martes, 23 de octubre de 2012

"ÉTICA, TRABAJO Y SUSTENBILIDAD EN MI SIGLO XXI "


"ÉTICA, TRABAJO Y SUSTENBILIDAD EN MI SIGLO XXI "
A mis 21 años de edad, ya en aproximadamente 7 meses entraré de lleno a la vida profesional. La pregunta inherente a tan próximo desenlace es, qué me espera. Así pues, deja de tener relevancia lo aprendido en las aulas, y cobra importancia la realidad actual que se vive en el mundo laboral.
En efecto, el campo profesional al que pronto me incorporaré tiene como base la inestabilidad, flexibilidad e incertidumbre. No puedo ignorar las similitudes de mi vida con la narrada por Sennett en su obra “La corrosión del cráter”; lo que en esta actualidad hace falta son nuevas maneras de organizar el tiempo, y en general la vida. Consecuencia de lo anterior es que me enfrentaré a una estructura líquida, sin organización, sin prioridades, en palabras de Bauman a una “modernidad líquida”.
Y es que la crisis que se vive no ha sido una condición natural en el ser humano. Así es, ahora los trabajos socialmente necesarios son los definidos como “del saber” o de servicios. Consecuencia de lo anterior es que la flexibilidad de los trabajos y competencias, así como el corto placismo, serán el cuento de cada día en mi futura vida laboral. Al igual que Cortina y Conill, Camps ha definido mi futuro laboral como irracional, desigual, amenazado con una desintegración social y degradación del individuo. Concuerdo con el último teórico, es necesario reintegrar el tejido social, es necesario “crear sociedad”; también, encontrarle sentido al trabajo, encontrarle un gusto; y finalmente descentralizar el papel del trabajo en nuestras vidas, y como propone Sennett, organizar los tiempos entre familia, ocio, placeres, etc.
Pero no son solo teorías los planteamientos hechos a lo largo del presente trabajo, son realidades. Como el Ingeniero Peralta, dueño de la compañía PT Solin, me comentó que el emprender en estos días demanda una gran cantidad de tiempos. Al principio de todo negocio, es necesario “sacrificar” tiempo de calidad con familia y amigos por el bien del negocio.
Por su parte, una ejemplo más es el modelo de trabajo que plantea la compañía Google es una realidad que afecta a decenas de familias. Para los cientos de trabajadores de Google sus lugar de trabajo no son específicamente eso, “lugares de trabajo”. Las instalaciones laborales se han amalgamado tanto con los lugares de vivienda, recreo y esparcimiento, que es imposible separarlos. En Google, el trabajo no forma parte de las vidas de sus trabajadores, las vidas de éstos son una parte más del modelo de trabajo. En conclusión, en la actualidad debido a éstos “modelos de trabajo” es cada vez más difícil crear prioridades; y en consecuencia lograr las propuestas que plantea Camps.
No obstante lo anterior, compañías globales como Google o Apple han propuesto dentro de sus modelos implementar lo que ahora se denomina ética de la sustentabilidad. Es evidente que, si dichas empresas se plantean dilemas basados en el desarrollo sustentable, al igual yo tendré que formular y resolver los mismos planteamientos como posible colaborador, empleado o inclusive regulador de las políticas estatales. Porque lo cierto es, que como plantea en el Manifiesto por la vida ética por una ética para la sustentabilidad, la crisis ambiental es una crisis de la sociedad, una crisis actual. En consecuencia, es menester plantear límites y estratégicas al emplear nuestros modelos de negocios, con miras en un desarrollo sustentable.
Así, muchos otros profesionistas se plantearon la misma pregunta que ahora pretendo resolver, y también contemplaron los principios éticos para sustentar sus conclusiones. Ejemplo de lo anterior es Eugenio, dueño de la Ecotienda. Eugenio, durante y al terminar sus estudios, enfocó su vida profesional con base en el desarrollo sustentable. Sin saberlo, Eugenio ha puesto en práctica los principios que Motomura estableció respecto de la sustentabilidad. Entre los principios más importantes, podemos destacar: a) la necesidad de actuar y no sólo teorizar, principio desencadenó la creación de la Ecotienda; y b) el “principio de ética del conocimiento”, es decir, actuar con bases, datos y argumentos válidos, principio que en nuestra sociedad es tan palpable su ausencia por lo que ve al conocimiento ecológico de nuestros gobernantes (quienes crean las políticas públicas en materia ambiental.
En conclusión, al igual que Eugenio  y que le Ingeniero Peralta, a mí me tocará enfrentar un futuro profesional difícil. La respuesta a mi planteamiento, es un rotundo sí, me tocará una época de crisis e inestabilidad. Por lo anterior, y para afrontar los retos que me esperan tendré que basar mi carrera profesional forzosamente en principios encaminados a una ética sustentable, además de priorizar y organizarme en mi vida de una manera equilibrada.

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