martes, 12 de mayo de 2015

La trata de personas y sus implicaciones éticas.




 

INSTITUTO TECNOLOGICO Y DE ESTUDIOS SUPERIORES DE MONTERREY
Ética, persona y sociedad

Alicia María Ocampo Jiménez

http://javier.rodriguez.org.mx/itesm/escudo-itesm.gifAb

La trata de personas y sus implicaciones éticas.

 
 
 
 
Antonio Santos Ceja Medina
 

 

 

08 de mayo de 2015.

 

ÍNDICE

Introducción a la trata de personas……………………………………………………….3

 

1. La trata de personas…………………………………………………………..................3

1.1. La trata de personas en diversas sociedades y culturas.

1.2. La trata de personas en México y cómo lo manejamos.

2. Análisis ético sobre la trata de personas……………………………………………….5

2.1. Sistemas de justicia

2.2. Defensores de los derechos humanos

2.3. Violencia contra las mujeres

2.4. La postura kantiana sobre la trata de personas

2.5. La postura utilitarista sobre la trata de personas

2.6. Trata de personas, injusticia y DDHH

 

Reflexiones finales…………..…………………………………………………………….12

 

BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………..……...13

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN A LA TRATA DE PERSONAS

 

            El fenómeno social que actualmente abunda en todas partes del mundo llamado trata de personas, debe ser un tema de preocupación y de gran relevancia en las discusiones para los gobiernos de todos los países. Podemos ver como hoy en día (por lo menos en nuestro país) nos preocupamos por el narcotráfico entre otros temas de seguridad nacional, pero dejamos a un lado el tema de la trata de personas, siendo éste de mucha importancia y cayendo de igual manera en la seguridad de los ciudadanos.

            Algunos de estos factores son debido al desconocimiento del tema y la problemática que actualmente vivimos como sociedad, además de la falta de atención por parte de los gobiernos. Es por eso que en las siguientes páginas se abordarán diferentes temáticas éticas sobre el tema de la trata de personas y cómo debe ser interpretada.

 

1. La trata de personas

 

1.1. La trata de personas en diversas sociedades y culturas.

A través de la historia ha habido incontables acontecimientos que han hecho uso de la trata de personas por diferentes motivos, convirtiendo de esta manera a los seres humanos en objetos para lograr un fin. “La trata de personas es un fenómeno muy antiguo que atenta contra los derechos humanos. Desde hace cientos de años, mujeres y niñas han sido separadas de sus lugares de origen y comerciadas como mano de obra, servidumbre y/o como objetos sexuales” (CNDH, 2012, p.5).

“La vida, exige respeto a su integridad, a su desarrollo pleno, a la sociabilidad necesaria para la satisfacción de necesidades” (Barba, 1997, p.15). Esto degrada a la persona y se atenta contra sus derechos humanos de poder tener una libertad y elección sobre la vida que desea tener. Sin embargo ¿qué se puede hacer con todas aquellas culturas y sociedades que no ven este asunto como un problema? 

 “El código moral de una sociedad determina lo que es correcto dentro de esa sociedad; esto es, si el código moral de una sociedad dice que una cierta acción es correcta, entonces esa acción es correcta, por lo menos dentro de esa sociedad” (Rachels, 2006, p.40). Es por eso que el tema de la trata de personas es tan complejo y controversial, ya que mientras nuestra sociedad lo ve como un grave problema, otras sociedades lo pueden ver como algo necesario e incluso natural ya que la moral es muy subjetiva y ha sido uno de los principales motivos de los conflictos de intereses entre naciones a través de la historia.

 

1.2. La trata de personas en México y cómo lo manejamos.

Según la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina (CATWALC, por sus siglas en inglés), en México hay aproximadamente 1.2 millones de personas víctimas de la trata de personas, posicionándolo en el 5to país a nivel mundial con mayor trata de personas. Pero, ¿realmente eso nos sorprende? La mayoría de nosotros cuando escuchamos un problema lo olvidamos momentos después, dejándolo de lado y postergándolo, como si los problemas de la mayoría no valieran lo mismo que nuestros problemas individuales. “La base de la protección de los DH en México establece, a juicio de los especialistas, garantía para todos los derechos, ya sea directamente en su texto o en leyes secundarias derivadas” (Barba, 1997, p.20).

“De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para el Control de las Drogas y la Prevención del Delito (ONUDD), México es un país de origen, tránsito y destino de la trata de personas en cuestiones de explotación sexual y trabajo forzado” (CNDH, 2012, p.7). Una característica muy notable en el mexicano promedio. Es aquí cuando debemos preguntarnos, ¿Estamos listos para afrontar nuestros problemas como país, o seguiremos dejándolos de lado haciendo que se acumulen? “El hecho de que no lo hagamos sugiere que consideramos que nuestros lujos son más importantes que sus vidas” (Rachels, 2006, p.40).

 

 

 

 

 

2. Análisis ético sobre la trata de personas

 

2.1. Sistemas de justicia

Los sistemas de justicia son indispensables para crear un orden dentro de una sociedad, ya que debemos seguir ciertas normas aplicables para todos y así mantener el orden. “Una condición necesarísima es contar con sistemas de protección, promoción y defensa, pues uno de  los motivos sobresalientes para el desarrollo de los DH ha sido la pugna entre la idea del ser humano y el poder estatal” (Barba, 1997, p.19). Sin embargo no solo es un sistema que se aplique y listo, sino que también nosotros como individuos debemos cooperar con este sistema, siempre velando por nuestro prójimo, ya que las decisiones egoístas perjudican incluso a terceras partes, llevándolos a decisiones egoístas hacia nosotros.

“Sólo en el marco del contrato social podemos convertirnos en seres caritativos, porque el contrato crea las condiciones en las cuales podemos permitirnos preocuparnos por los demás” (Rachels, 2007, p.224). De esta forma al salirnos de este contrato, podemos llegar a incurrir en faltas hacia los demás, y así comenzar a perjudicar a nuestra sociedad de alguna manera. Ver por nuestro propio beneficio es muy bueno, siempre y cuando no afectemos el bienestar de otras personas.

“Necesitamos negociar cómo llegar a la moral. Podemos hacerlo si logramos establecer suficientes sanciones para asegurar que, si respetamos los intereses de otras personas, ellas también respetarán los nuestros” (Rachels, 2007, p.231). Este es un punto más radical, ya que aquí se habla de una forma de castigo para seguir las normas. Puede ser una buena opción si se aplica de manera correcta, sin llegar a oprimir a las personas, incurriendo en la trata de las mismas.

 

2.2. Defensores de los derechos humanos

Aunque muchos de nosotros podamos ser escépticos o incluso egoístas frente a este tipo de temas, los derechos humanos son un privilegio universal para todas las personas y del que todos tenemos derecho de hacer uso. Es con estos que se puede hacer una defensa apropiada en los sistemas de justicia y de esta manera hacer frente a la trata de personas. “Los seres humanos son racionales o cognitivos. Si imaginamos el mundo como habitado por un solo ser sintiente, ciertas cosas en el mundo hacen adquirir el aspecto del bien y del mal. Esas cosas son buenas cuando este ser las encuentra satisfactorias a sus necesidades y deseos, y son malas cuando reacciona en el sentido contrario” (Monteiro, 2014, p.25).

“Los seres humanos tienen diversos rasgos constitutivos y diversas facetas en su desarrollo y manifestación, tanto desde una perspectiva personal como socio-histórica. Los DH son una expresión inacabada, en continuo desenvolvimiento sociocultural y jurídico de lo que constituye de modo fundamental al hombre y que al mismo tiempo, y como consecuencia, es irrenunciable y exigible.” (Barba, 1997, p.2). Es por eso que no es de extrañarse que haya tantas personas devotas a defender esos derechos humanos de los que todos nosotros dependemos para tener una vida plena y justa, es más de extrañarse que más personas no se paren y luchen por esos derechos. Ya que si hay personas a quienes se les violan sus derechos, no existe garantía de que un día no nos los violarán a nosotros como individuos.

 

 

2.3. Violencia contra las mujeres

A México le hace falta mucho trabajo en ese sector de la trata de personas, ya que somos un país extremadamente machista que impide el avance por la igualdad de género, haciendo que la violencia contra la mujer sea mucho más grave de lo que ya es. Y mucho de esto tiene que ver con nuestro egoísmo ético, ya que no nos preocupamos por ese tema considerándolo algo del pasado cuando lo vemos prácticamente a diario frente a nosotros y no hacemos nada por resolverlo. “Aunque México aceptó una serie de recomendaciones para combatir la discriminación y la violencia contra las mujeres, esos compromisos no se han traducido en medidas efectivas para reducir la violencia y la impunidad. En particular, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia sigue sin ser una medida efectiva” (AI, 2013, p.4).

Es por esta razón que se debe llegar a un acuerdo que establezca igualdad total para que el machismo deje de ser un factor de violencia y no solo decirlo, sino que también aplicarlo en los sistemas de justicia de nuestro país. “La libertad, la justicia y la paz en el mundo tiene por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana” (Barba, 1997, p.15).

Ningún ser humano, - sea hombre o mujer, niño o niña – tiene mayor valor sobre el otro, ya que cada uno de nosotros posee derechos y cualidades que nos hacen tan importantes como los demás, haciendo que nuestra vida como individuos sea de igual importancia que la de nuestro prójimo. “Una persona solo tiene una vida que vivir. Si valoramos al individuo, entonces debemos convenir en que esta vida tiene suprema importancia. Al fin y al cabo, es todo lo que se tiene y es todo lo que uno es” (Rachels, 2007, pp.134-135). Siguiendo esta premisa, se puede decir que las mujeres no deben ser consideradas de menor valor o importancia que el hombre, y que deben ser respetadas en toda su humanidad como si se tratara de cualquier ser humano.

 

2.4. La postura kantiana sobre la trata de personas

Las personas deben dejar de ser tratadas como meros objetos, ya que cada ser humano posee una gran variedad de valores y dignidad en su persona. Al imaginar que servimos tan solo como cosas estamos degradando nuestro valor, ya que somos agentes racionales, capaces de tomar nuestras propias decisiones y no es justo que seamos solo medios para que las demás personas logren sus metas. “Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como a un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio” (Kant, 1785)

“No tiene sentido, ver a los seres racionales tan sólo como una clase de cosa valiosa entre otras. Ellos son los seres para quienes las meras cosas tienen valor, y son los seres cuyas acciones meditadas tienen valor moral" (Rachels, 2007, p.207). La trata de personas es la esclavitud moderna, en la cual a las personas se les trata como cosas para lograr una meta, cuando cada persona tiene un valor moral y nuestro valor está más allá de cualquier precio. Es por eso que se intenta combatir este tipo de crimen contra los derechos humanos, para así defender la soberanía y dignidad de todas las personas.

“Si alguien que gusta de molestar y soliviantar a las gentes pacíficas tropieza finalmente con uno que le propina una buena paliza, esto desde luego es un mal, pero todo el mundo lo aplaude y lo considera bueno en sí, aunque no resulte nada más en ello” (Kant, 1785). Esta posición sin embargo fomenta la erradicación de violencia a través de violencia, cuando desde un principio se intenta dejar a la misma fuera de la mesa y tratar el tema con el menor número de víctimas posibles, respetando los derechos humanos de cada individuo.

 

2.5. La postura utilitarista sobre la trata de personas

La felicidad siempre ha sido un tema muy controversial, ya que para algunas personas tratar a los demás como esclavos sería su felicidad. Es aquí cuando nuestro sentido de moral utilitarista nos dice que hay ciertos límites para la felicidad de las personas, y ellos son los derechos humanos ya que no podemos ser felices dañando a otras personas para serlo. “Los utilitaristas piensan que la función de utilidad (o de elección) puede representarse como una relación binaria y que las elecciones de todas las personas se realizan maximizando tal función” (Prats, 2006).

De esta misma manera, las personas que son tratadas en la actualidad, tienen los derechos de decidir por ellas mismas y ser felices de hacer lo que quieran, pero al estar en el lugar de gente tratada estas libertades les son restringidas. “Por principio de utilidad se entiende el principio que aprueba o desaprueba cualquier acción, según la tendencia que tenga para aumentar o disminuir la felicidad de las partes cuyo interés se trata; o, lo que viene a ser lo mismo en otras palabras, para fomentar o combatir esa felicidad” (Bentham, 1789).

“La única finalidad por la cual el poder puede, con pleno derecho, ser ejercido sobre un miembro de una comunidad civilizada, contra su voluntad, es evitar que perjudique a los demás. Su propio bien, físico o moral, no es justificación suficiente. Sobre sí mismo, sobre su propio cuerpo y espíritu, el individuo es soberano” (Mill, 1859). Es entonces que podemos llegar a la conclusión de que a menos que la persona esté en peligro o a punto de poner en peligro a otras personas, no puede ser sometida contra su voluntad y se le deben respetar sus derechos humanos en todo momento. Sin embargo a la hora de someter a esa persona para que no haga daño, se debe tener cuidado de no cometer un atentado contra su persona y así convertirlo en una víctima más de la trata de personas, siendo así un ser en condición de esclavo.

 

2.6. Trata de personas, injusticia y DDHH

Toda persona que es obligada a hacer algo contra su propia voluntad es víctima de trata de personas, violando de esta manera sus derechos de libertad constitucional. Esto presenta un desequilibrio en nuestra sociedad, llevándonos a diversas clases de injusticias cometidas contra las personas tratadas. “La trata de personas se presenta cuando una persona promueve, solicita, ofrece, facilita, consigue, traslada, entrega o recibe, para sí o para un tercero, a una persona” (CNDH, 2012, p.5). Muchas veces ni siquiera sabemos que estamos cometiendo o fomentando la trata de personas hasta que leemos cuantas tipos de esclavitud existen. Es por eso que siempre es bueno ponernos en los zapatos de las demás personas para darnos cuenta de si estamos siendo justos con ellos o no, y respetando siempre sus derechos de libertad humana.

Como acabo de mencionar no son solo casos que se da en el tráfico de personas o en la prostitución, esto se da mucho en las cuestiones laborales frente a nuestros ojos, viendo cómo instituciones de prestigio usan contratos y artimañas legales para engatusar a la gente a trabajos forzados para su empresa. Es aquí en donde ponemos en duda la eficacia de nuestros sistemas de protección. “Los seres humanos tienen un valor intrínseco, esto es, dignidad… esto los hace valiosos sobre cualquier precio” (Rachels, 2007, p.206).

Así podemos ver que estas instituciones y gobiernos al tener el conocimiento ético sobre sus acciones al aprovecharse de la gente, obligándolos mediante engaños a trabajos forzados, tienen total culpa de estas cuestiones morales y éticas sobre la trata de personas. “Con el conocimiento viene el poder, y con el poder no hay necesidad de la terminada venganza de la antigua ciencia penal” (Kant, 1785). Pero no solo ellos como instituciones tienen la culpa, nosotros al no dar palabra sobre estas cuestiones estamos permitiendo el abuso y violación de nuestros derechos humanos.

 

 

 

 

 

 

 

REFLEXIONES FINALES

Las personas que son tratadas en la actualidad, tienen los derechos de decidir por ellas mismas y ser felices de hacer lo que quieran, pero al estar en el lugar de gente tratada estas libertades les son restringidas. Es por esta razón que se debe llegar a un acuerdo que establezca igualdad total para que el machismo deje de ser un factor de violencia y no solo decirlo, sino que también aplicarlo en los sistemas de justicia de nuestro país.

Al final todo depende de nuestras acciones y sobre como actuemos frente a este tipo de problemáticas, haciendo tomar conciencia a las personas que nos rodean y tomando acciones para cambiar nuestra sociedad, pero siempre con el conocimiento previo de que la ética de las demás personas es diferente y podemos tener problemas en comunicar la relevancia de este problema.

BIBLIOGRAFÍA

BÁSICAS

Barba, J.B. (1997). Educación para los derechos humanos. México: Fondo de Cultura Económica.

 

Rachels, J. (2007). Introducción a la filosofía moral. México: Fondo de Cultura Económica.

 

Kant, I. (1785). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Porrúa.

 

Prats, J.O. (2006). El desarrollo como libertad. La crítica de Sen al utilitarismo. Dialnet.

 

Reis Monteiro, A. (2014). Ethics of Human Rights. Heildelberg: Springer,   pp. 22-26.

 

Bentham. (1789). The principles of Morals and Legislation. Econlib. EUA.

 

COMPLEMENTARIAS

CNDH. (2012). La trata de personas. México: D.R.

 

Amnistía Internacional. (2013). México - Aumento de las violaciones a los derechos humanos y de la impunidad.

 

S. (2015). Sobre los defensores de los derechos humanos. 02 de abril de 2015, de OHCHR Sitio web: http://www.ohchr.org/SP/Issues/SRHRDefenders/Pages/Defender.aspx

 

D. (2013). Diagnóstico de causas estructurales y sociales de la trata de personas en la ciudad de México. Ciudad de México: CATWALC.

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