, en que consiste, los factores relacionados con el mismo, así como las distintas percepciones que puede llegar a generar. Así mismo se pretender establecer un análisis acerca del papel que juegan los derechos humanos dentro de dicho tema, así como la importancia del concepto desde la apreciación de la ética y la moralidad.  La ética y las bases morales de cada persona son reflejo de la sociedad que lo rodea, influyendo de tal manera en la valoración del bien y el mal del individuo debido a las tradiciones y costumbres que se le han inculcado, dicho lo anterior es que el relativismo cultural se convierte en una posición neutral ante un juicio ético.
Palabras clave: costumbres,  derechos humanos, ética, moralidad, relativismo cultural, tradiciones.
Abstract:
The purpose of the following article is to give information related to the cultural relativism, what it is, its causes, consequences and the different perceptions it can develop. Same wise, it pretends to stablish an analysis about the importance of human rights in this topic, as well as the appreciation of the ethics and morals concepts. The ethic, as well as each person’s moral bases are the reflection of the society, being influenced in the measure of the good and the evil because of the mores and traditions they have been raised with, that is why the cultural relativism becomes into a neutral position in an ethic judgement.
Keywords: cultural relativism, ethic, human rights, mores, morality, traditions.
El relativismo cultural es una ideología que debe ser examinada especialmente para tratar de entender su relación con la moral, los derechos humanos, los juicios de valor y la diversidad cultural. Si bien el presente análisis busca explicar y comprender el relativismo cultural, es necesario hacer énfasis en que dicho relativismo  va enfocado desde el ámbito de la moralidad.
El relativismo cultural, establece que los parámetros de lo bueno, lo malo, lo justo o lo injusto relacionados con las creencias morales, dependen de la cultura en que cada persona ha sido socializada. (Toscano, 2012, p.4) Es decir, de acuerdo a la ideología que plantea el relativismo cultural, cada pueblo, tribu, o cualquier sociedad al tener una cultura distinta, consecuentemente tendrá una moral ligada a la vida colectiva, así como a las costumbres, prácticas y creencias, teniendo diferentes normas de convivencia o leyes que dicten los actos que sean aprobados por la sociedad y las consecuencias de incumplirlos.
    Es necesario comprender que el relativismo cultural busca crear nuevos paradigmas en cuanto a la percepción de la ética y la moral a través de la objetividad,  estableciendo que no hay múltiples realidades universales en la ética si no diversos códigos culturales.  La manera de actuar de los individuos en cada sociedad es totalmente distinta puesto que han tenido un distinto desarrollo cultural, en base a tradiciones y costumbres que han trascendido, evolucionado pero sobretodo pasando de generación en generación.
Sin embargo a pesar de que la apreciación de lo bueno y lo malo no suele ser la misma para todas las personas, ya sea por estándares culturales, religiosos o sociales, de acuerdo al relativismo cultural, todos los sistemas morales son igualmente válidos: “No puede decirse de las costumbres que son “correctas” o “incorrectas” pues esto implica que nosotros tenemos un criterio independiente de corrección e incorrección con el que pueden ser juzgadas. Pero no hay tal criterio independiente; cada criterio está ligado a un cultura.” (Rachels, 2007, p. 41).
    Para poder comprender más acerca del relativismo cultural se debe analizar el concepto de moralidad y aquellos factores relacionados con ésta  La palabra “moral” proviene del latín moris que tiene como significado costumbre, mencionado lo anterior es que puede comprenderse el significado de dicha palabra, la moral son el conjunto de  principios, valores, normas de conducta por el que se rigen los individuos dentro de una sociedad, regulando las relaciones efectivas entre los individuos, así como el enfoque social de lo bueno y lo malo que se encuentra sujeto a la perspectiva ética de cada grupo social. (Sánchez, 2006, p.171)
De igual manera es necesario establecer que la moral interviene en un contexto individual y social ya que cada persona es capaz de definir lo que está bien y lo que está mal en base a su propia conciencia moral, dicha conciencia se encuentra vinculada a la capacidad del individuo de crear juicios correctos basados en lo que le fue inculcado, denominados juicios de valor. (Patiño, 2006, p. 21) De acuerdo con Lawrence Kohlberg “la capacidad o habilidad para distinguir lo que está y bien y lo que está mal a partir de nuestros juicios se le llama razonamiento moral” (Patiño, 2006, p. 22).
Así mismo, es que Kohlberg creo una teoría relacionada con el desarrollo del razonamiento moral, la cual propone tres niveles para tomar decisiones.
El primer nivel se denomina pre convencional y es caracterizado por un razonamiento sencillo e individual en base a las consecuencias inmediatas que pueda tener un acto. En el nivel convencional el razonamiento moral ya no engloba solamente el propio interés del individuo si no que va relacionado con la normas de convivencia de la sociedad o incluso las leyes, es decir la percepción de lo bueno y lo malo de la persona viene de lo que dicta la sociedad.
    Finalmente el nivel pos convencional, es caracterizado por ir más allá de los intereses individuales o del grupo social al que la persona pertenece, e incluir los intereses comunes de la humanidad. Para un mejor entendimiento, el nivel pos convencional se encuentra a favor de los derechos humanos de todas las personas, lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, los juicios emitidos en éste nivel no se rigen en base a la ideología de la sociedad si no a los principio universales a favor de los derechos humanos y el bienestar humanístico. Dicho nivel se considera el más alto del razonamiento moral ya que el individuo no teme ir en contra de su propia cultura a efecto de realizar un bien en base a los principios éticos universales, de justicia, igualdad y dignidad. (Patiño, 2006, p. 24)
    A efecto de poder comprender más a fondo el relativismo cultural, los juicios de valor y el  razonamiento moral es necesario ejemplificar un ejemplo circunstancial real.
Los esquimales, por ejemplo, son un pueblo que vive de manera totalmente apartada debido a que se encuentran ubicados en las zonas más inaccesibles  de Norteamérica y Groenlandia. Las costumbres esquimales tienen un arraigo cultural que ha trascendido por miles de años y han sido parte importante de su cultura, así como forma de vida, sin embargo son bastante distintas a las costumbres occidentales comunes. Primeramente, para los esquimales era común la poligamia, los hombres tenían comúnmente más de una esposa, y dichas esposas podían ser compartidas con el líder de la tribu, e incluso con sus huéspedes en señal de hospitalidad, sin embargo las mujeres tenían el derecho de romper con éstas normas sociales siempre y cuando ellas no quisieran llevarlas a cabo.
    Por otra parte, la percepción de los esquimales en cuanto a la familia y a los derechos humanos eran totalmente distintos a los de la cultura occidental puesto que el infanticidio era común para ellos. Para los esquimales las mujeres no tenían el mismo valor que los varones, por lo cual los padres tenían el derecho de matarlas al nacer si ellos lo deseaban, sin tener ningún castigo o estigma social, puesto que era una práctica totalmente aceptada. “Knud Rasmussen, uno de los primeros exploradores, dijo haber conocido a una mujer esquimal que había dado a luz a 20 niños, pero que había matado a 10 de ellos al nacer” (Rachels, 2007, p. 39). De igual manera el homicidio o parricidio en lugar de ser un delito era una costumbre social, puesto que cuando los ancianos ya no eran productivos, se encontraban enfermos o incluso eran demasiado débiles para trabajar o contribuir, eran llevados afuera de las casas para que murieran congelados en la nieve. (Rachels, 2007, p.40)
    Mencionado lo anterior, es que las prácticas y costumbres sociales de los esquimales pueden resultar meramente perturbadoras para personas de una cultura distinta, ya que en México por ejemplo las practicas matrimoniales y sexuales son totalmente diferentes puesto que la figura del matrimonio va en conjunto con la monogamia, y la poligamia es considerada un delito e incluso no es bien visto por la sociedad el compartir pareja sexual con conocidos u otras personas. 
En relación al infanticidio y al parricidio para varias culturas y sociedades del mundo, dichos actos se perciben como sumamente graves  por lo que son considerados delitos que merecen los peores castigos, ya que dichas prácticas van en contra de los derechos humanos y la defensa del derecho a la vida. Sin embargo, es necesario retomar el relativismo cultural, así como el nivel convencional de razonamiento moral, ya que se debe recordar que los individuos ejercen sus propios juicios de lo bueno y lo malo en base a lo que su familia, su cultura, tradiciones y su sociedad les ha establecido en base a sus normas de convivencia, por ejemplo en relación al asesinato de los ancianos, ellos mismos aceptan y proponen su muerte ya que prefieren morir que ser considerados una carga para su familia.  A pesar de que para la percepción general a nivel global  esos actos pueden ser terribles, primitivos y contrarios a los derechos humanos, la realidad es que son actos correspondientes a la ética cultural de una región y debe ser moralmente respetado puesto que son sus tradiciones. 
Como sociedades contemporáneas, debemos de aceptar las costumbres de distintas sociedades a pesar de que sus actividades sean contrarias a nuestras ideologías, por lo que el relativismo cultural busca establecer el respeto por las demás culturas a pesar de tener distintos códigos de comportamiento. Sin embargo muchos pensadores han optado rechazar el relativismo cultural puesto que afirman que al buscar el progreso social, se busca que las sociedades evolucionen y acaten los principios básicos relacionados con la Declaración Internacional de los Derechos Humanos.
    No obstante, a pesar de las diferentes culturas que existen, la realidad es que todos los seres humanos deben de regirse bajo los principios básicos morales a efecto de poder lograr una convivencia social y productiva que subsista a nivel global, a efecto de llegar al nivel pos convencional en el que el juicio del individuo puede ir mas allá de lo que le fue inculcado, ya que actúa en base a sus propias virtudes.
    La realización de la moral a pesar de es que es un ejercicio constante del medio social en el que el individuo vive, también existen las virtudes propias de cada persona, las cuales no necesariamente se adquieren por el medio social sino que son inherentes a cada individuo. De tal manera para que la moralización del individuo y la efectiva aplicación de virtudes morales pueden ser favorecidas o frenadas debido a las condiciones, relaciones e instituciones sociales que rodean al individuo en el contexto social. (Sánchez, 2006, p. 177)
    Como conclusión se debe establecer que el relativismo cultural es una distinta apreciación ideológica de la moralidad en base a la cultura, tradiciones, costumbres, valores y normas o leyes de una sociedad especifica. El relativismo cultural es una ideología sumamente contemporánea que se basa en la apreciación y respeto de todas las costumbres y prácticas de una sociedad de una manera objetiva. De igual manera busca establecer que la medida de lo bueno y lo malo, así como lo justo e injusto de un individuo se basa con la manera en que éste fue socializado, teniendo una moral basada en la vida colectiva de una sociedad específica.
    Es necesario reafirmar la importancia que tiene la moralidad y consecuentemente el razonamiento moral en relación con el relativismo cultural, puesto que el individuo para que sea capaz de emitir un juicio de valor en su actuar se basa en su propia apreciación individualizada de lo que le conviene, seguido por los lineamientos sociales de lo bueno y lo malo que establece la sociedad a partir de tradiciones, costumbres, normas o leyes y castigos y finalmente en el raciocinio moral que el mismo individuo se crea a partir de sus propias virtudes y de los intereses propios de la humanidad.
    No hay duda que el relativismo cultural es sumamente polémico puesto que los códigos morales que se basan en la importancia de los derechos humanos no suelen aceptar la objetividad de esta apreciación ideológica, condenando los actos de diferentes tribus, sociedades y grupos de personas que han desarrollado su razonamiento moral en base a lo que se les fue inculcado.  Sin embargo, es necesario comprender que la perspectiva moral de cada individuo a pesar de que no sea correcta para muchas personas, trae consigo un arraigo cultural de varias generaciones antecesoras, por lo cual a pesar de que se consideren como perspectivas primitivas, raras o negativas, la realidad es que deben ser respetadas debido al establecimiento cultural que ha sido inculcado, convirtiendo el relativismo social en una distinta perspectiva moral a través de la ética cultural de cada individuo.






Referencias:
Patiño, S. (2006). Desarrollo Moral. pdf.
Rachels.  (2007) El Desafío del Relativismo Cultural. pdf.

Sanchez Vazquez. (2006). La realización de la moral. pdf.

Toscano, M. (2012). ¿Qué es el relativismo cultural? Universidad de Málaga. Recuperado de
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Homosexualidad y sus Derechos

¿Tu preferencia sexual te caracteriza como persona? ¿Te hace mejor o peor persona?

Según la RAE, homosexualidad es la inclinación hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo y/o la practica de dicha relación. (RAE,2015) No es una característica de una persona, es simplemente una preferencia sexual, una inclinación diferente a lo que vemos como “normal” o “correcto”.

La homosexualidad es un tema muy delicado, el cual nos asusta y nos hace tomar posturas basadas en nuestra cultura o religión o simplemente lo que nos han enseñado desde pequeños y vemos a diario. Se dice que si una persona es homosexual esta mal, va en contra de la religión, es incorrecto etc. Pero ¿hay una razón concreta para eso? ¿En donde dice que te tiene que gustar una persona del sexo opuesto?¿Es ilegal? ¿Lastimas a los demás? ¿Rompes con sus derechos?

Estas son solo algunas preguntas que podríamos hacer para sacar una postura acorde al tema, se tomarán en cuenta los derechos humanos y ciudadanía para analizarlo más a fondo. La gente lo critica mucho pero en realidad solo están haciendo las cosas mal, ya que si lo ves desde un punto de vista ético, al etiquetar a las personas por su preferencia sexual solo estas violando sus derechos, estas limitándolos. Tener una preferencia sexual distinta no cambia tu forma de ser, no cambia tus valores, no vas a hacer cosas incorrectas solo por tener una preferencia distinta. Las personas no eligen a quien amar o hacia quien ser atraídos, y al ser juzgados solo limitan a esas personas, les quitan su libertad por que toman decisiones por ellos y de hacer lo contrario son mal vistos en la sociedad.

Este es un problema muy grave que debe cambiar ya, todas las personas tenemos derecho a asociarnos con quien nosotros queramos, a tener libertad de expresión, a hacer de nuestra vida lo que nosotros queramos siempre y cuando respetemos a los demás y hagamos las cosas bien y de acuerdo a la ley.

La constitución establece que hay derechos  (Art 35) y obligaciones (Art 36) para todas las personas. En el art 38 se establecen ciertas razones por las cuales se pueden llegar a negar o limitar ciertos derechos a las personas y definitivamente el ser homosexual no es una de ellas. “la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (lfped), la cual establece la responsabilidad del Estado para combatir este fenómeno y promover la igualdad de oportunidades y de trato. En dicha ley se define el concepto de discriminación y se ejemplifican las conductas discriminatorias, se establece un conjunto de medidas básicas para prevenir y eliminar la discriminación, y se dispone la creación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) con su objetivo y sus atribuciones” (IFE, pag 36, 2014). Si tomamos la idea de que ser homosexual es incorrecto y ser heterosexual es lo correcto podríamos generalizar que una persona heterosexual que mata gente es mejor que un homosexual que respeta a las personas y no actúa en contra de la ley. Es absurdo pensar que esto es cierto, es absurdo categorizar  a las personas por su preferencia sexual y además discriminarlas. El limitar a las personas o decidir por ella, no es nada mas ni nada menos que limitar y discriminar a una persona, atentando a su dignidad y a su libertad de expresión.

En México, por ser un país que el 89% de la población es Católica (INEGI, 2010), la sociedad tiende a tener una perspectiva mas conservadora. El catecismo de la Iglesia Católica dice que los actos homosexuales son actos pecaminosos y no las tendencias en sí. Es por eso que las personas homosexuales comúnmente son rechazadas y discriminadas. Siendo México un país en donde ¨de acuerdo con una encuesta telefónica aplicada por Gabinete y Comunicación Estratégica (GCE) 90 por ciento de los mexicanos reconoce que la discriminación es una práctica cotidiana en el país.¨ (CONAPRED, 2014). ¨ Tres de cada 10 se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo y un 80% de los mayores de 50 años discrepan en que puedan adoptar. Aunque estas cifras pueden haber mejorado a partir de los cambios legislativos que reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo, de enero de 2011 al 30 de abril de 2012 el Conapred documentó 273 quejas por violaciones a los derechos de las personas LGTB, 36 de ellas contra servidores públicos.¨ (CONAPRED, 2014).  No se trata de estar a favor o en contra, se trata de ver las cosas desde un punto mas objetivo, somos personas, somos diferentes pero mientras no haya respeto no puede haber una sociedad en paz. Es por eso que los gobernantes han tomado cartas sobre el asunto, ¨ a partir de la reforma del artículo 1° constitucional en agosto de 2001, ha sostenido y apoyado la aprobación de instrumentos internacionales que consideran la orientación o preferencia sexual como motivo de discriminación. […] En diciembre de 2009 se reformó el Código Civil del Distrito Federal para permitir
los matrimonios de personas del mismo sexo. En agosto de 2010, la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó la constitucionalidad de la reforma y aclaró que aunque cada entidad de la federación es libre en su capacidad legislativa, los efectos de un matrimonio celebrado en la ciudad de México, como en cualquier otro estado, son legales en los demás, como cualquier acto civil, como lo es un acta de nacimiento.” (CONAPRED, 2010). 

Todas las personas tenemos derecho a ser felices, a formar una familia, a casarnos, esta escrito en nuestros derechos, esta escrito en la Constitución, que supuestamente se hizo para el bienestar de los habitantes. “Un estado de derecho democrático incluye cuatro criterios básicos: que los ciudadanos tengan iguales oportunidades de acceder a instituciones legales; que se garantice un debido proceso; transparente; y que el sistema legal respete y proteja derechos civiles, libertades y garantías políticas” (IFE, pág 33.5, 2014).



 El matrimonio homosexual es otro tema el cual me gustaría abordar, todos tenemos derecho a casarnos, a unir nuestra vida con otra persona, y si es del mismo sexo ¿Cuál es el problema? Sabemos que todos tenemos derecho a la libertad de expresión pero hay veces que este se torna negativo cuando participamos demás solo por juzgar. “El derecho a casarse con quien uno quiera es un derecho humano elemental, […] los derechos políticos son secundarios a los derechos inalienables a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” (Ortiz, 2011, p.5) Todos tenemos derecho a casarnos, los homosexuales también, de lo contrario se están violando los derechos universales de las personas.

“La felicidad es decir es aquello a lo que todos aspiramos, aun sin saberlo, por el hecho de vivir. Felicidad significa para el hombre plenitud, perfección. Por eso, toda pretensión humana es pretensión de felicidad, todo proyecto vital, búsqueda de ella, todo sueño, aspiración para encontrarla” (Yepes, 1997, p.211). La felicidad es algo a lo que todos aspiramos, el ser feliz es satisfacer nuestras necesidades básicas tanto físicas como emocionales, todos tenemos derecho a la felicidad y para ser completamente felices debemos ser respetados, tener libertad de elección en todos los sentidos por eso hay que respetar y ver por igual a las personas homosexuales.
Yo decido ser feliz de acuerdo a mis gustos creencias y forma de vida, nadie mas elige por mi, es decir, nadie mas decide por mi que es aquello por lo que aspiro que me haga feliz.

Conclusión

Podríamos pasar toda una vida hablando de si esta mal o esta bien visto ser homosexual ya sea desde un punto de vista ético, religioso o personal. Desde pequeños nos enseñan una forma de ver el mundo pero conforme vamos creciendo vamos aprendiendo mas acerca de la vida, nos inculcan valores y creencias y de acuerdo al entorno en el que nos desenvolvemos podemos darnos cuenta de como funcionan las cosas y mas adelante podemos formar nuestro propio juicio. Sabemos decidir entre el bien el mal, sabemos que es lo correcto y como debemos actuar, conocemos nuestros derechos y que todas las personas somos iguales y por ende debemos ser tratados igual, con el mismo respeto que todos. Por estas razones apoyo la homosexualidad, por que la gente homosexual no es diferente, no es menos ni le hace ningún daño a la sociedad. Vivimos en un mundo cambiante lleno de libertad de expresión y no debemos estancarnos en las creencias de hace años en las cuales todo era mal visto, debemos enfocarnos en nosotros mismos y actuar de la mejor manera ayudando y contribuyendo a la sociedad, respetándonos los unos a los otros. Solo así se podrá vivir mejor y alcanzar la verdadera felicidad.



REFERENCIAS
Rachels, James. (2007). IV. ¿DEPENDE LA MORAL DE LA RELIGIÓN? En Introducción a la filosofía moral / James Rachels(347). México : FCE.

Ortiz, G. (2011). El derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo

Majo Siscar . (2010). Nuevo Protocolo Judicial para garantizar derechos de comunidad LGBTTTI y Encuesta Nacional de la Discriminación en México . Mayo 3 2014, de CONAPRED Sitio web: http://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=registro_encontrado&tipo=2&id=5063

Anónimo. (2014). Discriminación, práctica cotidiana en México: encuesta de Gabinete y Comunicación Estratégica. mayo 3 2014, de CONAPRED Sitio web:http://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=registro_encontrado&tipo=2&id=4921

IFE. (2014). INFORME PAÍS SOBRE LA CALIDAD DE LA CIUDADANÍA EN MÉXICO. Mayo 4 2014, de INE Sitio web: http://www.ine.mx/archivos2/s/DECEYEC/EducacionCivica/Informe_pais_calidad_ciudadania_IFE_FINAL.pdf

Yepes, R., Aranguren, J. (2006) Fundamentos de Antropología. Un ideal para la excelencia humana. Pamplona: EUNSA


Homosexualidad. (n.d.). Retrieved April 24, 2015, from http://lema.rae.es/drae/?val=homosexualidad




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Derecho sin discriminación

Derecho sin discriminación 

El tema de la homosexualidad, usualmente lo relacionamos como un tema moderno que surgió solo hace algunos años cuando en realidad este tema se viene manejando desde hace mucho tiempo. Si bien es cierto que en algunas civilizaciones y lugares, no se aceptaba o era condenada las prácticas homosexuales, también existía lo contrario.  Es un tema que data y tiene existencia desde hace siglos, la homosexualidad se experimentaba en numerosos pueblos primitivos, en el antiguo Egipto, en la antigua Grecia etc. Para todas estas civilizaciones la homosexualidad era algo normal, algo cotidiano que era parte de sus costumbres y tradiciones. (Martín, 2011)
“Recientemente, mucha gente se ha preguntado por qué no puede haber matrimonios entre personas del mismo sexo, y no sólo entre un hombre y una mujer. ¿Qué impide que cambiemos nuestra definición, como tantas veces sucedió en el pasado? Querer cambiar en esa dirección no es algo meramente fortuito o un mero capricho: ese cambio responde, entre otras razones, a la evolución de nuestra concepción de los derechos humanos fundamentales, entre los cuales se encuentra el derecho al matrimonio”  (Ortiz, 2011, p.5).
Toda sociedad evoluciona con o por la necesidad de crecer, sobrevivir etc. Esta evolución se da a través del tiempo y genera cambios y tendencias nuevas a las cuales la sociedad puede o no estar acostumbrada pero son cambios que impactan diferentes aspectos y deben de ser tomados como son y tratar de adecuarlos como mejor encajen en la sociedad, respetando los derechos de los individuos y así contribuir  para que esta pueda continuar su desarrollo y crecimiento.  “Así pues, la idea de que el "matrimonio tradicional" es el de un hombre y una mujer que se casan por amor y para toda la vida es menos tradicional y más reciente de lo que parece” (Ortiz, 2011, p.2).
Las sociedades evolucionan, la gente cambia y busca nuevos horizontes y a pesar de que todas las personas son diferentes y tienen o buscan diferentes objetivos para alcanzar en su vida, siguen siendo personas las cuales merecen respeto y autonomía de decisiones, por tanto no debería de importar su género o preferencias sexuales. “El hecho más pertinente es que los homosexuales están buscando el único tipo de vida que les ofrece una oportunidad de felicidad… Una vida buena, para los gays y las lesbianas, así como para todos los demás, puede significar unirse con alguien a quien se ama, con todo lo que esto implica. Además, las personas no eligen sus orientaciones sexuales; tanto homosexuales como heterosexuales descubren que son lo que son sin haber tenido ninguna opción en ello” (Rachels, 2006, p. 80).
“El egoísmo psicológico dice que la gente en realidad busca siempre su propio interés. En cambio el egoísmo ético es una teoría normativa; es decir, una teoría de cómo debemos comportarnos. De cualquier modo que nos comportemos, el egoísmo ético dice que nuestro único deber es hacer aquello que es lo mejor para nosotros mismos” (Rachels, 2006, p. 128,129). Los homosexuales buscan un interés propio en donde el principal objetivo es querer estar con alguien más, y a pesar de este interés, esto no los hace diferentes a las demás personas solo por querer estar con alguien, aunque este sea de su mismo sexo.
Por otra parte, la manera en la que percibimos las cosas, puede cambiar o ser diferente dependiendo del contexto o del lugar en donde nos ubiquemos. Pueden existir culturas más abiertas al matrimonio entre parejas homosexuales en donde todo el proceso sea más normal o más fácil de adaptar a diferencia de culturas en las cuales esta acción (matrimonio de parejas homosexuales) vaya en contra de sus códigos morales y todo aquello a lo que están acostumbrados. Entonces podemos deducir que cada cultura maneja diferente el tema y por tanto cada una toma diferentes decisiones y métodos para poder llevar o controlar la situación y eso no significa que esa decisión deba de ser universal.
“La forma “correcta” es la forma que emplearon los antepasados y que ha sido transmitida. La tradición es su propia justificación. No se la somete a verificación por la experiencia. La idea de lo correcto está en las costumbres tradicionales, no fuera de ellas ni tiene un origen independiente y que se introduce para probarlas. En las costumbres tradicionales, lo que es, es lo correcto, y así es porque son tradicionales, y de este modo contienen en sí mismas la autoridad de los espíritus ancestrales. Cuando llegamos a las costumbres tradicionales, estamos al final de nuestro análisis” (Rachels, 2006, p. 41).
Si se busca crecer en una sociedad, es importante aceptar las diferencias y aprovechar al máximo estas para tener el mayor alcance de desarrollo posible. Aparte de que la tolerancia, respeto y convivencia traen a nuestra sociedad paz y tranquilidad en donde puede existir una gran diversidad sin tener afectaciones de violencia y/o actos que dañen o atenten contra las personas.  “Convivir es llegar a vivir juntos entre distintos sin los riesgos de la violencia y con la expectativa de aprovechar fértilmente nuestras diferencias. El reto de la convivencia es básicamente el reto de la tolerancia a la diversidad y ésta encuentra su manifestación más clara en la ausencia de violencia” (Mockus, 2002, p.20).
En algunos países como Estados Unidos y Canadá, la cultura de la homosexualidad mayormente aceptada, un tema  que está casi totalmente aceptado y son países en donde se encuentran mayores avances y beneficios en el tema de homosexualidad. “el homosexual entra en la cultura occidental en el siglo veinte como resabio de la sodomía. Lo que acontece a partir de este hecho es de dominio público: sanciones, recriminación y descalificación para quienes, en términos actuales, sostienen relaciones amorosas y/o sexuales con personas de su mismo sexo” (Balbuena, 2010).
“todos los seres humanos somos personas con autonomía moral y dignidad. Eso nos iguala, y cualquier sociedad que aspire a la igualdad y a la imparcialidad debería erradicar cualquier forma de tratar a la gente que no tome en cuenta su dignidad y su autonomía moral”  (Ortiz, 2011, p.7). Avanzar hacia un cambio positivo implica mantener un equilibrio y respeto de principios o fundamentos básicos para los seres humanos, en este caso es el respeto a los derechos humanos. Entre los principales derechos, se encuentra el derecho al respeto y mantener una dignidad. Por tanto se deben de respetar las decisiones que cada individuo decida realizar sin que estas puedan ser dañinas para otros individuos  y así tener un fin para estas. Acciones.  En este caso sería respetar la decisión del matrimonio que tomen las personas, aunque sean personas del mismo sexo, no tendría por qué discriminarse o tratarse diferente ya que esto atenta contra la dignidad de las personas.
“Si su valor está “más allá de cualquier precio”, de allí se sigue que los seres racionales deben ser tratados “siempre como un fin y nunca solamente como un medio”. Esto significa, en el nivel más superficial, que tenemos un estricto deber de beneficencia hacia otras personas: debemos esforzarnos por promover su bienestar; debemos respetar sus derechos, evitar dañarlos, y de modo general “esforzarnos, en lo que se pueda, por fomentar los fines ajenos”” (Rachels, 2006, p.207).
Todos los seres humanos tienen derecho a la libertad y por tanto a tomar sus propias decisiones, el prohibir este tipo de decisiones, atenta contra la libertad de los individuos y se está violando un derecho que esta dado desde el momento en que se nace. Tomar la decisión de contraer matrimonio y casarse es una decisión que cada persona hace y que se debería respetar porque cada persona es libre de tomar esa decisión. El concepto de matrimonio no  va a cambiar por el hecho de tratarse de una pareja homosexual.
“Si el derecho al matrimonio es un derecho humano fundamental es porque supone la libertad de los seres humanos para decidir sobre sus propias vidas; es decir, supone su autonomía individual, que no es otra cosa sino la capacidad de tomar decisiones por uno mismo (sin ser objeto de coacciones externas), de conducir y ser responsable del comportamiento propio, de dirigir la vida de acuerdo con la propia conciencia” (Ortiz, 2011, p.5)

“Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” (UN News Center). Todos debemos ser respetados por el simple hecho de que nacemos libres y por una atención a la dignidad humana nuestra que es parte crucial de lo que somos y de nuestra convivencia. Tomar decisiones sobre con quien estar y si es del mismo sexo o no, no deberían de  ser juzgadas o tomadas de diferente manera que cualquier otra decisión, es una decisión personal que cada quien hace y por tanto no considero que debería discriminarse a las personas que tienen prácticas homosexuales. Si bien no considero que se deba discriminarles, tampoco considero que deba ser un tema de promoción, publicidad o que promueva este tipo de prácticas. Simplemente es el hecho de no darle más importancia de lo debido, para bien o para mal, ni más ni menos, si no lo que es.




Referencias
Básica
Balbuena Bello, Raúl. (2010). La construcción sociocultural de la homosexualidad. Enseñando a vivir en el anonimato. Culturales, 6(11), 63-82. Recuperado en 24 de abril de 2015, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-11912010000100004&lng=es&tlng=es.
Básica
Martín Sánchez, María. (2011). APROXIMACIÓN HISTÓRICA AL TRATAMIENTO JURÍDICO Y SOCIAL DADO A LA HOMOSEXUALIDAD EN EUROPA. Estudios constitucionales, 9(1), 245-276. Recuperado en 6 de mayo de 2015, de http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-52002011000100009&lng=es&tlng=es. 10.4067/S0718-52002011000100009.
Básica
Ortiz, G. (2011, January 1). El derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo. Retrieved February 21, 2015.
Básica
Rachels, J. (2007). Introducción a la filosofía moral. México: Fondo de Cultura Económica.
Básica
Mockus, A. (2002, March 1). La educación para aprender a vivir juntos. Retrieved April 10, 2015.
Complementaria
Declaración Universal de Derechos Humanos. (n.d.). Retrieved April 10, 2015, from http://www.un.org/es/documents/udhr/


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El clima ético para hoy


Alan Daniel Valdovinos Uribe
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey
alanvaldo@hotmail.com
Resumen
            El tema del cambio climático ha ido cobrando importancia a lo largo de las últimas décadas hasta convertirse en uno de interés central para todas las naciones del mundo, lo cual era de esperarse y es que este tema envuelve una infinidad de problemas graves que actualmente nos afectan a todos y cada uno de los habitantes de nuestro planeta Tierra y que pueden empeorar en los próximos años. Además, su importancia es aún más grande por todas las implicaciones éticas, las cuales ponen en cuestión los sistemas económicos, políticos y sociales que hemos adoptado estos últimos años.
Palabras clave: recursos naturales, responsabilidad moral, derechos humanos, justicia, egoísmo ético, intereses comunes, sustentabilidad, capitalismo.
            La primeras interrogantes que nos pueden venir a la mente pueden ser: ¿cuál es el origen del cambio climático;  qué, quién o quiénes son los responsables de este problema; o será que la Tierra está entrando en una etapa natural de desequilibrios climáticos (entendiéndose natural como algo ajeno a las acciones del hombre)? Afortunadamente, gracias a los estudios científicos, ya tenemos las respuestas, los puntos de partida para abordar el problema. El origen está en nosotros, los seres humanos, por la excesiva quema de hidrocarburos desde la era industrial hasta la fecha y por la inmensa deforestación que hemos causado. Sin embargo, aunque fuimos causantes, nunca fuimos responsables moralmente de este problema. Si realizáramos un viaje al pasado hacia a mediados del siglo XVIII, época en que apareció la revolución industrial, entonces

seríamos testigos de la inmensa cantidad de recursos naturales que teníamos y no se nos hubiera cruzado por la mente que esa aparente infinidad de recursos alguna vez pudieran terminarse.
            Gracias a esta revolución los tiempos de producción se acortaron por las nuevas máquinas que funcionan a base de combustibles fósiles y empezó una sobreproducción acompañada con una sobreexplotación de recursos naturales y  un crecimiento exponencial de la población mundial, comenzando con 700 millones de personas a mediados del siglo XVIII, aumentando a 1000 millones a principios del siglo XIX, seguido de 2000 millones para el año 1927 y, a finales del siglo XX, ya éramos 6000 millones de habitantes con lo cual, tenemos que la población creció un 400% en un solo siglo.  Este crecimiento está evidentemente ligado con el incremento exponencial del uso de los recursos, energía, territorios para cultivo y vivienda y el incremento de desechos contaminantes (McLamb, 2011).  Además, el crecimiento incesante del mercado se tradujo  en la intensificación del ritmo de depredación de la naturaleza y de generación de desechos contaminantes, hasta llegar al momento en que percibimos que nos estábamos acabando los recursos y su renovación ya no estaba a la par con el ritmo de producción. Como se puede apreciar, esta manera de preocuparse por el medio ambiente es un fenómeno histórico reciente, pues las fuerzas productivas nunca habían sido capaces de causar un daño tan grande a la naturaleza que pusieran en peligro a la humanidad misma (Covarrubias, 2011).
            Los científicos han construido un esquema de la evolución del clima de la Tierra desde hace cientos de miles de años mediante complejos análisis y estudios de glaciares, árboles, restos de polen, sedimentos oceánicos y patrones en el orbitar de la Tierra. El record conseguido muestra que el clima ha estado cambiando naturalmente entre extensos periodos de tiempo (EPA, 2014). Entonces podríamos pensar que la Tierra está entrando en otra de esas etapas, pero no es así.   En general, antes de la Revolución industrial, los cambios en el clima pueden explicarse mediante causas naturales como los cambios en la

energía solar y las erupciones volcánicas. Sin embargo, el cambio climático reciente no puede explicarse con causas naturales, más bien, la actividad humana es la única causa que encaja perfectamente.
            Entonces, ¿por qué sí somos causantes, pero no responsables? La respuesta es simple, porque ignorábamos las consecuencias que iban a traer nuestros actos. Según Aristóteles, para que el individuo sea responsable de sus actos debe darse la condición de que el sujeto no ignore las circunstancias ni las consecuencias de su acción, o sea, que su conducta tenga un carácter consciente (Sánchez, 2006). Por ello, no podemos decir que todo aquel que contribuyó al cambio climático estaba actuando incorrectamente. Nadie sabía lo que se avecinaba por su actuar contra el ambiente. Sin embargo, ahora que ya sabemos cuál es la raíz del problema, esta es el desarrollo insostenible, todos somos responsables de cualquier acto que cometamos en contra del medio ambiente y la ignorancia ya no nos exime pues, según Sánchez ‘‘hay veces en que el agente ignora lo que pudo haber conocido o lo que estaba obligado a conocer. En pocas palabras, la ignorancia no puede eximirle de su responsabilidad, ya que él mismo es responsable de no saber lo que debía saber’’ (2006).
            La actividad humana contaminante contribuye al calentamiento global y este, a su vez afecta a la integridad de los ecosistemas, la biodiversidad y a la especie humana, por lo que al agravarlo causamos dichos efectos secundarios que, a final de cuentas, son violaciones a los derechos humanos. Barba los describe como ‘‘una colección, reunida en milenios de proceso humanizador y civilizador, de los privilegios legales de todo ser humano. Son un bagaje natural -una naturaleza sociojurídica- de toda vida humana que despierta sobre el mundo. Son la carta de entrada a la estructura de las relaciones sociales reguladas; una forma de naturalización social y jurídica por la recepción intergeneracional de una herencia racional y espiritual milenaria. Son la materialización jurídica del ideal forjado en la experiencia común de personas, grupos, pueblos y naciones.  (1997) y también Barba dice que ‘‘el derecho primordial de la vida exige respeto a su integridad, a su desarrollo pleno, a la sociabilidad necesaria para la satisfacción de las necesidades, el respeto a la familia a otros grupos de socialización, a la naturaleza, etc. Siendo la vida una condición común a tantas y tan diversas formas que pueblan la tierra, sentimos que el derecho a la vida es la verdad principio de toda enseñanza de los derechos humanos. Entonces, el derecho a la vida no es un derecho más, sino un valor que funda a todos los derechos humanos y el que les da sentido’’ (1997).
            Las personas más vulnerables a los efectos del cambio climático son aquellas que habitan pequeñas islas, a las orillas de los ríos, algunas regiones costeras y zonas cercanas al ártico. Igualmente vulnerables son aquellos habitantes de zonas áridas y semiáridas que sí bien, hoy día sufren de sequías, en el futuro, éstas podrán prolongarse. Otros grupos vulnerables son los ancianos y los niños y la gente que vive en pobreza, pues es más difícil que se adapten a cambios bruscos del clima. Por otro lado, el cambio climático no afecta solamente a los humanos, sino también a la integridad de toda la biodiversidad, de la cual depende la vida (COMEST, 2010). Al ver la definición de los DDHH que construyó Barba, nos damos cuenta de que estas personas, en efecto, sufren atentados hacia sus derechos, pues no tienen integridad y tampoco un desarrollo pleno. Están recibiendo un daño, entendiéndose, de acuerdo a Olivé como ‘‘aquello que directa o indirectamente interfiere con su capacidad para desarrollar las actividades esenciales para realizar su plan de vida, o que interfiere con las actividades mismas que constituyen ese plan de vida’’ (2004).
            Ahora que justifiqué el sentido de responsabilidad que tenemos todos con el cambio climático y sus efectos dañinos contra los DDHH, tenemos que tomar medidas para afrontar esta problemática que hemos creado, pero ¿cómo? La respuesta es realmente complicada. No se trata simplemente de imponer nuevas leyes que favorezcan el cuidado del medio ambiente a todos los habitantes del mundo. En realidad hay muchos temas en juego y uno de ellos es la justicia. ¿Qué naciones son culpables del cambio climático? ¿Su ignorancia sobre lo que han provocado las exonera?  ¿Las naciones que no contribuyeron al cambio, merecen la  carga de contrarrestarlo? ¿Aquellos afectados deberían recibir alguna compensación? (COMEST, 2010). Desde una perspectiva sociológica, la justicia significa igualdad de oportunidades, superación de distancias y liberación de situaciones humillantes, denuncia del orden establecido y compromiso para el cambio de estructuras generadores de desigualdades (Gil, 1999). Desde una perspectiva ética, está bien establecido el principio de que aquellos que tienen la habilidad de prevenir o aliviar un mal sufrido por otros y están en una posición de ejercer dicha habilidad sin sacrificar un valor más grande que el que es rescatado, tiene un claro deber de ayudar (COMEST, 2010). Dicho esto, no tendría sentido que una nación pobre sacrificará los pocos recursos que tiene para combatir el problema, sería como pedirle a alguien que no sabe nadar que fuera guardavidas. Sin embargo, sí sería éticamente sancionable que una potencia mundial, retomando el ejemplo anterior, fuera como un guardavidas profesional con la condición y el equipamiento para rescatar a una persona ahogándose, pero eligiera quedarse parado y rehusarse a hacer algo.
            La razón por la cual es éticamente correcto ayudar, aparte de ser un acto de generosidad, una de las virtudes descritas por Aristóteles, también tiene otra razón. Para explicarla, primero me gustaría tomar en cuenta la teoría del egoísmo ético. Según ésta, cada quien debe buscar exclusivamente su propio interés. Dice que nuestro único deber es hacer aquello que es lo mejor para nosotros mismos (Rachels, 2007). En todo caso, las naciones que no quisieran gastar sus recursos para el apoyo podrían justificar que sus intereses son más importantes que los de aquellos territorios vulnerables. También dicha teoría sostiene que cada uno de nosotros debemos dividir el mundo en dos categorías de personas -nosotros mismos y los demás-y que consideremos los intereses de primer grupo como más importantes que los del segundo grupo. Pero cada uno de nosotros puede preguntarse, ¿cuál es la diferencia entre mí mismo y todos los demás que justifique colocarme a mí en esta categoría especial, qué me hace tan especial? Al no contestar esta pregunta resulta que el egoísmo ético es una doctrina arbitraria. Está aserción nos lleva a la respuesta del porqué deben importarnos los demás. Los intereses de otras personas deben importarnos por la misma razón por la que nos importan nuestros propios intereses porque sus necesidades y deseos son comparables con los nuestros. Darse cuenta de esto, de que estamos en igualdad de condiciones unos con otros, es lo que constituye la razón más profunda de por qué nuestra moral debe incluir algún reconocimiento de las necesidades de otros (Rachels, 2007). En resumen, los demás son tan valiosos como nosotros y es nuestro deber respetarlos.
            Afortunadamente, para solucionar este tema de la justicia, ya se han tomado cartas en el asunto y un ejemplo de ello es el Protocolo de Kioto, el cual compromete a los países industrializados a estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero. Establece metas vinculantes de reducción de las emisiones para 37 países industrializados y la Unión Europea, reconociendo que son los principales responsables de los elevados niveles de emisiones de GEI que hay actualmente en la atmósfera. En este sentido el Protocolo tiene un principio central, el de la ‘‘responsabilidad común pero diferenciad’’ (UNFCC, 2014). Dicho principio está relacionado con la justicia distributiva con la cual, según Gil, ‘‘la sociedad tiene que tratar con justicia a sus miembros repartiendo equitativamente los derechos y los deberes, los poderes y obligaciones, las prerrogativas y las garantías, los ingresos y los impuestos, los premios y sanciones’’ (1999).
            Otro tema en juego es la responsabilidad que tenemos con las generaciones futuras. Aunque no estén en el aquí y ahora, debemos respetar y obrar por el bien de las personas que habitarán el planeta en el futuro, tenemos que respetar tanto su dignidad como la nuestra. Volviendo al egoísmo ético Thomas Hubbes sugirió que el principio de esta teoría conduce a la Regla de Oro: no debes ‘‘hacer a los demás’’ lo que no quieras que te hagan porque si lo haces, los demás muy probablemente ‘‘te lo harán’’ (Rachels, 2007). Desde este punto de vista, nuestro sentido de responsabilidad se pierde con las generaciones futuras, pues si contribuimos a la contaminación del medio ambiente, obviamente estaríamos perjudicándolas, sin embargo, cuando los efectos de nuestras acciones sean sufridos por ellos, ya no podrán tomar medidas contra nosotros pues, lo más probable, es que ya no estaremos. El egoísmo ético es ampliamente criticado y regir nuestro actuar acorde a sus principios resulta ser maligno. Empeora los conflictos de intereses, es contradictoria y no toma en cuenta la condición de igualdad que tenemos. Esta condición de igualdad es la base fundamental que nos llama a respetar a los demás, a respetar su dignidad. Siguiendo este razonamiento, los seres humanos que vivirán en el futuro también tienen dignidad y debemos contribuir a la solución del cambio climático para respetarla.
Por último, una vez discutidos los temas de la responsabilidad, los derechos humanos, la justicia y la dignidad y su relación con el problema del cambio climático, solo queda una pregunta, ¿cómo debemos de actuar para resolver el problema (siendo la solución un conjunto de acciones cuyos efectos se verán reflejados muy paulatinamente) y qué debemos cambiar para que esta resolución en verdad se ejecute? Si comienzo con la segunda pregunta y al retomar las causas del cambio climático -la sobreexplotación de recursos-, la respuesta a ésta es que el capitalismo ha sido el causante principal.  Bajo este sistema, la naturaleza queda reducida a simple objeto, a fuente de recursos, lo que abrirá paso a la mentalidad industrialista depredadora, que ve al hombre dependiente sólo de la civilización, pero no de la tierra: lo cual, según Descartes, ‘’es muy de desear no sólo por la invención de una infinidad de artificios que nos harán gozar sin ningún esfuerza de los frutos de la tierra, y de todas las comodidades que hay en ella’’ (Ballesteros, 1995). Pero los ritmos de la naturaleza no son los mismos que los ritmos de la sociedad capitalista. Un árbol talado, en tres meses puede entrar convertido en un escritorio e instalado en una oficina, pero ese árbol tardó 40 o 50 años en alcanzar su madurez y las sustancias químicas empleadas en la producción del escritorio tardarán cientos de años en ser degradadas por la naturaleza. La madera es solo un ejemplo, pero lo cierto es que el material de todos los productos siempre es tomado de la naturaleza. En resumen, el ‘‘medio ambiente’’ creado por el hombre en el proceso de humanización de la naturaleza, no ha significado otra cosa que la contaminación, depredación y destrucción de las condiciones naturales y de los ciclos vitales de otras especies (Covarrubias, 2011).
           
Para ajustar el régimen capitalista con nuestras necesidades actuales, se están discutiendo políticas del desarrollo sostenible que buscan armonizar el proceso económico con la conservación de la naturaleza favoreciendo un balance entre la satisfacción de las necesidades actuales y las de las generaciones futuras. El concepto de sustentabilidad se funda en el reconocimiento de límites y potenciales de la naturaleza, así como la complejidad ambiental, inspirando una nueva comprensión del mundo para enfrentar los desafíos de la humanidad de en el tercer milenio. Promueve una nueva alianza naturaleza-cultura fundando una nueva economía, reorientando los potenciales de la ciencia y la tecnología, y construyendo una nueva cultura política fundada en una ética de la sustentabilidad -en valores, creencias, sentimientos y saberes- que renuevan los sentidos existenciales, los mundos de vida y las formas de habitar el planeta Tierra (Tangencial, 2002).
Reflexiones finales
El cambio climático es un problema grave y tenemos que estar informados sobre los avances, sugerencias, convenciones, leyes y principios en torno al tema. Es nuestra responsabilidad cuidar de este mundo, nuestro único hogar y es indispensable la cooperación entre todos para aportar a su solución. El futuro de la humanidad y del planeta Tierra está en nosotros, no dejemos que toda su belleza se opaque en un futuro sin rumbo, sin vuelta a atrás.







Referencias
Básicas
Ballesteros, J. (1995). Ecologismo personalista. Madrid: Tecnos.
Barba, J.B. (1997). Educación para los derechos humanos. México: Fondo de Cultura Económica.
Covarrubias, Ojeda y Cruz. (2011, marzo). México: La sustentabilidad ambiental como sustentabilidad del régimen capitalista. Ciencia Ergo Sum. 1, 95-101.
Gil, Ramón. (1998). Valores humanos y desarrollo personal. Madrid: Editorial Escuela Española.
Rachels, J. (2007). Introducción a la filosofía moral. México: Fondo de Cultura Económica.
Sánchez, A. (1984). Ética. Barcelona: Grupo editorial Grijalbo.
Tangencial. (2002). Manifiesto por la vida por la ética para la sustentabilidad. Ambiente & Sociedad, vol. V, núm. 10, pp. 1-14.
United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC). Protocolo de Kioto. (2014). Recuperado de: http://unfccc.int/portal_espanol/informacion_basica/protocolo_de_kyoto/items/6215.php
World Commission on the Ethics of Scientific Knowledge and Technology. (2010). The Ethical Implications of Global Climate Change. París: UNESCO.
Complementarias
McLamb, E. The Ecological Impact of the Industrial Revolution. (2011). Recuperado de: http://www.ecology.com/2011/09/18/ecological-impact-industrial-revolution/
United States Enviromental Protection Agency (EPA). Couses of Climate Change. (2014). Recuperado de: http://www.epa.gov/climatechange/science/causes.html

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