miércoles, 8 de mayo de 2019

La ética de las Noticias Falsas - Zazil Patricia Solís Ramírez


Las fake news o noticias falsas, se han vuelto un tema extremadamente controversial asociado al periodismo objetivo; los encargados de difundir la comunicación se encuentran divididos respecto al alcance de estas “noticias” y si realmente representan una problemática que va más allá de la mentira y la sátira, y se sustenta en que como sociedad vivimos en un ambiente de manipulación constante del cual no sabemos distinguir las verdades y sus efectos en nuestras decisiones.

Palabras clave: fake news, noticias falsas, comunicación, periodismo, política, sociedad, ética, difamación, manipulación, post-verdad.

En la actualidad no es extraño encontrar algún individuo que por el fluir de la propia información, no se haya topado con alguna noticia falsa, claramente, con o sin conocimiento de esto. Fake News, es un término moderno, los profesionales en el área no terminan de concluir una verdadera definición, ya que las propias noticias involucran una cantidad infinita de medios que se siguen reproduciendo, y por lo tanto, un concepto declarado tiene sus limitantes. En un esfuerzo por promover la claridad en este ensayo, entenderemos la noticia falsa, como una construcción sin fuentes o fundamentos verdaderos, que en su mayoría promueven una agenda política o social mediante la manipulación de la decisión colectiva, buscan dañar la reputación de los individuos, e incluso generar una ganancia económica a costa de lo ya mencionado.
Hoy en día, por la evolución de la tecnología y las sociedades, estamos siempre bombardeados de información, por lo que es sumamente relevante hablar y educar sobre este tema, para que las personas tengan capacidad de discernir y consumir las noticias de manera consciente. La problematización ética entonces refiere a cómo nuestras capacidades de autonomía y decisión se ven truncadas e influenciadas por los intereses de ciertos grupos, que persiguen objetivos políticos, sociales e incluso económicos, en su mayoría personales, sin interés del bien colectivo. Esto, en consecuencia, genera acciones colectivas sin fundamentos, que están siendo promovidos por la mentira, y a su vez el público reacciona sin verdadero conocimiento, buscando la ”justicia”, atentando contra la dignidad y felicidad de figuras públicas y privadas que están siendo difamadas.
La construcción del esquema, para profundizar en este tema, será el siguiente: se coloca en perspectiva a los actores participantes en la difusión de las noticias falsas, que en su mayoría son las redes sociales. Se habla de cómo las figuras públicas pueden perder la credibilidad, y también cuál es la verdadera problemática ética de las noticias falsas, y algunas regulaciones legales que han sido implementadas. Finalmente, se dan algunas soluciones y conclusiones, desde el punto de vista de la comunicación misma.

La era de las Noticias Falsas
Uno de los medios principales por los cuales las noticias falsas se reproducen, e incluso se busca que se vuelvan “virales”, es por las redes sociales. Facebook y Twitter son los dos más prominentes en este sentido; que incluso temen la pérdida de su propia credibilidad al empezar a volverse un medio que solo sirve para difundir estas noticias. La razón por la cual estas redes se ven tan afectadas es por el hecho de que los individuos hoy en día las usan como sitios de noticias, y los medios tradicionales, dedicados al periodismo “serio”, han perdido relevancia; por ello, los mecanismos de extracción de ganancias económicas también se vuelven partícipes. Linkeando posts de redes sociales a páginas de internet que contienen anuncios y publicidad, el tráfico de estas páginas aumenta, y los creadores de noticias falsas pueden promover la monetización (Klein, Wueller, 2017).
En su contemplación más profunda, esto refiere a la problemática de buscar el interés personal sobre el beneficio colectivo; apelando a la ignorancia del individuo, sin tomar en cuenta el futuro daño que este le pueda provocar a sus ideales y decisiones. Esto también es un cuestionamiento a la capacidad que tiene la sociedad de regular lo que consume y hacerlo desde una mirada crítica; es importante pensar en cómo las noticias falsas se siguen reproduciendo porque hay quien las consuma. La demanda  genera industria, y un espacio donde moverse.
Las noticias falsas, en su mayoría, se realizan sobre individuos prominentes en el ámbito político o social; el fenómeno que buscan generar es “asesinato de personaje”. Esto está directamente ligado a la capacidad que tienen las noticias falsas de difamar; arruinar la credibilidad y reputación de cualquier individuo. Las personalidades o narrativas que no están “de acuerdo” con la narrativa proyectada, se etiquetan como “falsas”, subversivas, conspiracionales, etc. (Simons, 2017) Por lo tanto, es evidente, cómo cualquier individuo que no se está adhiriendo a la narrativa conveniente, puede ser atacado. Como sociedad y personas, casi siempre buscamos noticias de opinión, que reafirmen nuestra propia forma de pensar, por ello existe el público que creerá la antagonía de cualquier figura pública.
Esta es una problemática directamente ligada con la dignidad de cualquier persona ha ser tratado de manera respetuosa, y esto conlleva el no dañar, sin motivo alguno, e incluso desde una perspectiva de dolo; su reputación que muchas veces está ligado con la propia felicidad, y que exista un tribunal de justicia, la cual es una capacidad humana para juzgar en cada momento lo que es justo y lo que no. (Martínez, 2002) Con esto nos podemos dar cuenta que las noticias falsas no son más que otro “medio”, otro “poder”, por el cual se está promoviendo un tipo de juicio; se puede argumentar que las noticias tradicionales ya lo hacían desde antes, pero estas se encargaban de transmitir, y que el individuo se generará criterio y perspectiva propia. Las noticias falsas buscan directamente establecer una narrativa, sin que te cuestiones, porque ya te estan diciendo que esta figura pública es “mala”, y a hecho todas estas cosas “malas”.
El fondo real de las noticias falsas, es el de los esfuerzos concientes de engañar a la audiencia a través de la comunicación (Simons, 2017), es el del esfuerzo activo de generar polémica y desagrado, y dirigirlo a alguna situación o personaje. Esto puede ser dividido en dos vertientes, que incluso pueden ser accionadas de manera legal: la difamación e intencionalmente causar angustia emocional. Esto se puede redirigir fácilmente a que no solamente a la persona que se busca dañar se enfrente a estas dos perspectivas; la audiencia, también se mueve bajo estos ideales de credibilidad y que un personaje no nos genere aflicción emocional. Las noticias falsas toman estos dos elementos y los tornan invasivos, para direccionarse hacia como te quieren influenciar.
Es importante recordar que la felicidad, la cual exige la plenitud de desarrollo de todas las dimensiones humanas (Yepes, 1997) es una cualidad con la que constantemente se atenta en el caso de las noticias falsas, ya que estas buscan truncar, precisamente, el desarrollo de los individuos, y no solo el del afectado directo, pero de la audiencia también. Tomar decisiones muchas veces necesita de un balance interno con el exterior, y si ya se nos está mostrando una realidad distorsionada, estas decisiones no pueden ser realmente validadas.
Algunas de las propuestas que se han generado para comenzar a regular y evitar la promulgación de noticias falsas, es algo que está directamente relacionado a la comunicación y al periodismo; recordarle a los medios y noticias cuál es su verdadero rol frente a la sociedad. Dejar de actuar como medio propagandístico (sin importar cuánto dinero genera), y aceptar su rol como fuentes de información directa, en la cual no se deben de involucrar el entretenimiento, ni los intereses personales. Buscar la objetividad. Tener presente que el rol de las noticias es: informar, educar, proveer una plataforma para las diferentes perspectivas. En relación a las redes sociales, estas buscan tener más “filtros” que no permitan este tipo de noticias de incluso aparecer en sus páginas. También, un término importante es el de la alfabetización informacional, el cual se refiere a educar a la audiencia, que identifiquen en qué momento se está pasando de una opinión y construcción de los hechos objetiva, ha una narrativa específica, con matices de influencia y falta de veracidad (López-Borrull, Vives-Grácia, Badell, 2018).



Conclusiones
Es importante pensar en cómo el devenir de las sociedades y su respuesta ante la propia tecnología y los medios, generan nuevas herramientas de persuasión y que estas se consumen día a día, sin ser evaluadas, y que incluso trastocan la decisión colectiva social. A un nivel profesional, la ética pierde su valor, y estas prácticas se promueven, por ello es sumamente importante conocer a fondo cuales son los derechos que tenemos como individuos, pero también las responsabilidades con el otro que tenemos como profesionistas de la comunicación y el periodismo. Existen varias facetas para esta responsabilidad que radican desde practicar la profesión desde un punto de vista consciente y objetivo, tomando en cuenta el impacto de los que consumen nuestro producto, así como la pérdida de credibilidad de la propia profesión y del individuo que la ejerce, hasta la coerción de los otros sobre uno mismo, y lo que la sociedad quiere escuchar. Como reflexión final es interesante apuntar a que así como existen prácticas dirigidas a dañar la reputación de algún individuo, todo es una cuestión de escalas, de si en este momento dejamos que la mentira se sistematice, cuando la verdad sea expuesta nadie la creerá, y viviremos en un sistema que apunta a la desconfianza, y al recelo de los unos con los otros.












Referencias:
  1. Denith, M R. (2017) The Problem of Fake News. Institute for Research in the Humanities. Public Reason 8, pp. 65-79. Extraído de: https://philpapers.org/archive/DENTPO-31.pdf
  2. Farkas, J. & Schou, J. (2018) Fake News as a Floating Signifier: Hegemony, Antagonism and the Politics of Falsehood. Antagonism and the Politics of Falsehood, Javnost - The Public, 25:3, 298-314. Extraído de: https://nca.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/13183222.2018.1463047?needAccess=true
  3. Klein, David and Wueller, Joshua (2017) Fake News: A Legal Perspective. Journal of Internet Law. Extraído de: https://ssrn.com/abstract=2958790
  4. López-Borrull, Alexandre; Vives-Grácia, Josep; Badell, Joan-Isidre (2018). “Fake News, ¿amenaza u oportunidad para los profesionales de la información y la documentación?”. El profesional de la información, v. 27, n. 6, pp. 1346-1356. Extraído de: https://doi.org/10.3145/epi.2018.nov.17
  5. Simons, Greg. (2017) Fake News: As the Problem or Symptom of a Deeper Problem?. Institute for Russian and Eurasian studies at Uppsala University. Extraído de: https://uu.diva-portal.org/smash/get/diva2:1181745/FULLTEXT01.pdf
  6. Navarro Martínez, Emilio (2002) Justicia, 10 palabras clave en ética. Estella (Navarra), pág. 155-201.
  7. Yepes, R. (1997).La felicidad y el sentido de la vida. Fundamentos de Antropología. Pamplona: EUNSA,pp. 211-224.

No hay comentarios:

Publicar un comentario