jueves, 9 de septiembre de 2010

Ética no es portarse bien

Miguel Ángel Preciado Arceo 1132712


Ética no es portarse bien, ni actuar conforme lo marcan las reglas, la ética es mucho más que eso. Es un estilo de vida. Una Filosofía. A lo largo de este primer parcial de la materia, me he dado cuenta que muchos han intentado explicar lo que es la ética, sin embargo, no han podido porque la definición de ética es demasiado extensa como para resumirla a un par de renglones.

Durante este parcial, aprendí que hay distintos tipos de éticas porque cada una busca un fin diferente para el hombre, así como que se centran lo que deben ser los placeres para él. Mientras para unas éticas, lo importante son los placeres materiales, para otras estos serán insignificantes, pasando a ser los placeres espirituales los que de verdad importan. Existen éticas que mencionan que el fin último del hombre es llegar a la felicidad, otras anteponen al uso de la razón para tomar decisiones correctas para llegar tal felicidad. Existen normas que tal vez no hagan feliz a la persona, pero que de cumplirlas, le traerán beneficios.

Me pareció muy interesante el tema del relativismo, pues muchas veces, y a diario, personas argumentan contra otras por ideas que ellos creen que son las correctas, tal vez sin tener una base para comprobar lo que piensan u opinan, pero que creen que “su verdad” es la única y la correcta. Gracias al tema del relativismo, pude observar que lo que es verdad para alguien, puede ser totalmente incorrecto o una falacia para otra persona. Tomo como ejemplo el problema que sucedió hace unas semanas con las declaraciones de Juan Sandoval Íñiguez, donde se encuentra en contra del matrimonio entre homosexuales, así como la adopción entre estas parejas. Íñiguez considera eso como un total pecado, y hasta invita a la población a ponerse en contra de esos matrimonios, sin embargo, esa es sólo su verdad, y así como hay gente como él que piensan que es una total aberración que esas personas adopten y se casen, también existe mucha gente que se encuentra a favor de que se respeten los derechos de esas personas.

Otra cosa que me parece importante para comentar, es cómo la calidad humana de una o pocas personas, puede afectar a un país entero, y en eso se encuentra muy, demasiado involucrada la ética. Por un lado se encuentra México, un país donde los políticos se preocupan mucho más durante su cargo por cumplir sus propios intereses, que por realizar el trabajo del puesto que ejercen, pisoteando así el segundo punto del imperativo categórico de Kant, que menciona que se debe usar a la persona como fin, y no como medio -aquí los políticos usan a la población como medio para poder llegar a un puesto importante en el gobierno-. Y por el otro lado se encuentra Colombia, con un alcalde en Bogotá como Antanas Mokus -un inexperto en el ámbito de la política – que ponía su total atención en el pueblo colombiano, para sacarlo de la corrupción, la violencia y problemas económicos. Logró cumplir esas tres y más cosas durante los pocos años que duró su alcaldía, poniendo así a la gente como su fin, y respetando el imperativo categórico.

Sobre la Acción Ciudadana, la visita del “Negro” durante la semana pasada a la clase, me hizo observar que hay gente que en verdad se preocupa por nuestro país, que no espera a que el gobierno haga algo, sino que actúa por iniciativa propia. Eso hizo que me sienta con más confianza de realizar una acción en mi comunidad, o mi ciudad, porque si todos actuamos como él, tanto nuestro medio ambiente, como el sistema político de nuestro país mejorarán seguramente.

CORTINA, Adela. Ética, Akal, Madrid: 2001.

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