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martes, 14 de noviembre de 2017

Ensayo Francisco

Francisco Márquez Bocardo
A01227697
Menospreciación a la mujer en el campo laboral
1.      Presentación del tema, esquema e introducción
La desigualdad de género es un problema que ha existido a lo largo de la historia de la humanidad, uno de los ámbitos donde este problema puede ser observado es en el campo laboral, en el cual los roles que desempeña la persona no dependen solamente de su capacidad y esfuerzo, sino también de su género. Este texto busca analizar la manera en que las mujeres han sido afectadas por este problema, además de mencionar los factores que podrían causar un cambio.
Este problema no ha permitido que las mujeres se desenvuelvan de la manera adecuada en su trabajo, ya que les puede llegar a cerrar puertas, de la misma manera afecta su estabilidad económica y su nivel de vida. Este ensayo identificara cómo y por qué razones se coloca al hombre en una posición superior, por medio del análisis de las prácticas laborales y jurídicas en el mundo actual. El sistema Mexicano está diseñado de manera androcentrista, dejando a la mujer en un rol secundario e inferior, usado incluso como una herramienta barata.
Esto además que viola el derecho a la igualdad, sesgando a la población de acuerdo a su género. Este problema ha afectado la dignidad humana, al menospreciar a las personas por el mero hecho de ser mujeres, considerando esto un defecto, incluso considerando la maternidad como algo negativo para el ámbito y considerando que las vidas de todas las mujeres giran alrededor de este hecho.
Palabras clave (Key words): Derechos laborales, sectores de trabajo, posiciones de poder, responsabilidades domésticas, roles de género
2.         Desarrollo
Los roles de género en el sector laboral en México son una característica histórica muy marcada. En el pasado la participación de las mujeres en el mercado laboral era muy baja, en 1970 era de tan solo 19% mientras que para el año 2010 aumentó hasta un 42.5 %, esto se debía principalmente a que la mujer era la encargada de mantener el hogar y de cuidar a sus hijos, por lo tanto, las mujeres trabajadoras eran principalmente mujeres solteras o que seguían en su juventud.  (De la Madrid, 2012, p 33) Esta parte de la cultura mexicana se mantiene, ya que las mujeres siguen dedicando más tiempo al cuidado de la casa de lo que lo hace el hombre, lo cual es aprovechado por la sociedad para mantenerlas en roles laborales de menor importancia.
Las características básicas del mercado laboral mexicano consisten en que los hombres suelen estar en posiciones de poder, mientras que la mujer se mantiene como una simple empleada, esto tiene una relación directa con el sistema androcentrista existente en México, además de que las mujeres suelen percibir un sueldo y prestaciones más bajas que sus contrapartes masculinas que realizan un trabajo similar o que mantienen un puesto del mismo nivel. (Gamboa, 2005, p. 103) Siendo una violación directa a la igualdad, ofreciendo menos prestaciones por el simple hecho de ser mujer, siendo incluso una clase de discriminación de género.
La dignidad de la mujer suele llegar a verse comprometida, no solo por la discriminación laboral que sufren sino porque están expuestas al acoso y hostigamiento sexual en sus centros de trabajo, esto las afecta física, psicológica y económicamente. Estos casos de acoso pueden llegar incluso llevarlas a perder su empleo como represalia por negarse a mantener relaciones sexuales, 1 de cada 10 mujeres han sufrido esta situación según el informe de la CONAPRED. (De la Madrid, 2012. P 38)
Por último, uno de los factores muy importantes para la discriminación de la mujer en el ámbito laboral es la maternidad y todo lo que implica. “Las gerentes senior son pocas, no simplemente por el sexismo en la sala de juntas, sino porque los empleadores se rehúsan a invertir en el entrenamiento y establecimiento de un administrador senior que probablemente pronto pida permiso para ausentarse por maternidad” (Murdoch, 1996, p. 81) La contratación de una mujer implica que en caso de quedar embarazada tendrá que gozar un descanso por maternidad durante 6 semanas antes y 6 semanas después de la fecha de parto, percibiendo su salario íntegro, el cual la mayoría de las veces es cubierto por el empleador, esto los desmotiva porque tendrán un empleado menos y además tendrán que seguir pagando el salario a alguien que no está asistiendo a trabajar. Esto no permite que las personas tengan igualdad de oportunidades, creando una brecha entre los generos. (De la Madrid, 2012. P 40)
Habiendo terminado la definición de la problemática en México referente a la manera en que la sociedad está diseñada para dejar a la mujer en un rol inferior al hombre, manteniéndolo como la base del ámbito laboral, desempeñando labores mal pagadas, de menor relevancia y con poco poder. Se comenzará a analizar los dilemas éticos de estas prácticas y la manera en que se violenta a la mujer, sus derechos y dignidad.
A pesar de que las mujeres llegan a desempeñar trabajos similares a aquellos de los hombres la remuneración que obtienen es menor. “Las mujeres siguen recibiendo en todo el mundo un salario diferente por un trabajo de igual valor y tienen menores probabilidades que los hombres de cobrar una pensión, lo que resulta en grandes desigualdades en términos de ingresos a lo largo de su vida.” (ONU, 2016, p. 590) Según datos de la CONAPRED, 3 de cada 10 trabajadoras son discriminadas en su salario por tener hijos o estar casadas. Esto viola de manera directa el principio de la igualdad y es una clara actitud discriminativa por una característica innata de la persona la cual es su sexo. Este comportamiento discriminativo tiene muchos antecedentes en México y esta causado principalmente por la concepción de que el hombre es superior a la mujer y que la mujer debería de enfocarse en su rol hogareños.
            Una de las principales problemáticas de los roles de género en el ámbito laboral es que los hombres suelen ocupar las posiciones de poder, esto es causado por las desigualdades preexistentes. “La división sexual del trabajo tiende a confinar a las mujeres en posiciones relativamente subordinadas e inferiores en la organización de la producción. Esta circunstancia aún no ha sido superada a pesar de la flexibilización del trabajo” (De la O, 2000, p. 91) En el modelo mexicano los empleadores son en su gran mayoría hombres, mientras que las mujeres son más numerosas en empleos de maquila y del hogar. Esto no permite que las mujeres alcancen su plenitud y felicidad.
Además de que los hombres ocupan posiciones de poder, otra representación de los roles de género en el campo laboral se da cuando se llega a confina a la mujer a trabajos relacionados con el hogar, es decir como empleada doméstica, encargada de la limpieza del hogar y de la cocina. “Este trabajo hunde sus bases en el sistema de división sexual del trabajo que relega a las mujeres a unos trabajos que considera de menos categoría, y que en parte contribuyen a la reproducción de los roles de género.” (Benlloch, 2010, p. 87) Esto fomenta la desigualdad, ya que lo considera un trabajo indigno para los hombres, el cual solo una mujer se rebajaría a realizar, despreciando así la dignidad humana de la mujer.
            En la década de los 90 se comenzó a observar que cada vez más mujeres podían entrar a campos profesionales en los que nunca habían participado, mostrando así lo que parecía ser un avance, sin embargo, esto no reflejaba un cambio en el estatus de la mujer trabajadora, esto mostraba que en realidad lo que había cambiado en el mundo laboral, era la manera en que los hombres utilizaban de manera ventajosa a las mujeres, creando trabajos de tiempo parcial, de baja paga y normalmente en ámbitos pobres. (Murdoch, 1996, p. 81) “Las relaciones de género ocasionan que la fuerza de trabajo femenina se concentre en actividades que muestran altos niveles de explotación, y una inclinación acelerada al desempleo” (Gamboa, 2005, p. 106) Este trato que le da la sociedad a la mujer viola de manera directa su dignidad, ya que esta es tratada como mero medio y no como un fin.
            Para solucionar estas problemáticas, es importante eliminar desde la raíz las desigualdades y prejuicios que giran alrededor de los géneros. Comenzando por la concepción de que las mujeres deben de encargarse de cuidar a los hijos y cuidar el hogar, debido a que esto ocasiona que las mujeres no puedan concentrarse de la manera en que querrían en sus empleos, ya que dedican mucho más tiempo a responsabilidades fuera del campo laboral.
 En segundo lugar, debe existir una mejor regulación alrededor de la baja por maternidad, en la cual el empleador se ve fuertemente desmotivado debido a que él se tiene que encargar de pagar un salario de una persona que no puede asistir a trabajar, una motivación proporcionada por el gobierno sería importante para fortalecer la posición de la mujer, por otro lado, la baja por paternidad es prácticamente inexistente en México, causando que el hombre no tenga la libertad de apoyar en el hogar incluso aunque él lo quiera hacer, esto puede llegar a limitar el desarrollo personal no solo de la mujer sino del hombre. Por último, se debe de eliminar el sistema androcentrista que mantiene las desigualdades de género en el país, que utiliza a las mujeres como herramienta para sus propios bienes.
El desarrollo de la igualdad de género en el ámbito laboral puede ser una herramienta importante para impulsar el desarrollo sostenible de la sociedad, esto si es llevado de manera adecuada, creando una sociedad donde hombres y mujeres tengan la educación y capacidades necesarias para impulsar sus carreras y de la misma manera mejorar la economía del país, es importante remarcar que la economía no afecta de manera tan directa el desarrollo de la igualdad de género y la eliminación de los roles de género en el ámbito laboral. “Pese a que la igualdad de género contribuye claramente al logro de los objetivos económicos y sociales generales, no todos los caminos que conducen al desarrollo económico impulsan la igualdad de género. (ONU, 2016, p. 592)
           
3.         Conclusiones
       ·Se concluye que el sistema laboral mexicano está diseñado para favorecer al hombre, colocándolo en posiciones de poder, teniendo una pirámide laboral en la cual el hombre suele ser el empleador o el encargado de los proyectos, y la mujer tiene una presencia predominante en la base, en la cual se encarga de la maquila, estos puestos están caracterizados por tener peores salarios y altas tasas de desempleo. Estas características del sistema mexicano tienen un claro problema ético, el cual es la desigualdad entre sus habitantes. Estas predisposiciones impiden la realización personal de la mujer, además de impedir que alcancen su felicidad, negando su desarrollo en el campo laboral por el simple hecho de ser mujeres.
            Este es un tema muy importante, debido a que el trabajo es uno de los ámbitos principales en la vida de las personas y en este caso las mujeres ven su dignidad comprometida, incluso son puestas en riesgo de sufrir algún tipo de acoso mientras se encuentran realizando su trabajo. La discriminación llevada a cabo día con día afecta de manera directa el desarrollo de la persona, afectando incluso psicológicamente, ya que es colocada en una posición inferior, donde los demás menosprecian a la persona, lo cual la puede llevar a considerar que ella en realidad es inferior, bajando su autoestima y causando que ella no reconozca sus cualidades como persona.
            La solución de este problema por medio de la eliminación de los prejuicios existentes llevaría no solo al aumento de la calidad de vida de las mujeres que previamente eran afectadas por esta discriminación en el sector laboral, sino al desarrollo sostenible de la economía del país.
Reflexiones éticas sobre el proyecto
Tras realizar la investigación acerca de la violencia en el transporte público, de realizar mi ensayo acerca de los roles de género en México en el ámbito laboral y de ir a realizar la encuesta a la Calzada Independencia, pude observar que en general existe una conducta machista en el país, en el ámbito laboral se nota porque los hombres tienen posiciones superiores ya que son considerados más capaces y merecedores de estar en esos lugares privilegiados. La forma de demostrar el machismo en el transporte público es al cosificar a la mujer y verla como una fuente de placer que debería de estar al alcance de cualquier hombre. 
Al realizar las encuestas me di cuenta de otras situaciones, al realizar las entrevistas a mujeres que iban con sus esposos, estas normalmente eran apresuradas por ellos, tratándolas como si fueran sus subordinadas más que como sus parejas, remarcando de esta manera las conductas machistas de los habitantes de nuestro país. Por último me di cuenta que las situaciones de acoso en el transporte urbano están normalizadas y las mujeres que lo sufren lo consideran como algo que les va a pasar tarde o temprano, por lo tanto no actúan para detener y denunciar estas conductas, a su vez el gobierno y las subsidiarias encargadas del transporte no han realizado nada para evitar este tipo de violencia.













4.         Referencias
Formato APA
* Bibliografía básica (5 artículos científicos sobre ética o libros sobre ética):
1.- Benlloch Doménech, C., & Pérez Pérez, C. (2010). Esto es trabajo de mujeres: dos generaciones en el sector doméstico. Revista Castellano-Manchega de Ciencias Sociales, (11), 85-100. Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=322127621005
2.-De la Madrid, R. (2012). Reporte sobre la discriminación en México 2012 trabajo. Grupos en situación de discriminación laboral. México: Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación
3.- De la O, M. (2000). Flexibilidad, trabajo y mujeres. Región y Sociedad, XII (19). Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=10201903 
4.- Gamboa Barboza, I. (2005). Subempleo y desempleo, un lugar para el trabajo de las mujeres. Revista Espiga, (12), 101-108. Recuperado de:  http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=467846085007 
5.- Murdoch, L. (1996). Peligro: el trabajo de las mujeres avanza. Papeles de Población, (11), 80-84. Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=11201108
*Bibliografía adicional

ONU Mujeres. (2016). El progreso de las mujeres en el mundo 2015-2016. Transformar las economías para realizar los derechos. Revista Estudios Feministas, 24 (2), 589-614.
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martes, 22 de noviembre de 2016

Equidad e igualdad de género

Ivonne García Zarzar
A01631652
EQUIDAD E IGUALDAD DE GÉNERO

Introducción
El tema de mi ensayo habla sobre cómo se encuentra presente la inequidad de género hoy en día y en las diferentes situaciones en las cuales se desenvuelve, tales como en la media, el ambiente educativo, el político y laboral. El machismo y supresión del género femenino no es un secreto, ni mucho menos un misterio. Es una realidad que se vive día tras día, cada vez con menos frecuencia pero presente en las vidas de las mujeres en el mundo.
El ensayo estará organizado en los siguientes temas:  La bilateralidad de la equidad de género, equidad de género en materia electoral e igualdad entre hombre y mujer en la educación.

El género femenino abarca a más de la mitad de la población en el mundo, esto significa que las mujeres, aun siendo mayoría en cantidad, siempre han sido reprimidas y llamadas el “género débil”. Y, aunque estuvo permitido pero muchos siglos el ser tratadas de manera inferior, en los últimos años el feminismo se ha destapado completamente y ha creado justicia de maneras inimaginables, incluso hace un siglo, y es algo en lo que debemos seguir trabajando.

Palabras clave: mujer, hombre, igualdad, equidad, feminismo, social, sociedad, política, libertad, machismo, ideología, educación, sufragio, acoso, libertad sexual, cultura, costumbres, dignidad, respeto, derechos humanos, desarrollo social, inteligencia.


Desarrollo
Comúnmente el término género es confundido con sexo, cuando se tratan de diferentes conceptos. Sexo se define como la condición de tipo biológica que diferencia al hombre de la mujer, tanto en humanos como animales o plantas. Sin embargo, el género se define como los conceptos sociales, tales como comportamientos, actividades y atributos que cada sociedad considera apropiados para hombres y mujeres.
No es un secreto que existe una brecha de diferencia entre los hombres y mujeres que va más allá de la anatomía, sino que marca diferencias en sus derechos, posibilidades y aspectos sociales. Esta brecha comenzó hace cientos de años, y con el paso del tiempo se ha ido disminuyendo. No fue hasta el año 1927 que se le permitió a la mujer participar en las decisiones de estado, y el año 1991 que el Congreso sancionara la Ley de Cupos, conocida también como “ley del treinta por ciento”, que establece que “Las listas que se presenten deberán tener mujeres en un mínimo de treinta por ciento de los candidatos a los cargos a elegir y en proporciones con posibilidad de resultar electas”. (Ministerio de Educación, 2013)

A nuestras abuelas les tocó vivir la época cuando las mujeres no podían votar, a nuestras madres cuando sus papás no las dejaban estudiar o trabajar porque eso era exclusivo de los hombres. Sin embargo, las mujeres millenials hemos nacido en la mejor época de la vida, donde las mujeres no solo han sido equivalentes a los hombres en muchos ámbitos, sino que incluso los han superado.
Si nos ponemos a analizar las características de los países más desarrollados, tales como Europa occidental y Estados Unidos, y los menos desarrollados, tales como países africanos, descubriremos que coinciden con el nivel de poder que tiene la mujer, ya que en Europa Occidental y Estados Unidos las mujeres viven más libremente y con más derechos que las mujeres en África. Según la ONU, “cuando el número de mujeres ocupadas aumenta, las economías crecen”, por lo que económicamente hablando, el aumento de participación femenina en el campo laboral, les ha beneficiado a todos.

A diferencia de las naciones mencionadas previamente, en México sucede un fenómeno diferente. Aunque parezca por afuera que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, tengan aparentemente la misma libertad en todos los aspectos de sus vidas y no se les humille públicamente como se hace en otros lugares del mundo, en México somos más discretos. Nunca verás a una mujer en hiyab o túnica, pero tampoco la verás en shorts o escotes sin verla llena de piropos vulgares y miradas acosadoras. Verás a mujeres a cargo de puestos políticos, pero nunca sin kilómetros de humillaciones y acosos indignantes trazados en sus pasados.

La igualdad de género es realmente, como sostiene Rey Martínez, una avenida de doble dirección: tiene ventajas tanto para las mujeres como para los hombres. Al propiciar la igualad entre los sexos, no nada más se pretende que las mujeres sean valoradas y tratadas equitativamente en el ámbito público, sino también se revalora el trabajo y las aportaciones que pueden hacer los hombres en el ámbito familiar y doméstico, propiciando relaciones equitativas entre ambos sexos en las dos esferas. (Beltrán y Puga, Alma Luz, 2008, 203). Meleanne Verveer, directora del Instituto de la mujer de Georgetown una vez recalcó que “Ellas no tienen las mismas oportunidades que los hombres por completo, pero hoy sabemos que las mujeres son igual de inteligentes y hábiles (que los hombres). Si nosotros mejoramos las oportunidades para las mujeres, los mismos datos (de cualquier estudio económico) dicen que si quieres ver progreso y crecimiento económico, y cambios sociales que beneficien a todos, tienes que ser parte de las soluciones para las mujeres”.

Otro ambiente en el que se desenvuelve la desigualdad de género en su máximo es en materia electoral y la política. Podríamos suponer que la desigualdad de género en materia electoral en México terminó en el año 1955, cuando la primer mujer mexicana votó. Sin embargo, en el siglo actual podemos encontrar todavía actitudes machistas. "Muchas mujeres políticas dicen sentirse tratadas como si estuviesen en un terreno que no es el propio, como si estuviesen jugando en el campo del contrario. Y esto no puede ser. Hace demasiado tiempo que dura esto" (Teresa M. Pitarch, Directora del Institut Català de les Dones). Cuesta trabajo creer que hoy en día, estando en el siglo 21, las mujeres sigan experimentando este tipo de maltrato cuando ya tenemos casi un siglo votando, e incluso, teniendo casos como Porto Alegre, que siendo la ciudad con más representantes políticos del género femenino, tiene “El mejor índice de Desarrollo Humano” según la ONU.  

Otro ámbito en el que encontramos con frecuencia una gran brecha entre los hombres y mujeres es en la educación. ¿Cuántas veces escucharan las mujeres estudiando ingenierías que su carrera es de hombres? O imagínense los comentarios que reciben los hombres que estudian carreras como comunicación, diseño industrial o incluso mercadotecnia? ¿Cuándo empezamos a catalogar las carreras como parte de un género u otro? Hace unos años mi mamá me contó una anécdota de sus épocas de estudiante, en donde su profesor de matemáticas se rehusaba a contestarle dudas durante la clase y contestaba todas las de sus compañeros varones porque “para ellos sí era importante aprender porque los hombres son los que mantienen a las familias”. El debate actual se centra en si la educación para las mujeres y los varones seguirá reproduciendo los estereotipos de género, si continuará y reforzará la socialización temprana recibida en el hogar, o bien, si transmitirá nuevos saberes tecnológicos, pero también contenidos éticos tales como la solidaridad, la tolerancia y el respeto mutuo, componentes necesarios para que todos los ciudadanos, hombres y mujeres, junto con la capacidad para asumir riesgos, tomen decisiones y participen activamente, con autonomía y juicio crítico, en cualquier asunto público. (Miranda, R. 20107, 4)

La equidad de género es buscada y aclamada tanto por mujeres como por hombres. Así como nosotras con el feminismo queremos terminar el abuso en contra de las niñas, educación de calidad para todas, paga igualitaria para trabajo igualitario, terminar con el acoso y falta de respeto hacia nuestro género, los hombres también buscan poder expresar lo que sienten sin ser llamados “niñas”, han adquirido leyes de maternidad para que ellos también disfruten a sus hijos en sus primeros días de vida y apoyo a las madres, y están cambiando la manera en la que su género es representado por la media. “La batalla del feminismo no es contra el hombre sino contra el patriarcado”.(Alicia, 2016) No es lo contrarios del machismo (que eso sí es demostrar su superioridad como género), sino que probar que las mujeres son capaces de hacer exactamente lo mismo que los hombres y que merecen los mismos derechos, ya que como dijo Angela Davis en alguna ocasión, “El feminismo es la idea radical de que las mujeres somos personas”, y no es posible que hoy en día, teniendo todos los avances sociales en miles de ámbitos en el mundo, aun existan culturas que no las toman como tal.



Conclusión
Uno de los derechos más importantes que tenemos todos los seres humanos, son los de ser tratados todos los seres humanos con respeto, y que tanto hombres como mujeres, gocen de los mismos derechos que se les han sido otorgados por el simple hecho de existir. Derechos que fueron violados por muchos años para las mujeres en ámbitos como electoral, educativo y social.
Quizás las mujeres hoy en día tengas más derechos que en cualquier otra época del pasado en la historia, pero eso es consecuente a muchas prácticas feministas y exigencia de los mismos derechos por parte de las mujeres, asimismo hombres que confían en el poder de las mujeres y reconocen las capacidades del género femenino, que no solo tiene las mismas que el masculino sino que incluso hay ocasiones donde las excede.

Eso de que el género femenino es el “género débil o frágil” ha ido disminuyendo debido a que las mujeres han estado mostrando su potencial en todos los ámbitos de la vida gracias a que se les ha permitido, y destacando en áreas (como la medicina y química) en donde no hace muchos años, ni siquiera tenían acceso, desafortunadamente existen culturas que siguen viviendo en el pasado.
En las épocas de nuestros abuelos, hasta la misma educación era sexista, puesto que existían cientos de colegios exclusivamente para varonas en donde se les daba una mejor y más completa educación comparada con la que era ofrecida para las mujeres o colegios mixtos. Sin embargo, hoy en día es asombroso como aumenta el porcentaje de estudiantes mujeres de universidad año tras año, sea cual sea su ocupación después de que se les otorga el título.



            Referencias

Alma Luz Beltrán y Puga. (2008). Miradas sobre la igualdad de género. 31 de Agosto de 2016, de ISONOMÍA Sitio web: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=363635634010

Fernando Silva García, Alfredo Villeda Ayala . (2010). La equidad de género en materia electoral. 3 septiembre 2016, de Cuestiones Constitucionales Sitio web: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=88520288022

Piedra, J.; García-Pérez, Rafael; Fernández-García, E.; Rebollo, M. A.. (2014). Brecha de género en educación física: actitudes del profesorado hacia la igualdad. 3 de Septiembre de 2016, de Universidad Autónoma de Madrid Sitio web: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=54230508001

Ulloa Pizarro, Citlalin Ulloa Pizarro, Citlalli. (2014). ensiones y conflictos en las políticas reguladoras de la salud sexual y reproductiva de las mujeres en México (2000-2012): el problema de la incorporación del principio de equidad y del derecho a la igualdad de género. 3 de Septiembre de 2016, de Universidad Autónoma Metropolitana México Sitio web: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=305031707005

Ministerio de Educación. (2013). El avance de los derechos de la mujer en el siglo XX. 21 Noviembre 2016, de EDUC.AR Sitio web: http://www.educ.ar/dinamico/UnidadHtml__get__714faab7-4b50-11e1-82c6-ed15e3c494af/recursos/el_avance_de_los_derechos.pdf

Miranda, R. (2007, enero-junio). Mujeres, educación superior e igualdad de género. CPU-e, Revista de Investigación Educativa, 4. Recuperado el [fecha de consulta], de http://www.uv.mx/cpue/ num4/critica/miranda_mujeres_educacion_igualdad.htm

PijamaSurf. (2015). 12 formas en las que el feminismo también benefició a los hombres. 21 de Octubre de 2016, de ElMeme Sitio web: http://elmeme.me/Fedetxt/12-formas-en-las-que-el-feminismo-tambien-beneficio-a-los-hombres_82957


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sábado, 4 de julio de 2015

MASSIVE MULTIPLAYER ONLINE GAMES, FEMALES DO NOT PLAY



Héctor Alejandro Machado Hernández

Sinopsis: La industria de los videojuegos esá teniendo un crecimiento exponencial en todo el mundo, y con esta también sus comunidades en línea. Dentro de estas se está desarrollando un fenómeno de discriminación hacia la mujer tanto en los requisitos para pertenecer totalmente al grupo, al igual que el trato que se tiene a la hora de jugar. En este escrito se plantea cuestionar estas prácticas para encontrar su origen y comprobar su veracidad ética  abordando el caso desde distintas teorías éticas.

Palabras Clave: Género, MMOG, discriminación, dignidad, Kant, manipulación.

Hoy en día, la industria de los videojuegos está creciendo de una manera muy acelerada. Se estima que para el año 2017, la industria tendrá un valor superior a los 100 mil millones de dólares (MexicanBusinessWeb, 2014). Desde hace algunos años, los eSports, o deportes electrónicos, están tomando fuerza, esto son las competencias de videojuegos, que hoy en día tienen premios multimillonarios para los gamers. La aceptación de estas prácticas como deporte, ha llevado a que se otorguen becas escolares a estudiantes destacados en algún juego competitivo, e incluso, Visas de Deportistas para poder participar en competencias internacionales; y el último año cadenas televisoras como ESPN han transmitidos en televisión algunas competencias de eSports. Sin embargo, ¿la experiencia del gaming es igual para todos?
El año pasado, según datos de Statista (2015), la proporción de videojugadores masculinos y femeninos era de un 52% y un 48%, respectivamente. Al presentarse las cifras anteriores, podemos pensar en una equidad de género en la industria, sin embargo, esto está muy alejado de la realidad. Si hablamos de los jugadores profesionales, es decir, aquellos que se ganan la vida ganando torneos, menos del 10% son mujeres. Esto no es debido a que las mujeres sean menos hábiles al jugar, pues pueden ser igual de buenas que un hombre, si se tienen las mismas horas de práctica y el mismo nivel de experiencia en el juego. En este ensayo se tocará el por qué dentro de estas comunidades en línea se desarrolla este tipo de fenómeno y cómo es que existe esta enorme brecha entre la aparente equidad de género.   
Según datos proporcionados por Riot Games (2015), una de las empresas líderes en los juegos en línea actualmente, entre los tips que aparecen en la pantalla de carga de sus juegos, los jugadores que son abusados verbalmente durante el juego por su equipo, pierden en promedio un 16% más de juegos (Riot Games, 2015). Esto nos acerca al problema tan profundo que existe en la industria.   La industria de los videojuegos tiene como finalidad brindar diversión a sus usuarios, y en específico en los videojuegos en línea, además de la diversión se busca interacción social, aunque sea en base a texto y no a contacto físico. Sin embargo, ese acercamiento que se busca en las personas, se ha visto fuertemente distorsionado. En las comunidades de gamers, como los grupos de Facebook de algunos juegos, o los foros en línea para discusión sobre el tema, se observa una agresión hacia las mujeres. Es común ver cómo al aparecer una mujer comentando alguna publicación se le comience a acosar, a pedir contenido sexual, como pueden ser fotos o videos; se pueden leer también ofensas, sugerencias de “volver a la cocina” o comentarios como “¡Mira cómo ha avanzado la tecnología! ¿Ahora es posible jugar “XXXXX” desde la estufa?  Puedes prepararme un sándwich mientras empieza el juego” éste y muchos otros comentarios discriminatorios sufren las chicas que quieren divertirse jugando, y que finalmente abandonan poco a poco los videojuegos por evitar estos comentarios, u ocultan el hecho de que son mujeres, haciéndose pasar por hombres para evitar estos tratos.
Las mujeres que sí deciden integrarse al grupo pasan por un proceso de socialización, esto es, adoptar conductas que no son producto de decisiones individuales o autónomas sino están adoptando las normas y expectativas sociales del lugar que desean ocupar (Benedicto, 1974, p.66). Las representaciones sociales buscan transformar un mundo extraño en algo familiar, ordenando lo caótico y traer lo imaginado a algo presente. Estas surgen a través de mecanismos los cuales son el anclaje y la objetivación. (Estreimana, 1984, p.29). El primero busca fijar las ideas a un contexto familiar, mientras que la objetivación transforma lo abstracto en lo concreto; lo adapta al mundo físico en el que vive. En este caso quien crea estas representaciones sociales dentro del mundo de los videojuegos dictando cómo desempeñarán su papel los integrantes son los hombres al ser la mayoría. Estas “condiciones” marcan los comportamientos considerados como buenos o malos, lo permitido y lo prohibido dentro de la sociedad, en este caso este tipo de comentarios o tratos hacia otros, el poder catalogar a alguien según su habilidad, sexo u origen. ¿Es correcto adaptarse a un proceso de socialización así? Desde una perspectiva de ética prudencial, “Quien elige pensando sólo en el presente y no en el futuro es imprudente” (Cortina, 1996, p.2). Esta prudencia debe presentarse tanto en las nuevas integrantes que valoran los costos y beneficios a futuro de integrarse, al igual que los miembros actuales que no están utilizando sus habilidades para fines buenos. Pensando a futuro esto pude atraer problemas hacia el grupo en la sociedad.
Dejando de lado los grupos y foros, dentro del juego el problema crece aún más. En algunos juegos, se te otorgan algunos minutos antes de comenzar la partida para poder interactuar con tu equipo, poder definir estrategias y acordar qué personajes usar, o qué hacer para poder ganar como equipo. En algunas ocasiones, si tu nombre en el juego sugiere que eres mujer, preguntan si eres un chico o una chica, al responder que eres una chica, comienzan a aparecer comentarios que van desde “Oye, ¿y tienes novio? ¡Pásame tu Facebook!” hasta un “¿Alguien más quiere salirse antes de empezar el juego? Si tenemos una chica en el equipo ya perdimos, ellas sólo mueren y así no se puede ganar”. Sin siquiera haber comenzado el juego, se asume que por tener una mujer en el equipo, automáticamente van a perder, y esto no siempre es cierto. En League of Legends, el juego con mayor número de jugadores activos en el mundo (Tassi, 2014), existe un ranking por divisiones, siendo Diamante la más alta; en dicha división hay varias mujeres, es decir que tienen la misma habilidad que un hombre para subir de nivel y poder ganar. El decir que “por tener una mujer en el equipo, ya está perdido” es un prejuicio erróneo, pues sin saberlo, puede ser que ganes gracias a haber tenido a una chica que te apoyara en el equipo, y que ésta incluso juegue mejor que tú.
Entonces, ¿De dónde viene este prejuicio de ver a la mujer como un ser con habilidades inferiores? Si analizamos distintos personajes que forman el imaginario colectivo de la representación social de la mujer podemos ver que está asociada como un símbolo de fecundidad y reproducción, vicios, defectos y una representación de desviación y marginalidad. (Álvaro, 2006, p.86).  Por ejemplo, en la religión Católica Eva es el origen del destierro del paraíso y la creación de los malos sentimientos y vergüenza; Pandora en la mitología griega fue la primera mujer creada por Hefesto y la causante de que escaparan todos los males desgraciando así el mundo. Pandora es vista como un mal bello, sin ella no se podría tener la vida más con ella la vida se complicó.  Estos son conceptos que inconscientemente estamos transmitiendo y a la vez asociamos al sexo femenino con estos males. Podemos explicar así que los prejuicios disparados al ver a la nueva integrante del equipo tienen fuertes bases en este imaginario colectivo que poseemos, aunque su veracidad no es justificable en bases científicas.
Existe la contraparte a los actos discriminatorios dentro de estas comunidades. En ocasiones algunas chicas son idolatradas por ser “perfectas: ¡son mujeres y además juegan!”. Algunos hombres comienzan a regalarles cosas en los juegos, que cuestan dinero real, y a recibir tratos especiales. Debido a esto, en ciertos juegos, algunos hombres empezaron a hacerse pasar por mujeres para obtener cosas gratis, o para poder recibir ayuda para subir su nivel, aunque no fuera por su habilidad personal, sino por la de otra persona que hizo el trabajo de los dos. Y algo tan sencillo como esto, deriva en una práctica discriminatoria más; en las comunidades en línea de Facebook y WhatsApp, principalmente, cuando una mujer nueva se une al grupo comienzan a decirle “Sheshes o feik”, es decir, una forma distorsionada de decir “Chichis o fake”, haciendo alusión a que la chica suba una foto de sus senos, para comprobar que en realidad sí es mujer y no un hombre (un fake) que busca obtener cosas gratis. Si la chica se niega a compartir estas fotos, comienza a recibir comentarios ofensivos o no la terminan de aceptar en el grupo, aunque ella viniese con la intención de hacer amigos con sus mismos gustos. Se pasa de buscar gente para hacer amigos, a recibir acoso, y a ser rechazada de un grupo social si no mandan fotos de ellas desnudas, que además, cabe mencionar, después son distribuidas a todo el grupo y en ocasiones terminan en manos de la familia de la chica. Sumado a esta discriminación, es importante mencionar que muchas de estas chicas son menores de edad, por lo que puede considerarse distribución de pornografía infantil (Arias, 2015), haciendo aún más profundo y preocupante este problema. En los anexos, incluyo algunos Screenshots tomados de estos grupos, donde se puede observar cómo por un simple “Hola” la gente comienza a pedir fotos.
¿En quién radica realmente el problema? ¿Las normas impuestas por los hombres o las mujeres que decidieron adaptarse a este sistema? ¿Puede ser justificable éticamente este comportamiento? Si lo analizamos desde una perspectiva Kantiana podemos ver que las personas involucradas son seres racionales que por un lado deciden cómo las personas deben ser tratadas y a su vez, los afectados decidieron también cómo serán tratados. Esto es, que se les propuso las condiciones y se les está permitiendo decidir si serán tratados de esa manera, respetando su juicio. No obstante, Kant plantea que las personas no deben ser consideradas como medios sino como un fin, y en este caso las mujeres son vistas como el medio para que las personas con mayor antigüedad obtengan sus intereses personales. No son justos e imparciales los criterios de pertenencia del grupo, pues los hombres no son sometidos a una prueba de semejante características. Adicionalmente, la compensación tras una vez accedido no se compara con los requerimientos que debieron cumplir.
Ahora bien, desde una perspectiva utilitarista lo que se busca es maximizar la felicidad y para ello todas nuestras decisiones deben buscar incrementar la felicidad del mundo. Esta acción de probar la veracidad de la persona ante el grupo social no está brindando un resultado positivo hacia los involucrados ni  está respaldada en una razón válida, pero sí se está causando dolor humano en el proceso. La reputación de la persona se ve altamente dañada al ser publicadas sus fotos privadas a sus familiares y conocidos, mientras que el beneficio obtenido es un instante de placer que no se puede comparar con el daño. Se están considerando los  intereses colectivos de los hombres antes que los individuales de las nuevas integrantes; no se encuentran en el mismo nivel. Podemos concluir que no está válidamente justificada la violación a los derechos de privacidad de la persona solo para pertenecer a un grupo social en línea.
La historia universal en la cual tenemos registros de las luchas sociales es masculina. Hay una ausencia de mujeres en esta, con excepción de algunos pocos casos. Si bien la dignidad humana es considerada una cualidad intrínseca de la vida humana, en el caso de la mujer aún hay ciertos ¨hoyos”  en donde se oprime. Aunque esté protegida de manera ciudadana o trabajadora, eso no la exime de la violencia doméstica, acoso sexual y jornadas laborales de 20 horas que son socialmente aceptadas. “Si existe dificultad para situar los argumentos que demuestren esa dignidad humana, resulta que esta es un punto de partida, un principio, una intuición básica (percepción de una verdad clara)” (Maier, 1992, p.3). El problema radica aquí tanto en la sociedad como en esta comunidad en línea, la dignidad de las mujeres  no parece colocarse en el mismo punto de partida que los hombres. Podemos abordar este problema éticamente desde una perspectiva dialógica para evaluar la veracidad de las normas existentes entre los afectados por las mismas. “Una norma será válida cuando todos los afectados por ella puedan aceptar libremente las consecuencias y electos secundarios que se seguirían, previsiblemente, de su cumplimiento general para la satisfacción de los intereses de cada uno” (Cortina, 1996, p.8).
Estas normas de conducta previamente planteadas pueden ponerse a juicio ante los integrantes de la sociedad. Una norma se declara correcta cuando tiene los consentimientos de los afectados por la misma, es el resultado de un diálogo entre interlocutores igualmente facultados y principalmente esta no solo satisface los intereses de la mayoría, sino satisface intereses universales. Partiendo de esta premisa, tanto los miembros con antigüedad dentro de la sociedad gamer como los nuevos integrantes pueden dialogar sobre las normas ya establecidas y rectificar su validez moral.  Aun que actualmente son aceptadas libremente y sus consecuencias por las mujeres se necesitan reconocer  la dignidad humana que ellas poseen y que no se está respetando en su totalidad, empezando así a transformar estas prácticas hacia nuevas que apelan a principios universales.
CONCLUSIONES
Podemos concluir entonces que aun que existe una aparente equidad de género dentro de los usuarios de estos videojuegos, la realidad es que según su género las personas se encuentran en distintos puntos de partida al hablar de la interacción en comunidad. El tener éxito en algo no solo depende de una razón, hay cientos de motivos que lo afectan. En este caso, si hay una enorme influencia del modo en cómo se interactúa en las redes sociales, chat de juegos y eventos masivos en los resultados. Además, podemos agregar que las reglas actuales no están éticamente fundamentadas y permiten este cierto tipo de tratos, aunque esté “prohibido” por las reglas del grupo el contenido para adultos, las personas lo ven como lo normal y ya están acostumbrados a que en esas comunidades lo encontrarán. Adicionalmente, los tratos discriminatorios antes y durante las partidas de juego siguen estando presentes.  El hecho de que se siga considerando a la mujer como inferior es una cuestión cultural que va más allá de nuestra cultura mexicana, lo traemos en nuestro imaginario colectivo. Tenemos la oportunidad de evaluar todo esto que para muchos es “lo normal” y poder cambiar estas prácticas a unas más éticamente valiosas que apelen a principios universales, donde la igualdad traspase barreras de nacionalidad, edad y género. Solo así podremos tener los resultados que deseamos: que las mujeres tengan su debida presencia en las ligas internacionales sin el miedo de acoso; que su trayectoria tenga la misma dificultad y retos cumplidos que las carreras masculinas en un ambiente que les permita su pleno desarrollo.




Anexos.




Referencias
Básicas
·       Collazo Valentín, Luisa Margarita. (2005). De la mujer a una mujer. Otras Miradas. Recuperado de  http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=18350201 
·       Álvaro Estramiana, José Luis; Fernández Ruiz, Beatriz. (2006). Representaciones sociales de la mujer. Athenea Digital. Revista de Pensamiento e Investigación Social, primavera, 65-77. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=53700905
·       Rachels, J. (2007). Introducción a la filosofía moral. México:Fondo de cultura Económica, pp. 37-61
·       Cortina, A. (1996). La vida moral y la reflexión ética. Ética. Madrid: Santillana. 1996.
·       Maier, , Elizabeth. (1992). La mujer frente a los derechos humanos. Política y Cultura, otoño, 35-47. Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/267/26700104.pdf
Complementarias
          Arias, D. (25 de marzo de 2015). Pornografía ilegal se trafica en redes mexicanas de videojugadores. Gamedots. Recuperado de: http://www.gamedots.mx/pornografia-en-una-red-mexicana-de-videojugadores
          Howell O’Neill, P. (18 de febrero de 2014). The effects of eSports’ sizable gender gap. Dailydot. Recuperado de: http://www.dailydot.com/esports/esports-gender-race-gap/
          MexicanBusinessWeb (2014). Industria de los videojuegos podría desplazar al mercado del cine y la música. México. Recuperado de http://www.mexicanbusinessweb.mx/sector-de-servicios-en-mexico/tieinternet/la-industria-de-los-videojuegos-podria-desplazar-al-mercado-del-cine-y-la-musica/
          Riot Games (2015). League of Legends, in-game tips.
          Statista (2015). Distribution of computer and videogamers in the United States from 2006 to 2015, by gender. Recuperado de: http://www.statista.com/statistics/232383/gender-split-of-us-computer-and-video-gamers/
          Tassi, P. (2014). Riot’s “League of Legends” Reveals Astonishing 27 Million Daily Players, 67 Million Monthly. Forbes. Recuperado de: http://www.forbes.com/sites/insertcoin/2014/01/27/riots-league-of-legends-reveals-astonishing-27-million-daily-players-67-million-monthly/


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