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Espacio creado con la finalidad de publicar las reflexiones y acciones ciudadanas extramuros realizados por el alumnado en la clase: Ética, Persona y Sociedad. Cada alumn@ subirá artículos mensuales y el reporte -con video y fotografías- de las acciones ciudadanas realizadas desde el primer día de inicio de periodo, hasta el día del examen parcial o semestral. Fecha límite para subir post: día y hora del examen correspondiente. Dra. Alicia Ocampo Jiménez (www.generalaequidad.blogspot.com)
sábado, 16 de mayo de 2015
martes, 12 de mayo de 2015
Una distinta perspectiva moral através de la ética cultural
Tecnológico de Monterrey
Campus Guadalajara
Una distinta perspectiva moral a través de la ética cultural
Carolina Trujillo González A01224325
Viernes 8 de mayo del 2015
Doctora Alicia María Ocampo
Ética Persona y Sociedad
El Relativismo Cultural; Una distinta perspectiva moral através de la ética cultural
Resumen:
El presente artículo tiene como propósito dar a conocer información relacionada con el relativismo cultural, en que consiste, los factores relacionados con el mismo, así como las distintas percepciones que puede llegar a generar. Así mismo se pretender establecer un análisis acerca del papel que juegan los derechos humanos dentro de dicho tema, así como la importancia del concepto desde la apreciación de la ética y la moralidad. La ética y las bases morales de cada persona son reflejo de la sociedad que lo rodea, influyendo de tal manera en la valoración del bien y el mal del individuo debido a las tradiciones y costumbres que se le han inculcado, dicho lo anterior es que el relativismo cultural se convierte en una posición neutral ante un juicio ético.
Palabras clave: costumbres, derechos humanos, ética, moralidad, relativismo cultural, tradiciones.
Abstract:
The purpose of the following article is to give information related to the cultural relativism, what it is, its causes, consequences and the different perceptions it can develop. Same wise, it pretends to stablish an analysis about the importance of human rights in this topic, as well as the appreciation of the ethics and morals concepts. The ethic, as well as each person’s moral bases are the reflection of the society, being influenced in the measure of the good and the evil because of the mores and traditions they have been raised with, that is why the cultural relativism becomes into a neutral position in an ethic judgement.
Keywords: cultural relativism, ethic, human rights, mores, morality, traditions.
El relativismo cultural es una ideología que debe ser examinada especialmente para tratar de entender su relación con la moral, los derechos humanos, los juicios de valor y la diversidad cultural. Si bien el presente análisis busca explicar y comprender el relativismo cultural, es necesario hacer énfasis en que dicho relativismo va enfocado desde el ámbito de la moralidad.
El relativismo cultural, establece que los parámetros de lo bueno, lo malo, lo justo o lo injusto relacionados con las creencias morales, dependen de la cultura en que cada persona ha sido socializada. (Toscano, 2012, p.4) Es decir, de acuerdo a la ideología que plantea el relativismo cultural, cada pueblo, tribu, o cualquier sociedad al tener una cultura distinta, consecuentemente tendrá una moral ligada a la vida colectiva, así como a las costumbres, prácticas y creencias, teniendo diferentes normas de convivencia o leyes que dicten los actos que sean aprobados por la sociedad y las consecuencias de incumplirlos.
Es necesario comprender que el relativismo cultural busca crear nuevos paradigmas en cuanto a la percepción de la ética y la moral a través de la objetividad, estableciendo que no hay múltiples realidades universales en la ética si no diversos códigos culturales. La manera de actuar de los individuos en cada sociedad es totalmente distinta puesto que han tenido un distinto desarrollo cultural, en base a tradiciones y costumbres que han trascendido, evolucionado pero sobretodo pasando de generación en generación.
Sin embargo a pesar de que la apreciación de lo bueno y lo malo no suele ser la misma para todas las personas, ya sea por estándares culturales, religiosos o sociales, de acuerdo al relativismo cultural, todos los sistemas morales son igualmente válidos: “No puede decirse de las costumbres que son “correctas” o “incorrectas” pues esto implica que nosotros tenemos un criterio independiente de corrección e incorrección con el que pueden ser juzgadas. Pero no hay tal criterio independiente; cada criterio está ligado a un cultura.” (Rachels, 2007, p. 41).
Para poder comprender más acerca del relativismo cultural se debe analizar el concepto de moralidad y aquellos factores relacionados con ésta La palabra “moral” proviene del latín moris que tiene como significado costumbre, mencionado lo anterior es que puede comprenderse el significado de dicha palabra, la moral son el conjunto de principios, valores, normas de conducta por el que se rigen los individuos dentro de una sociedad, regulando las relaciones efectivas entre los individuos, así como el enfoque social de lo bueno y lo malo que se encuentra sujeto a la perspectiva ética de cada grupo social. (Sánchez, 2006, p.171)
De igual manera es necesario establecer que la moral interviene en un contexto individual y social ya que cada persona es capaz de definir lo que está bien y lo que está mal en base a su propia conciencia moral, dicha conciencia se encuentra vinculada a la capacidad del individuo de crear juicios correctos basados en lo que le fue inculcado, denominados juicios de valor. (Patiño, 2006, p. 21) De acuerdo con Lawrence Kohlberg “la capacidad o habilidad para distinguir lo que está y bien y lo que está mal a partir de nuestros juicios se le llama razonamiento moral” (Patiño, 2006, p. 22).
Así mismo, es que Kohlberg creo una teoría relacionada con el desarrollo del razonamiento moral, la cual propone tres niveles para tomar decisiones.
El primer nivel se denomina pre convencional y es caracterizado por un razonamiento sencillo e individual en base a las consecuencias inmediatas que pueda tener un acto. En el nivel convencional el razonamiento moral ya no engloba solamente el propio interés del individuo si no que va relacionado con la normas de convivencia de la sociedad o incluso las leyes, es decir la percepción de lo bueno y lo malo de la persona viene de lo que dicta la sociedad.
Finalmente el nivel pos convencional, es caracterizado por ir más allá de los intereses individuales o del grupo social al que la persona pertenece, e incluir los intereses comunes de la humanidad. Para un mejor entendimiento, el nivel pos convencional se encuentra a favor de los derechos humanos de todas las personas, lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, los juicios emitidos en éste nivel no se rigen en base a la ideología de la sociedad si no a los principio universales a favor de los derechos humanos y el bienestar humanístico. Dicho nivel se considera el más alto del razonamiento moral ya que el individuo no teme ir en contra de su propia cultura a efecto de realizar un bien en base a los principios éticos universales, de justicia, igualdad y dignidad. (Patiño, 2006, p. 24)
A efecto de poder comprender más a fondo el relativismo cultural, los juicios de valor y el razonamiento moral es necesario ejemplificar un ejemplo circunstancial real.
Los esquimales, por ejemplo, son un pueblo que vive de manera totalmente apartada debido a que se encuentran ubicados en las zonas más inaccesibles de Norteamérica y Groenlandia. Las costumbres esquimales tienen un arraigo cultural que ha trascendido por miles de años y han sido parte importante de su cultura, así como forma de vida, sin embargo son bastante distintas a las costumbres occidentales comunes. Primeramente, para los esquimales era común la poligamia, los hombres tenían comúnmente más de una esposa, y dichas esposas podían ser compartidas con el líder de la tribu, e incluso con sus huéspedes en señal de hospitalidad, sin embargo las mujeres tenían el derecho de romper con éstas normas sociales siempre y cuando ellas no quisieran llevarlas a cabo.
Por otra parte, la percepción de los esquimales en cuanto a la familia y a los derechos humanos eran totalmente distintos a los de la cultura occidental puesto que el infanticidio era común para ellos. Para los esquimales las mujeres no tenían el mismo valor que los varones, por lo cual los padres tenían el derecho de matarlas al nacer si ellos lo deseaban, sin tener ningún castigo o estigma social, puesto que era una práctica totalmente aceptada. “Knud Rasmussen, uno de los primeros exploradores, dijo haber conocido a una mujer esquimal que había dado a luz a 20 niños, pero que había matado a 10 de ellos al nacer” (Rachels, 2007, p. 39). De igual manera el homicidio o parricidio en lugar de ser un delito era una costumbre social, puesto que cuando los ancianos ya no eran productivos, se encontraban enfermos o incluso eran demasiado débiles para trabajar o contribuir, eran llevados afuera de las casas para que murieran congelados en la nieve. (Rachels, 2007, p.40)
Mencionado lo anterior, es que las prácticas y costumbres sociales de los esquimales pueden resultar meramente perturbadoras para personas de una cultura distinta, ya que en México por ejemplo las practicas matrimoniales y sexuales son totalmente diferentes puesto que la figura del matrimonio va en conjunto con la monogamia, y la poligamia es considerada un delito e incluso no es bien visto por la sociedad el compartir pareja sexual con conocidos u otras personas.
En relación al infanticidio y al parricidio para varias culturas y sociedades del mundo, dichos actos se perciben como sumamente graves por lo que son considerados delitos que merecen los peores castigos, ya que dichas prácticas van en contra de los derechos humanos y la defensa del derecho a la vida. Sin embargo, es necesario retomar el relativismo cultural, así como el nivel convencional de razonamiento moral, ya que se debe recordar que los individuos ejercen sus propios juicios de lo bueno y lo malo en base a lo que su familia, su cultura, tradiciones y su sociedad les ha establecido en base a sus normas de convivencia, por ejemplo en relación al asesinato de los ancianos, ellos mismos aceptan y proponen su muerte ya que prefieren morir que ser considerados una carga para su familia. A pesar de que para la percepción general a nivel global esos actos pueden ser terribles, primitivos y contrarios a los derechos humanos, la realidad es que son actos correspondientes a la ética cultural de una región y debe ser moralmente respetado puesto que son sus tradiciones.
Como sociedades contemporáneas, debemos de aceptar las costumbres de distintas sociedades a pesar de que sus actividades sean contrarias a nuestras ideologías, por lo que el relativismo cultural busca establecer el respeto por las demás culturas a pesar de tener distintos códigos de comportamiento. Sin embargo muchos pensadores han optado rechazar el relativismo cultural puesto que afirman que al buscar el progreso social, se busca que las sociedades evolucionen y acaten los principios básicos relacionados con la Declaración Internacional de los Derechos Humanos.
No obstante, a pesar de las diferentes culturas que existen, la realidad es que todos los seres humanos deben de regirse bajo los principios básicos morales a efecto de poder lograr una convivencia social y productiva que subsista a nivel global, a efecto de llegar al nivel pos convencional en el que el juicio del individuo puede ir mas allá de lo que le fue inculcado, ya que actúa en base a sus propias virtudes.
La realización de la moral a pesar de es que es un ejercicio constante del medio social en el que el individuo vive, también existen las virtudes propias de cada persona, las cuales no necesariamente se adquieren por el medio social sino que son inherentes a cada individuo. De tal manera para que la moralización del individuo y la efectiva aplicación de virtudes morales pueden ser favorecidas o frenadas debido a las condiciones, relaciones e instituciones sociales que rodean al individuo en el contexto social. (Sánchez, 2006, p. 177)
Como conclusión se debe establecer que el relativismo cultural es una distinta apreciación ideológica de la moralidad en base a la cultura, tradiciones, costumbres, valores y normas o leyes de una sociedad especifica. El relativismo cultural es una ideología sumamente contemporánea que se basa en la apreciación y respeto de todas las costumbres y prácticas de una sociedad de una manera objetiva. De igual manera busca establecer que la medida de lo bueno y lo malo, así como lo justo e injusto de un individuo se basa con la manera en que éste fue socializado, teniendo una moral basada en la vida colectiva de una sociedad específica.
Es necesario reafirmar la importancia que tiene la moralidad y consecuentemente el razonamiento moral en relación con el relativismo cultural, puesto que el individuo para que sea capaz de emitir un juicio de valor en su actuar se basa en su propia apreciación individualizada de lo que le conviene, seguido por los lineamientos sociales de lo bueno y lo malo que establece la sociedad a partir de tradiciones, costumbres, normas o leyes y castigos y finalmente en el raciocinio moral que el mismo individuo se crea a partir de sus propias virtudes y de los intereses propios de la humanidad.
No hay duda que el relativismo cultural es sumamente polémico puesto que los códigos morales que se basan en la importancia de los derechos humanos no suelen aceptar la objetividad de esta apreciación ideológica, condenando los actos de diferentes tribus, sociedades y grupos de personas que han desarrollado su razonamiento moral en base a lo que se les fue inculcado. Sin embargo, es necesario comprender que la perspectiva moral de cada individuo a pesar de que no sea correcta para muchas personas, trae consigo un arraigo cultural de varias generaciones antecesoras, por lo cual a pesar de que se consideren como perspectivas primitivas, raras o negativas, la realidad es que deben ser respetadas debido al establecimiento cultural que ha sido inculcado, convirtiendo el relativismo social en una distinta perspectiva moral a través de la ética cultural de cada individuo.
Referencias:
Patiño, S. (2006). Desarrollo Moral. pdf.
Rachels. (2007) El Desafío del Relativismo Cultural. pdf.
Sanchez Vazquez. (2006). La realización de la moral. pdf.
Toscano, M. (2012). ¿Qué es el relativismo cultural? Universidad de Málaga. Recuperado de
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Campus Guadalajara
Una distinta perspectiva moral a través de la ética cultural
Carolina Trujillo González A01224325
Viernes 8 de mayo del 2015
Doctora Alicia María Ocampo
Ética Persona y Sociedad
El Relativismo Cultural; Una distinta perspectiva moral através de la ética cultural
Resumen:
El presente artículo tiene como propósito dar a conocer información relacionada con el relativismo cultural, en que consiste, los factores relacionados con el mismo, así como las distintas percepciones que puede llegar a generar. Así mismo se pretender establecer un análisis acerca del papel que juegan los derechos humanos dentro de dicho tema, así como la importancia del concepto desde la apreciación de la ética y la moralidad. La ética y las bases morales de cada persona son reflejo de la sociedad que lo rodea, influyendo de tal manera en la valoración del bien y el mal del individuo debido a las tradiciones y costumbres que se le han inculcado, dicho lo anterior es que el relativismo cultural se convierte en una posición neutral ante un juicio ético.
Palabras clave: costumbres, derechos humanos, ética, moralidad, relativismo cultural, tradiciones.
Abstract:
The purpose of the following article is to give information related to the cultural relativism, what it is, its causes, consequences and the different perceptions it can develop. Same wise, it pretends to stablish an analysis about the importance of human rights in this topic, as well as the appreciation of the ethics and morals concepts. The ethic, as well as each person’s moral bases are the reflection of the society, being influenced in the measure of the good and the evil because of the mores and traditions they have been raised with, that is why the cultural relativism becomes into a neutral position in an ethic judgement.
Keywords: cultural relativism, ethic, human rights, mores, morality, traditions.
El relativismo cultural es una ideología que debe ser examinada especialmente para tratar de entender su relación con la moral, los derechos humanos, los juicios de valor y la diversidad cultural. Si bien el presente análisis busca explicar y comprender el relativismo cultural, es necesario hacer énfasis en que dicho relativismo va enfocado desde el ámbito de la moralidad.
El relativismo cultural, establece que los parámetros de lo bueno, lo malo, lo justo o lo injusto relacionados con las creencias morales, dependen de la cultura en que cada persona ha sido socializada. (Toscano, 2012, p.4) Es decir, de acuerdo a la ideología que plantea el relativismo cultural, cada pueblo, tribu, o cualquier sociedad al tener una cultura distinta, consecuentemente tendrá una moral ligada a la vida colectiva, así como a las costumbres, prácticas y creencias, teniendo diferentes normas de convivencia o leyes que dicten los actos que sean aprobados por la sociedad y las consecuencias de incumplirlos.
Es necesario comprender que el relativismo cultural busca crear nuevos paradigmas en cuanto a la percepción de la ética y la moral a través de la objetividad, estableciendo que no hay múltiples realidades universales en la ética si no diversos códigos culturales. La manera de actuar de los individuos en cada sociedad es totalmente distinta puesto que han tenido un distinto desarrollo cultural, en base a tradiciones y costumbres que han trascendido, evolucionado pero sobretodo pasando de generación en generación.
Sin embargo a pesar de que la apreciación de lo bueno y lo malo no suele ser la misma para todas las personas, ya sea por estándares culturales, religiosos o sociales, de acuerdo al relativismo cultural, todos los sistemas morales son igualmente válidos: “No puede decirse de las costumbres que son “correctas” o “incorrectas” pues esto implica que nosotros tenemos un criterio independiente de corrección e incorrección con el que pueden ser juzgadas. Pero no hay tal criterio independiente; cada criterio está ligado a un cultura.” (Rachels, 2007, p. 41).
Para poder comprender más acerca del relativismo cultural se debe analizar el concepto de moralidad y aquellos factores relacionados con ésta La palabra “moral” proviene del latín moris que tiene como significado costumbre, mencionado lo anterior es que puede comprenderse el significado de dicha palabra, la moral son el conjunto de principios, valores, normas de conducta por el que se rigen los individuos dentro de una sociedad, regulando las relaciones efectivas entre los individuos, así como el enfoque social de lo bueno y lo malo que se encuentra sujeto a la perspectiva ética de cada grupo social. (Sánchez, 2006, p.171)
De igual manera es necesario establecer que la moral interviene en un contexto individual y social ya que cada persona es capaz de definir lo que está bien y lo que está mal en base a su propia conciencia moral, dicha conciencia se encuentra vinculada a la capacidad del individuo de crear juicios correctos basados en lo que le fue inculcado, denominados juicios de valor. (Patiño, 2006, p. 21) De acuerdo con Lawrence Kohlberg “la capacidad o habilidad para distinguir lo que está y bien y lo que está mal a partir de nuestros juicios se le llama razonamiento moral” (Patiño, 2006, p. 22).
Así mismo, es que Kohlberg creo una teoría relacionada con el desarrollo del razonamiento moral, la cual propone tres niveles para tomar decisiones.
El primer nivel se denomina pre convencional y es caracterizado por un razonamiento sencillo e individual en base a las consecuencias inmediatas que pueda tener un acto. En el nivel convencional el razonamiento moral ya no engloba solamente el propio interés del individuo si no que va relacionado con la normas de convivencia de la sociedad o incluso las leyes, es decir la percepción de lo bueno y lo malo de la persona viene de lo que dicta la sociedad.
Finalmente el nivel pos convencional, es caracterizado por ir más allá de los intereses individuales o del grupo social al que la persona pertenece, e incluir los intereses comunes de la humanidad. Para un mejor entendimiento, el nivel pos convencional se encuentra a favor de los derechos humanos de todas las personas, lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, los juicios emitidos en éste nivel no se rigen en base a la ideología de la sociedad si no a los principio universales a favor de los derechos humanos y el bienestar humanístico. Dicho nivel se considera el más alto del razonamiento moral ya que el individuo no teme ir en contra de su propia cultura a efecto de realizar un bien en base a los principios éticos universales, de justicia, igualdad y dignidad. (Patiño, 2006, p. 24)
A efecto de poder comprender más a fondo el relativismo cultural, los juicios de valor y el razonamiento moral es necesario ejemplificar un ejemplo circunstancial real.
Los esquimales, por ejemplo, son un pueblo que vive de manera totalmente apartada debido a que se encuentran ubicados en las zonas más inaccesibles de Norteamérica y Groenlandia. Las costumbres esquimales tienen un arraigo cultural que ha trascendido por miles de años y han sido parte importante de su cultura, así como forma de vida, sin embargo son bastante distintas a las costumbres occidentales comunes. Primeramente, para los esquimales era común la poligamia, los hombres tenían comúnmente más de una esposa, y dichas esposas podían ser compartidas con el líder de la tribu, e incluso con sus huéspedes en señal de hospitalidad, sin embargo las mujeres tenían el derecho de romper con éstas normas sociales siempre y cuando ellas no quisieran llevarlas a cabo.
Por otra parte, la percepción de los esquimales en cuanto a la familia y a los derechos humanos eran totalmente distintos a los de la cultura occidental puesto que el infanticidio era común para ellos. Para los esquimales las mujeres no tenían el mismo valor que los varones, por lo cual los padres tenían el derecho de matarlas al nacer si ellos lo deseaban, sin tener ningún castigo o estigma social, puesto que era una práctica totalmente aceptada. “Knud Rasmussen, uno de los primeros exploradores, dijo haber conocido a una mujer esquimal que había dado a luz a 20 niños, pero que había matado a 10 de ellos al nacer” (Rachels, 2007, p. 39). De igual manera el homicidio o parricidio en lugar de ser un delito era una costumbre social, puesto que cuando los ancianos ya no eran productivos, se encontraban enfermos o incluso eran demasiado débiles para trabajar o contribuir, eran llevados afuera de las casas para que murieran congelados en la nieve. (Rachels, 2007, p.40)
Mencionado lo anterior, es que las prácticas y costumbres sociales de los esquimales pueden resultar meramente perturbadoras para personas de una cultura distinta, ya que en México por ejemplo las practicas matrimoniales y sexuales son totalmente diferentes puesto que la figura del matrimonio va en conjunto con la monogamia, y la poligamia es considerada un delito e incluso no es bien visto por la sociedad el compartir pareja sexual con conocidos u otras personas.
En relación al infanticidio y al parricidio para varias culturas y sociedades del mundo, dichos actos se perciben como sumamente graves por lo que son considerados delitos que merecen los peores castigos, ya que dichas prácticas van en contra de los derechos humanos y la defensa del derecho a la vida. Sin embargo, es necesario retomar el relativismo cultural, así como el nivel convencional de razonamiento moral, ya que se debe recordar que los individuos ejercen sus propios juicios de lo bueno y lo malo en base a lo que su familia, su cultura, tradiciones y su sociedad les ha establecido en base a sus normas de convivencia, por ejemplo en relación al asesinato de los ancianos, ellos mismos aceptan y proponen su muerte ya que prefieren morir que ser considerados una carga para su familia. A pesar de que para la percepción general a nivel global esos actos pueden ser terribles, primitivos y contrarios a los derechos humanos, la realidad es que son actos correspondientes a la ética cultural de una región y debe ser moralmente respetado puesto que son sus tradiciones.
Como sociedades contemporáneas, debemos de aceptar las costumbres de distintas sociedades a pesar de que sus actividades sean contrarias a nuestras ideologías, por lo que el relativismo cultural busca establecer el respeto por las demás culturas a pesar de tener distintos códigos de comportamiento. Sin embargo muchos pensadores han optado rechazar el relativismo cultural puesto que afirman que al buscar el progreso social, se busca que las sociedades evolucionen y acaten los principios básicos relacionados con la Declaración Internacional de los Derechos Humanos.
No obstante, a pesar de las diferentes culturas que existen, la realidad es que todos los seres humanos deben de regirse bajo los principios básicos morales a efecto de poder lograr una convivencia social y productiva que subsista a nivel global, a efecto de llegar al nivel pos convencional en el que el juicio del individuo puede ir mas allá de lo que le fue inculcado, ya que actúa en base a sus propias virtudes.
La realización de la moral a pesar de es que es un ejercicio constante del medio social en el que el individuo vive, también existen las virtudes propias de cada persona, las cuales no necesariamente se adquieren por el medio social sino que son inherentes a cada individuo. De tal manera para que la moralización del individuo y la efectiva aplicación de virtudes morales pueden ser favorecidas o frenadas debido a las condiciones, relaciones e instituciones sociales que rodean al individuo en el contexto social. (Sánchez, 2006, p. 177)
Como conclusión se debe establecer que el relativismo cultural es una distinta apreciación ideológica de la moralidad en base a la cultura, tradiciones, costumbres, valores y normas o leyes de una sociedad especifica. El relativismo cultural es una ideología sumamente contemporánea que se basa en la apreciación y respeto de todas las costumbres y prácticas de una sociedad de una manera objetiva. De igual manera busca establecer que la medida de lo bueno y lo malo, así como lo justo e injusto de un individuo se basa con la manera en que éste fue socializado, teniendo una moral basada en la vida colectiva de una sociedad específica.
Es necesario reafirmar la importancia que tiene la moralidad y consecuentemente el razonamiento moral en relación con el relativismo cultural, puesto que el individuo para que sea capaz de emitir un juicio de valor en su actuar se basa en su propia apreciación individualizada de lo que le conviene, seguido por los lineamientos sociales de lo bueno y lo malo que establece la sociedad a partir de tradiciones, costumbres, normas o leyes y castigos y finalmente en el raciocinio moral que el mismo individuo se crea a partir de sus propias virtudes y de los intereses propios de la humanidad.
No hay duda que el relativismo cultural es sumamente polémico puesto que los códigos morales que se basan en la importancia de los derechos humanos no suelen aceptar la objetividad de esta apreciación ideológica, condenando los actos de diferentes tribus, sociedades y grupos de personas que han desarrollado su razonamiento moral en base a lo que se les fue inculcado. Sin embargo, es necesario comprender que la perspectiva moral de cada individuo a pesar de que no sea correcta para muchas personas, trae consigo un arraigo cultural de varias generaciones antecesoras, por lo cual a pesar de que se consideren como perspectivas primitivas, raras o negativas, la realidad es que deben ser respetadas debido al establecimiento cultural que ha sido inculcado, convirtiendo el relativismo social en una distinta perspectiva moral a través de la ética cultural de cada individuo.
Referencias:
Patiño, S. (2006). Desarrollo Moral. pdf.
Rachels. (2007) El Desafío del Relativismo Cultural. pdf.
Sanchez Vazquez. (2006). La realización de la moral. pdf.
Toscano, M. (2012). ¿Qué es el relativismo cultural? Universidad de Málaga. Recuperado de
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Homosexualidad y sus Derechos
¿Tu preferencia sexual te
caracteriza como persona? ¿Te hace mejor o peor persona?
Según la RAE, homosexualidad
es la inclinación hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo y/o
la practica de dicha relación. (RAE,2015) No es una característica de una
persona, es simplemente una preferencia sexual, una inclinación diferente a lo
que vemos como “normal” o “correcto”.
La homosexualidad es un tema
muy delicado, el cual nos asusta y nos hace tomar posturas basadas en nuestra
cultura o religión o simplemente lo que nos han enseñado desde pequeños y vemos
a diario. Se dice que si una persona es homosexual esta mal, va en contra de la
religión, es incorrecto etc. Pero ¿hay una razón concreta para eso? ¿En donde
dice que te tiene que gustar una persona del sexo opuesto?¿Es ilegal? ¿Lastimas
a los demás? ¿Rompes con sus derechos?
Estas son solo algunas
preguntas que podríamos hacer para sacar una postura acorde al tema, se tomarán
en cuenta los derechos humanos y ciudadanía para analizarlo más a fondo. La
gente lo critica mucho pero en realidad solo están haciendo las cosas mal, ya
que si lo ves desde un punto de vista ético, al etiquetar a las personas por su
preferencia sexual solo estas violando sus derechos, estas limitándolos. Tener
una preferencia sexual distinta no cambia tu forma de ser, no cambia tus
valores, no vas a hacer cosas incorrectas solo por tener una preferencia
distinta. Las personas no eligen a quien amar o hacia quien ser atraídos, y al
ser juzgados solo limitan a esas personas, les quitan su libertad por que toman
decisiones por ellos y de hacer lo contrario son mal vistos en la sociedad.
Este es un problema muy grave
que debe cambiar ya, todas las personas tenemos derecho a asociarnos con quien
nosotros queramos, a tener libertad de expresión, a hacer de nuestra vida lo
que nosotros queramos siempre y cuando respetemos a los demás y hagamos las
cosas bien y de acuerdo a la ley.
La constitución establece que hay derechos (Art 35) y obligaciones (Art 36) para todas
las personas. En el art 38 se establecen ciertas razones por las cuales se
pueden llegar a negar o limitar ciertos derechos a las personas y
definitivamente el ser homosexual no es una de ellas. “la Ley Federal para
Prevenir y Eliminar la Discriminación (lfped), la cual establece la
responsabilidad del Estado para combatir este fenómeno y promover la igualdad
de oportunidades y de trato. En dicha ley se define el concepto de
discriminación y se ejemplifican las conductas discriminatorias, se establece
un conjunto de medidas básicas para prevenir y eliminar la discriminación, y se
dispone la creación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación
(Conapred) con su objetivo y sus atribuciones” (IFE, pag 36, 2014). Si tomamos la idea de que ser homosexual es incorrecto y ser
heterosexual es lo correcto podríamos generalizar que una persona heterosexual
que mata gente es mejor que un homosexual que respeta a las personas y no actúa
en contra de la ley. Es absurdo pensar que esto es cierto, es absurdo
categorizar a las personas por su
preferencia sexual y además discriminarlas. El limitar a las personas o decidir
por ella, no es nada mas ni nada menos que limitar y discriminar a una persona,
atentando a su dignidad y a su libertad de expresión.
En México, por ser un país que el 89% de la población
es Católica (INEGI, 2010), la sociedad tiende a tener una perspectiva mas conservadora.
El catecismo de la Iglesia Católica dice que los actos homosexuales son actos
pecaminosos y no las tendencias en sí. Es por eso que las personas homosexuales
comúnmente son rechazadas y discriminadas. Siendo México un país en donde ¨de acuerdo con una encuesta
telefónica aplicada por Gabinete y Comunicación Estratégica (GCE) 90 por ciento
de los mexicanos reconoce que la discriminación es una práctica cotidiana en el
país.¨ (CONAPRED, 2014). ¨ Tres de cada 10 se oponen al matrimonio
entre personas del mismo sexo y un 80% de los mayores de 50 años discrepan en
que puedan adoptar. Aunque estas cifras pueden haber mejorado a partir
de los cambios legislativos que reconocen el matrimonio entre personas del
mismo sexo, de enero de 2011 al 30 de abril de 2012 el Conapred documentó 273 quejas por violaciones a los
derechos de las personas LGTB, 36 de ellas contra servidores públicos.¨
(CONAPRED, 2014). No se trata de estar a favor o en contra, se trata de ver las cosas desde un
punto mas objetivo, somos personas, somos diferentes pero mientras no haya
respeto no puede haber una sociedad en paz. Es por eso que los gobernantes han
tomado cartas sobre el asunto, ¨ a partir de la reforma del artículo 1°
constitucional en agosto de 2001, ha sostenido y apoyado la aprobación de
instrumentos internacionales que consideran la orientación o preferencia sexual
como motivo de discriminación. […] En diciembre de 2009 se reformó el Código
Civil del Distrito Federal para permitir
los matrimonios de personas del mismo sexo. En agosto de 2010, la
Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó la constitucionalidad de la
reforma y aclaró que aunque cada entidad de la federación es libre en su
capacidad legislativa, los efectos de un matrimonio celebrado en la ciudad de
México, como en cualquier otro estado, son legales en los demás, como cualquier
acto civil, como lo es un acta de nacimiento.” (CONAPRED, 2010).
Todas las personas tenemos derecho a ser felices, a formar
una familia, a casarnos, esta escrito en nuestros derechos, esta escrito en la
Constitución, que supuestamente se hizo para el bienestar de los habitantes. “Un estado de derecho democrático incluye cuatro
criterios básicos: que los ciudadanos tengan iguales oportunidades de acceder a
instituciones legales; que se garantice un debido proceso; transparente; y que
el sistema legal respete y proteja derechos civiles, libertades y garantías
políticas” (IFE, pág 33.5, 2014).
El matrimonio homosexual es
otro tema el cual me gustaría abordar, todos tenemos derecho a casarnos, a unir
nuestra vida con otra persona, y si es del mismo sexo ¿Cuál es el problema?
Sabemos que todos tenemos derecho a la libertad de expresión pero hay veces que
este se torna negativo cuando participamos demás solo por juzgar. “El derecho a
casarse con quien uno quiera es un derecho humano elemental, […] los derechos
políticos son secundarios a los derechos inalienables a la vida, la libertad y
la búsqueda de la felicidad” (Ortiz, 2011, p.5) Todos tenemos derecho a
casarnos, los homosexuales también, de lo contrario se están violando los
derechos universales de las personas.
“La felicidad es decir es
aquello a lo que todos aspiramos, aun sin saberlo, por el hecho de vivir.
Felicidad significa para el hombre plenitud, perfección. Por eso, toda
pretensión humana es pretensión de felicidad, todo proyecto vital, búsqueda de
ella, todo sueño, aspiración para encontrarla” (Yepes, 1997, p.211). La
felicidad es algo a lo que todos aspiramos, el ser feliz es satisfacer nuestras
necesidades básicas tanto físicas como emocionales, todos tenemos derecho a la
felicidad y para ser completamente felices debemos ser respetados, tener
libertad de elección en todos los sentidos por eso hay que respetar y ver por
igual a las personas homosexuales.
Yo decido ser feliz de acuerdo a mis gustos creencias y forma de
vida, nadie mas elige por mi, es decir, nadie mas decide por mi que es aquello
por lo que aspiro que me haga feliz.
Podríamos pasar toda una vida
hablando de si esta mal o esta bien visto ser homosexual ya sea desde un punto
de vista ético, religioso o personal. Desde pequeños nos enseñan una forma de
ver el mundo pero conforme vamos creciendo vamos aprendiendo mas acerca de la
vida, nos inculcan valores y creencias y de acuerdo al entorno en el que nos
desenvolvemos podemos darnos cuenta de como funcionan las cosas y mas adelante
podemos formar nuestro propio juicio. Sabemos decidir entre el bien el mal,
sabemos que es lo correcto y como debemos actuar, conocemos nuestros derechos y
que todas las personas somos iguales y por ende debemos ser tratados igual, con
el mismo respeto que todos. Por estas razones apoyo la homosexualidad, por que
la gente homosexual no es diferente, no es menos ni le hace ningún daño a la
sociedad. Vivimos en un mundo cambiante lleno de libertad de expresión y no
debemos estancarnos en las creencias de hace años en las cuales todo era mal
visto, debemos enfocarnos en nosotros mismos y actuar de la mejor manera
ayudando y contribuyendo a la sociedad, respetándonos los unos a los otros.
Solo así se podrá vivir mejor y alcanzar la verdadera felicidad.
REFERENCIAS
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IV. ¿DEPENDE LA MORAL DE LA RELIGIÓN? En Introducción a la filosofía moral /
James Rachels(347). México : FCE.
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Sitio web:
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http://lema.rae.es/drae/?val=homosexualidad
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Derecho sin discriminación
Derecho sin discriminación
El tema de la homosexualidad, usualmente lo
relacionamos como un tema moderno que surgió solo hace algunos años cuando en
realidad este tema se viene manejando desde hace mucho tiempo. Si bien es
cierto que en algunas civilizaciones y lugares, no se aceptaba o era condenada
las prácticas homosexuales, también existía lo contrario. Es un tema que data y tiene existencia desde
hace siglos, la homosexualidad se experimentaba en numerosos pueblos primitivos,
en el antiguo Egipto, en la antigua Grecia etc. Para todas estas civilizaciones
la homosexualidad era algo normal, algo cotidiano que era parte de sus
costumbres y tradiciones. (Martín, 2011)
“Recientemente, mucha gente se ha preguntado por qué
no puede haber matrimonios entre personas del mismo sexo, y no sólo entre un
hombre y una mujer. ¿Qué impide que cambiemos nuestra definición, como tantas
veces sucedió en el pasado? Querer cambiar en esa dirección no es algo
meramente fortuito o un mero capricho: ese cambio responde, entre otras
razones, a la evolución de nuestra concepción de los derechos humanos
fundamentales, entre los cuales se encuentra el derecho al matrimonio” (Ortiz, 2011, p.5).
Toda sociedad evoluciona con o por la necesidad de
crecer, sobrevivir etc. Esta evolución se da a través del tiempo y genera
cambios y tendencias nuevas a las cuales la sociedad puede o no estar
acostumbrada pero son cambios que impactan diferentes aspectos y deben de ser
tomados como son y tratar de adecuarlos como mejor encajen en la sociedad,
respetando los derechos de los individuos y así contribuir para que esta pueda continuar su desarrollo y
crecimiento. “Así pues, la idea de que
el "matrimonio tradicional" es el de un hombre y una mujer que se
casan por amor y para toda la vida es menos tradicional y más reciente de lo
que parece” (Ortiz, 2011, p.2).
Las sociedades evolucionan, la gente cambia y busca
nuevos horizontes y a pesar de que todas las personas son diferentes y tienen o
buscan diferentes objetivos para alcanzar en su vida, siguen siendo personas
las cuales merecen respeto y autonomía de decisiones, por tanto no debería de
importar su género o preferencias sexuales. “El hecho más pertinente es que los
homosexuales están buscando el único tipo de vida que les ofrece una
oportunidad de felicidad… Una vida buena, para los gays y las lesbianas, así
como para todos los demás, puede significar unirse con alguien a quien se ama,
con todo lo que esto implica. Además, las personas no eligen sus orientaciones
sexuales; tanto homosexuales como heterosexuales descubren que son lo que son
sin haber tenido ninguna opción en ello” (Rachels, 2006, p. 80).
“El egoísmo psicológico dice que la gente en realidad
busca siempre su propio interés. En cambio el egoísmo ético es una teoría
normativa; es decir, una teoría de cómo debemos comportarnos. De cualquier modo
que nos comportemos, el egoísmo ético dice que nuestro único deber es hacer
aquello que es lo mejor para nosotros mismos” (Rachels, 2006, p. 128,129). Los
homosexuales buscan un interés propio en donde el principal objetivo es querer
estar con alguien más, y a pesar de este interés, esto no los hace diferentes a
las demás personas solo por querer estar con alguien, aunque este sea de su
mismo sexo.
Por otra parte, la manera en la que percibimos las
cosas, puede cambiar o ser diferente dependiendo del contexto o del lugar en
donde nos ubiquemos. Pueden existir culturas más abiertas al matrimonio entre
parejas homosexuales en donde todo el proceso sea más normal o más fácil de
adaptar a diferencia de culturas en las cuales esta acción (matrimonio de
parejas homosexuales) vaya en contra de sus códigos morales y todo aquello a lo
que están acostumbrados. Entonces podemos deducir que cada cultura maneja
diferente el tema y por tanto cada una toma diferentes decisiones y métodos
para poder llevar o controlar la situación y eso no significa que esa decisión
deba de ser universal.
“La forma “correcta” es
la forma que emplearon los antepasados y que ha sido transmitida. La tradición
es su propia justificación. No se la somete a verificación por la experiencia.
La idea de lo correcto está en las costumbres tradicionales, no fuera de ellas
ni tiene un origen independiente y que se introduce para probarlas. En las
costumbres tradicionales, lo que es, es lo correcto, y así es porque son
tradicionales, y de este modo contienen en sí mismas la autoridad de los
espíritus ancestrales. Cuando llegamos a las costumbres tradicionales, estamos
al final de nuestro análisis” (Rachels, 2006, p. 41).
Si se busca crecer en una
sociedad, es importante aceptar las diferencias y aprovechar al máximo estas
para tener el mayor alcance de desarrollo posible. Aparte de que la tolerancia,
respeto y convivencia traen a nuestra sociedad paz y tranquilidad en donde
puede existir una gran diversidad sin tener afectaciones de violencia y/o actos
que dañen o atenten contra las personas.
“Convivir es llegar a vivir juntos entre distintos sin los riesgos de la
violencia y con la expectativa de aprovechar fértilmente nuestras diferencias.
El reto de la convivencia es básicamente el reto de la tolerancia a la
diversidad y ésta encuentra su manifestación más clara en la ausencia de
violencia” (Mockus, 2002, p.20).
En algunos países como Estados Unidos y Canadá, la
cultura de la homosexualidad mayormente aceptada, un tema que está casi totalmente aceptado y son
países en donde se encuentran mayores avances y beneficios en el tema de
homosexualidad. “el homosexual entra en la cultura occidental en el siglo
veinte como resabio de la sodomía. Lo que acontece a partir de este hecho es de
dominio público: sanciones, recriminación y descalificación para quienes, en
términos actuales, sostienen relaciones amorosas y/o sexuales con personas de
su mismo sexo” (Balbuena, 2010).
“todos los seres humanos somos personas con autonomía
moral y dignidad. Eso nos iguala, y cualquier sociedad que aspire a la igualdad
y a la imparcialidad debería erradicar cualquier forma de tratar a la gente que
no tome en cuenta su dignidad y su autonomía moral” (Ortiz, 2011, p.7). Avanzar hacia un cambio
positivo implica mantener un equilibrio y respeto de principios o fundamentos
básicos para los seres humanos, en este caso es el respeto a los derechos
humanos. Entre los principales derechos, se encuentra el derecho al respeto y
mantener una dignidad. Por tanto se deben de respetar las decisiones que cada
individuo decida realizar sin que estas puedan ser dañinas para otros
individuos y así tener un fin para
estas. Acciones. En este caso sería
respetar la decisión del matrimonio que tomen las personas, aunque sean
personas del mismo sexo, no tendría por qué discriminarse o tratarse diferente
ya que esto atenta contra la dignidad de las personas.
“Si su valor está “más allá de cualquier precio”, de
allí se sigue que los seres racionales deben ser tratados “siempre como un fin
y nunca solamente como un medio”. Esto significa, en el nivel más superficial,
que tenemos un estricto deber de beneficencia hacia otras personas: debemos
esforzarnos por promover su bienestar; debemos respetar sus derechos, evitar
dañarlos, y de modo general “esforzarnos, en lo que se pueda, por fomentar los
fines ajenos”” (Rachels, 2006, p.207).
Todos los seres humanos tienen derecho a la libertad y
por tanto a tomar sus propias decisiones, el prohibir este tipo de decisiones,
atenta contra la libertad de los individuos y se está violando un derecho que
esta dado desde el momento en que se nace. Tomar la decisión de contraer
matrimonio y casarse es una decisión que cada persona hace y que se debería
respetar porque cada persona es libre de tomar esa decisión. El concepto de
matrimonio no va a cambiar por el hecho
de tratarse de una pareja homosexual.
“Si el derecho al matrimonio es un derecho humano
fundamental es porque supone la libertad de los seres humanos para decidir
sobre sus propias vidas; es decir, supone su autonomía individual, que no es
otra cosa sino la capacidad de tomar decisiones por uno mismo (sin ser objeto
de coacciones externas), de conducir y ser responsable del comportamiento
propio, de dirigir la vida de acuerdo con la propia conciencia” (Ortiz, 2011,
p.5)
“Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e
iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia,
deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” (UN News Center). Todos
debemos ser respetados por el simple hecho de que nacemos libres y por una
atención a la dignidad humana nuestra que es parte crucial de lo que somos y de
nuestra convivencia. Tomar decisiones sobre con quien estar y si es del mismo
sexo o no, no deberían de ser juzgadas o
tomadas de diferente manera que cualquier otra decisión, es una decisión
personal que cada quien hace y por tanto no considero que debería discriminarse
a las personas que tienen prácticas homosexuales. Si bien no considero que se
deba discriminarles, tampoco considero que deba ser un tema de promoción,
publicidad o que promueva este tipo de prácticas. Simplemente es el hecho de no
darle más importancia de lo debido, para bien o para mal, ni más ni menos, si
no lo que es.
Referencias
Básica
Balbuena Bello, Raúl. (2010). La construcción sociocultural
de la homosexualidad. Enseñando a vivir en el anonimato. Culturales, 6(11),
63-82. Recuperado en 24 de abril de 2015, de
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-11912010000100004&lng=es&tlng=es.
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Martín Sánchez, María. (2011). APROXIMACIÓN HISTÓRICA
AL TRATAMIENTO JURÍDICO Y SOCIAL DADO A LA HOMOSEXUALIDAD EN EUROPA. Estudios
constitucionales, 9(1), 245-276. Recuperado en 6 de mayo de 2015, de
http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-52002011000100009&lng=es&tlng=es.
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Declaración Universal de Derechos Humanos. (n.d.). Retrieved April 10, 2015, from http://www.un.org/es/documents/udhr/
El clima ético para hoy
Alan
Daniel Valdovinos Uribe
Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey
alanvaldo@hotmail.com
Resumen
El tema del cambio climático ha ido cobrando importancia
a lo largo de las últimas décadas hasta convertirse en uno de interés central
para todas las naciones del mundo, lo cual era de esperarse y es que este tema
envuelve una infinidad de problemas graves que actualmente nos afectan a todos
y cada uno de los habitantes de nuestro planeta Tierra y que pueden empeorar en
los próximos años. Además, su importancia es aún más grande por todas las
implicaciones éticas, las cuales ponen en cuestión los sistemas económicos,
políticos y sociales que hemos adoptado estos últimos años.
Palabras
clave: recursos naturales, responsabilidad moral, derechos
humanos, justicia, egoísmo ético, intereses comunes, sustentabilidad,
capitalismo.
La primeras interrogantes que nos pueden venir a la mente
pueden ser: ¿cuál es el origen del cambio climático; qué, quién o quiénes son los responsables de
este problema; o será que la Tierra está entrando en una etapa natural de
desequilibrios climáticos (entendiéndose natural como algo ajeno a las acciones
del hombre)? Afortunadamente, gracias a los estudios científicos, ya tenemos
las respuestas, los puntos de partida para abordar el problema. El origen está
en nosotros, los seres humanos, por la excesiva quema de hidrocarburos desde la
era industrial hasta la fecha y por la inmensa deforestación que hemos causado.
Sin embargo, aunque fuimos causantes, nunca fuimos responsables moralmente de
este problema. Si realizáramos un viaje al pasado hacia a mediados del siglo
XVIII, época en que apareció la revolución industrial, entonces
seríamos testigos de la
inmensa cantidad de recursos naturales que teníamos y no se nos hubiera cruzado
por la mente que esa aparente infinidad de recursos alguna vez pudieran
terminarse.
Gracias a esta revolución los tiempos de producción se
acortaron por las nuevas máquinas que funcionan a base de combustibles fósiles
y empezó una sobreproducción acompañada con una sobreexplotación de recursos
naturales y un crecimiento exponencial
de la población mundial, comenzando con 700 millones de personas a mediados del
siglo XVIII, aumentando a 1000 millones a principios del siglo XIX, seguido de
2000 millones para el año 1927 y, a finales del siglo XX, ya éramos 6000
millones de habitantes con lo cual, tenemos que la población creció un 400% en
un solo siglo. Este crecimiento está
evidentemente ligado con el incremento exponencial del uso de los recursos,
energía, territorios para cultivo y vivienda y el incremento de desechos
contaminantes (McLamb, 2011). Además, el
crecimiento incesante del mercado se tradujo
en la intensificación del ritmo de depredación de la naturaleza y de
generación de desechos contaminantes, hasta llegar al momento en que percibimos
que nos estábamos acabando los recursos y su renovación ya no estaba a la par
con el ritmo de producción. Como se puede apreciar, esta manera de preocuparse
por el medio ambiente es un fenómeno histórico reciente, pues las fuerzas
productivas nunca habían sido capaces de causar un daño tan grande a la
naturaleza que pusieran en peligro a la humanidad misma (Covarrubias, 2011).
Los científicos han construido un esquema de la evolución
del clima de la Tierra desde hace cientos de miles de años mediante complejos
análisis y estudios de glaciares, árboles, restos de polen, sedimentos
oceánicos y patrones en el orbitar de la Tierra. El record conseguido muestra
que el clima ha estado cambiando naturalmente entre extensos periodos de tiempo
(EPA, 2014). Entonces podríamos pensar que la Tierra está entrando en otra de
esas etapas, pero no es así. En
general, antes de la Revolución industrial, los cambios en el clima pueden
explicarse mediante causas naturales como los cambios en la
energía solar y las
erupciones volcánicas. Sin embargo, el cambio climático reciente no puede
explicarse con causas naturales, más bien, la actividad humana es la única
causa que encaja perfectamente.
Entonces, ¿por qué sí somos causantes, pero no
responsables? La respuesta es simple, porque ignorábamos las consecuencias que
iban a traer nuestros actos. Según Aristóteles, para que el individuo sea
responsable de sus actos debe darse la condición de que el sujeto no ignore las
circunstancias ni las consecuencias de su acción, o sea, que su conducta tenga
un carácter consciente (Sánchez, 2006). Por ello, no podemos decir que todo
aquel que contribuyó al cambio climático estaba actuando incorrectamente. Nadie
sabía lo que se avecinaba por su actuar contra el ambiente. Sin embargo, ahora
que ya sabemos cuál es la raíz del problema, esta es el desarrollo
insostenible, todos somos responsables de cualquier acto que cometamos en
contra del medio ambiente y la ignorancia ya no nos exime pues, según Sánchez
‘‘hay veces en que el agente ignora lo que pudo haber conocido o lo que estaba obligado
a conocer. En pocas palabras, la ignorancia no puede eximirle de su
responsabilidad, ya que él mismo es responsable de no saber lo que debía
saber’’ (2006).
La actividad humana contaminante contribuye al
calentamiento global y este, a su vez afecta a la integridad de los
ecosistemas, la biodiversidad y a la especie humana, por lo que al agravarlo
causamos dichos efectos secundarios que, a final de cuentas, son violaciones a
los derechos humanos. Barba los describe como ‘‘una colección, reunida en
milenios de proceso humanizador y civilizador, de los privilegios legales de
todo ser humano. Son un bagaje natural -una naturaleza sociojurídica- de toda
vida humana que despierta sobre el mundo. Son la carta de entrada a la
estructura de las relaciones sociales reguladas; una forma de naturalización
social y jurídica por la recepción intergeneracional de una herencia racional y
espiritual milenaria. Son la materialización jurídica del ideal forjado en la
experiencia común de personas, grupos, pueblos y naciones. (1997) y también Barba dice que ‘‘el derecho
primordial de la vida exige respeto a su integridad, a su desarrollo pleno, a
la sociabilidad necesaria para la satisfacción de las necesidades, el respeto a
la familia a otros grupos de socialización, a la naturaleza, etc. Siendo la
vida una condición común a tantas y tan diversas formas que pueblan la tierra,
sentimos que el derecho a la vida es la verdad principio de toda enseñanza de
los derechos humanos. Entonces, el derecho a la vida no es un derecho más, sino
un valor que funda a todos los derechos humanos y el que les da sentido’’ (1997).
Las personas más vulnerables a los efectos del cambio
climático son aquellas que habitan pequeñas islas, a las orillas de los ríos,
algunas regiones costeras y zonas cercanas al ártico. Igualmente vulnerables
son aquellos habitantes de zonas áridas y semiáridas que sí bien, hoy día
sufren de sequías, en el futuro, éstas podrán prolongarse. Otros grupos
vulnerables son los ancianos y los niños y la gente que vive en pobreza, pues
es más difícil que se adapten a cambios bruscos del clima. Por otro lado, el
cambio climático no afecta solamente a los humanos, sino también a la
integridad de toda la biodiversidad, de la cual depende la vida (COMEST, 2010).
Al ver la definición de los DDHH que construyó Barba, nos damos cuenta de que
estas personas, en efecto, sufren atentados hacia sus derechos, pues no tienen
integridad y tampoco un desarrollo pleno. Están recibiendo un daño, entendiéndose,
de acuerdo a Olivé como ‘‘aquello que directa o indirectamente interfiere con
su capacidad para desarrollar las actividades esenciales para realizar su plan
de vida, o que interfiere con las actividades mismas que constituyen ese plan
de vida’’ (2004).
Ahora que justifiqué el sentido de responsabilidad que
tenemos todos con el cambio climático y sus efectos dañinos contra los DDHH,
tenemos que tomar medidas para afrontar esta problemática que hemos creado,
pero ¿cómo? La respuesta es realmente complicada. No se trata simplemente de
imponer nuevas leyes que favorezcan el cuidado del medio ambiente a todos los
habitantes del mundo. En realidad hay muchos temas en juego y uno de ellos es
la justicia. ¿Qué naciones son culpables del cambio climático? ¿Su ignorancia
sobre lo que han provocado las exonera? ¿Las
naciones que no contribuyeron al cambio, merecen la carga de contrarrestarlo? ¿Aquellos afectados
deberían recibir alguna compensación? (COMEST, 2010). Desde una perspectiva
sociológica, la justicia significa igualdad de oportunidades, superación de
distancias y liberación de situaciones humillantes, denuncia del orden
establecido y compromiso para el cambio de estructuras generadores de
desigualdades (Gil, 1999). Desde una perspectiva ética, está bien establecido
el principio de que aquellos que tienen la habilidad de prevenir o aliviar un
mal sufrido por otros y están en una posición de ejercer dicha habilidad sin
sacrificar un valor más grande que el que es rescatado, tiene un claro deber de
ayudar (COMEST, 2010). Dicho esto, no tendría sentido que una nación pobre
sacrificará los pocos recursos que tiene para combatir el problema, sería como
pedirle a alguien que no sabe nadar que fuera guardavidas. Sin embargo, sí
sería éticamente sancionable que una potencia mundial, retomando el ejemplo
anterior, fuera como un guardavidas profesional con la condición y el
equipamiento para rescatar a una persona ahogándose, pero eligiera quedarse
parado y rehusarse a hacer algo.
La razón por la cual es éticamente correcto ayudar,
aparte de ser un acto de generosidad, una de las virtudes descritas por
Aristóteles, también tiene otra razón. Para explicarla, primero me gustaría
tomar en cuenta la teoría del egoísmo ético. Según ésta, cada quien debe buscar
exclusivamente su propio interés. Dice que nuestro único deber es hacer aquello
que es lo mejor para nosotros mismos (Rachels, 2007). En todo caso, las
naciones que no quisieran gastar sus recursos para el apoyo podrían justificar
que sus intereses son más importantes que los de aquellos territorios
vulnerables. También dicha teoría sostiene que cada uno de nosotros debemos
dividir el mundo en dos categorías de personas -nosotros mismos y los demás-y
que consideremos los intereses de primer grupo como más importantes que los del
segundo grupo. Pero cada uno de nosotros puede preguntarse, ¿cuál es la
diferencia entre mí mismo y todos los demás que justifique colocarme a mí en
esta categoría especial, qué me hace tan especial? Al no contestar esta
pregunta resulta que el egoísmo ético es una doctrina arbitraria. Está aserción
nos lleva a la respuesta del porqué deben importarnos los demás. Los intereses
de otras personas deben importarnos por la misma razón por la que nos importan
nuestros propios intereses porque sus necesidades y deseos son comparables con
los nuestros. Darse cuenta de esto, de que estamos en igualdad de condiciones
unos con otros, es lo que constituye la razón más profunda de por qué nuestra
moral debe incluir algún reconocimiento de las necesidades de otros (Rachels,
2007). En resumen, los demás son tan valiosos como nosotros y es nuestro deber
respetarlos.
Afortunadamente, para solucionar este tema de la
justicia, ya se han tomado cartas en el asunto y un ejemplo de ello es el
Protocolo de Kioto, el cual compromete a los países industrializados a
estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero. Establece metas
vinculantes de reducción de las emisiones para 37 países industrializados y la
Unión Europea, reconociendo que son los principales responsables de los
elevados niveles de emisiones de GEI que hay actualmente en la atmósfera. En
este sentido el Protocolo tiene un principio central, el de la ‘‘responsabilidad
común pero diferenciad’’ (UNFCC, 2014). Dicho principio está relacionado con la
justicia distributiva con la cual, según Gil, ‘‘la sociedad tiene que tratar
con justicia a sus miembros repartiendo equitativamente los derechos y los
deberes, los poderes y obligaciones, las prerrogativas y las garantías, los
ingresos y los impuestos, los premios y sanciones’’ (1999).
Otro tema en juego es la responsabilidad que tenemos con
las generaciones futuras. Aunque no estén en el aquí y ahora, debemos respetar
y obrar por el bien de las personas que habitarán el planeta en el futuro,
tenemos que respetar tanto su dignidad como la nuestra. Volviendo al egoísmo
ético Thomas Hubbes sugirió que el principio de esta teoría conduce a la Regla
de Oro: no debes ‘‘hacer a los demás’’ lo que no quieras que te hagan porque si
lo haces, los demás muy probablemente ‘‘te lo harán’’ (Rachels, 2007). Desde
este punto de vista, nuestro sentido de responsabilidad se pierde con las
generaciones futuras, pues si contribuimos a la contaminación del medio
ambiente, obviamente estaríamos perjudicándolas, sin embargo, cuando los
efectos de nuestras acciones sean sufridos por ellos, ya no podrán tomar
medidas contra nosotros pues, lo más probable, es que ya no estaremos. El
egoísmo ético es ampliamente criticado y regir nuestro actuar acorde a sus
principios resulta ser maligno. Empeora los conflictos de intereses, es
contradictoria y no toma en cuenta la condición de igualdad que tenemos. Esta
condición de igualdad es la base fundamental que nos llama a respetar a los
demás, a respetar su dignidad. Siguiendo este razonamiento, los seres humanos
que vivirán en el futuro también tienen dignidad y debemos contribuir a la
solución del cambio climático para respetarla.
Por
último, una vez discutidos los temas de la responsabilidad, los derechos
humanos, la justicia y la dignidad y su relación con el problema del cambio
climático, solo queda una pregunta, ¿cómo debemos de actuar para resolver el
problema (siendo la solución un conjunto de acciones cuyos efectos se verán
reflejados muy paulatinamente) y qué debemos cambiar para que esta resolución
en verdad se ejecute? Si comienzo con la segunda pregunta y al retomar las
causas del cambio climático -la sobreexplotación de recursos-, la respuesta a
ésta es que el capitalismo ha sido el causante principal. Bajo este sistema, la naturaleza queda
reducida a simple objeto, a fuente de recursos, lo que abrirá paso a la
mentalidad industrialista depredadora, que ve al hombre dependiente sólo de la
civilización, pero no de la tierra: lo cual, según Descartes, ‘’es muy de
desear no sólo por la invención de una infinidad de artificios que nos harán
gozar sin ningún esfuerza de los frutos de la tierra, y de todas las
comodidades que hay en ella’’ (Ballesteros, 1995). Pero los ritmos de la
naturaleza no son los mismos que los ritmos de la sociedad capitalista. Un
árbol talado, en tres meses puede entrar convertido en un escritorio e
instalado en una oficina, pero ese árbol tardó 40 o 50 años en alcanzar su
madurez y las sustancias químicas empleadas en la producción del escritorio
tardarán cientos de años en ser degradadas por la naturaleza. La madera es solo
un ejemplo, pero lo cierto es que el material de todos los productos siempre es
tomado de la naturaleza. En resumen, el ‘‘medio ambiente’’ creado por el hombre
en el proceso de humanización de la naturaleza, no ha significado otra cosa que
la contaminación, depredación y destrucción de las condiciones naturales y de
los ciclos vitales de otras especies (Covarrubias, 2011).
Para
ajustar el régimen capitalista con nuestras necesidades actuales, se están
discutiendo políticas del desarrollo sostenible que buscan armonizar el proceso
económico con la conservación de la naturaleza favoreciendo un balance entre la
satisfacción de las necesidades actuales y las de las generaciones futuras. El
concepto de sustentabilidad se funda en el reconocimiento de límites y
potenciales de la naturaleza, así como la complejidad ambiental, inspirando una
nueva comprensión del mundo para enfrentar los desafíos de la humanidad de en
el tercer milenio. Promueve una nueva alianza naturaleza-cultura fundando una
nueva economía, reorientando los potenciales de la ciencia y la tecnología, y
construyendo una nueva cultura política fundada en una ética de la
sustentabilidad -en valores, creencias, sentimientos y saberes- que renuevan
los sentidos existenciales, los mundos de vida y las formas de habitar el
planeta Tierra (Tangencial, 2002).
Reflexiones
finales
El cambio climático es
un problema grave y tenemos que estar informados sobre los avances,
sugerencias, convenciones, leyes y principios en torno al tema. Es nuestra
responsabilidad cuidar de este mundo, nuestro único hogar y es indispensable la
cooperación entre todos para aportar a su solución. El futuro de la humanidad y
del planeta Tierra está en nosotros, no dejemos que toda su belleza se opaque
en un futuro sin rumbo, sin vuelta a atrás.
Referencias
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