sábado, 4 de julio de 2015

MASSIVE MULTIPLAYER ONLINE GAMES, FEMALES DO NOT PLAY



Héctor Alejandro Machado Hernández

Sinopsis: La industria de los videojuegos esá teniendo un crecimiento exponencial en todo el mundo, y con esta también sus comunidades en línea. Dentro de estas se está desarrollando un fenómeno de discriminación hacia la mujer tanto en los requisitos para pertenecer totalmente al grupo, al igual que el trato que se tiene a la hora de jugar. En este escrito se plantea cuestionar estas prácticas para encontrar su origen y comprobar su veracidad ética  abordando el caso desde distintas teorías éticas.

Palabras Clave: Género, MMOG, discriminación, dignidad, Kant, manipulación.

Hoy en día, la industria de los videojuegos está creciendo de una manera muy acelerada. Se estima que para el año 2017, la industria tendrá un valor superior a los 100 mil millones de dólares (MexicanBusinessWeb, 2014). Desde hace algunos años, los eSports, o deportes electrónicos, están tomando fuerza, esto son las competencias de videojuegos, que hoy en día tienen premios multimillonarios para los gamers. La aceptación de estas prácticas como deporte, ha llevado a que se otorguen becas escolares a estudiantes destacados en algún juego competitivo, e incluso, Visas de Deportistas para poder participar en competencias internacionales; y el último año cadenas televisoras como ESPN han transmitidos en televisión algunas competencias de eSports. Sin embargo, ¿la experiencia del gaming es igual para todos?
El año pasado, según datos de Statista (2015), la proporción de videojugadores masculinos y femeninos era de un 52% y un 48%, respectivamente. Al presentarse las cifras anteriores, podemos pensar en una equidad de género en la industria, sin embargo, esto está muy alejado de la realidad. Si hablamos de los jugadores profesionales, es decir, aquellos que se ganan la vida ganando torneos, menos del 10% son mujeres. Esto no es debido a que las mujeres sean menos hábiles al jugar, pues pueden ser igual de buenas que un hombre, si se tienen las mismas horas de práctica y el mismo nivel de experiencia en el juego. En este ensayo se tocará el por qué dentro de estas comunidades en línea se desarrolla este tipo de fenómeno y cómo es que existe esta enorme brecha entre la aparente equidad de género.   
Según datos proporcionados por Riot Games (2015), una de las empresas líderes en los juegos en línea actualmente, entre los tips que aparecen en la pantalla de carga de sus juegos, los jugadores que son abusados verbalmente durante el juego por su equipo, pierden en promedio un 16% más de juegos (Riot Games, 2015). Esto nos acerca al problema tan profundo que existe en la industria.   La industria de los videojuegos tiene como finalidad brindar diversión a sus usuarios, y en específico en los videojuegos en línea, además de la diversión se busca interacción social, aunque sea en base a texto y no a contacto físico. Sin embargo, ese acercamiento que se busca en las personas, se ha visto fuertemente distorsionado. En las comunidades de gamers, como los grupos de Facebook de algunos juegos, o los foros en línea para discusión sobre el tema, se observa una agresión hacia las mujeres. Es común ver cómo al aparecer una mujer comentando alguna publicación se le comience a acosar, a pedir contenido sexual, como pueden ser fotos o videos; se pueden leer también ofensas, sugerencias de “volver a la cocina” o comentarios como “¡Mira cómo ha avanzado la tecnología! ¿Ahora es posible jugar “XXXXX” desde la estufa?  Puedes prepararme un sándwich mientras empieza el juego” éste y muchos otros comentarios discriminatorios sufren las chicas que quieren divertirse jugando, y que finalmente abandonan poco a poco los videojuegos por evitar estos comentarios, u ocultan el hecho de que son mujeres, haciéndose pasar por hombres para evitar estos tratos.
Las mujeres que sí deciden integrarse al grupo pasan por un proceso de socialización, esto es, adoptar conductas que no son producto de decisiones individuales o autónomas sino están adoptando las normas y expectativas sociales del lugar que desean ocupar (Benedicto, 1974, p.66). Las representaciones sociales buscan transformar un mundo extraño en algo familiar, ordenando lo caótico y traer lo imaginado a algo presente. Estas surgen a través de mecanismos los cuales son el anclaje y la objetivación. (Estreimana, 1984, p.29). El primero busca fijar las ideas a un contexto familiar, mientras que la objetivación transforma lo abstracto en lo concreto; lo adapta al mundo físico en el que vive. En este caso quien crea estas representaciones sociales dentro del mundo de los videojuegos dictando cómo desempeñarán su papel los integrantes son los hombres al ser la mayoría. Estas “condiciones” marcan los comportamientos considerados como buenos o malos, lo permitido y lo prohibido dentro de la sociedad, en este caso este tipo de comentarios o tratos hacia otros, el poder catalogar a alguien según su habilidad, sexo u origen. ¿Es correcto adaptarse a un proceso de socialización así? Desde una perspectiva de ética prudencial, “Quien elige pensando sólo en el presente y no en el futuro es imprudente” (Cortina, 1996, p.2). Esta prudencia debe presentarse tanto en las nuevas integrantes que valoran los costos y beneficios a futuro de integrarse, al igual que los miembros actuales que no están utilizando sus habilidades para fines buenos. Pensando a futuro esto pude atraer problemas hacia el grupo en la sociedad.
Dejando de lado los grupos y foros, dentro del juego el problema crece aún más. En algunos juegos, se te otorgan algunos minutos antes de comenzar la partida para poder interactuar con tu equipo, poder definir estrategias y acordar qué personajes usar, o qué hacer para poder ganar como equipo. En algunas ocasiones, si tu nombre en el juego sugiere que eres mujer, preguntan si eres un chico o una chica, al responder que eres una chica, comienzan a aparecer comentarios que van desde “Oye, ¿y tienes novio? ¡Pásame tu Facebook!” hasta un “¿Alguien más quiere salirse antes de empezar el juego? Si tenemos una chica en el equipo ya perdimos, ellas sólo mueren y así no se puede ganar”. Sin siquiera haber comenzado el juego, se asume que por tener una mujer en el equipo, automáticamente van a perder, y esto no siempre es cierto. En League of Legends, el juego con mayor número de jugadores activos en el mundo (Tassi, 2014), existe un ranking por divisiones, siendo Diamante la más alta; en dicha división hay varias mujeres, es decir que tienen la misma habilidad que un hombre para subir de nivel y poder ganar. El decir que “por tener una mujer en el equipo, ya está perdido” es un prejuicio erróneo, pues sin saberlo, puede ser que ganes gracias a haber tenido a una chica que te apoyara en el equipo, y que ésta incluso juegue mejor que tú.
Entonces, ¿De dónde viene este prejuicio de ver a la mujer como un ser con habilidades inferiores? Si analizamos distintos personajes que forman el imaginario colectivo de la representación social de la mujer podemos ver que está asociada como un símbolo de fecundidad y reproducción, vicios, defectos y una representación de desviación y marginalidad. (Álvaro, 2006, p.86).  Por ejemplo, en la religión Católica Eva es el origen del destierro del paraíso y la creación de los malos sentimientos y vergüenza; Pandora en la mitología griega fue la primera mujer creada por Hefesto y la causante de que escaparan todos los males desgraciando así el mundo. Pandora es vista como un mal bello, sin ella no se podría tener la vida más con ella la vida se complicó.  Estos son conceptos que inconscientemente estamos transmitiendo y a la vez asociamos al sexo femenino con estos males. Podemos explicar así que los prejuicios disparados al ver a la nueva integrante del equipo tienen fuertes bases en este imaginario colectivo que poseemos, aunque su veracidad no es justificable en bases científicas.
Existe la contraparte a los actos discriminatorios dentro de estas comunidades. En ocasiones algunas chicas son idolatradas por ser “perfectas: ¡son mujeres y además juegan!”. Algunos hombres comienzan a regalarles cosas en los juegos, que cuestan dinero real, y a recibir tratos especiales. Debido a esto, en ciertos juegos, algunos hombres empezaron a hacerse pasar por mujeres para obtener cosas gratis, o para poder recibir ayuda para subir su nivel, aunque no fuera por su habilidad personal, sino por la de otra persona que hizo el trabajo de los dos. Y algo tan sencillo como esto, deriva en una práctica discriminatoria más; en las comunidades en línea de Facebook y WhatsApp, principalmente, cuando una mujer nueva se une al grupo comienzan a decirle “Sheshes o feik”, es decir, una forma distorsionada de decir “Chichis o fake”, haciendo alusión a que la chica suba una foto de sus senos, para comprobar que en realidad sí es mujer y no un hombre (un fake) que busca obtener cosas gratis. Si la chica se niega a compartir estas fotos, comienza a recibir comentarios ofensivos o no la terminan de aceptar en el grupo, aunque ella viniese con la intención de hacer amigos con sus mismos gustos. Se pasa de buscar gente para hacer amigos, a recibir acoso, y a ser rechazada de un grupo social si no mandan fotos de ellas desnudas, que además, cabe mencionar, después son distribuidas a todo el grupo y en ocasiones terminan en manos de la familia de la chica. Sumado a esta discriminación, es importante mencionar que muchas de estas chicas son menores de edad, por lo que puede considerarse distribución de pornografía infantil (Arias, 2015), haciendo aún más profundo y preocupante este problema. En los anexos, incluyo algunos Screenshots tomados de estos grupos, donde se puede observar cómo por un simple “Hola” la gente comienza a pedir fotos.
¿En quién radica realmente el problema? ¿Las normas impuestas por los hombres o las mujeres que decidieron adaptarse a este sistema? ¿Puede ser justificable éticamente este comportamiento? Si lo analizamos desde una perspectiva Kantiana podemos ver que las personas involucradas son seres racionales que por un lado deciden cómo las personas deben ser tratadas y a su vez, los afectados decidieron también cómo serán tratados. Esto es, que se les propuso las condiciones y se les está permitiendo decidir si serán tratados de esa manera, respetando su juicio. No obstante, Kant plantea que las personas no deben ser consideradas como medios sino como un fin, y en este caso las mujeres son vistas como el medio para que las personas con mayor antigüedad obtengan sus intereses personales. No son justos e imparciales los criterios de pertenencia del grupo, pues los hombres no son sometidos a una prueba de semejante características. Adicionalmente, la compensación tras una vez accedido no se compara con los requerimientos que debieron cumplir.
Ahora bien, desde una perspectiva utilitarista lo que se busca es maximizar la felicidad y para ello todas nuestras decisiones deben buscar incrementar la felicidad del mundo. Esta acción de probar la veracidad de la persona ante el grupo social no está brindando un resultado positivo hacia los involucrados ni  está respaldada en una razón válida, pero sí se está causando dolor humano en el proceso. La reputación de la persona se ve altamente dañada al ser publicadas sus fotos privadas a sus familiares y conocidos, mientras que el beneficio obtenido es un instante de placer que no se puede comparar con el daño. Se están considerando los  intereses colectivos de los hombres antes que los individuales de las nuevas integrantes; no se encuentran en el mismo nivel. Podemos concluir que no está válidamente justificada la violación a los derechos de privacidad de la persona solo para pertenecer a un grupo social en línea.
La historia universal en la cual tenemos registros de las luchas sociales es masculina. Hay una ausencia de mujeres en esta, con excepción de algunos pocos casos. Si bien la dignidad humana es considerada una cualidad intrínseca de la vida humana, en el caso de la mujer aún hay ciertos ¨hoyos”  en donde se oprime. Aunque esté protegida de manera ciudadana o trabajadora, eso no la exime de la violencia doméstica, acoso sexual y jornadas laborales de 20 horas que son socialmente aceptadas. “Si existe dificultad para situar los argumentos que demuestren esa dignidad humana, resulta que esta es un punto de partida, un principio, una intuición básica (percepción de una verdad clara)” (Maier, 1992, p.3). El problema radica aquí tanto en la sociedad como en esta comunidad en línea, la dignidad de las mujeres  no parece colocarse en el mismo punto de partida que los hombres. Podemos abordar este problema éticamente desde una perspectiva dialógica para evaluar la veracidad de las normas existentes entre los afectados por las mismas. “Una norma será válida cuando todos los afectados por ella puedan aceptar libremente las consecuencias y electos secundarios que se seguirían, previsiblemente, de su cumplimiento general para la satisfacción de los intereses de cada uno” (Cortina, 1996, p.8).
Estas normas de conducta previamente planteadas pueden ponerse a juicio ante los integrantes de la sociedad. Una norma se declara correcta cuando tiene los consentimientos de los afectados por la misma, es el resultado de un diálogo entre interlocutores igualmente facultados y principalmente esta no solo satisface los intereses de la mayoría, sino satisface intereses universales. Partiendo de esta premisa, tanto los miembros con antigüedad dentro de la sociedad gamer como los nuevos integrantes pueden dialogar sobre las normas ya establecidas y rectificar su validez moral.  Aun que actualmente son aceptadas libremente y sus consecuencias por las mujeres se necesitan reconocer  la dignidad humana que ellas poseen y que no se está respetando en su totalidad, empezando así a transformar estas prácticas hacia nuevas que apelan a principios universales.
CONCLUSIONES
Podemos concluir entonces que aun que existe una aparente equidad de género dentro de los usuarios de estos videojuegos, la realidad es que según su género las personas se encuentran en distintos puntos de partida al hablar de la interacción en comunidad. El tener éxito en algo no solo depende de una razón, hay cientos de motivos que lo afectan. En este caso, si hay una enorme influencia del modo en cómo se interactúa en las redes sociales, chat de juegos y eventos masivos en los resultados. Además, podemos agregar que las reglas actuales no están éticamente fundamentadas y permiten este cierto tipo de tratos, aunque esté “prohibido” por las reglas del grupo el contenido para adultos, las personas lo ven como lo normal y ya están acostumbrados a que en esas comunidades lo encontrarán. Adicionalmente, los tratos discriminatorios antes y durante las partidas de juego siguen estando presentes.  El hecho de que se siga considerando a la mujer como inferior es una cuestión cultural que va más allá de nuestra cultura mexicana, lo traemos en nuestro imaginario colectivo. Tenemos la oportunidad de evaluar todo esto que para muchos es “lo normal” y poder cambiar estas prácticas a unas más éticamente valiosas que apelen a principios universales, donde la igualdad traspase barreras de nacionalidad, edad y género. Solo así podremos tener los resultados que deseamos: que las mujeres tengan su debida presencia en las ligas internacionales sin el miedo de acoso; que su trayectoria tenga la misma dificultad y retos cumplidos que las carreras masculinas en un ambiente que les permita su pleno desarrollo.




Anexos.




Referencias
Básicas
·       Collazo Valentín, Luisa Margarita. (2005). De la mujer a una mujer. Otras Miradas. Recuperado de  http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=18350201 
·       Álvaro Estramiana, José Luis; Fernández Ruiz, Beatriz. (2006). Representaciones sociales de la mujer. Athenea Digital. Revista de Pensamiento e Investigación Social, primavera, 65-77. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=53700905
·       Rachels, J. (2007). Introducción a la filosofía moral. México:Fondo de cultura Económica, pp. 37-61
·       Cortina, A. (1996). La vida moral y la reflexión ética. Ética. Madrid: Santillana. 1996.
·       Maier, , Elizabeth. (1992). La mujer frente a los derechos humanos. Política y Cultura, otoño, 35-47. Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/267/26700104.pdf
Complementarias
•          Arias, D. (25 de marzo de 2015). Pornografía ilegal se trafica en redes mexicanas de videojugadores. Gamedots. Recuperado de: http://www.gamedots.mx/pornografia-en-una-red-mexicana-de-videojugadores
•          Howell O’Neill, P. (18 de febrero de 2014). The effects of eSports’ sizable gender gap. Dailydot. Recuperado de: http://www.dailydot.com/esports/esports-gender-race-gap/
•          MexicanBusinessWeb (2014). Industria de los videojuegos podría desplazar al mercado del cine y la música. México. Recuperado de http://www.mexicanbusinessweb.mx/sector-de-servicios-en-mexico/tieinternet/la-industria-de-los-videojuegos-podria-desplazar-al-mercado-del-cine-y-la-musica/
•          Riot Games (2015). League of Legends, in-game tips.
•          Statista (2015). Distribution of computer and videogamers in the United States from 2006 to 2015, by gender. Recuperado de: http://www.statista.com/statistics/232383/gender-split-of-us-computer-and-video-gamers/
•          Tassi, P. (2014). Riot’s “League of Legends” Reveals Astonishing 27 Million Daily Players, 67 Million Monthly. Forbes. Recuperado de: http://www.forbes.com/sites/insertcoin/2014/01/27/riots-league-of-legends-reveals-astonishing-27-million-daily-players-67-million-monthly/


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Despenalización

Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara
H1018.2, Ética, persona y sociedad.Dra. Alicia Ocampo Jiménez
Abel Hernández García
A01630242
4 de Julio del 2015

Despenalización

Actualmente, la penalización de la marihuana es un tema muy controversial en México y el mundo, es algo que en muchos países nos afecta de manera indirecta o indirectamente ya que algunos dicen que si se legaliza aumentará el consumo de drogas y, por otro lado, hay quienes creemos que legalizándola, se disminuirán las muertes y violaciones a los derechos humanos que han ido creciendo gracias a la persecución y guerras que existen en muchos países en contra de los carteles.

Hoy en día tan sólo en México, del año 2006 al 2012 se gastaron más de 320 mil millones de pesos en la guerra contra el narcotráfico, el resultado: más de 70 mil muertos compuestos por sicarios, marinos, fuerzas federales, soldados e incluso periodistas y civiles, esto aunado a una disminución casi nula en el consumo y tráfico de drogas, el más alto pico de denuncias en violaciones a los derechos humanos y recortes de presupuesto en la educación, salud y gasto social; ese es el costo de una guerra que al parecer no tiene sentido por los resultados subyacentes (Sin Embargo, 2012). De hecho, a pesar de ser una guerra contra el narcotráfico mal ejecutada, el consumo ilegal de drogas no se ha frenado, sino que ha aumentado en los últimos años. Las drogas están más al alcance de la población que hace seis años. En el Distrito Federal, en 2006 había 5 mil puntos de narcomenudeo y ahora hay 13 mil, (Dresser, D)



Según la ONU, al año mueren 200,000 personas en todo el mundo por el daño que causa el consumo de drogas (Álvarez, C), dato que no incluye solamente a la marihuana, sino también a las metanfetaminas, cocaína, etc. Sin embargo, es una cantidad mucho menor a las muertes provocadas por causas relacionadas al alcohol y tabaco (Más de siete millones de personas al año) (El Mundo, s.f).

La despenalización de este psicotrópico que actualmente es considerado cada vez en menos países como una sustancia ilícita daría como resultado que los adictos a la marihuana no sean tratados como unos criminales, sino como enfermos que tendrían la oportunidad de recibir apoyo para dejar de depender de la sustancia, ya que cabe señalar que el consumo de la marihuana efectivamente si está ligado con diversos problemas de salud, la mayoría de ellos +a una alteración en las manifestaciones cognitivas de la conducta, como lo son la pérdida de memoria, la atención, alteración en las emociones y la toma de decisiones, también existe evidencia de que los cannabinoides, la sustancia activa de la marihuana, impacta negativamente en la memoria a corto plazo, memoria de trabajo y la toma de decisiones (Torres, G), sin embargo, muchos de estos estudios no son concluyentes, ya que los estudios tienen una gran variabilidad interindividual
y depende de los métodos de análisis para el procesamiento de los resultados (Arias, C. pp 8), pero también, pese a los daños colaterales que resultan de una intensa adicción a la marihuana, los cannabinoides abren también un mundo de posibilidades en el tratamiento alterno a distintas enfermedades, “La marihuana natural es consumida en medicina de múltiples maneras: inhalada o fumada (contra el asma, para mejorar la visión nocturna, la opresión, la sofocación, el insomnio, la ronquera, la extinción de la voz), en infusiones de té (para combatir las náuseas y otras molestias causada por los efectos secundarios de la quimioterapia en pacientes con cáncer), aplicada localmente (para combatir el dolor). Terapéuticamente se aconsejó para tratamientos de insomnio y como sedante para el dolor (en artritis, reuma, lesiones de médula, paraplejia y tetraplejia). También se prescribió para terapias de trastornos nerviosos, temblores en parálisis compulsivas, espasmos de vejiga e impotencia sexual que no provenga de enfermedad orgánica.” (Franchi, A, 2005, pp.5)


Aunque distintas organizaciones dicen que “La marihuana es puerta de entrada a adicciones más graves” (Aciprensa, 2014), creo que el tema de las drogas, en este caso de la marihuana, debería de tratarse desde la raíz; con una buena educación de conciencia, haciendo arduas campañas en las que se muestre los daños que la marihuana puede causar, si, tal y como actualmente se lleva a cabo la campaña contra el tabaquismo; tratar el consumo de drogas como una cuestión de salud pública, reducir el consumo mediante acciones de información y prevención, además de focalizar la represión hacía el crimen organizado así como a aquellos individuos que no quieran acatar los nuevos lineamientos y no cumplan los requisitos fiscales como el graveo de impuestos, esta sería una campaña más efectiva, barata y no cobraría cientos de vidas tal como sucede con la penalización de la marihuana, ya que parece ser una lucha que no toca fondo porque diversos estudios indican que pese a estos grandes esfuerzos bélicos y de inteligencia policial en esos países, el consumo no parece disminuir, al contrario, el consumo parece aumentar a la par de las muertes causadas por carteles y gobierno en conjunto. (Gómez, C. pp.19) Además, cada día más países despenalizan la marihuana, entonces, ¿Para qué luchar contra una droga que cada vez se despenaliza más?


Un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad, dice que la posible despenalización de la marihuana a nivel estatal en Estados Unidos podría provocar una caída importante en los ingresos de los narcotraficantes mexicanos. (Dresser, D). Entonces, si se abre la posibilidad del auto cultivo y el libre tránsito de marihuana para fines recreativos, podría significar una gran amenaza para los grandes y sanguinarios carteles, sería más fácil que una persona cultivara su propia marihuana para consumo propio en el patio de su casa, que ir a comprarle la droga a una persona del cartel, además, las personas que se dediquen a la venta de marihuana podrían –lo ideal sería que deberían- certificarse en estándares de calidad y estar regulada la venta como el producto, también esto podría traer beneficios a todas las personas que no consumimos marihuana, actualmente las ganancias de los carteles en exportaciones de marihuana de México a otros países es trece veces mayor que las ganancias de la exportación de Tomate, que es el principal producto agrícola de exportación en el país según la DEA y SAGARPA, esto es una puerta de beneficios ya que de ser despenalizada, las ventas de marihuana tendrían que ser gravadas con impuestos como pasa con el tabaco y el alcohol, lo que resultaría en ingresos extras para infraestructura, educación y distintas obras para el desarrollo social, en vez de hacer crecer a los carteles, que actualmente sólo le brindan a la población muertes y violencia, así como violaciones a los derechos humanos, privación de la libertad y lo más importante: La pérdida de tranquilidad en nuestra sociedad.



Es por ello que se tiene que poner ambas opciones en perspectiva, las consecuencias de despenalizarla de un lado y, la prohibición y persecución de otro lado, también habría que analizar más a fondo cuales son los puntos a favor y en contra de estas dos opciones siempre viendo en pro del bienestar de las personas y teniendo como finalidad la tranquilidad de la sociedad, así como la reducción de violencia y violaciones a los derechos humanos que actualmente se llevan a cabo día con día gracias a las ambiciones y mal manejo de políticas en los países. Estas acciones deberían de ejecutarse de manera inmediata ya que es un tema realmente urgente cuya salida y solución tiene que buscarse para el bien de todos.




Referencias


Básicas:
Torres, G. 2012. Efectos de la marihuana en la cognición: una revisión desde la perspectiva neurobiológica. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=36323255019

Franchi, A. (2005). Marihuana, endocanabinoides y sus receptores. Universidad de Buenos Aires. Recuperado de  http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=86340303

Gomez, C. (2009). Un nuevo paradigma en drogas y democracia: se abre el debate. Asociación Colombiana de Psiquiatría. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=80615419003

Arias, C. (2015). Los Retos Entre La Legalidad Y La Competencia Cognitiva. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=299033832001

Perez, J.M. (2014). Elementos microeconómicos para gravar el consumo de la marihuana en México. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=51033723006

Complementarias:

Dresser, D. (2012). 20 razones para legalizar la marihuana. Proceso.

La guerra de FCH costó miles de millones de pesos, a costa de recortes a educación, salud y gasto social. (2012). Sin Embargo. Recuperado de http://www.sinembargo.mx/29-11-2012/444023

Taniguchi, H. (2010). El debate de legalizar la marihuana: ¿sería un golpe al narcotráfico? CNN. Recuperado de http://mexico.cnn.com/nacional/2010/10/24/el-debate-de-legalizar-la-marihuana-seria-un-golpe-al-narcotrafico

Legalizar la marihuana no aumenta el consumo en jóvenes. Excelsior. (2011).

Casi 5 millones de personas mueren por el tabaco en el mundo. El Mundo. (s.f). Recuperado de http://www.dmedicina.com/enfermedades/2003/09/17/5-millones-personas-mueren-tabaco-mundo-3913.html

Más de dos millones de personas mueren al año por causas relacionadas con el alcohol. El Mundo. (2007). Recuperado de http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/05/17/medicina/1179421304.html

Marihuana: 10 razones para no despenalizarla ni legalizarla. Aciprensa. (2014). Recuperado de https://www.aciprensa.com/noticias/marihuana-10-razones-para-no-despenalizarla-ni-legalizarla-33650/

Álvarez, C. (2012) Drogas matan a 200 mil personas cada año: ONU. Excelsior. Recuperado de http://www.excelsior.com.mx/2012/06/27/global/843878
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María Isabel Zendejas López
A01226592
Sostenibilidad como Arquitecto Social
La concepción de una sociedad integral, autosuficiente y progresista no es un tema nuevo para los individuos que la anhelan, y de cierta manera pareciera una meta universal a la cual todas las sociedades desean llegar. Deficientes tanto en los cimientos como en la estructura de las sociedades actuales, nos alejan de estas metas, y nos hacen pensar que la concepción de una sociedad, como se planteo al principio, es meramente utópica. Afortunadamente, la implementación de la sostenibilidad como apoyo para atender a estos déficits, nos encamina de nuevo a lo integral, autosuficiente y progresista. Lo último tiene lugar debido a que la sostenibilidad tiene una visión multidisciplinaria (política, económica, ecológica…) que le permite contraatacar con amplitud y diversidad la naturaleza de las fallas de las estructuras sociales de una manera eficiente, proporcionando a la vez nuevos y mejores esquemas para la evolución y desarrollo de las mismas.
En términos particulares, el tipo de estructura social actual de la cual estamos siendo parte en México, lamentablemente tiene cimientos quebradizos y direccionados a partir de una actitud antropocentrista, en donde estamos dejando de lado el bienestar general del planeta con el fin de satisfacer únicamente nuestras necesidades básicas humanas (alimentación, salud, etc) y en un caso extremo, llevar una vida más únicamente cómoda. Irónicamente, esta actitud nos esta arrastrando a un combate con nuevos tipos crisis, ya que aunque es un hecho que aunque es vital satisfacer la necesidades básicas anteriores (dignidad humana), no es justificable hacerlo de una forma que provoque destrucción, agotamiento de recursos, y en el peor de los casos aumento en los factores relacionados con la insatisfacción de las necesidades básicas (nuevas crisis). Este planteamiento no esta nada alejado de la realidad, y se puede aterrizar fácilmente con un ejemplo; vivimos en un país que basa gran parte de su economía en la generación y consumo de fuentes energéticas fósiles, esto conlleva un aumento en el efecto invernadero del planeta; teniendo como entre sus consecuencias y además del calentamiento global, incremento de enfermedades en humanos y complicaciones en cuanto a la producción de alimentos por temporal presenta; lo cual se traduce en pérdidas económicas, permitiéndonos así analizar como nuestras decisiones trascienden en más de un momento, y como estas están interconectadas con ámbitos tanto económicos, políticos, culturales y medio ambientales. 
Haciendo énfasis en la última interconexión señalada en el párrafo anterior, es necesario exponer que la razón de ser que el hombre le otorga a la naturaleza (recursos naturales), ha dependido  de las concepciones onto-teológicas de cada momento y cada lugar en la historia. Si bien ha existido una reflexión sobre los actos morales que determinan el aprovechamiento de nuestros recursos naturales, éstos disfrazan su eficiencia a costa de la prudencia. Es decir, satisfacen necesidades que podríamos llamar básicas, pero sin contemplar un panorama más amplio en relación al impacto sus decisiones y acciones generan en nuestra calidad de vida y de la de nuestros sucesores. Siendo más específicos, hablando particularmente de nuestro modelo económico en México, el capitalismo, ha puesto en peligro la existencia de la naturaleza y por ende la de hombre, ya que este modelo presenta una tendencia a concebir la naturaleza como “arsenal de recursos”. En otras palabras, depredación y contaminación son consubstanciales a la dinámica de producción de mercancías para la acumulación de capital (CES, 2011, 95).
Las necesidades básicas deben cubrirse de manera primordial como se presento anteriormente, pero cómo cumplir con está misión cuando el modelo de nuestra estructura social ha quedado más que obsoleto,  esto no sólo porque la búsqueda del cumplimiento de esta misión perjudican a generaciones futuras, sino porque también la atención a estas necesidades en la actualidad no es equitativa en lo absoluto. Es por ello, que debemos de aportar a la construcción de un nuevo marco teórico, partiendo del hecho de que tenemos que resolver simultáneamente los problemas de pobreza, escases de alimentos, distribución de los mismo, energía, movilidad, etc., de la actualidad; junto con un plano ecológico para el mañana. En otras palabras, debemos de comenzar a contemplar e implementar un sistema que pueda contrarrestar los deficientes en el cumplimiento de la satisfacción equitativa de las necesidades básicas de actualidad, sin afectar de manera negativa el bienestar de nuestros sucesores (López, 2014, 8).
Sustituir nuestro modelo político-económico-medio ambiental actual por uno con carácter sostenible nos brindaría la oportunidad de progresar hacia una sociedad en la que se forjen ciclos de producción y generación de recursos económicos más amigables con el ambiente, en donde las pérdidas fuera del ciclo sustentable se canalicen para lograr el mayor beneficio posible, y en conjunto se nos brinden una mejor calidad de vida.
Para hacer eficiente una sustentabilidad socio-ambiental auténtica y eficaz, sobre todo en países capitalistas occidentales como el nuestro, es necesaria la creación de una nueva cultura civilizatoria, en la que el hombre no se considerado como el dueño y centro del universo, sino tan sólo una más de las expresiones del poder creativo y del carácter sacro de la vida universal. Defendiendo ésta idea, la bioética, permite a desarrollar mediante la concientización el equilibrio entre intereses ecológicos, económicos y políticos (Interciencia, 2003, 5).
Por otro lado, y en contraste con los intereses ecológicos, económicos y políticos el crecimiento sustentable también se debe llevar a cabo desde una perspetiva más cultural, una que ayude a vislumbrar entre cada uno de los miembros de la sociedad nuevas formas de desarrollo y convivencia social a partir de valores, actitudes, habilidades y conociminentos que fomenten a través de la reflexión, toma de decisiones y participación ciudadana; el cuidado ambiental y procuren más que el bienestar propio, el común. La verdadera transición a una realidad sustentable en nuestra sociedad es la que se logran en conjunto con las personas que queremos impulsarla, formar parte de ella y presentarla a otras personas para lograr una mejor calidad de vida y bienestar en común. Tal vez podamos influir en cuestiones politicas o economicas de manera individual, pero con el apoyo de más personas esto adquiere un mayor impacto en los mismo ámbitos, de ahí la importancia de una perspectiva cultural (Enfoques, 2006, 140-145).
Sin embargo, sistemas y esquemas sociales actuales buscan un equilibrio utilitarista basado únicamente en términos económicos y políticos, es ahí donde la reflexión y el desarrollo de nuevas maneras de pensar, tomar decisiones, actuar y emitir juicios convergen para formular nuevas alternativas que brinden más y mejores elementos al balance, procurando así una mejor calidad de vida y bienestar social. De lo anterior, se desprende un enfoque de la ética llamado: ética para la sustentabilidad, el cual alimenta a una política diversa. Una ética radical porque va hasta la raíz de la crisis ambiental para remover todos los cimientos filosóficos, culturales, políticos y sociales de esta civilización homogeneizante y excluyente; una ética de la vida para la vida, donde el deseo de la misma reafirma una nueva capacidad humana para trasgredir irracionalidades represivas, indagar en lo desconocido, avanzar hacia el pluralismo y la armonía en la diversidad. Aquella que es capaz de comprender las complejas interacciones entre naturaleza y hombre, pero también entre hombre y hombre, en un mundo interconectado de procesos ecológicos, culturales, tecnológicos, económicos y sociales. Es decir, cambia la percepción de un mundo basado en un pensamiento único y unidimensional utilitarista a uno más complejo que promueve la construcción de una mejor condición humana que trasciende (A.S,2002,7).
La sostenibilidad es el arquitecto que contempla estrategias multidisciplinarias, en conjunto con las aportaciones de la ética, para lograr una nueva reestructuración social, no solo para resultados traducidos en partes económicas y políticas sino también con los de una revolución con bandera y esencia cultural y medio ambiental; la cual nos trasporta verdaderamente a un horizonte cada vez más iluminado con la luz de un verdadero progreso integral, es decir que procura el bienestar de la humanidad presente y futura,  en equilibrio con las partes mencionadas anteriormente.

Referencias
Ciencia Ergo Sum . (2011). La Sustentabilidad Ambiental como Sustentabilidad del Régimen Capitalista. México: Ciencia Ergo Sum.
López, Osvaldo. (2014). La Sustentabilidad Urbana. Colombia: Bitácora Urbano Territorial.
Elizalde, Antonio. (2003). Desde el "Desarrollo Sustentable" hasta Sociedades Sustentables. Polis, 1, 57.
Interciencia. (2003). Sustentabilidad sin Bioética No se Sustenta. Interciencia, 1, 5.

Ambiente y Sociedad. (2002). Manifiesto por la Vida para una Ética para la Sustentabilidad. Ambiente y Sociedades, 10, 14.


García, Cruz. (2006). El Problema de la Sustentabilidad. Enfoques , XVIII, 145-158.
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