viernes, 9 de mayo de 2014

Discriminación


Alan Jesús Romero Aranda
A01227107
¡Tú sí… tú no! Prejuicios precedentes del capitalismo
El recuerdo que aún permanece vigente en mi pensamiento, fue hace algunos meses cuando unos cuantos amigos y yo decidimos salir un sábado por la noche; la idea era salir con el afán de divertirnos y pasar un festejo agradable por el cumpleaños de uno de mis compañeros. El propósito era llegar a uno de los antros, que cabe señalar, es considerado como uno de  los más exclusivos en la ciudad de Guadalajara. Al llegar todo parecía con regularidad, entramos sin ningún problema. Al pasar la noche uno de nuestros compañeros que por asuntos de su trabajo no pudo llegar junto con nosotros, decidió llegar por si solo en un carro de sitio… al apear del vehículo, él desea entrar al antro para de esta manera podernos encontrar; en la portezuela del antro se encontraban las personas de seguridad que resguardaban el lugar; uno de los hombres que traía consigo un traje color oscurecido; lo miró con cierta diferencia… y con un simple impulso de su brazo le indicó el impedimento al acceso. Nosotros sorprendidos por lo sucedido, optamos por ir para ver qué era lo que sucedía. Al cuestionarles el motivo del porqué no le permitían el paso  al antro, se limitaron solo en contestar: “porque  llegó en un carro de sitio y no viene vestido con la ropa adecuada”. Admirados por lo ocurrido, decidimos salir del antro con cierto sentimiento de humillación, estigma y ofensa.
Esta anécdota descrita que pareciera ser ingenua e intrascendente nos permite ilustrar  y observar el cómo las clases sociales en la actualidad es un factor que determina la imagen de las personas con cierto prejuicio ante ellas. Aunque es un ejemplo muy peculiar y minúsculo, en realidad es un problema de nuestra sociedad. El no poseer un auto de lujo, puede establecer la entrada o no, a algún determinado lugar. Esto forma parte de excluir a ciertas personas en algunas zonas por no contar con ropa de diseñadores o no poseer un auto lujoso.
La condición social en la actualidad, es a menudo uno de los principales factores que influyen para segmentar, pertenecer  y excluir a ciertos grupos sociales, que involucra la discriminación desde instituciones públicas hasta lugares concurridos para el entretenimiento.  Al demostrar la exclusión de ciertas personas por su condición social en algunos sitios, analizaremos el embrollo en base a  diferentes teorías éticas, así como también en argumentos apoyados en normas morales y enfoques utilitaristas para tratar de descifrar los actos y prejuicios de discriminación que estas personas emiten en base a este rubro. De la misma manera comprobar la injusticia y el atentado contra los derechos humanos de las personas que son exceptuadas de estos lugares desde un punto de vista Kantiano. 
Palabras clave: discriminación, segmentación, utilitarismo, clases sociales, ética, derechos humanos. 
El capitalismo ha sido uno de los precursores, de someter un sistema basado y enfatizado en las clases sociales, el cual nos ha llevado a segmentar a las personas según su estatus social, este es un régimen que se ha aplicado a lo largo de la historia y ha sido adoptado por diversos países en todo el mundo. Sin embrago, ha provocado numerosas injusticias, que como consecuencia ha traído una serie de menosprecios en las culturas de estos mismos. Esta revisión tan somera nos permite instruir en el sistema económico y moral de las naciones; paralelamente accede a descubrir los dilemas éticos en los que pudieran incurrir. A partir de esta premisa, podemos analizar desde una perspectiva ética, las causas y las consecuencias de la exclusión y segmentación social. Bien pareciera por todo lo anterior que el capitalismo ha sido la causa por lo que las personas excluyen y a su vez son excluidas de ciertos grupos sociales.
Aunque el capitalismo sí es una de las causas de la discriminación por la condición social, existen numerosas variables éticas que influyen en esta segmentación ciudadana de las cuales desarrollaremos a lo largo de este escrito. Pero antes de comenzar entendamos que es la discriminación. Según este autor (Zepeda, 2005) “una conducta, culturalmente fundada, sistemática y socialmente extendida, de desprecio contra una persona o grupo de personas sobre la base de un prejuicio negativo o un estigma relacionado con una desventaja inmerecida, y que tiene por efecto (intencional o no) dañar sus derechos y libertades fundamentales”. De tal manera que el estatus social interviene como parámetro para hacer prejuicios y permitir el acceso a unas cuantas personas a los “beneficios” de determinados lugares.
Dentro de este contexto podemos analizar las causas de estos actos desde un enfoque utilitarista. Situemos como ejemplo el antro, el cual es considerado como uno de los más prestigiosos de la ciudad, supongamos que somos los dueños. Ahora bien, pensemos en todas las personas que pudieran entrar, es claro que no todas podrán ingresar, debido a que el espacio aunque pudiera ser grande, no deja de ser limitado. Nosotros como dueños de este antro exclusivo dejaremos entrar a las personas que estén dispuestos a consumir la mayor cantidad posible. En el papel de dueño, ordenamos a todos los trabajadores que dejen pasar a las personas que por su vestimenta y tipo de coche pudiera parecer que consumirán más. Los trabajadores ponen en marcha las órdenes que les hemos dado, de esta manera permiten el acceso a personas que solo aparentan ser pudientes y consumir una mayor cantidad, y las personas que no cumplieron con este requisito simplemente se han quedado afuera. Al contemplar a los contornos del antro, nos damos cuenta que son mas las personas que pudieron acceder, en comparación de las que no. Al poner en juicio la cantidad de satisfacción de felicidad  de las personas que pudieron ingresar, en balance de la cantidad de infelicidad de las que no se les permitió el acceso, la balanza se inclinaría hacia la felicidad de las personas que sí pudieron acceder, aunque esto haya significado la desdicha y la discriminación de otros. Equiparada en conjunto, el placer del dueño, trabajadores y junto con todas las personas que lograron entrar al antor, seria un balance favorable para la felicidad.
 Esto para el utilitarismo es justificable, ya que, “Las acciones correctas son aquellas que producen el mayor balance posible de felicidad sobre la infelicidad” (Rachels, 2006). De acuerdo con el enfoque utilitarista, el derecho personal no es tomado en cuenta, siempre y cuando la felicidad sea superior y el principal objetivo. Ahora veámoslo desde el punto de vista utilitarista costo-beneficio. Esta posición es considerada como “un tipo de análisis usado para determinar si es deseable invertir en un proyecto determinado si sus beneficios económicos presentes y futuros son mayores que sus costos económicos presentes y futuros” (Velazquez, 2006).  Para el utilitarismo cuantitativo, el beneficio de las utilidades obtenidas es la base para decidir sobre cualquier inversión, es decir, si los costos económicos presentes son menores, al beneficio de la utilidad futura, se consideraría un proyecto deseable para invertir. Ya que los costos son menores a diferencia de las ganancias que serán obtenidas en un futuro.
 Ahora aterricemos este enfoque utilitarista en el ejemplo del antro, siguiendo en el papel de dueños y con la primicia de dejar pasar solo a personas que tengan un alto poder adquisitivo. Esta orientación nos resultaría muy efectiva, dado que la utilidad obtenida, en cierta manera nos ayudará a superar los costos de la inversión. Desde la perspectiva de algunos, esta teoría ética implicaría un alto beneficio para nosotros como dueños, tomando como base el principio costo-beneficio; del mismo modo las satisfacciones económicas serian superiores, no obstante esto significaría estigma y discriminación para algunas otras. Acudimos a este ejemplo y a esta perspectiva utilitarista, para poder observar las causas por las que algunas personas deciden segmentar y discriminar a cierto tipo de personas, aunque en la opinión de otros, esto represente un atentado contra los derechos de los individuos.
El concepto de segmentar para muchos no es motivo de excluir o discriminar, como lo pudimos observar en el párrafo anterior. Esto dependerá de la perspectiva ética y moral que cada persona tenga. En cambio, muchos otros encontraremos como un atentado contra los derechos humanos, ya que se ve afectada la dignidad de la persona. Para Kant los derechos de las personas son fundamentales, dado que  el ser humano desde su matiz ético irrumpe un lugar muy especial en el mundo.
Su idea es basada en el concepto de dignidad y esta cualidad, como única para seres racionales. (Dado  que el concepto de seres racionales es muy debatido dentro de ética, tomaremos como base la esencia de la teoría Kantiana, para no inmiscuirnos en embrollos). Los derechos humanos para Kant, consisten en tener una regla absoluta para todos los seres racionales, es decir, si alguna regla o derecho se va a aplicar para alguien, esta misma regla o derecho debe aplicarse para todos. Esto es lo que según Kant nos llevaría a una equidad, respeto y universalidad. El argumento de este filósofo consiste en no utilizar a las personas como meros medios para un fin, si no formar parte de este fin para lograrlo (Rachels, 2006).
Sigamos con el ejemplo del antro, el cual nos ha servido para ejemplificar el utilitarismo y así mismo nos ayudará para analizar el punto de vista Kantiano. Para el utilitarismo la segmentación es permisible por las razones anteriormente expuestas, mas la teoría de Kant utiliza un argumento que intenta presentar una igualdad entre los seres humanos. Para éste pensador, el ejemplo del antro radicaría en una refutación total contra su teoría, ya que tanto el dueño, como el personal estarían utilizando como medio a todas estas personas que consiguieron entrar a este lugar, debido a  que el dueño utiliza a estos humanos como fin, para poder recobrar y maximizar la inversión hecha, por su parte los trabajadores como meseros, cuidadores de baños, hoster, entre otros, los estarían utilizando para un fin económico por la retribución monetaria que estas personas pudieran proporcionar. Por consiguiente, esta primera circunstancia arrojaría un argumento desaprobado desde el ponto de vista de Kant. Por otra parte, al examinar la dignidad de las personas involucradas en este ejemplo desde la figura Kantiana se vería violada. Las razones son por consiguiente: “cada hombre tiene el derecho de exigir el respeto de sus similares; recíprocamente, esta obligado él mismo al respeto de los demás. La humanidad en si misma es una dignidad (Papacchini, 2003).” Por lo que en este caso, el respeto no es por igual para todos los inmiscuidos, al excluir a estas personas admite; que siguiendo la teoría no se estaría cumpliendo con lo emitido, por lo que a Kant respecta esto seria un atentado contra la dignidad de las personas, además de no cumplir con una regla absoluta. Ya que en el supuesto ejemplo, entonces se tendría que dejar entrar a todas las personas sin importar, tipo de vestimenta y auto para cumplir con la universalidad y de igual manera tener las mismas oportunidades para poder ingresar. Aunque aquí tenemos que considerar que este lugar como cualquier otro es limitado, por lo que apegándonos a la teoría de Kant lo más acercado a la dignidad humana seria dejar entrar a las personas que lleguen con más anticipación y así continuamente. De esta manera podemos concluir, proporcionado los argumentos esenciales de la teoría de Kant, que la discriminación de las personas por su apariencia es un atentado contra los derechos humanos y las reglas universales. En otras palabras, la discriminación y segmentación por condición social es inhumano y una violación a la dignidad, dicha dignidad nos pertenece solo por ser seres racionales.

Dejemos a un lado el ejemplo del antro, ahora adentrémonos a la discriminación que existe por condición social en un aspecto más general. En las ciudades de México existe un gran problema en el ingreso y aceptación de las universidades públicas, actualmente México no tiene las universidades suficientes para admitir a todos los jóvenes que desean ingresar a estudiar una determinada carrera, de esta manera lo podemos confirmar, “Fernando Serrano Migallón, subsecretario de Educación Superior, indicó que aunque hay 308 mil registros de estudiantes rechazados en universidades públicas, en números reales hay aproximadamente 100 mil mexicanos sin cupo, a quienes les buscan ofrecer diferentes alternativas, entre ellas, instituciones privadas(Flores, 2014). De esta circunstancia nace el hecho de un dilema ético. Basándonos en lo anterior, podemos encontrar diversas causas por las que los jóvenes en la actualidad no contamos con las mismas oportunidades para superarnos, llámese sobrepoblación, presupuesto insuficiente para infraestructura de nuevos planteles, entre otras muchas razones más.
Dentro de este contexto analicemos el enfoque ético que pudiera existir. De acuerdo a algunas teorías éticas expuestas en lo anterior pudimos determinar, si resulta injusto o no, o si se violan los derechos de las personas a la hora de discriminar y segmentar a determinados  grupos de personas por su condición social. Cuando analizamos la discriminación en el ingreso de las universidades, podemos encontrar diversas razones, por las cuales se excluyen. Una de ellas, esta estrechamente relacionada por la teoría del contrato social. Pero antes de iniciar con el análisis, describamos que es el contrato social “Para escapar del estado de naturaleza, entonces, la gente debe estar de acuerdo en que se establezcan reglas para gobernar las relaciones mutuas, y convenir en que se establezca una agencia, el Estado, con el poder necesario para hacer que se cumplan esas reglas. Según Hobbes, tal acuerdo debe existir y hace posible la convivencia social. Este acuerdo, del que forma parte cada ciudadano, se llama el contrato social” (Rachels, 2006).
De manera que Hobbes propone un contrato social que consiste, en una división en las labores para cada una de las personas, pero a su vez debe que existir un gobierno, el cual regule y cuente con el poder suficiente para lograr el cumplimiento de las reglas. Por lo tanto, pueda militar una convivencia estable y agradable.
 Ahora, teniendo en cuenta el significado del contrato social plantémoslo en el problema de aspirantes para ingresar a la universidad. Bien es sabido que para ingresar a las universidades de México, son necesarias dos cosas, tener un excelente promedio, junto con un alto puntaje en el examen de admisión o contar como vulgarmente es citado, palanca (influencia). Según el contrato social, como su propio titulo lo dice, tendrá que existir un contrato entre la sociedad para poder lograr un acuerdo y vivir en armonía, pero para que esto se logre debemos contar con una agencia reguladora que facilite, pero a su vez castigue el incumplimiento de este contrato. Ahora bien, ¿Que pasaría, regresando al caso de las universidades Si la mismas autoridades, llámese, políticos procuradores, gobernantes, comandantes o cualquier otro mando, utilizan su poder para poder influir en los ingresos de los alumnos a las universidades públicas? ¿Se estaría atentando contra los derechos y las oportunidades de algunos jóvenes? Así mismo, ¿No existiría cierta discriminación hacia las personas que no cuentan con esta influencia?
 Para el contrato social, no sería visto desde un punto de vista discriminatorio, dado que la autoridad tiene el poder para decidir lo que sí se puede hacer y lo que no. “concretada por Hobbes supone que el poder soberano decide -y en esto radica el fundamento de la soberanía […] los individuos obligados a reconocer como milagro aquello que el soberano dictamina como tal no están, en conciencia, obligados a creer en ello” (Sirczuk, 2007). Ahora supongamos que el rector de alguna universidad pública hace un contrato con cualquier servidor público por un favor que este último le hizo en el ámbito político, no lo hacen presencialmente, ni aún con los requisitos mínimos de un contrato formal, pero lo hacen a través de palabra y honor. Este funcionario público, al pasar el tiempo le pide al rector que le regrese el favor, dejando ingresar a su hija a la universidad, sabiendo de antemano que no cuenta con los más mínimos requisitos para poder ingresar, además esto significará el rechazo de otra joven que sí cumple con los requisitos necesarios. El rector de la universidad desde el punto de vista de Hobbes, se verá obligado a devolver el favor a este funcionario, debido al contrato que ya habían establecido y que de no cumplirlo significaría el rompimiento de aquel acuerdo. Para esta teoría, el rector tendría que cumplir con el contrato ya pactado con el funcionario, no importando la discriminación y el estigma que la otra joven pudiera obtener. Con esto en mente hemos desarrollado diferentes situaciones y diversas posturas éticas que nos han ayudado ha generar razones y desmenuzar algunos atentados contra los derechos humanos, basados en condición social y perspectivas éticas.               

He esbozado un breve análisis utilizando diversas teorías éticas que me han servido para mostrar desde una diferente perspectiva; situaciones contemporáneas que sin duda son dilemas éticos a los que nos enfrentamos día con día. Así mismo, demostré la violación a la dignidad en la que se irrumpe al tomar acciones discriminatorias desde un punto de vista Kantiano, el beneficio que se obtiene al discriminar si lo apreciamos a partir del utilitarismo y paralelamente empleé uno de los temas más controvertidos en la actualidad, el rechazo de los jóvenes y la falta de oportunidades en universidades públicas; situándolo como un ejemplo en la intervención de un contrato social.   
Como pudimos darnos cuenta al bosquejar este texto, hemos notado que el mundo en el que ahora vivimos las personas asientan sus ideologías en corrientes utilitaristas. Observemos como algunas de las personas sin siquiera tener el conocimiento previo y básico de la teoría se comportan como unos estupendos expertos y dominadores de tal filosofía.  
Creo haber mostrado que la discriminación es un atentado contra los derechos humanos analizándolo desde una ética Kantiana. Y como lo establecimos desde un inicio, y a su vez lo concluimos, las clases sociales crean un prejuicio falso contra la persona, utilizando como fundamento el utilitarismo y un contrato social que resulta ser un sistema burocrático, basado en una cadena de favores; la cual se convierte en un círculo que pareciera no tener fin. Concibo pues, un sistema capitalista fundado en asuntos totalmente monetarios y cimentados en los principios transcendentales de la teoría utilitarista.   
Con esto en mente y expuestos los argumentos podemos concluir, que la ética retoza una importante participación en la actualidad, ya que expresado la primicia, el capitalismo ha sido unos de los precedentes de incentivar a los seres humanos a comportarse de manera codiciosa, por lo que hoy en día la discriminación es una acción  muy sutil, fácil de corromper y que para no caer en esta seducción se debe tener una gran estimación por el ser humano.

Bibliografía

Papacchini, A. (2003). Filsofía y Derechos humanos. Colombia: Universidad del Valle. Recuperado de
http://books.google.com.mx/books?id=2u3rF1KKjhYC&pg=PA231&dq=kant+y+los+derechos+humanos,+dignidad&hl=es
Rachels, J. (2006). Introducción a la filosofía moral. (G. O. Millán, Trad.) México: Fondo de cultura económica.
Sirczuk, M. (2007). La interpretación schmittiana de Hobbes. foro interno, 35-50,159. Recuperado de http://0-search.proquest.com.millenium.itesm.mx/docview/216296106?accountid=11643. hobbes
Velazquez, M. G. (2006). Ética en los negocios: conceptos y casos. Mexico: Pearson educacion de México .
Recuperado de http://books.google.com.mx/books?id=B-oLohvji8YC&printsec=frontcover&dq=etica+en+los+negocios+conceptos+y+casos&hl=es-419&sa=X&ei=LSM1U9X_LsXj2AXvioCgBg&ved=0CC4Q6AEwAA#v=onepage&q=etica%20en%20los%20negocios%20conceptos%20y%20casos&f=false
Zepeda, J. R. (2005). Definicion y concepto de la no discriminacion. El cotidiano, 23-29. Recuperado de
http://0-search.proquest.com.millenium.itesm.mx/docview/748417440?accountid=11643
Bibliografias complementarias
 Flores, C. A. (27 de Marzo de 2014). Hay 100 mil estudiantes rechazados en México; SEP ofrece alternativas. Recuperado el 27 de Marzo de 2014, de Aristegui noticias : http://aristeguinoticias.com/1807/mexico/hay-100-mil-estudiantes-rechazados-en-mexico-sep-ofrece-alternativas/


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